PALERMO. PIÇARRO. CLAUDINA. PARMENIA. LIBERTINA.

[_Pal._]--Descreo de la playa de Valencia y avn de la

vida de Barrabas torno a descreer, con tanta soledad

como aqui passamos. Vida es esta? no creo en la ley del

quaderno, si no me determino de perder la vida que tengo

por auer vna yça que me ayude a ganar el roço. Esto ya el

diablo se lo quiere, no tengo la vida en tres sueldos,

harto estoy ya de comer pan con corteza.

_Piç._--Descreo del tabernaculo viejo si tú no andas

tramando algo con que demos ell alma al diablo y el

cuerpo á los alanos; demos vna gatada en casa de aquella

puta vieja de la Claudina, e hagamos la que nos muestre

su martilojo de putas, e si alguna vuiere no muy marcada

que tenga razonable gesto e mejor adereço de mueble,

echalle hemos la garra y daremos con ella en el estancia,

donde descreo de la vida en que biuo si la misma muerte

me la desengarrafe de mi poder.

_Pal._--O, reñego de la ribera de Tajo, pues no es

afrenta grande uer vn hombre de honrra yr cada dia con

su jarro al bodegon? sino que cueste lo que costare, e

vna daifa en casa que sirua de ama e moça y avn passe por

dueña.

_Piç._--Bien lo has acordado, pues alto; pon los pies

en el camino. Oyes, mochacho, mira por la casa, por las

paredes digo, que, Dios sea loado, no tropeçará nadie en

el axuar.

_Pal._--O ventura. Boto a tal no sé en qué se va:

treynte años ha que toco los atambores e hago el son

en la puteria, e mas ha de quinze que ando hecho[566]

estantigua por los çimenterios e a sombra de tejados, y

encomiendo al diablo otra cosa he ahorrado sino desta

mano derecha. Medio ojo me arrebataron en Bilbao, y este

rascuño me dieron en Xerez de la Frontera. Blanca, si no

es en la cabeça, do yo a Lucifer la que yo mando. El vn

lado me hiede a çimenterio, y el otro a espital pobre: no

es vida esta passadera.

_Piç._--A casa de esta vieja llegamos, procuremos de

metella el diablo en el cuerpo, que de grado o de fuerça

nos dara qualque putana.

_Pal._--Quién está en su casa?

_Par._--Quién llama ya de mañana? No pudieramos agora

passar la siesta sin huespedes?

_Pal._--Ho salue y guarde a la madre vieja y la compaña.

_Piç._--Descreo de tal si no venimos a tiempo que aunque

esté comida la pulpa no mancarán vn par de huessos.

_Clau._--Jesu, Jesu, hijos de mi alma, quál nublado os

aportó por estos barrios? Llegate, hijo Palermo[567],

ay par de essa mochacha, e tú, Piçarro, sientate ay con

Libertina, e alcançad sendos bocados.

_Par._--Qué has auido, señor Palermo, vienes con algun

embaraço?

_Pal._--O descreo del cuerpo de mi amiga con quien tal

pregunta, e quándo suelo yo biuir sin quatro dezenas de

tramas, que la menor me cueste la vida? No creo en la fe

del soldan si hallasse con quien matarme, si pudiesse

auer en casa mejor pasqua.

_Lib._--Jesu, defiende me tú, Señor, de hombre tan

arrebatado.

_Clau._--Qué aueys auido, hijos, que tan ganoso viene

Palermo de morir? Jesu me libre y me defienda; ten paz,

hijo, con todo el mundo e biuiras alegre y moriras bien

logrado.

_Piç._--O, pese a tal con la puta vieja, despues de bien

puta haze se nos candelera. Danos, descreo de la vida en

que biuo, sendas putas que nos siruan, e nos socorran en

nuestra pobreza, y el consejo dale por allá a quien más

le ha menester.

_Clau._--Andá noramala, hijos, no seays vellacos. No

podeys dezirme vuestras necessidades sin amenguar mis

tristes canas? Como he dado recaudo a otros a quien menos

soy obligada, no os dare a vosotros dos e tres moças, y

más quantas por derecho deua?

_Par._--Ce, madre, ya me entiendes, a tiempo vienen.

_Clau._--Ya ya, no mas.

_Pal._--No hables en secreto, madre; si no reniego del

pilar de Victoria si no lo encomiendo todo al diablo.

_Clau._--Hijo Palermo, ten seso e paciencia e ganarás

comigo dineros. Descendid acá abaxo, locos, que os quiero

hablar un poco en secreto.

_Piç._--Vamos, pese a tal, siquiera sea en casa de

Barrabas.

_Clau._--Sentaos, hijos, en essa escalera, e hablad

passo, no nos entiendan estas rapazas. Mirad, hijos mios,

ya sabeys que es mi officio ganar de comer entre los

buenos, e que quien fuere mi amigo me ha de acarrear mi

prouecho. Yo tengo an[568] casa estas dos moças frescas

como vnas rosas e mochachas para todo, e ansi goze yo mi

vejez como a mi Parmenica me pid[i]o oy vn cauallero con

quien no se perdiera nada si yo dar sela quisiera, y a

essotra rapaza me han pedido muchos, sino que por no ver

me sola no me he determinado; pero porque conoscays la

voluntad y amor que os tengo, yo os las quiero dar por vn

cierto tiempo hasta que veamos cómo lo hazeys con ellas,

e ha de ser con esta condicion: que mireys por ellas e

os tengan por amparo, os siruan la casa, e las tengays

por amigas, mas si algun lançe se les offreciere con que

ganen dos doblas, de la parte que os cupiere tengo yo de

aver la mia, pues que, mal pecado, para esso he criado a

la vna y a la otra he aluergado en este rincon para que

me ayuden a passar esta vida. Y esto que aqui queda entre

nosotros concertado ha de ser tan secreto que la tierra

no lo sienta.

_Pal._--Ora, madre señora, gran merced rescebimos con lo

que por nosotros hazes. E si ellas van a la estancia,

descreo de la tierra de Fez si no les valga más vn dia

que ciento de quien más haga por ellas. Ellas procuren

de ser las que deuen e no nos rebueluan cada dia nueuas

trapaças, e en lo demás en caso de buscar quien les

dé diez doblas, hagan lo que quisieren, que aqui las

ayudaremos.

_Piç._--Yo las faborescere con mi persona y lo que

tuuiere, y aqui el señor Palermo, que es amigo del tiempo

viejo, todos las auemos de seruir e poner la vida por lo

que a su chapin tocare.

_Clau._--Pues, hijos de mi alma, en esto no se entienda

más por agora. Vosotros os podeys yr con la bendicion de

Dios, porque yo quiero tocar el pulso a las moças, e no

que vosotros esteys delante: mañana en la noche dad por

acá la buelta, que ellas estaran a punto y lleuar las

heys en buen hora.

_Piç._--Ora, pues, madre Claudina, lo dicho dicho.

_Clau._--Yd, hijos, con Dios, que yo haré lo que digo.

Qué hazeys, loquitas? Aora aueys mirado, qué feroces

venian aquellos diablos? Qué es esso, Parmenia? Qué

ojos son essos que tienes? Qué has auido despues que yo

descendi?

_Lib._--Madre, ella ha entendido lo que dexas concertado,

y despues que de aqui fuiste no haze sino llorar.

_Clau._--Ea, ea, bonita, lagrimitas agora, qué me

agradan! pues qué te pensauas? que toda tu vida te auia

de tener a un lado? No me faltauan otros duelos. Muger

eres ya hecha y derecha, e bien sabes ya el pan con que

te has de hartar. Ya he trabajado con mi vejez e pobreza

hasta ponerte en hedad y en estado que sepas ganar de

comer. Biue, hija, por tu pico, e no seas niña toda tu

vida. Cata aqui a tu compañera Libertina, que no ha seydo

toda su vida sino como una martir, donde quiera que la

he lleuado, siempre muy conforme con lo que yo la mando;

tuerto o çiego, el amigo que la doy esse tiene ella por

perlas orientales.

_Lib._--Qué quieres, madre, que haga? Quando a tu casa

me llegué yo vine pobre e desnuda, que en mi camisa no

ataran blanca de cominos; agora, Dios loado, cayendo e

leuantando, no faltan dos reales e vn razonable vestido.

Veo que si quiero comer no ay quien me lo estorue, e que

duermo descuydada con no faltar la comida; mientras esto

durare, ahorquen a todo el mundo.

_Par._--Qué quieres, madre, que sienta? Pues que me veo

moça y afligida e con desseo de gozar mi alegre moçedad,

e toda mi vida encerrada hecha mesonera de vellacos, y

agora que en tu vejez esperaua algun buen pago, has me

vendido a un rufian, que no sé lo que de mí querra hazer.

Veome sola, e huerfana de padre, e desamparada de ti, que

en fin eres mi madre, en quien he puesto mi amor toda

mi vida. Si mayor mal quieres, si a muger tan temprano

persiguio la fortuna como a mí, tú, madre mia, lo mira, e

ansi me pon el remedio.

_Clau._--Mira, Parmenica, haz lo que yo te mando, toma

mi consejo, e no te pongas comigo en disputa si hago

bien o mal. Más vieja soy que tú, más sé del mundo que

tú, e más se me entiende que a ti. Si vas en compañia de

Palermo, no vas a tierra de Moros, muestra te a dexar la

teta, que ya duro es el alcaçel para çampoñas.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 137 / 502 题