[_Phil._]--Amiga Dorotea, despues de aquel trançe
riguroso que con aquella buena vieja passé ningun momento
ha dejado mi mal de me poner en el vltimo término de
la vida, e cada ora me siento más alcançada de fuerças
para resistir vna muy grande que de mi propria guerra
rescibo. La discordia que interiormente contra mí se
leuanta, la hueste de enemigos que nueuamente siento en
mi contrario, no soy yo parte para desecharlas de mí,
porque las fuerças de mi discrecion con que antes me
defendia hallo robadas, e las memorias de mis passados
recatamientos me han faltado. El entendimiento con que
los males aborrescia e las virtudes abraçaua[551], hallo
destruydo. Tan debilitada me siento en la parte sensitiua
de mi coraçon, que ya no puedo resistir al huesped que
en él quisiere tomar aposento. Estas entrañas[552] se me
abrassan, sin esperança de su primera salud. Ay de mi!
Ay corazon mio, que te despedaçan hambrientas biuoras!
Ay entrañas mias! Ay ánima mia, quién te puso en poder
ageno? Ay mi libertad, qué es de ti? Ay mis fuertes
muros e torres de mi castidad, quién os ha batido e
puesto en la baxeza de sensual ynclinacion? quién fabricó
las escalas que para emprender tan alta empresa fueron
bastantes? Ay mi Dorotea! Ay mi fiel thesorera de mis
secretos! qué será de mí? que me siento tal, que me
es forçado oluidar mi sangre tan illustre, mi copioso
patrimonio, la nobleza de mis tan altas costumbres, el
temor del cruel castigo de mi padre, y el amor que hallo
auer tenido a mi tan amada madre sin auer rescebido
ningun momento de engaño. Ay mi coraçon, ay que se me
acaba la vida sin esperança de remedio!
_Dor._--Señora mia, la ora en que Policiano te miró
maldigo.
_Phil._--No consiento tal.
_Dor._--Por qué?
_Phil._--Porque no sufre mi delicado dolor tan aspera
medicina. Si mi salud desseas, no reprueues la triaca de
mi ponçoña, pues conosces nascer de vn principio mi mal e
su medicina.
_Dor._--Pues si ansi es, mira tú mi señora el horden
más conueniente para la consecucion de tu salud, sin
detrimento de tu fama, e puesto en mi secreto pecho yo
dare tal corte en tu pena, con que se alcançe tu libertad.
_Phil._--Libertad dizes? ni la quiero ni la espero.
_Dor._--Por qué, mi señora? la captiuidad no se remedia
con su contrario?
_Phil._--Todas sí, e la mía no, porque en mi prision
consiste mi libertad, en mi pena mi descanso y en mi
tormento está ençerrado mi remedio. Finalmente, en mi
muerte está mi vida dissimulada.
_Dor._--O varia enfermedad, que tanta variedad incluye
de acidentes. Y a semejante hiebre, cómoda llaman los
medicos en esta tierra?
_Phil._--Diuersos diuersamente la nombraron, pero lo
que yo dire por experiencia es que mi mal es vn dolor
apazible e vna triste alegria, vna passion amorosa e vna
sabrosa muerte.
_Dor._--De manera que esta tu dolencia agradulçe es como
granada? Si tan difficultosa es de remediar como de
entender, Erato[553] ni Galeno no se obligaran a la cura.
_Phil._--Mi Dorotea, en la mano de vn solo médico está mi
salud depositada.
_Dor._--Está muy bien. Y esse tal biue en la tierra?
_Phil._--En la tierra biue y yo muero en ella.
_Dor._--Pues dexa methaphoras aparte, e dime claramente
en cuyo poder está el remedio deste tu mal, e mandame
como señora, yo obedescere como criada.
_Phil._--Ay mi honestidad.
_Dor._--Essa deffenderas en su tiempo, e de mí que no te
la puedo quitar no te recates, porque lo que desseas no
resciba dilacion.
_Phil._--Lo que al presente conuiene para que yo recobre
mi vida es que con el secreto necessario vayas a casa de
la Claudina, e la digas que no dilate su venida, sino
que en acabando de comer, al tiempo que mis padres estén
reposando, venga por la puerta falsa, e que tú estarás
esperando para entrar con ella de manera que en casa no
sea sentida, e haz esto con brevedad, que entretanto
yo proueere lo que resta para la consecucion deste mi
apassionado desseo.
_Dor._--Pues yo voy.
_Phil._--E yo quedo tan triste quanto basta para morir de
tristeza.
_Dor._--O juyzios secretos de Dios. Yo creo que la
diuina misericordia permite que buenos e malos anden
agora juntos en esta vida los hombres, e no quiere que
la zizaña se arranque porque el trigo se conserue.
Pero a mi parescer esta vieja hechizera tan dañosa
entre las donzellas nobles como el lazo del paxarero
entre las aves, ni el cielo la hauia de alumbrar ni
la tierra substentar. Porque de quantos males en esta
ciudad se hazen esta sola es la inuentora, e aun la que
incita a que se executen e faboresce los malhechores;
quantos stupros se han cometido, quantos inçestos se
han intentado, quantos sacrilegios e adulterios se
han executado, de todos esta vieja mala ha sido el
fundamento. A su puerta llego, e por mi salud que temo
de entrar en su casa, porque toda deue ser vn abismo de
pecados. Dios sea comigo, tha, tha.
_Clau._--Corre, Parmenia, mira que llaman á la puerta.
_Par._--Ay, desdichada fuy yo, que estoy destocada.
_Clau._--Echate algo sobre la cabeça, e tú, señor
Jusquino, mete te presto detras de essa cama.
_Par._--Quién anda ay?
_Dor._--Si anda, madre mia. Tú eres, hermosa? mandame
abrir por mi vida.
_Par._--Madre, la criada de Philomena viene, quieres que
abra?
_Clau._--Corre y entre, que no vale tanto mi saya como su
venida.
_Par._--Nora buena venga la galana, y qué buena venida es
ésta, señora Dorotea?
_Dor._--Bueno es esso, hermosa. Es nueuo ser yo
afficionada a esta casa? Está en la posada la madre
Claudina?
_Par._--Sí, mi rosa, sube que arriba está.
_Clau._--Jesus, Parmenia, quién sube que tanto plazer
tengo sin saber de qué?
_Dor._--Quien no te quiere mal, señora madre.
_Clau._--En ora buena y en buen punto, e en mil oras
buenas vea yo tu cara de angelito. Jesus, hija Dorotea,
si no ha más de media hora que sin penssar tan buena
causa estaua regocijada, y en bien se me ha vuelto con tu
venida. Pues, hijita mia, cómo estan tus señoras vieja e
moça?
_Dor._--Buenas estan, madre, e a lo que mandares.
_Clau._--Tu señora Philomena, cómo está de aquel
dolorçillo del otro dia?
_Dor._--Mal dolor te dé, puta vieja.
_Clau._--Cómo dizes, hija?
_Dor._--Digo, madre, que deben ser dolores de vieja.
_Clau._--A osadas mal ora. Tal se me tornasse mi caduca
vejez qual es la suya. En mi verdad, hija Dorotea, que
yo truxe el otro dia tanta pena de ver aquella cara
de alegria con doler, que nunca la he oluidado en mis
ymaginaciones, y avn en mis oraciones.
_Dor._--Dios te lo pague, madre, que todo le ha hecho
prouecho. Más aliuiada se siente, e mandó me que te
dixesse que tiene de ti necessidad, e te ruega vayas allá
oy en acabando de comer, y entres por la puerta de abaxo,
que yo estaré alli esperando que vayas.
_Clau._--Pues por qué despues de comer, hijita? a osadas
por mi vejez que deue ser mi señora Philomena escassita
de coraçon; por no dar me vna comida, guay de mi casa.
_Dor._--Todo está a tu seruicio, mas ya sabes que eres
sospechosa, e has menester guardar tiempo descuydado.
_Clau._--Burlando lo digo, boua, que ya conozco essa casa
más ha de cinquenta nauidades. A mí me plaze, hija, de
grado e de voluntad de hacer lo que su merced me manda, e
mira si mandas otra cosa, porque está Parmenia destocada
e quiere labarse la cabeça.
_Dor._--Pues no quiero estoruar tan buena obra; quedate,
madre, con Dios.
_Clau._--E contigo vaya.
_Dor._--O hi de puta e qué casa de contractacion aquélla!
Aosadas qual la madre tal la hija. Lauarse quirie la
donzella! Con quién hablauan para arrojar dado falso?
Los ojos meti hechos candiles, y entrando vi vna espada,
e detras de la sarga a su dueño. No me marauillo, que
de esto biuen y dello se mantienen, pero maldicto sea
el officio que trae el cuerpo canssado y la hacienda
empeñada por los bodegones, y el ánima metida en los
infiernos. Mi señor Theopilon está a la puerta e temo no
sea conoscida. Al aposento de mi señora la vieja paresce
que se entra; antes que dé la buelta me quiero entrar en
casa; vala me Dios, dónde esta mi señora Philomena?
[_Phil._]--Eres tú, mi Dorotea?
_Dor._--Yo soy, señora. Esfuerça, no te congoxes, que
presto viene la Claudina.
_Phil._--Ay mi coraçon.
_Dor._--Señora de mi alma, esta vieja es más diabolica
que humana, e quisiera[554] yo más que tu salud tuuiera
otro remedio que el desta hechizera. Pero pues tu
enfermedad tal instrumento requiere, no te descuydes con
ella en el recatamiento de tu bondad, y el mayor auiso
que tendras será en dissimular la pena que padesces,
porque en saco tan descosido no pongas tu delicado
secreto.
_Phil._--Ay coraçon mio, quándo serás contento? Dorotea,
amiga mia, auisadamente hablas, ansi lo haré como tú lo
has acordado, dexa me agora reposar si mi passion lo
consintiere.