[_Sol._]--Qué te paresce, hermano Salucio, en quántas
trapaças nos meten estas señoras?
_Sal._--Hermano Solino, jamás me paresció bien, por
grande que fuesse la ocasion, que ningun hombre en la
muger pussiese manos. No quiero dezir que agora yo no fui
demasiado, pero al fin conozco que fue grande nuestro
yerro[516].
_Sol._--Donoso estás para sermonador. Dime por qué las
tales no merezcan peor tractamiento?
_Sal._--Yo te lo dire; porque si a la muger le das
materia de aborrescimiento, aunque muy poquita sea,
tiene qué gastar toda la vida. Quieren ser tractadas
como animales ferozes, más con ronces e halagos que con
vituperios e palos. Es muy flaco género, e las cosas
fragiles muy facilmente se quiebran.
_Sol._--Cree me, hermano Salucio, que todas las cosas
naturales tienen su contrario, y el hombre no tiene otro
sino a la mala muger.
_Sal._--Nunca oyste dezir a los sabios de nuestro tiempo
que es más segura la habitacion con los dragones que con
la mala hembra? Sabe, Solino, si no lo sabes, que la
muger en todas las cosas tiene extremo. Quiero dezir, que
si es buena, es corona de su género, e la que es mala no
tiene cosa buena.
_Sol._--Ora yo mal suffrido soy para tolerar vna muger e
no sé cómo biuen los hombres que largos años las tractan.
_Sal._--Maldito seas, asno, e no sabes que el amor todas
las faltas encubre? e las cosas azedas haze suaues e
dulces? En el estado del matrimonio da Dios amor tan
abundante que haze de dos coraçones vna voluntad, y como
aya vnidad entrellos cessa todo género de discordia.
Estas malas mugeres, como de amor verdadero tengan
carestia, si el interesse falta no son para bien ninguno.
_Sol._--Ya ya, hecho ha Orosia comigo para quanto biua,
puesta lleuo ya la sal en la mollera.
_Sal._--No más en esta plática, que llegamos a la posada.
_Sil._--Es buena hora esta de venir a casa?
_Sol._--Qué te toma el diablo, rapaz vellaco? qué haze
nuestro amo? Ha pedido de vestir?
_Sil._--Ay está en esta cama que no haze más ruydo que vn
muerto.
_Sal._--No has entrado a ver qué haze?
_Sil._--Casa es de locos esta por la fe en que creo. El
amo troba, los moços van a rondar, pues algun dia no ha
poder que no sea la mia.
_Sal._--Troba por auentura el triste de Policiano?
_Sil._--Doy al diablo otra cosa haze sino dezir
disparates; llora como niño, da bozes como loco, no sé
qué se tiene.
_Pol._--Oyes, paje.
_Sil._--Señor.
_Pol._--Es de dia?
_Sil._--E muy gran parte passada.
_Pol._--O desdichado de mi, que despues que mi coraçon
se escurescio, no sé qué cosa es ver claridad. Yo no
entiendo quándo amanesce, si a caso no es por oydas.
Estan ay essos moços?
_Sil._--Sí, señor.
_Pol._--Pues aderescen me vn cauallo con vn jaez negro.
Entretanto que en mi pena busco algun rastro de reposo.
_Sol._--Qué dize nuestro amo, paje?
_Sil._--Que se aderesce presto vn cauallo.
_Sal._--Y él pienssa leuantarse oy?
_Sil._--No que pienssa para trobar.
_Sol._--Por tu vida, Siluanico, que escuches si debanea.
_Sil._--Avn me paresce que está trobando.
_Pol._ Bienauenturada pena,
e alegre tal padescer,
pues de todo quiso ser
principio mi Philomena.
_Sil._--Corre, corre, Solino, e oyras las locuras de
Policiano.
_Sol._[517].--Passo, passo, rapaz; no le cortes la vena.
_Sil._--Aqui detras de esta antepuerta le oye, que aun no
lo ha dexado.
_Pol._ Aunque piensse mi passion
combatir mi sufrimiento,
de mi más graue tormento
nasce mi consolacion:
ser tan sabrosa mi pena,
tan dulçe mi padescer
es la causa el merescer
de la linda Philomena.
_Sal._--Juro por los euangelios que disparata
concertadamente el desdichado; cata, cata, Solino, no
has oydo al asno como blasona del metro? o hideputa, qué
Virgilio, o qué Homero, para metrificar de improuiso.
_Sol._--Calla, dexale con su dolor al desdichado, que yo
te digo, Salucio, que tiene harto mal.
_Sal._--Cómo? e qué tanto mal pienssas que tiene? Tan mal
estómago haze el amor?
_Sol._--No le tuuo tan estragado Apuleyo con el veneno.
Poco has estudiado en las escuelas de Cupido, porque si
de amor verdaderamente supiesses, verias muy a la clara
el desorden de sus accidentes. No ay entre los animales
alguno tan insensible como el hombre que está herido de
la amorosa flecha de Cupido, porque adormescido con el
sueño de aquella sabrosa yerba que en el coraçon[518]
del amante se pega, ni siente gusto en lo que come,
ni avn sabe responder a quien algo le pregunta. No
quiere compañia con el plazer, e quéxase que se muere
de tristeza: e por esta variedad que el amor trae de
passiones, le llaman los doctores de esta facultad muerte
sabrosa, porque de la misma passion nasce siempre vn no
sé qué sin nombre, y avn sin subjecto, que da mayor dolor
e causa mayor pena al enamorado, quando en el dolor se
siente más resfriado.
_Pol._--Moços.
_Sol._--Señor.
_Pol._--Entra acá, descansso mio. No me preguntas por mí?
No me dizes cómo me ha succedido en esta noche con mi
alegre tristeza?
_Sol._--Señor, avn no he tenido lugar de saber dónde
estás? No te marauilles si no te pregunto cómo estás.
_Pol._--O, mal fuego te consuma, vellaco insensible,
estoy me yo abrassando y estás tú philosophando? Vete
de ay al amalauentura y plega a Dios que vna de mis
ardientes centellas te abrase para que sientas parte de
mi triste sentimiento: anda, vete con el diablo.
_Sol._--Harto tiene agora que hazer contigo.
_Pol._--O desconsolado de mí. O dia aziago en que tuuo
principio mi mal. O atreuidos y desatinados ojos, qué
hezistes? De vosotros me quexaré todos mis dias y años,
pues otros miran para ver, y vosotros vistes para cegar
me. Solino, oyes.
_Sol._--Señor.
_Pol._--Entra acá; para qué me dexas?
_Sol._--Pensé que te dexaua bien acompañado. Aqui estoy.
_Pol._--Dónde está Salucio?
_Sol._--Señor, aqui en esta sala.
_Pol._--Ha sentido algo de mi mal?
_Sol._--Y avn la causa dél mucho mejor que yo.
_Pol._--Cómo es esso, Solino? quién dize que se lo dixo?
_Sol._--Quién, señor? tú, que se lo has contado y avn le
has lleuado mil vezes por la calle de Philomena, sino que
ya no tienes dello memoria.
_Pol._--No me pidas, Solino, memoria ni entendimiento,
que ya con mi dolor todo se conuertió en voluntad:
llégate aqui, Solino. Cata aqui vna carta mia que por
tu parescer escreui para aquella Reyna de mi vida, en
la qual va alguna e la más pequeña parte de mi pena
relatada. Pido te por el amor que te tengo, que en ella
me pongas aquel recaudo con aquella discrecion e secreto
que sientes que ha menester mi passion.
_Sol._--O, señor, descreo de la bruta de Hércules, que
soy más conoscido ya por aquel barrio que tauernero en
aldea. No quieras, pese a mi pecado, que por falta de
prouidencia cayamos en algun yerro[519]. Siluanico me
dizen que tiene cierta trabacuenta con vna moçuela de
essa dama; mándale, señor, llamar, que en ser mochacho es
libre de sospecha, y puede con la rapaza negociar quanto
quisiere.
_Pol._--Auisado eres: la vida me has dado con tu buen
seso. Llama me acá a Siluanico.
_Sol._--Oyes, paje?
_Sil._--Quién llama?
_Sol._--Entra acá.
_Pol._--Ven acá, hijo Siluano, tú sabes la casa de
Philomena mi señora?
_Sil._--Mucho bien, señor.
_Pol._--Y conosces por auentura alguna de sus criadas?
_Sil._--Señor, una criada suya me habla por ser de mi
tierra, e me dize que hará lo que yo la encomendare.
_Pol._--O negocio bien acertado. Pues mira, hijo mio, no
menos me va que la vida en que tengas manera con essa
moça que dé esta carta mia a mi señora Philomena. E si
mi voluntad tan alto premio meresciesse, tuuiesse yo con
breuedad de aquella angelica mano respuesta, que si en
esto, mi Siluano, tú me pones diligencia, yo gratificaré
tus pasos y essa doncella será muy bien pagada.
_Sil._--Pues, señor, pierde cuydado.
_Pol._--Esso no, sin que se pierda la vida. Pero tengo
confiança que por tus manos tengo de auer el remedio
de mis penas. Confio que donde tú vas voy yo, y que en
procurar[520] mi salud no hará falta mi presencia. Ve
luego, y los ángeles te acompañen. Oyes, Salucio?
_Sal._--Señor.
_Pol._--Saca me vn cauallo á la puerta, e dexa me yr
solo, pues tan bien[521] me hallo con la soledad.