[1] Véase A. G. SOLALINDE, en la _Revista de Filología Española_,
II, 1915, págs. 283-288.
[2] _Fincar_ tenía en la Edad Media los significados varios que
después asumió el verbo «quedar».
[3] La forma del artículo _ell_ por _el_, usada más generalmente
ante vocal, abunda mucho en todas las obras de Alfonso X.
[4] _Dizitres_ por ‘trece’ (hoy en algunas regiones se usan
«diez y dos», «diez y tres», o formas análogas); compárese el
_dizeocho_ precedente, para la reducción de _diez_ a _diz_ en
posición proclítica.
[5] Aun en el siglo XVI era forma corriente _Nero_ en vez de
_Nerón_; aquélla deriva del nominativo latino, y ésta, del
acusativo.
[6] SUETONIO, _Nero_, 51, dice: «corpore maculoso et faetido,
subflavo capillo»...
[7] El verbo _aprender_ hacía su perfecto yo _aprise_, tu
_aprisiste_, él _apriso_.
[8] _Sin todo afán_, ‘sin ningún trabajo’; en frases negativas
se empleaban indefinidos positivos en vez de los negativos: «nin
todos los del vando», ‘ni ninguno de los del bando’. Véase _Mio
Cid_, pág. 375↓29.
[9] _Fallar de nuevo_, ‘idear, inventar’.
[10] _Compañón_, ‘compañero’ en un sentido adjetivo de ‘afable’.
SUETONIO, _Nero_, 10, «neque liberalitatis neque clementiae, ne
~comitatis~ quidem exhibendae ullam occasionem omisit».
[11] El imperfecto (y tiempos afines) terminaba alguna vez en
_ía_ (sobre todo la primera persona, véase unas líneas más abajo
_querría_); pero en general terminaba en _ie_, con el acento ora
en la _i_, ora en la _e_.
[12] _Defender_, ‘prohibir’.
[13] _Rafez_, ‘rahez’, ‘de poco valor’.
[14] El pronombre enclítico se podía separar del verbo a que se
refiere, interponiéndose entre ambos otras partes de la oración.
Hoy habría que poner el enclítico inmediato al verbo, ordenándo
así: «que no _las probase_ todas y no _las usase_». Véase _Mio
Cid_, p. 409↓24.
[15] _Assoora_, ‘de súbito’; compárese igual sentido que tiene
hoy «a deshora». SUETONIO, 20, usa el adverbio «repente».
[16] _Joglería_, o juglaría, es el arte del juglar.
[17] _Assacar_, ‘inventar’.
[18] Las formas _o_ y _do_ se usaban indistintamente por _onde_,
_donde_.
[19] _Todavía_, ‘siempre’, acepción primitiva, de la cual se pasó
a la moderna de ‘aun’. Compárese el francés «toujours» que reúne
los dos significados de ‘siempre’ y de ‘aun, en este momento’
(j’ai toujours ma migraine).
[20] _Cosa_ se usaba mucho en expresiones indefinidas negativas,
donde hoy se emplea «nada». «Non se podían los moros por cosa
defender.» _Fernán González_, 195. El uso duraba en la época
clásica: GARCILASO, en la _Egloga II_, escribe: «No t’aconsejo
yo, ni digo cosa Para que devas tú por ella darme Respuesta tan
azeda i tan odiosa», y TIRSO, en _Marta la Piadosa_, II, «no te
diré cosa ya». El uso subsiste en alguna expresión moderna, como
«no vale cosa».
[21] _A hurto_, ‘a hurtadillas’, ‘escondidamente’.
[22] _Dellos_, genitivo partitivo ‘algunos de ellos’. Véase _Mio
Cid_, pág. 335↓27.
[23] Los traductores que empleaba Alfonso el Sabio para sus
obras, no siempre traducen exactamente, ni mucho menos. Aquí,
por desconocimiento de las antigüedades romanas, traducen
el «triumphare», neutro, como activo. SUETONIO, _Nero_, 25,
dice: «eo curru, quo Augustus olim triumphaverat, et in veste
purpurea...»
[24] La preposición _a_ indica el modo del adorno; así escribe
don JUAN MANUEL «el paño era començado..., et díxol a qué figuras
et a qué labores lo començaban de fazer». Véase _Mio Cid_, página
377↓39.
[25] Otro ejemplo de mala inteligencia del texto latino.
SUETONIO, _Nero_, 25, escribe: «coronamque capite gerens
Olympiacam, dextra manu Pythiam, praeeunte pompa ceterarum cum
titulis, ubi et quos quo cantionum quove fabularum argumento
vicisset».
[26] _Porfazar_, ‘murmurar, censurar’. En otro pasaje, de la
misma Crónica, se lee: «e daquí se levantó grand mormorio entre
los romanos, que porfazavan de Cristo et echavan la culpa deste
destruimiento a la cristiandat, que dizíen que les no iva assí
mal en el tiempo que aoravan los ídolos».
[27] Otro ejemplo de interpolación de palabras entre el enclítico
y el verbo: ‘como arriba _os_ dijimos’.
[28] _A menos de_, ‘sin’, expresión usual aun en la época
clásica. SUETONIO, _Nero_, 25: «nisi astante phonasco, qui
moneret parceret arteriis ac sudarium ad os applicaret».
[29] El verbo _yazer_ hacía su perfecto, yo _yógue_, tu
_yoguiste_, él _yógo_.
[30] _Acordar_, como _recordar_, significaba ‘despertar’.
[31] _Governage_, como _gobernalle_, ‘timón’; ‘le faltó el timón’.
[32] Este lucillo o sepulcro es el Mausoleo. SUETONIO, _Nero_, 46
«De Mausoleo, sponte foribus patefactis, exaudita vox est nomine
eum cientis».
[33] _Seer_, derivado de ~sedere~, significaba ‘estar sentado’;
_la tabla o seíe_ ‘la mesa a que estaba sentado’.
[34] _Yaquanto_ era un indefinido que significaba ‘algo’, esto
es: ‘tomó un poco de veneno’.
[35] _Buxeta_ ‘bujeta, cajita, pomo’; SUETONIO, _Nero_. 48:
«sumpto... veneno et in auream pyxiden condito».
[36] SUETONIO: «praemissis libertorum fidissimis Ostiam ad
classem praeparandam».
[37] _Cometer_, ‘proponer’; véase _Mio Cid_, pág. 583↓5.
[38] Las frases adverbiales _a voces_, _a priessa_, hoy tienden
a petrificarse, pero antes admitían toda clase de adjetivos
calificativos del sustantivo: _a altas voces_, _a grant priessa_,
véase _Mio Cid_, pág. 373↓16.
[39] Los verbos sinónimos _tomar_, _coger_, _prender_, se usaban
en forma reflexiva, con el significado de ‘irse’, y «prísose con
sus omnes» significa ‘se reunió con su gente, se fué con ellos’.
Hoy se conserva el mismo giro en la frase metafórica _tomarse con
uno_, ‘reñir con uno’.
[40] _Assessegar_, hoy ‘asosegar’.
[41] _Alquiná_ o _alquinal_, voz de origen árabe, que significa
‘toca, pañuelo’.
[42] Era frecuente, cuando un sustantivo llevaba dos adjetivos,
que uno de éstos fuese antepuesto y otro pospuesto, «buena
imaginación e fuerte» (véase _Mio Cid_, pág. 415↓25).
[43] Muy a menudo el adverbio de cantidad iba separado del
adjetivo a que se refiere, interponiéndose entre ambos el verbo
y otras voces: «mucho fué alegre», «tanto es limpia», véase _Mio
Cid_, pág. 418↓26.
[44] _A grand pena_, ‘con gran trabajo’.
[45] _Porfazo_, ‘humillación, afrenta’. Véase pág. 16, nota 26.
[46] _El_ es la conjunción, unida al pronombre enclítico
apocopado ‘y le’.
[47] No es ‘turbado’, sino ‘torvo, espantoso, airado’.
[48] San Fernando, para asegurar el asedio de Sevilla, se
estableció en Tablada, rodeando su campamento de un gran foso.
[49] ‘Herberos’ o ‘forrajeadores’.
[50] El gerundio con _en_, formando una oración incidental
temporal, era muy usado antiguamente.
[51] _Cometer_, significaba no sólo ‘acometer’, sino también
‘intentar’.
[52] _En su cabo_ ‘por sí solo’, ‘solo’; se decía _vevir en so
cabo_ ‘vivir aparte o solo’; comp. unas líneas más abajo _fincó
en su cabo_, ‘quedó solo’.
[53] Nótese en este ejemplo el uso extremamente inhábil y
anfibológico del pronombre _él_; una vez se refiere al escudero y
otra a Garci Pérez, produciéndose confusión al mismo tiempo que
cacofonía. Comp., pág. 32, nota 67.
[54] Dos voces que me son desconocidas, y que sólo el contexto
puede explicar.
[55] _Pararse_ significa ‘ponerse, situarse’; «a la puerta se
paravan», véase _Mio Cid_, pág. 785↓10.
[56] _En su cabo_, ‘solo’, según se dijo arriba. pág. 23, nota 52.
[57] _Yo so_, etc., es un grito de satisfacción de don Lorenzo,
semejante al grito de guerra que daba el señor para animar a los
vasallos, afirmando su personalidad: «Yo so el rey de Castilla,
que cobdicié este día», _Poema de Alfonso XI_, 1678; «Yo so Ruy
Díaz, mio Çid el de Bivar», etc.
[58] Aunque el sujeto del verbo es doble, como va pospuesto, el
verbo puede ir en singular: «dixo Raquel e Vidas», véase _Mio
Cid_, pág. 362↓32.
[59] _Retraer_, ‘referir, contar’. «Por ont siempre sepades
retraer e contar Quanto puede a omne la buena fe prestar»,
BERCEO, _San Millán_, 199; «Fué por toda la tierra aína retrahido
Que era el sant omne desti sieglo transsido», San Millán, 322.
[60] _Por los ojos de la cabeça_, como si dijese ‘por su vida’,
‘pena la vida’. Alude a la pena de ceguera que se usaba mucho en
la antigua Edad Media, aunque ya no era corriente en la época de
Alfonso X; era la pena inmediata, en gravedad, a la pena capital.
También se decía «por los ojos de la cara», o «de la faz». Véase
_Mio Cid_, pág. 772↓27.