Al amanecer empezé embarcar la vasijería, y todos los útiles que tenia
en tierra, para pasar con el bergantin á la otra banda donde est n los
indios, por custodiar los animales que comprè. A las dos de la tarde
me anclé en la parte del N: inmediatamente echè la vasijería en
tierra, y con ella hice un corral provisional para encerrar los
caballos que compré, y seguì la feria. A las seis de la noche llegò el
indio que fuè al Rio Negro llevar la noticia de mi entrada en el
Colorado, al Señor D. Francisco de Viedma, con la deseada respuesta de
haberla recibido dicho Señor, y todos en general se les dió de comer y
aguardiente.