[_Pol._]--O ánima mia tan desierta de plazer quanto
acompañada de cuydosos pensamientos, qué será de ti? En
qué ha de fenescer este triste auiso que has comendado?
Cada momento estoy esperando quándo mi carne, canssada
de suffrir tantos dolores, ha de apartar la vnion que
contigo tiene; mas ay de mí, que biuo, e biuiendo muero,
e muriendo no satisfago a aquella cruel e sangrienta
lamia, que con su fferidad despedaça sus hijos, con cuya
muerte queda contenta, e Philomena no con la mia. O vieja
Claudina, qué hazes? En qué te detienes? No te duele a ti
donde a mí, si no tú apressurarias los passos. Maldigo tu
perezosa solicitud, que para todos tienes obras, e a mí
me çeuas con tus palabras. O mi angelica Philomena, si te
acuerdas algun tiempo del dia deste tu captiuo Policiano?
Dónde estás, mi alma? En qué estás agora ocupada? Por
qué no alças tus ojos para embiar algun rayo de claridad
sobre este caliginoso coraçon? Moços, moços.
_Sal._--Señor.
_Pol._--Entra aca, qué se suena de mi remedio? En qué
estado está el processo que amor contra mi vida haze? Si
ha dado ya sentencia contra mí el coraçon de aquella que
puede matar me con quererlo, e dar me la vida con querer
me?
_Sal._--No temas señor, ser condenado, que quien padre
tiene alcalde, seguro va a juicio.
_Pol._--Qué a mí con quien me juzga?
_Sal._--Basta que seas nascido de muger para que confies
no morir por feminil consentimiento, mayormente que
Philomena es misericordiosa, e la Claudina solícita, e no
ay piedra tan dura a quien la instante gotera no penetre.
_Pol._--O Claudina, qué hazes? No sé si tenga tanta
quexa de tu tardança quanta de mi poco suffrimiento, pues
no rescibo menor agrauio de tardarte tú que de penar me
yo. No osaré sospechar que te descuydas por no acabar la
vida con ymaginacion dubdosa, pero mal sabor tiene tu
tardança o yo tengo dañado el apetito.
_Sal._--Señor no sé si lo causa que delicadamente siento
tu pena, pero mayor dolor siento porque padesces que en
poner mi vida porque descansses. Qué hare yo, señor, para
que tu mal tenga algun refrigerio?
_Pol._--Mira, Salucio, tengo tan abatidos mis cuydosos
pensamientos, que sólo mi abatimiento bastaria para
causar en vn coraçon libre vergonçosa confusion; pero
siento me tan vencido, que aquello que a la voluntad sana
suele apocar la fe, a mi coraçon apassionado acrescienta
el amor. O Claudina, grauissima prouisora de mis
ansiosos cuydados, como creo que tendras más tiempo para
arrepentir te por tu negligencia que para remediar me con
tu solicitud, porque me siento tal, que si algun fabor
Cupido piensa darme, sola mi fe que le meresce tengo biua
para sentirle, pero grande quexa lleuaré del amor si se
me acaba la vida sin algunas arras de mi gloria.
_Sil._--Señor, la vieja Claudina viene por esta calle del
Conde muy passo a passo, e la cabeça baxa sanctiguandose
algunas vezes como quien de poder del diablo se ha
escapado.
_Pol._--Viene sola?
_Sil._--Sí, señor, que ninguno viene con ella.
_Pol._--Corre, espera la a la puerta, e rescibe la
con mucha alegria, porque no enturbie la que yo estoy
esperando con ninguna accidental tristeza. Qué haze? No
llega?
_Sil._--Señor, no, que está hablando con un despensero.
_Pol._--Ay del triste que la espera, mal fuego semejante
al mio los abrase, para que con mi sentimiento no pongan
dilacion en mi remedio. Corre, llamala, e dila que aqui
la espera vn cauallero, que no se detenga.
_Sil._--Señor, esta vieja es sospechosa, e yo soy algo
conoscido, temo no aya sospecha de ver me hablar con ella.
_Pol._--Bien has dicho, pues no fuera más mi vida que
derramar mi cuydoso secreto con descuydada negligencia.
Dexala venir, e plega a Dios que antes fenezcan mis dias
si su respuesta viene vazia de remedio. O negligentes
canas, o años caducos, acaba ya, que se me consumen las
fuerças con tu espaciosa venida. Assomate, mira si viene.
_Sil._--Señor, el despenssero se va y agora llega vn paje
del Duque, e segun la tiene asida de la halda creo que se
la lleuará antes que de la mano la dexe. Señor, señor,
que se va.
_Pol._--Corre, negligente, perezoso y llamala; finge
estar aqui vna dueña que la espera, dila que llegue aqui,
que luego puede dar la buelta. Mira no seas sentido de
aquel paje.
_Sil._--Señora Claudina, vna dueña me mandó que te
llamasse porque a la puerta de mi possada ha gran rato
que te espera.
_Clau._--Ya sé, hijo, por quién dizes. Dila a essa señora
que luego voy, quanto dé recaudo a este paje, que no con
menor necessidad me ha buscado.
_Sil._--Madre mia, no yre sin ti, por esso mira que te
espero.
_Clau._--Pues, hijo mio, vete tú en ora buena, e a tu
señor diras que su negocio está en buen estado e que
aquella dama me dió esse torçal que ponga en el bonete, e
que lo demas le dire quando desta dueña me aya apartado.
Vamos, hijo Siluano, que aquel Rey de lo alto sabe la
pena que me ha dado auer me detenido: tengo muchos
negocios, e aurora sobre todo aquel paje del Duque me
lleuaua por fuerça. Sancta Maria del cielo, con tantos
trabajos como este mi officio me acarrea; Jesu, Jesu,
señor Policiano, sino paresce auer passado por ti vn año
de enfermedad. Jesús, e qué poco esfuerço el tuyo! Mala
dicha fue la mia.
_Pol._--Madre mia, más me consumen tus tibios e
descuydados oluidos que las memorias ardientes de mis
continuos dolores. Toma, madre mia, este puñal, e en
lugar de la vida dulce que con tu venida esperaua, dame
la más cruda muerte en que tu ymaginacion pueda caber,
porque pues en tu nombre e fama e solicitud faltó para mi
ventura, no quiero esperar la en más que en la sepultura.
Pero antes que yo muera te suplico oyan mis orejas sola
vna palabra de aquella seraphica boca salida, con cuyo
dulce sabor mi spiritu fatigado se esfuerçe para el
riguroso tránsito que tan vezino espera.
_Clau._--Señor Policiano, aunque tu passion sea muy
biua no deues descuydarte en mortificar algun rato la
ymaginacion que della tienes, si no quieres que mi venida
sea más para llorar tu muerte que para remediar tu vida.
Yo tengo tan presentes tus penas, que por sentir las no
tengo cuydado de las mias, que son, aunque menores en
qualidad, no menos en quantidad, que ansi goze yo de mi
vejez y a tí bea yo en braços de quien yo agora digo,
como si mi venida he dilatado no ha sido otra la causa
sino auerme lleuado el manto por el tercio de la casa,
donde por falta de dinero se abrá de quedar por el tanto.
_Pol._--Pues cómo, madre mia, tan poca[544] confiança
tienes de mi voluntad e fuerças, que essa necessidad e
otra mayor no proueyera yo con hazer melo saber? Oyes,
Salucio.
_Sal._--Señor.
_Pol._--Ve luego a casa del mercader e trae para mi
madre quatro varas de paño fino, e llama vn sastre y
cortenla presto un manto.
_Clau._--Por la liberalidad del don beso, señor,
tus manos, que la quantidad e otra mayor se deue a
mi voluntad y avn a la obra que no ha faltado en tu
servicio, aunque penssé que me costara la poca vida que
tengo. Pero ya soy de prueua, no me espantan golpes
semejantes. Hijo Policiano, viniendo agora a lo que a
nuestro caso haze, el cuydado que en mi pecho lleué de la
pena en que te dexé, de tal manera penetró mis entrañas,
que negara yo el natural de muger si no pusiera mi vida
por tu remedio, e ansi por compasion como por hazer mi
officio confiando ser gratificado, fuy a casa de aquella
perla de Philomena, donde si con temor entré, no sali muy
esforçada a causa de los peligros que allá estuuieron en
las manos. Abreuiando razones, yo busqué oportuno tiempo
qual conuenia, e puse en su pecho[545] mi mensage y tu
congoxa, de la qual, o yo no seria la Claudina muger del
que Dios aya, o ella tiene tanta parte de sentimiento
como tú.
_Pol._--Sancto Dios estoy yo aqui?
_Sol._--Mira, Salucio, cómo tiembla el desdichado de
nuestro amo, e quán atento está oyende las mentiras de
aquella tructaconuentos!
_Clau._--No interrumpas, señor mi platica, e manda a
estos moços que se aparten allá fuera, si breuemente
deseas saber lo que tenemos.
_Pol._--Moços, apartaos allá, mal criados; dexad me solo
gozar deste remedio, pues a solas siento el dolor.
_Sal._--Mándote yo que ella te dira más falsedades que
tienes cabellos en la cabeça.
_Pol._--Señora mia, coraçon mio, reposo mio.
_Sil._--Corre, corre, Solino, que las manos está besando
a la vieja.
_Pol._--Aliuio mio, si no quieres que tu mensaje e mi
vida fenezcan en un momento, dame licencia para que por
menudo te pregunte los passos de mi vida o muerte, porque
no tiene menos fuerça para matar el subito plazer de mi
gloria que la repentina pena de mi nueuo daño: qué le
dixiste? con qué començaste? con qué rostro te oyó? e
finalmente lo que te respondió, e yo propongo de estar
a tu razonamiento no menos atento que deuoto, pues sin
soberana reuerencia no es virtud oyr tu embaxada.
_Clau._--Para la entrada de su casa no fue menester
ocasion sophistica, a causa de la antigua amistad que
yo en semejantes casas he procurado, porque si tal
necessidad se offresce, no sea yo tractada como extraña.
Mi aspecto, mis canas, mi autoridad, mis doradas
palabras, quitan todo género de sospecha, mayormente en
tales casas donde si me conoscen, no por el tracto que
traygo, sino por la grauedad de mis largas tocas e de mi
faz arrugada, siempre me hazen venerable tractamiento.
De manera que Florinarda su madre, libre de mi fingida
necessidad de visitarla[546], me rescibio con alegre
semblante porque por mi larga ausencia mi visitacion
auia seydo desseada. Passado el deuido preambulo, yo
tomé licencia de Florinarda para entrar al aposento de
Philomena, donde la hallé indispuesta de vn dolorcillo
del coraçon. Yo fingi saber medicinar su dolor, e dixe
ser necessario estar á solas, donde tuue lugar para
darle muy entera parte de tu continua congoxa, causada
de auerla mirado con ojos afficionados. Las cosas que
durante mis razones alli passaron ni entonces las acerte
a entender, ni agora te las sabre dezir, porque si mil
vezes sus ojos me mostraron tu salud, otras tantas en
su rostro vi aparejada mi muerte y tu sepultura; vi sus
aparencias de muger no libre, e dixome palabras de hembra
desamorada. Oyó mis razones con indifferente semblante, e
respondio me con muy crudas amenazas de muerte.
_Pol._--O desuenturados oydos que tal oyen.
_Clau._--No me marauillo que te assombres, porque si con
ella en tal articulo me consideras, antes te faltarán
ymaginaciones para pensar lo que ocasiones para no
esperar salud en coraçon tan crudo como el de Philomena;
pero si mis reglas no son fallibles, no es mala señal
su tan delicado sentimiento. E de aqui resulta, señor
Policiano, que no te congoxes ni desconfies por lo que
con tu señora he passado, porque a la segunda monicion
o ella vendra a obediencia o yo fulminaré[547] contra
ella mis çensuras. E rescibe mi palabra en prendas desta
victoria. Pero si entretanto tus acidentales dolores
te acudieren, grande nombre ganarás si quando más te
aquexaren mostrares mayor suffrimiento.
_Pol._--O dilatada muerte, o prolixo tránsito, o
negligente fin, qué es de ti? Por no dar me este descanso
te tardas? Pues vn plazer entre tantos enojos breuemente
es anegado. Ve, Claudina, con Dios, e yo me quedaré con
mi mal e sin esperança de salud, pues para mí no la ha
guardado el amor.
_Clau._--Señor, suplicote con tu seso esfuerçes lo que tu
dolor enflaquesciere, e no te apresures tanto a padescer,
que dexes tus huessos para gozar de lo que desseas. Yo
me voy con esperança de boluer con tan buenas nueuas que
merezcan soberanas albricias.
_Pol._--Vete ya, madre, que ni yo espero bien, ni soy
capaz dél.