A las cuatro de la tarde emprendimos la salida: á las seis paramos en
la chacára de D. Juan Piego Flores, hicimos el camino de dos leguas. El
dia 20 llegamos á la Villa de Lujan, habiendo caminado 12 leguas:
observamos este puesto, y se halla en la latitud S de 34 grados 28
minutos.
Dia 23. Llegamos á la Guardia del Salto, habiendo caminado 26-1/2
leguas: observamos aquí la latitud S de 34 grados 35 minutos. El dia 24
registramos su arroyo lo mas que pudimos, y lo hallamos con su curso al
oriente, con alguna violencia, y mayor en algunos parages: motivo de la
desigualdad de fondo, siendo este en partes de una y media varas hasta
un pié: en unas su agua es salobre, y en otras gruesa, y turbia usual
para todo ganado. Su orígen, dicen, es dimanado de varias cañadas; su
fondo en lo mas pantanoso, y en sus orillas cantidad de rocas en ella
porcion de manantiales, con buena agua para los habitantes. Cuando hay
avenidas, segun nos informaron, crece este arroyo mas de cuatro varas, y
sale de su cajon ó barrancas.
Dia 26. A las ocho salimos del Salto, en conserva del Capitan D. Juan
Antonio Hernandez, quien nos dijo seguiamos el destino á Melincué.
Llegamos á parar en la laguna de las Saladas, habiendo caminado 6 leguas
por el rumbo del O. Reconocimos su agua, que es salobre, clara y
accidental: en su orilla se hallan manantiales, haciendo mas verídico un
arroyo chico que de esta sale con su curso al N: es algo pantanoso y de
poco fondo.
Dia 27. A las cuatro de la mañana continuamos la marcha hasta las once
para observar. Se egecutó en la latitud S de 34 grados 16 minutos. A las
tres seguimos lo mismo, hasta las cinco y media que paramos en dos
lagunitas accidentales: anduvimos 14 leguas por el rumbo del O cuarto
NO: en este terreno vimos el pasto regular.
Dia 28. A las doce y media de la noche seguimos la marcha hasta las seis
de la tarde que hicimos alto en la cañada de unos arbolitos que llaman
chañares. Hicimos el camino de 20 leguas por el rumbo del NO, y se
compone de igual pasto y varias lagunitas accidentales. Es bueno este
terreno para siembras, por componerse de lomitas suaves.
Dia 29. Llegamos al puesto de Melincué, habiendo caminado cuatro leguas
por el rumbo del N. De este punto en distancia de una y media legua al
NO se halla una laguna grande que toma el nombre de este puesto: la
reconocimos dándole vuelta, su agua la hallamos inservible para los
animales por ser muy salitrosa, poco fondo y pantanosa. No pudimos
observar ni hacer otra diligencia por no permitirlo varias turbonadas de
viento y aguas.
Dia 30. Levantamos el plano de Melincué en el cual se hallará la
discripcion de este terreno; no pudimos observar.
Dia 31. Observamos en la latitud S de 33 grados 36 minutos. A las cuatro
y cuarto emprendimos la marcha para el Cerrito Colorado. A las seis
paramos en unas lagunas chicas accidentales; anduvimos tres leguas por
el rumbo del S cuarto SE. El terreno y pastos son como los anteriores.
Dia 1.º de Noviembre. A las tres de la mañana seguimos la marcha hasta
las once para observar, y hallamos la latitud de 34 grados 9 minutos. A
las cuatro continuamos la marcha hasta las seis y tres cuartos, que
paramos en dos lagunitas accidentales: hicimos la marcha de 12 leguas
por el rumbo del SSE. Este terreno logra de igual ventaja que los ya
dichos: entre las lomas hay cañadas, donde se hallan variedad de
lagunas, que se forman cuando llueve.
Dia 2. Amaneció lloviendo y con neblina, por lo que no se pudo marchar:
á las once aclaró; á las doce observamos en 34 grados 15 minutos S. A
las dos seguimos la marcha, costeando la cerrillada, que son unos
médanos y corren NS. A las siete hicimos alto en una lagunita, anduvimos
siete leguas por el rumbo del SSE: hallamos varias lagunitas como las
demas y buen pasto.
Dia 3. A las cuatro de la mañana empezamos á caminar, á las siete
llegamos al Cerrito Colorado, anduvimos 8 leguas por el rumbo del SE;
pasamos el resto del dia en registrar este puesto y observar: hallamos
acampado al Sargento Mayor D. Francisco Sierra.
Dia 4. Hicimos el reconocimiento de Carpincho, y lo hallamos de mas
valimiento para todo que el Cerrito: por cuyo motivo levantamos su plano
en el que se hallará la descripcion de los dos lugares por extenso: la
latitud del último es 34 grados 52 minutos. A las dos de la tarde
hallándonos prontos, seguimos la marcha en conserva de dicho mayor y en
demanda del Bragado Grande, costeando la cerrillada por la parte del E.
A las seis paramos junto á una lagunita, habiendo andado 6 leguas por el
rumbo del SE: se halla este terreno con la ventaja que el del dia
primero.
Dia 5. Al amanecer continuamos la marcha hasta las once: á las dos
caminamos lo mismo, costeando la cerrillada hasta las seis que llegamos
al Bragado Grande, donde se halla acampado el Sargento Mayor D. Pascual
Martinez. Anduvimos 10 leguas por el rumbo de E: hallamos el terreno
como el del dia anterior.
Dia 6. Lo pasamos reconociendo este terreno y levantamos su plano, en el
cual se hallará su descripcion: observamos en 35 grados S.
Dia 7. Al amanecer seguimos la marcha á los manantiales de Casco, y
dicho Mayor con nosotros: á las ocho llegamos, habiendo caminado cuatro
leguas por el rumbo del E. Pasamos al instante á reconocer otro puesto
que se halla mas al N, y no lo hallamos tan capaz como este, por lo que
levantamos su plano donde se hallará su explicacion. Observamos en la
latitud S de 35 grados: anduvimos 4 leguas como se dijo, cuyo trecho se
compone de buenos pastos, llamados cebadilla, alfilerillo y trebol. En
este puesto hallamos acampado al Capitan D. José Bagué, quien siguió con
nosotros.
Dia 8. Al amanecer seguimos la marcha á los Manantiales de Galeliar,
donde llegamos á las ocho: á cuya hora hicimos el reconocimiento de este
terreno, el que no nos pareció á propósito para fortificacion ni
poblacion: lo primero por hallarse en un bajo, lo segundo por carecer de
pastos, lo tercero por una pequeña laguna que tiene, donde se recoge un
poco de agua de los manantiales. Con todo de haber llovido hace dos
dias, la hallamos casi seca, pues no hay agua para los caballos. Ademas
la tierra no promete fertilidad, su color es pardusca y mezclada con
arena, el agua de los manantiales es algo gruesa pero azul, y será con
mas abundancia siempre que los caven. Se halla en la latitud S de 35
grados 3 minutos, distando este del anterior 5 leguas EO. A las dos y
tres cuartos emprendimos la marcha para las Lagunas del Trigo: á las
siete se hizo alto, habiendo caminado siete leguas por el rumbo del E
cuarto SE. Este terreno se compone de algunas lomitas llenas de
vizcacheras, que es preciso gran cuidado para su tránsito; los pastos
son muy pocos y de mala calidad, pues no hay otros que espartillo y
algunas matas de pajonal: no hallamos agua.
Dia 9. A las cinco de la mañana seguimos á nuestro destino, donde
llegamos á las once, habiendo caminado 7 leguas por el rumbo del ESE. En
este terreno se hallan mejores pastos y fèrtiles; se compone de lomitas
suaves, buenas para siembra: hallamos varias lagunitas accidentales; se
halla acampado en este puesto el Comandante de la expedicion, y Sargento
Mayor D. Manuel de Pinazo. La tarde la empleamos con su compañia, en
registrar el terreno, lagunas y el Salado.
Dia 10. Levantamos el plano de lo que contiene este terreno, en el cual
se hallarà su explicacion: observamos, y se halla en latitud S de 35
grados 12 minutos.
Dia 11. Pasamos á reconocer el sitio de la Laguna de los Huesos, que se
halla del E 7 leguas al O cuarta SO. Por si se quiere sea este puesto
mas favorable por lograr de otras ventajas, ó promediar las distancias,
se hizo por otro el reconocimiento de parte del Salado.
Dia 12. No se pudo emprender la marcha, á causa de estar todo el dia
lloviendo.
Dia 13. A las nueve seguimos la marcha en busca del Rio de las Flores,
seguimos al SE 5 grados E, y caminamos 7 leguas. Paramos en una laguna
de poca y mala agua; pero habiendo hecho escavar la tierra, manó á las
tres cuartas agua muy especial y fresca.
Dia 14. A las tres de la mañana caminamos, y á las once llegamos al Rio
de las Flores, donde se hallaba acampado el Sargento Mayor D. Bernardo
Lalinde: anduvimos 10 leguas por el rumbo del E cuarto SE: observamos en
la latitud S de 35 grados 20 minutos. Este camino se compone de grandes
llanadas, con algunas lomas suaves, los pastos pocos hasta el rio, y no
otros que espartillo y pajonal: se hallan muchas lagunas de gran tamaño,
pero enteramente secas.
Dia 15. Todo este dia se mantuvo lloviendo, por lo que no se pudo hacer
el reconocimiento de este puesto y su rio.
Dia 16. Amaneció claro, y pasamos al reconocimiento dicho; levantamos su
plano con los rios segun se hallará en él y su explicacion.
Dia 17. A las siete de la mañana empezamos la marcha á fin de ir al
sitio de los Camarones: á las doce y media se hizo alto (habiendo pasado
el Salado á las diez), caminamos 8 leguas por el rumbo del ESE, en cuyo
terreno hallamos en partes bañado, en otras pajonal, y en lo demas buen
pasto.
Dia 18. A las seis seguimos la marcha, á las diez paramos en una laguna
chica accidental; anduvimos 6 leguas por el rumbo del SE, observamos en
35 grados 38 minutos S. A las tres de la tarde continuamos la marcha,
hasta las cinco, que paramos en el Arroyo del Comandante, el que es
chico. Anduvimos 4 leguas por el rumbo del E. El terreno de este dia se
compone de grandes llanadas, muy abundante de pastos fértiles, y muchas
lagunitas accidentales.
Dia 19. A las seis seguimos la marcha, hasta la una que llegamos á la
laguna de los Camarones y su arroyo, habiendo hecho en esta marcha
variedad de rumbos, y el directo es el SE cuarto E, con 10 leguas de
distancia: cuyo terreno se compone de buen pasto y campo, solo algunos
bañados, en los que hay porcion de leña de duraznillo, la que sirve para
el fuego. En este puesto se hallan acampados el Sargento Mayor D.
Clemente Lopez, y el Capitan D. Juan de Mier. No hicimos reconocimiento
este dia porque llegamos muy cansados.
Dia 20. Este dia lo empleamos en hacer el reconocimiento de este
terreno, y levantar su plano, donde se hallará su descripcion.
Observamos en la latitud S de 35 grados 42 minutos.
Dia 21. Nos mantuvimos en este puesto.
Dia 22. A las ocho de la mañana seguimos la marcha en demanda de las
Sierras del Volcan. A la una y cuarto se hizo alto en una laguna algo
grande, pero accidental, y poco fondo: su agua es algo salobre, y es
menester hacer pozo para los habitantes. Anduvimos 7 leguas por el rumbo
del S; se compone este terreno de llanadas y algunos retacitos de
bañado, buenos pastos, cebadillares altos y muy fèrtiles; hallamos
algunas lagunitas accidentales. De este puesto vimos una toldería de
indios, compuesta de unos 30 ò 40, algunos separados. A las cuatro de la
tarde llegó á este sitio el cacique Caullaman con 20 indios é indias,
con el fin de hablarnos.
Dia 23. A las siete de la mañana volvieron los mismos indios, los que
dieron noticia al Comandante que el paso para el Volcan estaba
intransitable por la mucha agua y bañado que habia: y para cerciorarse
de esto determinó dicho Comandante despachar una partida y vaqueanos á
fin de que reconocieran el terreno, internándose bastante. Observamos en
la latitud S de 36 grados 2 minutos.
Dia 24. A las tres de la tarde llegó la partida dicha, diciendo se podia
transitar.
Dia 25. A las seis emprendimos la marcha á dichas sierras: á las diez y
media se hizo alto en una lagunita accidental. A las dos y media
continuamos lo mismo hasta las seis y media, que paramos en otra laguna
como la dicha. Se anduvo 9 leguas por el rumbo del S cuarta SE: una
legua al S de este puesto hallamos una toldería de indios sobre una loma
llamada el _Monton de Huesos_, y al pié de una laguna algo grande.
Recelosos no les dañáramos, procuraron mudar de puesto, y en una hora
llevaron los toldos y se internaron en la pampa, siguiendo al O. Al NE
de nosotros, como dos y media leguas, se vé otra toldería chica, de la
que vino el cacique Tomas Yaty á hablarnos, quien nos dió unas cuantas
reses de las que tenian.
Dia 26. A las seis y media seguimos la marcha: á las diez y media
paramos en otra laguna como las antecedentes. Anduvimos 6 leguas por el
rumbo del S: observamos en la latitud S de 36 grados 48 minutos.
Seguimos lo mismo hasta las seis y media, que paramos en igual puesto.
La marcha fué de 5 leguas por el rumbo del S: á distancia de tres leguas
al NO está una toldería de indios, y al N, como una legua, otra de seis
toldos.
Dia 27. A las seis empezamos á marchar hasta las once. A las cuatro y
cuarto hicimos lo mismo hasta las seis y media, que hicimos alto en una
lagunita, de la cual corre un arroyo chico para el E. Es el primero que
hallamos de las sierras: la marcha fué de 8 leguas por el S. En la
caminata de la tarde se vieron las Sierras del Volcan. La primera se
llama la _Tahona_: demora al S cuarta SE. Dista de 18 á 20 leguas;
corren segun la vista ENE y OSO.
Dia 28. A las seis seguimos á la primera sierra, por el rumbo á que
demora. A las diez paramos en un arroyo que sale de las sierras: su
curso para el E tiene poco fondo y corriente. Caminamos 8 leguas;
observamos en 37 grados 38 minutos. A las tres continuamos la marcha: á
las seis paramos en una laguna accidental. Caminamos 6 leguas, y pasamos
la noche en un continuo aguacero.
Dia 29. Amaneció lo mismo, y manteniéndose todo el dia así no caminamos.
Dia 30. Amaneció claro, por lo que seguimos la marcha. A las nueve
llegamos al pié de la dicha sierra, habiendo caminado cuatro leguas:
observamos, y la hallamos en la latitud S de 38 grados 35 minutos; Dos
leguas antes de llegar á este sitio hallamos buen pasto y fértil, señal
de hallarnos fuera del bañado, como se explica en la nota siguiente:
_NOTA_.--Parte del terreno que hemos caminado, desde el _Monton de
Huesos_ hasta 6 leguas antes de llegar á la sierra, se han encontrado
algunos retazos de bañado, pero no de consideracion, y dicen los
inteligentes que en tiempo de agua es intransitable este terreno, para
la breve comunicacion de las sierras con esta ciudad.
A las tres de la tarde fuimos á reconocer la cumbre y circunferiencia de
la primera sierra, y á medio camino nos dió un gran aguacero, motivo
porque nos retiramos.
Dia 1.º de Diciembre. Con motivo de adelantar la Comision, determinamos
(como siempre así lo hicimos), dividirnos, dos á hacer el reconocimiento
de las Sierras del Volcan, y uno al de la costa del mar, y reduccion que
fué de los Jesuitas. Los primeros, habiéndolo conseguido, dicen ser este
terreno á propósito para estancia, por hallarse buenos pastos, lomas
grandes y las aguas buenas y abundantes con corrientes. En caso de
quererse poblar puede hacerse en cualquier sitio, separado de las
sierras, por causa que en las inmediaciones hay unas grandes y ásperas
lomadas, y sus valles sin campo, donde en el menor de ellos por lo
profundo, puede ocultarse el número de crecida gente sin ser vistos ni
sentidos en una media legua. La sierra principal del Volcan fué
registrada por su cumbre y circunferencia: tiene de elevacion 200 varas;
es bastante áspera por estar llena de piedras, por cuya causa es
intransitable á caballo, solo por la entrada que demuestra el plano. Su
cumbre es buena para potrero, por ser llana y sin salidas: en el
reconocimiento que hicimos, en las demas que toman su mismo nombre,
hallamos las entradas y salidas con sus distancias: en todo lo
registrado no hemos hallado senda ni camino de indios.
Dia 2. A las cuatro de la tarde llegó el piloto de la costa del mar, y
habiendo examinado los tres uno y otro terreno, convenimos para en caso
de quererse poblar, ser el mejor sitio donde tenian la reduccion los
Jesuitas, el que se halla al ESE de la Sierra del Volcan, á 7 leguas de
distancia: logra las ventajas de buen campo para siembras, y estancias,
con buenas y abundantes aguas. Igualmente un monte de durazno, y por sus
inmediaciones algunos retazos de monte de sauco y chisca: pero todo ese
terreno es tan indefenso como el anterior. Desde esta reduccion á la
costa del mar hay tres leguas, y en su orilla han visto abundancia de
lobos marinos.
Dia 3. A las seis de la mañana continuamos la marcha por parte del N de
las sierras, y en distancia de una legua, para ir viendo su figura y
demas circunstancias. A las doce paramos en un arroyo de poca y mala
agua, el que sale de las sierras: anduvimos 10 leguas por el rumbo del
NO cuarto O, cuya distancia es, subiendo y bajando unas grandes y
suaves lomas, pero su repecho cansa la caballada. A las tres nos dió una
gran turbonada de agua y piedra gruesa como nueces, la cual espantó é
hizo disparar las caballadas: á las siete cesó.
Dia 4. A las seis y media seguimos, costeando, y haciendo las mismas
diligencias que ayer, hasta las once y media que paramos en un arroyo
chico, habiendo caminado nueve leguas por el rumbo del NO: hallamos
buenos pastos y algunos arroyos buenos; observamos en la latitud de 37
grados 57 minutos. A las tres continuamos la marcha, y á las cuatro
paramos en otro arroyo de igual circunstancia. Anduvimos una legua por
el mismo rumbo, y en esta distancia se hallan dos arroyos con poca agua,
su curso para el NE. Los pastos han sido buenos, y demuestran ser
permanentes en tiempo de secas, por haber visto la tierra en partes
abierta, y con todos los pastos altos, verdes y fértiles.
Dia 5. A las seis seguimos la marcha, hasta las doce que hicimos alto en
un arroyo de poca agua y corriente: anduvimos nueve leguas por el rumbo
del NO observamos en 37 grados 44 minutos. Este terreno se compone la
mayor parte de bañado, y el resto de unas grandes lomas y valles, los
pastos han sido pocos, han ido dos pilotos caminando por las abras y
valles, los pastos son pocos. Por entre estas sierras han examinado bien
todo, y dicen han entrado y salido por donde quisieron; y dieron vuelta
á muchas tierras.
Dia 6. A las seis y media continuamos la marcha, y los dos pilotos la
suya como el dia anterior, hasta las dos de la tarde que paramos en el
Arroyo de la Tinta, habiendo caminado 10 leguas por el rumbo del ONO:
hallamos muy pocos pastos, solo en la inmediacion de este arroyo, que
son fértiles y abundantes. A las cinco de la tarde llegó á este puesto
el Sargento Mayor D. Bernardo Lalinde, quien pasa á la Sierra de la
Tinta con su gente: llegan los pilotos de su reconocimiento, y han visto
y hecho lo mismo que ayer.
Dia 7. Este dia fué uno de los pilotos á reconocer el Arroyo de la
Tinta, por la parte del N, y otro por la del S, y descubrir la sierra de
este nombre, habiendo caminado 8 leguas cada uno en su comision.
Regresaron á las seis de la tarde; y dicen tiene este arroyo su origen
al E de la sierra de su nombre, y su arroyo al N y NE. Este vá haciendo
grandes codillos: lo mas ancho de lo visto es de 14 varas y disminuye
hasta 6; es barrancoso, su fondo desigual, en partes tiene 7 palmos que
es lo mas, y de 2 que es lo menos; su piso es tosca, y en partes algunas
piedras anchas; tiene como medio palmo de agua, y este es el paso para
carretas. Se hallan variedad de peces como son truchas, palometas y
bagres: su corriente es de media milla por hora.
Dia 8. A las seis marchamos, hasta las once que hicimos alto en el
Arroyo de la Sierra de Cuello, habiendo venido costeando y registrando
las sierras como siempre. Este arroyo es desigual, por partes se pasa á
nado, por otras al encuentro del caballo que es la menos agua: todo él
es pantanoso, esto es, de lo que está figurado su curso al E; en sus
orillas bañados con pajonal. A las tres y media siguió la marcha, y
nosotros con una partida de 25 hombres y un vaqueano, á pasar al campo
del S de esta sierra, y reconocer la menor entrada y salida que aquí se
halla. A la noche, despues de haber reconocido las infinitas entradas y
salidas de estas sierras, nos retiramos al campamento á causa de una
gran turbonada que amenaza, la que desaguó lo bastante, y ventó. Las
entradas y salidas que hemos visto y andado en estas sierras son
innumerables, todas transitables con carruajes. Fuera de estos sitios
tan anchos referidos, desde el Cerro de la Tinta hasta la de Cuello, son
las sierras muy bajas: por la mayor parte de ellas se puede transitar á
caballo, y dar vuelta á su cumbre, solo tal cual que abunda de peñazcos.
Los pastos de estos sitios son escasos y de poco valimiento, solo en
algunos valles por donde pasan arroyos que abundan y fertilizan. La
tropa anduvo 7 leguas por el rumbo del ONO. El terreno es llano, y los
pastos regulares en este camino.
Dia 9. A las ocho determinamos la marcha á pasar al campo del S de las
sierras, para cuya comision destinaron al capitan D. Juan Antonio
Hernandez, con 50 hombres y un vaqueano, quedando en el acampamento un
piloto, para si quieren seguir la marcha, la que se efectuó hasta las
diez y media, que hizo alto en un arroyo que sale de la Sierra de
Cuello, habiendo caminado dos leguas por el OSO. En distancia de una y
media leguas de este sitio al SE cuarta E, está una sierra chica, en la
cual se halla un corral de piedra movediza, puesta á mano y sin mezcla
alguna: su figura es cuadrada, con 60 varas de largo; las paredes de una
vara de alto, y de grueso media, el cual se halla algo destrozado.
Dia 10. Este dia no se movió el campamento, aguardando la partida y
pilotos, la que llegó á las siete de la tarde, despues de haber
transitado dos dias las sierras y campo del S de ellas, por distintos
parages, quienes dicen han sido infinitas las entradas y salidas, y
pocas las sierras que no se pueden transitar á caballo, y la mayor parte
de ellas se puede con carruages. Han visto buenos pastos y muchos
arroyos de las sierras, con buena agua: la pampa igual á la del N, por
donde transitamos. Todo el camino se compone de lomas, unas suaves y
otras algo ásperas con algunas piedras; en su cumbre hay grandes valles
y profundos, donde se puede acampar ó esconder el número de gente que
fuere; y hay sitios donde no pueden ser vistos hasta no estar encima.
Dia 11. A las cinco y media seguimos la marcha, costeando las sierras
como siempre. A las once se hizo alto en un arroyo de poca agua, el que
baja de las sierras. Caminamos 8 leguas por el rumbo del O: observamos
en la latitud S de 37 grados 39 minutos. A la una volvimos á marchar
hasta las cuatro y media, que paramos en una laguna accidental, llamada
del _Cairú_: se anduvo 4 leguas por el rumbo del ONO; hallamos buenos y
fértiles pastos en este camino.
Dia 12. A las siete seguimos la marcha en igual forma. A las nueve
paramos en el Arroyo de Barranca, que sale de las Sierras del Cairú.
Luego de registrado hasta donde se pueda, se pondrá su explicacion:
hicimos el camino del SO dos leguas de distancia.
Dia 13. A las seis marchamos hasta las nueve y media, que paramos en la
Laguna del Cairú, la cual es accidental; caminamos cinco leguas por el
S, á cuya hora estando en la inmediacion del Cairú, hizo el Comandante
junta general de todos los oficiales, á fin de concluir el todo de esta
expedicion: á lo que le respondieron que no se podia por ningun motivo,
respecto á estar ya la proximidad de la siega tan avanzada, y que con
motivo de haber sido el año tan estéril, se hallaban las gentes tan
deterioradas, que les era indispensable tener que llegar á lo menos
quince dias antes para que cada uno con su arbitrio pudiese proveerse de
lo necesario para recoger sus granos. Ademas de esto, que las caballadas
venian ya muy deterioradas, y diariamente se venian quedando los
caballos por los campos. A esto respondió dicho Comandante, diciendo que
á lo menos, cuando no se hiciese el todo de la comision, iriamos hasta
la Sierra de Casuatí, de lo que se le daria gran complacencia al Señor
Gobernador y Capitan General, como asimismo se evitarian otros nuevos
gastos en concluir: porque no quedando que hacer otro reconocimiento que
el de Salinas; este se hace á poco costo, respecto de corresponder á
hacer viage á estas el año venidero. A esto dijeron que por ningun
tèrmino se podia proseguir adelante, porque ademas de lo expuesto,
quedaban las caballadas en estado de no regresar con ninguna: por lo que
dicho señor determinó retroceder, y que los pobres se alivien. Concluida
la junta determinamos pasar con una partida á reconocer el Arroyo de
Barrancas y Sierras del Cairú, en lo que empleamos todo el dia. El dicho
arroyo tiene su curso al ENE, haciendo grandes codillos: todo él es muy
barrancoso, su corriente muy rápida, como de tres millas por hora. Su
piso de tosca, y en este se halla abundancia de bagres. Todas las
sierras de Cairú son transitables, pues la mayor parte de ellas son unas
lomadas con muy pocas piedras movedizas, y de golpe subimos hasta la
cumbre de todas ellas.
Dia 14. A las seis y tres cuartos marchamos hasta las once y media, que
paramos en una laguna accidental. Hicimos el camino de 7 leguas al N: el
terreno es llano, con algunos bañados y muy escaso de pastos. Observamos
en la latitud S de 37 grados 7 minutos. A las tres y media continuamos
la marcha, hasta las cinco y media que paramos en otra laguna como la
dicha. Se caminó dos leguas por el N: el camino ó terreno es igual.
Dia 15. A las seis marchamos, hasta las once y media que paramos en un
albardon de un bañado, habiendo caminado 7 leguas al N. Observamos en la
latitud S de 36 grados 45 minutos: el terreno de este dia se compone de
bañado y esteros. Por estos habia dos ó tres palmos de agua, y nos duró
este camino tres horas: los pastos son pajonales, juncos y espartillos.
Dia 16. A las seis marchamos, hasta las diez que hicimos alto en una
lagunita inmediata al Arroyo Dulce, habiendo caminado tres leguas al
NNO. A las tres continuamos la marcha, y á dicha hora siguió para su
poblacion D. Clemente Lopez y D. Juan de Mier. A las seis paramos en un
albardoncito de un bañado, habiendo caminado 5 leguas al N cuarta NO:
todo el terreno es como el del dia anterior.
Dia 17. A las seis marchamos, hasta las once que paramos en la Cruz de
Guerra. Hicimos el camino de 8 leguas por el N: todo este terreno se
compone la mayor parte de bañado. Observamos en 35 grados 55 minutos S.
Este puesto de la Cruz de Guerra es una laguna chica accidental al piè
de un médano, con algunas quebradas bajas: pasa por aquí el camino de
Salinas.
Dia 18. A las cinco y tres cuartos marchamos, hasta las doce y media que
paramos en dos lagunitas como las otras, llamadas las _Dos Hermanas_.
Hicimos el camino de 10 leguas por el rumbo del NNE: todo este terreno
se compone de lomas y valles suaves; el pasto es regular: pasa por aquí
el camino dicho.
Dia 19. A las cinco marchamos, hasta las ocho y media que hicimos alto
en la Laguna de Palantelen, habiendo caminado cinco leguas por el rumbo
del NNE 5 grados N. La laguna es accidental, de poco fondo, el agua
gruesa, salada y hedionda, por efecto de la porcion de animales que aquí
se hallan muertos. Es menester cavar para beber. Observamos en la
latitud S de 35 grados 17 minutos: pasa por aquí el camino de Salinas.
Dia 20. A las tres y media marchamos: á las cuatro pasamos el Salado, y
lo hallamos seco. A las diez paramos en una lagunita accidental: hicimos
el camino de 9 leguas por el rumbo del NNE. Todo este terreno es llano y
muy escaso de pastos, por causa de la gran seca que se ha experimentado
y quemazones. A las tres y media de la tarde seguimos la marcha, hasta
las cinco que paramos en las Saladas, habiendo caminado una y media
leguas por dicho rumbo. Estas lagunitas á las que dan el nombre de
Saladas, las hallamos sin agua. Reciben este nombre por estar en bañado,
y cuando tienen agua es salobrosa.
Dia 21. A las cuatro de la mañana marchamos, hasta las cuatro de la
tarde que llegamos á la Guardia de la Frontera de Lujan, habiendo
caminado 10 leguas por el ENE. Toda nuestra marcha fué por el camino de
Salinas, cuyo terreno es llano con algunas lomaditas, los pastos
regulares. Cuando empezamos la marcha se fué el Sargento Mayor D.
Pascual Martinez, habiéndonos acompañado el Comandante D. Manuel de
Pinazo y el capitan D. José Bagué, quienes han quedado en sus
respectivos puestos, dejándonos, para que nos acompañen á Buenos Aires,
unos cuantos soldados y un cabo.
Dia 22. A las cinco de la mañana seguimos á Buenos Aires, hasta que
paramos en la Capilla de Merlo, habiendo caminado 14 leguas.
Dia 23. A las cuatro de la mañana seguimos á la ciudad por el rumbo del
ENE, donde llegamos á las once, habiendo caminado 7 leguas.
_NOTA_.--Los rumbos, de que se habla de este diario, son corregidos de
15 hasta 18 grados de variacion NE. Las leguas son marítimas ó de 20 en
grado.
_Buenos Aires, y Diciembre 23 de 1772_.