DIA 19.

Este dia eché la vacijeria en tierra, el caballo (que hasta ahora no

habia hallado paraje para desembarcarlo), y todos los ùtiles de á

bordo, á fin de limpiar la embarcacion, y achicarle el agua: y

asimismo eché en tierra anclas y cables, y monté la artillerìa y bajè

tierra cerciorarme bien de su calidad, la que ciertamente supera

cuanto he visto en la Costa Patagónica, y creo compite con los mejores

parages, cuyo juicio hice el año pasado, y expuse en el diario citado

arriba: pero no siendo esto de mi profesion, suspendo lo que pudiera

decir en el asunto, por no errar; dejándolo los inteligentes en la

agricultura (aunque esta no me es totalmente desconocida). Luego que

llegué bordo, que fuè bien cerca de noche, llegaron un cerrito, por la

parte del N, como de 50 60 indios: inmediatamente mandé el bote y la

chalupa á que condujesen algunos, y trajeron 5, y una mulata

lenguaraz: entre ellos venia el que habia conducido la carta del

Super-Intendente, los que agasajè y regalé con aguardiente, (la mitad

agua del Colorado) poleadas y bizcocho; y aunque los quise despachar

para el Rio Negro, respondiendo por medio de ellos dicho Señor, y d

ndole cuenta de mi arribo á este rio, no pude conseguirlo, porque

decian quieren pasar aquì el dia de mañana, para que descansen sus

caballos. A las ocho de la noche los eché en tierra.

Diario de la navegacion empredida en 1781 Desde el Rio Negro, para reconocer la Bahia de Todos los Santos, las Islas del Buen Suceso, y el desague del Rio Colorado · 第 53 / 104 题