Venida la mañana, Claudina se leuanta e determina de yr a
casa de Philomena, sobre lo qual se tracta con Parmenia
de los peligros que se pueden ofrescer; finalmente haze
su camino, e habla con Philomena dándola parte de los
amores de Policiano, etc.
CLAUDINA. PARMENIA. LIBERTINA. DOROTEA. FLORINARDA.
PHILOMENA. THEOPHILON.
[_Clau._]--Son los rayos del sol los que entran por esta
ventana? sancto Dios e cómo he dormido a sabor, despues
que tomé la palabra á aquel demonio mi familiar, pero con
mucha razon, pues en este negocio no es menor la honrra
que el prouecho. Hija Parmenia.
_Par._--Qué mandas, señora?
_Clau._--Qué hora es? fueron se aquellos locos?
_Par._--Agora estauan ay.
_Clau._--Y Libertina, es leuantada?
_Lib._--De mañana en buena fe, tia. Agora tengo por
dormir el sueño de la salud.
_Clau._--Bien hazes, gozate, pues agora tienes tiempo,
que venida a la senectud, y todo es vna hedad de
trabajos. Ya aquellos pica cantones, no dexarian algo
para la costa?
_Par._--Mejor landre se los lleue, que estos tales,
madre, no quieren sino llamate mio e busca quien te
mantenga.
_Clau._--Anda, hija, que de golpe o de recudida, yo les
sacaré el escote. Yo me voy a casa de Philomena, a dar la
primera puntada en vna labor trabajosa. Mochachas, rogad
á Dios que yo salga con ella a luz, que no me acuerdo
auer intentado cosa de que tanto aya desconfiado.
_Par._--Madre señora, ya conosceras si desseo tu prouecho
como el mio, assi por la ley natural como por mandamiento
de Dios; pero tú andas en tales tractos que en ellos no
puedes ahorrar sino de las narizes, y aun plega a Dios
no dexes alguna vez la vida, porque es ley de Dios que
quien ama el peligro peligrosamente muera. Mira, madre,
quién es Philomena, e no pienses ganar saya de londres
e barates vn jubon de açotes. Mira que donde agora vas
lleuas el cuchillo a la garganta, y avn como suelen
dezir, la soga arrastrando, porque te hago saber que los
viejos padres de essa dama son tan zelosos de su honrra
y avn tan cautelosos en guardarla, que si vna vez te
sienten, sin que lo entiendas e estando segura te pondran
en cuentos la vida. Mira lo que hazes, e ordena tus
passos de manera que tu vida e honrra esté segura.
_Clau._--Confusa estoy. No sé en qué me determine:
diformes inconuenientes se me ofrescen de tu auiso, e no
puedo boluer atras en este camino, porque tengo prometido
el acometimiento, e avn dada mi palabra de la victoria.
Notable deffecto es la inconstancia, e tanto que se tiene
por indicio de locura.
_Lib._--Tia señora, no biuas engañada con vna mala
opinion, que tanto es más mala quanto más vsada e
guardada. Digo te de verdad que oyendo el otro dia al
padre presentado, le oy affirmar que la perseuerancia en
el vicio no meresce nombre ni galardon de constancia, e
que quien del vicioso camino se buelue, no inconstante,
sino firme en virtud deue ser llamado. No tengas la
condicion del arroyo, que jamas supo tornar atras.
_Clau._--Quedaos a Dios, hijas mias, que yo voy
determinada de morir en esta demanda, e nunca a la osadia
vi que fallesciesse fortuna. Yo me voy; si a hora de
comer no ouiere dado la buelta a casa, no tengays dubda
que me la abran dado por el mercado. Acudireys a la
carcel, que alli será el paradero. Agora que voy sola
quiero mirar con auiso este discreto temor que a mi
Parmenia le queda, porque a la buena speculacion jamas
vi carescer de buen fructo. Qué hare? si voy allá, a
peligro pongo mi vida; si dexo de cumplir lo prometido,
no puedo escapar de muerta ó apaleada, e lo que es más de
estimar, el mal nombre que de falsaria puedo cobrar. Pues
si el credito pierdo acabada es la grangeria. Ora venga
lo que viniere, que aparejado está donde cayga. A casa
de Theophilon llego, aqui traygo en la faltriquera no
sé quántas franjuelas e cabeçones; en achaque de trama,
vamos a hablar a nuestra ama. A Dorotea veo a la ventana,
buen aguero hallo para mi venida. Esfuerça, esfuerça,
Claudina, que en otros peligros te has visto.
_Dor._--Valala el diablo a esta vieja espanta perros, e
qué rezar trae consigo. Quál arroyo la echó por estos
barrios? no me medre Dios si tú vienes en buenos passos.
_Clau._--En hora buena y en buen punto vea yo tu cara de
oro: qué hazes, hijita mia? desciende acá e abraçame, que
me gozo de ver te; ansi goze yo la vejez descansada.
_Dor._--No os digo yo? las palabras de beata e las vñas
como gata. Vengas en buena hora, tia de mi coraçon.
Quánto ha que no vienes por estos nuestros barrios? Por
cierto mi señora Florinarda ha tenido memoria de ti e aun
me ha preguntado si te he visto.
_Clau._--Acuerde se Dios de su merced y él le pague la
que yo rescibo en que me conozcan por criada vieja de
esta casa, porque este es el principal título con que yo
me honrro despues de ser muger de Alberto, que Dios aya.
Pues por mi salud que aunque yua a otro negocio en que no
me yua a mí poco no tengo de passar sin ver a mis señoras
vieja e moça. Dilas, hija, que está aqui la Claudina, que
si mandan sus mercedes que suba.
_Dor._--Espera vn poquito, madre, que yo boluere
corriendo. Señora, la vieja Claudina está aqui, si mandas
que suba, que te quiere ver.
_Flo._--Dila que suba; con qué viene agora el diablo?
_Dor._--Sube, tia, si mandas.
_Clau._--Con el pie derecho delante, porque no tropieze
a la entrada. Paz sea en esta casa. Señora Florinarda,
salue Dios tu venerable presencia.
_Flo._--Vengas en ora buena, madre, qué nouedad es esta
que te acordaste desta casa?
_Clau._--Afficion grande, desseo de seruir te, apetito
de offrescer me por tu muy fiel criada, para que como a
tal me mandes lo que a tu seruicio cumpliere.
_Dor._--Debaxo de la buena palabra está el engaño.
_Flo._--Pues, comadre mía, cómo te va? Vieja te vas
haziendo; muy desffigurada estás despues que no te he
visto.
_Clau._--E cómo, señora mia, burlando lo dizes? Tal
ha passado por mí despues que deste barrio me passé;
trabajos he padescido que el menor dellos bastara a
acabar tan poca vida como la mia, pues si el principal se
considera, la misma muerte no es tan penosa.
_Flo._--Qué mal es el que tanto te duele, madre?
_Clau._--No será mal de amores, mal pecado, que con las
muelas le he dexado, sino biudez, señora de mi alma, que
no ay dolor que se le yguale: Dios te guarde a aquel
Señor, e nunca te veas sin él, amen, que por mi vejez la
que buen marido pierde no sé yo por qué no le acompaña so
la tierra.
_Flo._--No lo digas burlando, comadre, nunca oyste lo que
dicen de los getas? que vn tiempo las mugeres biudas no
dubdauan de hazer se matar sobre los cuerpos muertos de
sus maridos? y avn porque entre ellos alguno tenia muchas
mugeres, aquella era más estimada que con su marido se
sepultaua.
_Clau._--Sancto vínculo es el del matrimonio, e como sea
vnion intrinseca e espiritual, con lo más biuo del ánima
se deue sentir la diuision.
_Flo._--Veemos que entre los animales que de
entendimiento carescen, este amor matrimonial está
esculpido, pues las tortolicas passan su vida contentas
con vna sola compañia. E si aquélla muere, la que queda
no beue más agua clara, ni se pone en ramo verde, ni
canta ni haze señal de alegria, señalando la cuytadica
quán dura cosa es perder su dulce compañia.
_Clau._--Ay, ay, quántos daños acarrea la falta del varon
en casa; no los sabe sentir sino la triste que passa por
ellos.
_Flo._--Trabajoso dolor deue ser, pero quando el Señor
da semejante llaga, tambien prouee de remedio para ella.
Trabaje la honrrada biuda de ser honesta de costumbres, e
guarde la limpieza que las tales son obligadas, que para
sus necessidades Dios es el verdadero marido.
_Clau._--No lo niego yo, mi alma, pero guardete Dios de
pobreza con soledad, que esta es muy ruyn tramojo de
roer. De alli nascen los cuydosos pensamientos, e avn
a vezes no muy sanctos; alli se toma licencia para las
dissolutas palabras, e avn para los desonestos tratos, e
avn se deprenden los officios deshonrrados. Ay del solo,
que quando en tales hoyos cayere no tiene quien le dé la
mano.
_Flo._--Verdad es, madre, que mejor se passan las penas
quando para lleuarlas ay compañero. E quedaron te hijos
de Alberto tu marido?
_Clau._--Sí, mi reyna; e vn varon que ha siete años que
salió desta ciudad e no he sabido dél ni biuo ni muerto,
e otra donzella que en casa tengo.
_Dor._--Donzellita es el diablo.
_Flo._--Qué dizes?
_Dor._--Digo que es vna muy bonita moça.
_Clau._--Dizes, hija, tu virtud, aunque en ella no lo
aya, pero en fin como huérfanos sin castigo de padre,
faltos de doctrina e cargados de pobreza. Y a todo esto
se obliga la muger aquel triste dia que cobra nombre
de viuda. O señora de mi vida, quán pesada carga es de
llenar el hijo crescido de cuerpo e menguado de castigo,
que en cabo del año pienssa la pobre madre tener buena
vejez, e ha criado vn cueruo que le saque el ojo. Pues
todo esto es nada en respecto de lo que con hijas se
passa, que como, mal pecado sea vn ganadillo tan malo
de guardar, a buelta de cabeça, y a vn encierra ojo e
abre, hallays la casa a mal recaudo, e la honrra de las
moças beuida en gostaduras. No hay cosa oy en el mundo
tan fragil e delicada como la honrra de la donzella, que
no paresce sino que de vn cabello está colgada. Nunca
por buena que sea le faltan ocasiones para ser mala,
ni avn por bien que se guarde caresce de murmuradores.
Si habla poco es tenida por grossera; si mucho, por
liuiana; a los que no saben les paresce nescia, e a los
ressabidos, maliciosa; si luego no responde, tienen la
fantastiga, e si a todos da respuesta, a peligro de caer;
si está assentada con reposo, nunca le falta un nombre
de traydora dissimulada; si alça los ojos e mira, luego
dizen que allá miran ojos, etc. O señora Florinarda, e
quien solo vn juyzio tiene, cómo hará guisados que a
tantos haya de contentar?
_Flo._--Poca necessidad tiene la donzella de poner su
honrra en tal discrimen; mi hija retrayda ha de estar
hasta que quien la merezca se precie de yr delante della.
_Clau._--Jesus, Jesus e pienssas, mi señora, que con
nuestra platica no auia oluidado de preguntar por
Philomena? No yre de aqui sin ver a su merced, ansi goze
yo de mí.
_Flo._--En buena fe, comadre, que esta noche passada se
sintio mal dispuesta e no he consentido que se leuante de
la cama.
_Clau._--Pues, señora de mis entrañas, da me licencia
para que la vea, que avn a mí algo se me entendera de
estos dolorcillos.
_Flo._--De muy buena voluntad, por cierto, madre mia.
Corre, Dorotea: entra con la madre vieja al aposento de
mi hija, e perdona me por mi amor que no voy contigo, que
tengo por acá en que entender.
_Clau._--Huelga con salud, señora mia, que yo bien sé ya
esta casa más ha de mil dias. Dónde está mi señora?
_Dor._--Entra madre, en este retraymiento.
_Clau._--Gozo bueno vea yo de essa cara de alegria.
_Phil._--Bien seas venida, madre.
_Clau._--Jesu, coraçon mio, e gesto es esse de enferma?
Tal sea mi salud e se me torne mi vejez; qué es esto,
hija de mi alma? qué sientes? yo juraré que deue ser
regalo.
_Phil._--No, madre, que no soy tan regalada, sino que
dende anoche he sentido vn dolor en este lado izquierdo,
que, ansi goze de mí, no me dexa reposar.
_Clau._--Pues, señora mia, manda salir allá a Dorotea
porque quiero tentar el lugar donde te duele, y plazera
al Señor que quedes con mejoria.
_Phil._--Dorotea, sal allá fuera.
_Dor._--Todo va bueno; plega a Dios que yo mienta, e que
esto sea agua limpia.
_Clau._--Descúbrete, entrañas, veamos la parte del dolor.
_Phil._--Mas arriba lo siento, sobre el coraçon.
_Clau._--Ya, hija mia, lo he visto, y avn conoscido
la causa de donde nasce el dolor: que por mis pecados
maestra vieja soy de curar estas passiones. Quiero
saber, coraçon mio, si antes que este dolor sintiesses
resciuiste por auentura alguna alteracion. E mira,
señora, que al médico y al confessor se deue dezir la
verdad.
_Phil._--Por cierto, madre, es verdad que con essa moça
yo rescebi passion, de donde pienso aver se causado mi
indisposicion.
_Clau._--Verás por mi vida si conosci yo luego ser tu mal
de turbacion. No será nada, hija, yo tengo la mediçina
para sanar estos dolores. Aunque por mucho que la passion
te aquexe no es de marauillar, hija mia, porque es ley de
Dios que quien a hierro mata con hierro pierda la vida.
_Phil._--Burlas, madre, como me ves con dolor?
_Clau._--O angelica ymagen, y qué graciosa eres. Mas
dime por mi vida, entrañas, a quántos en esta vida abrás
tu sido causa de dolor de coraçon? Pues justicia es que
padezcas alguna de las penas que a otros has tú causado;
toma, señora, este anillo, que tiene virtud contra todo
dolor cordial, e mira, hija mia, que no me le pierdas,
que no es más mi vida de quanto comigo le tengo.
_Phil._--En gran cargo me pone tu tan buena voluntad,
aqui estoy para hazer todo lo que te cumpliere.
_Clau._--Tal confiança tengo yo de tu graciosa cara, que
siempre me has de hazer muy señalados fauores, e para
principio dellos te suplico, mi alma, tengas atención a
mi breue mensage, el qual, aunque te parezca culpable,
te ruego no me hagas cargo de culpa, pues no ay en mí
otra sino ser yo la mensagera, y esta ya sabes que es
digna de indulgencia. Un cauallero gentilhombre, doctado
de toda disciplina, no menos militar que literaria, cuyo
nombre sabras a su tiempo, me mandó llamar con vno de sus
siruientes, e como yo cumpliesse con la obligacion que a
los semejantes deuo, fui a su casa, donde le hallé en vna
cama, e tan en el extremo de vna enfermedad del coraçon
que a tu causa dize que padesce, que sin dubda yo penssé
que hablandome la vida se le acabara. Finalmente, con la
mayor fuerça que fingir pudo me dio parte del principio
de su mal, e me pidio que le pussiese remedio. Pues como
sea mayor virtud consolar al atribulado que substentar al
hombre próspero, acordé de tomar a mi cargo su medicina,
poniendo me en este peligro, porque tengo por mejor
perder obrando virtud que ganar dexandola de hazer.
_Phil._--E quién es esse cauallero que dizes?
_Clau._--Ya te sientes?
_Phil._--Qué rezas entre dientes? qué tengo yo que hazer
con las enfermedades agenas? Dime ya quién es el enfermo,
que me tienes suspensa, o vete con Dios, que harto tengo
que ver en mi mal.
_Clau._--O perla mia, dasme licencia por mi vida?
_Phil._--Di lo ya, no seas pesada, sea quien fuere.
_Clau._--Pues tu rostro de paz me da atreuimiento, no
quiero ser couarde en obra tan piadosa. Bien conosceras,
mi coraçon, vn cauallero de illustrissima sangre que biue
en esta ciudad que se llama Policiano.
_Phil._--Anda, anda, vieja maldicta, con la malauentura,
y agradesce a Dios el sufrimiento que el zelo de mi
honestidad me pone, que yo te hiziera yr al infierno a
pedir las albricias de tu menssage.
_Dor._--Passo, passo, señora, no alborotes la casa, qué
cosa es esta? qué has hecho, madre señora?
_Clau._--No hize nada, hija mia, sino que mi mala dicha
quiere que por buen seruicio resciba mal galardon.
_Phil._--Avn lloras, vieja ruyn? mala fin ayas tú e
tus maldictos passos. Echame de ay a essa vieja, si no
quieres que ay la mande matar a palos.
_Flo._--Qué es esto, comadre? qué dizes del mal de
Philomena?
_Clau._--No rescibas pena, señora, que vn dolorcillo es
causado de tristeza del coraçon. Ay la dexo vn anillo
con que vera mejoria muy presto: no consientas, señora,
que se le quite del dedo; yo me voy, porque me he mucho
detenido. Señora Philomena, si para tu salud yo fuere
menester algun dia, bien sabe esta donzella mi posada, no
dexes de embiarme a mandar, que yo vendré de voluntad.
_Flo._--Essa se te agradesce por cierto, comadre.
_Clau._--A Dios, a Dios, mis señoras.
_Phil._--Ve en buen hora, madre mia.