Esta mañana salimos costeando el Colorado, aguas abajo, por la parte
del S. hasta la citada isla á donde estaba la chalupa, en cuyo puesto
determinó dicho Sr. Super-intendente dejar toda la expedicion al cargo
del alferez de dragones D. Francisco Piera, y auxiliándole la chalupa,
pasó á la parte del N acompañado del ingeniero D. José Perez Brito, un
Padre Mercedario y dos soldados, y nos pusimos en marcha por la orilla
del rio para á bordo del bergantin. Habiéndo llegado á bordo hallé la
novedad de haber robado las vacas los indios, y que el marinero que
las pastoreaba habia salido en busca de ellas, y no habia vuelto.