A las ocho de la mañana me hice á la vela con viento SO fresco, y
goberné al N 1/4 NE hasta que hallé 5 brazas de agua de la parte del
NE de la Isla de Bordas, que por haber visto reventar la mar y bajos
por todas partes, dí fondo en dicho sitio hasta reconocerlos. A la una
de la tarde mandé la chalupa con el piloto á la Punta de los Lobos,
para que registrase los bajos, y viese si habia sitio á donde echar el
caballo en tierra, á fin de reconocer la boca del Colorado por
considerarme ya muy cerca de su desague. Al ponerse el sol tendí la
ancla grande, por haberse puesto el horizonte de mal semblante. Al
anochecer entró el viento por SO á ráfagas muy fuerte con granizo, y
mandé izar un farol al tope mayor, para que le sirviese de guia á la
chalupa. A las seis llegó la chalupa á bordo, con la noticia de haber
hallado cerca de la Punta de los Lobos 5 brazas de agua.