Amaneció claro con el viento por el O, y contrario á mi navegacion: á
mediodia llegó la chalupa á bordo, dejando abalizada la canal
expresada arriba. A las dos de la tarde me hice á la vela con viento
ONO, y bordejeando llegué á la primera baliza, y de allí con remolque
y espias, llegué al anochecer á fondear dentro de dicho arroyo. A las
ocho de la noche entró el viento por el E flojo, con el que me hice á
la vela; y á las diez se llamó el viento á la proa, por lo que dí
fondo.