_Relacion individual que dan los dos Pilotos comisionados al
reconocimiento de la campaña, de los parages que contemplan mas al
propósito para fortificar y poblar_.
Los mejores puestos para poblaciones estan en la frontera de esta
ciudad, de que luego se hará mencion, y por ningun término en las
sierras: sus motivos son, por carecer de la defensa contra los enemigos,
tener á estos en las mismas sierras, porque en estas hallamos lo
indefenso, en el supuesto de que aunque se tapen con artillería ó gentes
algunos valles, quedan otros innumerables sin este asilo, por donde el
dicho enemigo puede entrar sin ser visto y hacer sus depredaciones. En
caso de quererse poblar, sea como unas 15 ó 20 leguas antes de llegar á
las sierras, porque aquí logran ver venir los enemigos á campo
descubierto. Carecen aquí de leña: (la que tampoco se halla en las
sierras) el agua no se halla en lagunas, solo en esteros y bañados, que
para los animales es gran trabajo, y para estos no hay pastos: mas
haciendo pozos tendrán los pobladores buen agua. Los que aquí poseen se
hallan entre los enemigos de las sierras, y los que, á título de paz, se
hallan con sus tolderias inmediatos á las guardias que en el dia están
puestas. En caso de hallarse en alguna funcion con ellos, y ser tiempo
de aguas, (que aunque son bárbaros no dejan de tener ardídes para el
logro de sus avances) es casi imposible puedan estos habitantes dar
aviso de pronto á ninguna parte; y así es menester mantener fuerza de
gentes en aquellos sitios para estos lances, lo que es de mucho costo.
Con todo, aunque se quiera poblar en las sierras, por varios pareceres
que haya, son los nuestros, ser de mucha ventaja para la Corona poseer
las dichas sierras, por hallarse mucho campo avanzado para las siembras
y ganados: pero resulta dejarles abierta la entrada de la distancia de
las Salinas hasta la costa del Paraná, que no es menos que de 220
leguas; y para conseguir que se haga un cordon de guardias y
poblaciones, desde dicha costa á la Patagónica, es necesario número
crecido de gente. Las sierras de por sí tienen de largo 180 leguas, y de
ancho en partes 8 hasta 20: es necesario, para que estos pobladores
serranos logren algun sosiego, y cultiven tranquilamente sus tierras,
que hagan guardias, con armas de fuego de 15 en 15 leguas á lo largo, y
de 5 en 5 á lo ancho. Las que se quieran poner desde Salinas hasta la
costa del Paraná, pueden distar 24 leguas: hecho esto, es necesario
matar las bagualadas silvestres, de las que hay una porcion en estos
sitios, á fin de dejar á los indios sin este asilo, lo que se puede
hacer con anticipacion. Decimos tambien ser los terrenos inmediatos á
las sierras, buenos para siembra y ganado, pero los cosecheros no
lograrán la ventaja de espender sus ganados con mediana ventaja, por
tenerles muchos costos la conduccion, á causa de vivir muy distantes, y
ser el terreno muy penoso.
Nos parece que se pueble en el valle de Carpincho, por lograr este las
ventajas de ser casi permanentes las aguas y tener muchos ojos de agua
el terreno: ademas de las ventajas para siembra y procrear ganados,
ofrece otras para los habitantes. Lo mismo decimos de los manantiales de
Casco, que dista del primero 20 leguas, y logra de iguales ventajas. Las
lagunas del Trigo distan del anterior 17 leguas: se halla su terreno con
8 lagunas accidentales, y el Salado muy inmediato, á cuyas orillas se
ven varios manantiales de especial agua: el campo logra igual fertilidad
que los anteriores. Es igualmente parecer nuestro que se pueble en el
Arroyo de las Flores, que dista del tercero 20 leguas, pues logra la
ventaja de ser permanente el agua de este arroyo, y tener una laguna
crecida de 6 leguas en circunferencia, buena para toda especie de
ganado: pasa por esta el Salado. La última; mas ventajosa, que dista de
la anterior 27 leguas, hallamos ser el sitio de los Camarones: logra de
arroyo y lagunas crecidas; toda su agua buena, el terreno muy fértil, y
tiene inmediatas las islas, donde se podrán proveer los habitantes de
leña, como asimismo de palos para fabricar sus ranchos y corrales: se
halla en dicho terreno abundancia de duraznillo, como tambien paja para
techar las casas. Todos tienen buenos pastos y abundantes: creemos sean
continuos, por razon de que cuando registramos estos terrenos: era
tiempo de una seca tan grande como se esperimentó el año próximo pasado
de 72. Logran igualmente dichos terrenos en sus lagunas y arroyos
abundancia de pesca; caza, como así lo esperimentamos. Aunque los demas
puestos no igualan á los Camarones por el beneficio de la leña, á poco
que trabajen los pobladores conseguirán el tenerla abundante por la
fertilidad del terreno.
Los otros tres puestos de que aquí no se habla, que son Melincué,
Bragado Grande y los Huesos, no tienen las aguas tan permanentes, ni
los pastos con tanta abundancia, y se hallan los dos últimos muy
inmediatos á los otros puestos.
_Buenos Aires, 22 de Enero de 1773_.