[1] Declaro que este cuento está escrito para las señoritas mayores de
siete años y para los caballeros que han cumplido ocho. Los _bebés_,
que todavía no alcanzaron la edad de saber la doctrina y de estarse
quietecitos en visita, se divertirán más con otras historietas,
particularmente si versan sobre aventuras ocurridas á caballos,
borricos, grandes perros de Terranova, pajaritos color de cielo y
otros amigos íntimos que la Naturaleza brinda á la infancia.