Esta mañana se les diò de comer á los indios, y le entregué al que
trajo la carta otras, para que llevase al Rio Negro al Señor D.
Francisco de Viedma, d ndole noticia de mi arribo: asi para que
hiciesen esta diligencia como por la buena armonía, fueron todos
regalados con aguardiente, porotos, bizcocho, harina y abalorios, y
las doce del dia se pusieron en camino para sus toldos, y el que
llevaba la carta dice que en derechura pasará al Rio Negro entregarla.