CARTA

Si el dolor que tus ojos me causaron dentro de lo

secreto de mi ánima de todo punto fuera mortal no me

quedara tan poca vida e tan martyrizada con tan mortales

desseos de los quales si la muerte me hiziesse libre, no

me puede librar de querer te. O angelica Philomena, si

boluiesses tus ojos de misericordia sobre este tu captiuo

Policiano, bienauenturado tormento digno de tan ineffable

remedio. Solamente te piden mis letras e mis suspiros que

tengas memoria que dende la hora que te miré y alçaste

tus ojos a mirar me, de tal manera me tienes contigo, que

aunque te quiera oluidar no puedo[540] ni con la muerte,

la qual estoy esperando si tu natural misericordia no

determina que yo biua. Mas biuiendo o muriendo soy tuyo

sin esperar que jamas sere mio.

_Phil._--Ya, ya. Dorotea, que me maten si essa carta no

es de aquel loco desuariado que el otro dia viéndo me

en la huerta de los cipreses se arrimó a vn laurel, e

començo a mostrar señales de muy apassionado, boluiendo

los ojos a mí quando mi padre se descuydaua. Pues dime,

Dorotea, quién puso aqui esta carta sin que tú lo

viesses? Este libro no está en tu poder? Cómo pudo ser

esto?

_Dor._--Señora, moços ay en casa que ay la pueden auer

metido, porque mil vezes descuydadamente me dexo este

retraymiento sin llaue, y algun criado de casa la puso en

este libro.

_Phil._--Vaya se el desatinado, qué atreuimiento es tan

vano penssar alguno que en amor deshonnesto yo ocupe mi

entendimiento? si yo agora no temiera el escandalo de la

casa de mi padre, yo le hiziera al liuiano que no pagara

esta locura con menos que la vida.

_Dor._--Passito, señora, que viene Theophilon mi señor.

_Theo._--Qué hazes, hija mia?

_Phil._--Señor, enojada con este bastidor començaua a

leer un poco, pero çessará agora con tu venida.

_Theo._--Siempre, hija mia, trabaja de estar noblemente

ocupada porque el demonio, enemigo de naturaleza, no

halle entrada en tu coraçon. A todos generos de estados

es defendida la ociosidad, e más al flaco linaje de

las mugeres, por ser más dispuestas a cayda. Pues si

todas deste vicio deuen biuir recatadas, mayormente las

illustres donzellas, cuya macula de infamia todo vn reyno

dexa manchado.

_Phil._--Padre mio, graue reprehension es la tuya;

paresce que hablas sobre penssado.

_Theo._--Hija mia, lumbre de mis ojos, baculo de mi

cansada vejez, más noble cosa es preseruar al hombre para

que no cayga que ayudarle a leuantar despues de caydo. No

permita Dios, hija de mi coraçon, que en tus costumbres

yo aya conoscido alguna falta que de castigo sea digna,

pero no te deue dar pena si yo como padre y viejo y

experto en los trabajos que el tiempo cada dia descubre

te dé auiso como sepas defenderte de ellos, sin lesion

del ánima y de la fama que tus passados cobraron.

_Phil._--No piensses, padre mío, que con la falta de la

hedad me aya faltado el conoscimiento para ver clara e

abiertamente a quánto peligro se pone quien sin remos de

discrecion se mete en el varco de esta vida miserable,

porque o viento de liuianos penssamientos o rrocas de

mala conuersacion siempre nos procuran naufragio. Pero

tambien conozco que no ay temptacion tan poderosa á

quien la municion del hombre racional con discrecion no

destruya, mediante el fabor del Cielo; mayormente quando

el hombre viene a sentir que tiene los enemigos de sus

puertas adentro, e que la más cruda palea[541] tiene

consigo mismo, deue aprouecharse de las armas deffensiuas

que en el alcaçar de la razon tiene para esto guardadas.

Estos e otros muy sanctos auisos, señor mio, he leydo

en los libros que dende mi niñez por la nobleza del

exercicio literal me has mandado leer, con los quales

e mi natural condiçion piensso dar a tu senectud aquel

descanso que con mi juuentud has desseado.

_Dor._--Doy al diablo tan largo sermon.

_Theo._--Qué dizes tú, Dorotea?

_Dor._--Digo, señor, que he holgado de tu noble

reprehension.

_Theo._--Hija Philomena, anda acá, que ya tu madre querra

comer, no la hagamos estar esperando.

_Phil._--Vamos, señor. Dorotea, pon en cobro esse libro:

entiendesme?

_Dor._--Mucho bien. Ay te duele? Valale el diablo al

viejo e a qué tiempo entró predicando. Por mi salud, el

ánima le daua el negocio en que entendiamos. Bien predica

la raposa a las gallinas. En mi ánima estos viejos no son

sino vn terron de molestia; como veen que se les acaba

la candela, acuerdan de dar a Dios las heces de su vida

loca, haziendo del perro del hortelano. Pues andate hay

con tus sermones, que Dios no come palabras, e si piensas

hazer sancta a tu hija Philomena, más vale vna traspuesta

que dos assomadas.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 105 / 502 题