Amaneció claro, el viento por el O fresco. A las nueve y media me hice
á la vela: las diez y cuarto viré en vuelta OSO por haber hallado poco
fondo: á las diez 1/4 viré en vuelta del N, por la misma razon: las
once 1/4 volví á virar por causa de un bajo, y á las doce y cuarto dí
fondo por hallarme cercado de infinitos bajos, en 5 brazas de agua
lama, habiendo arreciado tanto el viento, que se hallaron á riesgo de
perderse las embarcaciones. Al anochecer abonanzó algo el viento.