SOLINO. SALUCIO. POLICIANO. SILUANICO.

[_Sol._]--El passo tendido, hermano Salucio, porque

lleguemos antes que nuestro amo a la posada.

_Sal._--Bien dizes, hermano, por vida de mi amiga; que si

sabe nuestra tardança, ni con él acabaremos renzillas ni

avn faltarán en casa dolores.

_Sol._--Qué te paresce que se haga en lo que con la buena

vieja dexamos concertado?

_Sal._--Venido Policiano, lo primero que haremos sera

hazer le entender lo que a nuestro prouecho haze:

dezirle que estos negocios de amores más seguros andan

en manos de vna muger marcada que en poder de hombres no

experimentados; que tenemos noticia de vna vieja astuta,

y en esta arte de alcahueta examinada maestra; que

procure hablarla y prometerla el premio de su trabajo,

y ella pondra la diligencia que nosotros no podemos por

mucha que pongamos.

_Sol._--Ello está bien acordado. A nuestro amo veo venir

por aquella calle, alarguemos el passo, no nos halle

fuera de casa.

_Sal._--Ya no puede, que dentro estamos.

_Pol._--Moços, moços. Dónde estan estos diablos?

_Sal._--Qué prissa trae el diablo, rabiando viene por

saber nueuas! Pues mándote yo, que no basta el amo

diligente para que el moço pierda su natural negligencia.

_Pol._--Que dizes entre dientes?

_Sol._--Digo, señor, que si supiesses el buen recaudo que

tengo en tus amores me darias el jubon que traes vestido.

_Pol._--Buen recaudo dizes? hablas segun tu opinion, e

no sientes dónde llega mi desseo. Contentas te con poca

agua como no te abrasas en el fuego que yo, porque si

sintiesses mi dolor, no llamarias buen recaudo sino a

ser me mi señora fauorable, y esto es impossible segun

es baxa mi ventura y alta la causa de mi mal, pero dime

algo con que mi dolor amansse, y despues comiençe como de

primero.

_Sal._--O hi de puta neçio, qué hechizado esta con

aquella putilla de Philomena, e juro a los euangelios no

ay mayor rabosa en el reyno.

_Pol._--Quién habla alli fuera? estoy yo hablando en mi

pena, y no falta quien me impida la medicina?

_Sol._--Señor, Salucio es, que está muy angustiado de

verte tal.

_Pol._--Pues por qué no entra? qué haze alla apartado?

Salucio?

_Sal._--Señor.

_Pol._--Entra acá, dime qué sientes de mi mal.

_Sal._--Señor, siento que eres enamorado y que tienes

razon de ser constante en amor.

_Pol._--Pues no me dices qué hare para hallar camino en

mi remedio?

_Sal._--Par Dios, señor, lo que yo con mi poco saber

te puedo consejar es que pongas este negocio en manos

de vna mujer sagaz e auisada en toda ruindad, porque

con las tales, si estas damas del amor están tocadas,

muy facilmente descosen su secreto; y pues por éstas

se suele dezir que quien las sabe las tañe, a éstas

encomienda tus amores e no hagas cuenta de la diligencia

que nosotros podemos poner aunque desseosos de seruirte,

si no te dispones a esperar con vn barril de lenguados,

ciento e veinte de azedias. Por vna uez que la fortuna

nos fauorezca como a osados, nos alançará cinco mil por

no experimentados. El principio de todas las cosas se

requiere cauto, para que lo dependiente succeda firme

y estable. E quando el fundamento falta, mal se deue

esperar la duracion del hedificio. Todo esto e más que te

puedo dezir si el dolor que tanto te aquexa te prestase

atencion es justo que mires en los principios de vna cosa

tan ardua como esta, para que en la prosecucion della no

vengan a nascer desuariados effectos.

_Pol._--Pues qué te paresce a ti que haga yo, amigo

Solino? á quién me encomendaré que no sé dónde ay

fidelidad?

_Sol._--Señor, ymaginando con cuydado los instrumentos

con que esta tu llaga pudiesse cauterizar, entre muchas

que el coraçon desseoso de agradarte me ha ofrescido, me

truxo a la memoria vna vieja mi conoscida, maestra de

hazer perfumes, que vn tiempo fue partera en esta ciudad,

que tiene por nombre Claudina, sagacissima en quantas

maldades el entendimiento del hombre puede ymaginar

y en ellas criada, y no menos encanescida; la mayor

hechicera que se ha hallado dende el principio del mundo

hasta oy. Tiene tanta abilidad en casos que requieran

artificio sobre natural, que a todo el infierno junto

trae consigo con sola su boz. E aunque para este negocio

no sea menester tanta herramienta, no empeçe al artificio

la demasiada astucia del artífice. Procura, señor, de

hablarla e poner este negocio en sus manos, e si se las

vntas con algun interesse, aunque no muy calificado,

puedes confiar en ella, que aunque Philomena fuesse tan

dura como vn rezio diamante, con solas sus palabras la

prouocará a que su desseo y el tuyo se executen con la

breuedad que verás.

_Pol._--O prestantissimo remedio: cómo? que ay tal muger

nascida e no la conozca yo? ve Solino e llamala, e dende

aqui te doy auctoridad para que la ofrezcas no solamente

los bienes que ay en mi casa, pero avn todo mi patrimonio

pon en su mano, del qual y de mí hordene a su voluntad.

Pues dime la verdad, Solino, que de ueras te paresce a ti

ser necessario dar parte a esta muger?

_Sol._--Señor, no cosa más.

_Pol._--Pues en vuestras manos encomiendo este mi

spiritu atribulado, tractadle como soys obligados segun

verdaderos misericordiosos, que yo quedo tan acompañado

de tristeza quanto solo de vuestra compañia, yd e

llamadme a essa dueña honrrada e no tardeys si biuo me

quereys hallar.

_Sal._--Pues vamos.

_Pol._--E yo quedo.

_Sol._--Allá quedaras con todos los diablos cargado

de locuras e vazio de entendimiento; qué te paresce,

Salucio, de la perdicion deste perdido?

_Sal._--Enfermedad comun es la suya, e si el dolor le ha

llegado a lo secreto del coraçon, más te deues marauillar

de su paciencia que de su sentimiento.

_Sol._--O feminil flaqueza, que eres bastante a robar

de vn hombre robusto la joya más estimada, que es la

libertad. Bien dizen los sabios que deste adamantino

dolor escriuieron que tiene la propriedad del azero en

la dureza e crueldad. Porque consideradas sus robustas

fuerças, e los pechos tan esforçados que amor con sus

crudas flechas ha rompido, no amor sino tirano enemigo,

mortal offenssor deue ser llamado. Lee las historias

Romanas e hallarás estar llenas de los desatinos que este

amor ha causado. Aquel emperador africano que hauiendo

seydo en el senado tenido por el más victorioso monarca

que en el mundo se hauia hallado, el amor de vna pobre

labradora de tal manera le puso en baxeza, que no sólo

de la gente noble de senadores, pero de la república y

gente plebeya fue tenido en tan baxa estimacion quanto

su hystoria testifica. Pues en la escriptura sagrada,

quién fue causa de aquel notable pecado que el Rey Dauid

cometió en la muerte de Urias su capitan, sino ser el

mismo Rey tocado del amor de Bersabee? Pues si contarte

quisiesse los desastrados acaescimientos de muchos reyes

e varones illustres apassionados desta dulce ponçoña,

seria començar vn cuento que no tuuiesse fin. Solamente

resta que la libertad con ningun thesoro se compra, e

si nuestro amo halla sabor en esto en que todos los

que algo entienden tanta azedia e amargura an hallado,

con su pan se lo coma e mal prouecho le haga. Tengamos

auiso sus criados de dezir dende afuera: a saluo está

el que repica, e si porfiare diziendo: ve acá, torna

acullá, dezirle que bien se está sant Pedro en Roma. Ya

me entiendes, no aya alguna trampa donde no penssamos.

Y pues él comió los agrazes, no padezcamos nosotros la

dentera. Esto que toca a llamar la vieja, cosa es que

cumple, en lo demas tengase auiso qué mande y haga, qué

digo?

_Sal._--Hao, comigo estás, auisado eres.

_Sol._--Cata, cata, juro al cuerpo de tal, Siluanico

viene: regocijado llega. No sé cómo ha negociado.

_Sil._--Ansi, Solino hermano, vnos hazia vn cabo e otros

hazia otro, porque no se acueste el mundo.

_Sol._--Cómo vienes, Siluanico? qué nueuas tenemos?

_Sil._--Alla dexo la carta en poder de Dorotea, tomela el

diablo e oxala la quemasse.

_Sal._--Ora, Siluanico, ve presto a la posada, que queda

solo nuestro amo, e no digas que nos topaste, porque ha

gran rato que salimos a llamar a vna vieja hechizera a

que nos embió; en siendo venida ella tomará a cargo estos

mensages, e quitar nos ha Dios de peligro.

_Sil._--Dios lo haga como no paguemos los que no auemos

comido el escote. A casa voy, la Magdalena os guie.

_Sol._--E a ti acompañe hasta la buelta.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 93 / 502 题