Gran Bretaña $ 394,925,925 $ 136,701,780
Alemania « 60,819,091 « 63,241,753
Francia « 44,562,334 « 56,935,352
Béljica « 25,373,756 « 8,695,084
Rusia « 16,634,137 « 5,652,749
Holanda « 11,967,165 « 4,703,945
España « 11,690,142 « 14,492,908
Italia « 7,645,338 « 2,989,723
Dinamarca « 3,055,990 « 11,767,956
Portugal « 2,667,943 « 6,409,015
Teniendo en cuenta que los principales artículos de esportacion en los
Estados Unidos, fuera de cereales, carne, huevos, manteca y ganado en
pié, son _petróleo_, _tabaco_, _madera_, _muebles_, _hierro_ y
_manufacturas de acero_, los cuales se consumen en toda América, es de
notarse que ellos sufren un recargo considerable de fletes y derechos: y
agregando que azúcar, café y lanas, artículos esencialmente
sud-americanos, son las importaciones mas sérias de aquella nacion, se
comprenderá fácilmente cuanto tiene que ganar el nuevo mundo asi que se
verifique el intercambio directo de sus productos.
Por otra parte, si el comercio ocasiona un influjo moral de un pueblo
en otro, es de especial interés para las naciones sud-americanas atraer
el comercio de los Estados Unidos, pues sin duda todas ellas deben
preferir el influjo de un país republicano al de los paises monárquicos
con los cuales mantienen en la actualidad mas activas relaciones.
Al iniciarse la vida nacional en todas esas repúblicas, adoptándose
por ellas las bases fundamentales de la Constitucion americana, sus
ciudadanos se armonizaron á los yankees en el pensamiento; y tendrán
la oportunidad de desenvolverse como ellos en la accion, cuando
impulsados por el interés económico de su país, los americanos,
horadando montañas, salvando rios y precipicios, hagan llegar á Buenos
Aires como ha llegado á Méjico el silvido de sus locomotoras. Cuando
la metrópoli americana y la arjentina se encuentren ligadas por esas
cintas de acero, que son siempre mensajeras de paz y de progreso, el
comercio internacional americano adquirirá un desarrollo escepcional,
se promoverá la riqueza en todo el continente y la sociabilidad
ensanchada permitirá que todos esos pueblos corrijan sus defectos
imitando las buenas condiciones de los otros.
Este proyecto jigantezco de construir un ferro-carril que
ligue el estrecho de Bhering y el de Magallanes no es un sueño
irrealizable.--Veinte años hace que jermina en la mente de empresarios
americanos; y la práctica nos enseña que no en vano cae una idea, por
atrevida que parezca, en un cerebro yankee. Desde luego el empresario
ha comprendido que por subidos que sean los gastos de su ejecucion, los
productos naturales y las grandes riquezas que en via de esplotacion
ó completamente abandonadas existen en las diversas secciones del
continente, dando grandes beneficios al comercio americano los darán
enormes á la empresa misma.--El caballero que ha ideado la construccion
del gran ferro-carril, Señor Hinton R. Helper, ha recorrido los paises
que debe atravesar la via, haciendo estudios prácticos en los terrenos
y solicitando manifestaciones de simpatía hácia la empresa de parte de
los gobiernos respectivos.--A principios de Junio del corriente año
de 1886 el Diputado Nacional Señor don Nicolás A. Calvo, por pedido
del Señor Helper, solicitó del Congreso Arjentino la aprobacion de un
proyecto segun el cual se insinuara al Poder Ejecutivo la conveniencia
de espresar en Estados Unidos, por intermedio del Ministro acreditado
en Washington, las simpatías del pueblo y del gobierno hácia la
realizacion de tan grande obra.
El proyecto se sancionó en la forma siguiente:
«La Cámara de Diputados veria con satisfaccion que el P. E. prestigiara
por todos los medios á su alcance, la realizacion del ferro-carril á
través de las tres Américas proyectado en Estados Unidos.»
«Comuniqúese esta resolucion al Honorable Senado y al P. E. á fin de que
este se sirva trasmitirlo al Ministro Argentino en Washington.»
En su feliz esposicion el Señor Calvo menciona que ha indicado al Señor
Helper la conveniencia de comenzar los trabajos en el Cabo de la
Vírjenes y no en el estrecho de Bhering, haciéndole notar cuanto
importaria para la realizacion del gran pensamiento el que la compañia
pudiera construir, á poca costa relativamente, mil quinientas ó mas
millas en las llanuras que atraviesan de norte á sur la República
Arjentina. Considera que el Señor Helper acepta la idea y que, halagado
con la esperanza muy justa de que esa primera seccion comienze á dar á
la empresa resultados apreciables, se propone prestijiarla en Estados
Unidos. Los diplomáticos latino-americanos residentes en Washington y
los hombres mas espectables del país han manifestado ardientes
simpatías á favor del proyecto y el gobierno mismo no será estraño á él.
He mencionado anteriormente la mision oficial de los Señores Tacher y
Reynolds que visitaron todos los paises de América haciendo estudios
prácticos sobre el mismo proyecto del Señor Helper y buscando los medios
de estender el comercio de los Estados Unidos y de fortalecer las
relaciones de amistad y de _principios_ entre unos y otros. En ella un
espíritu suspicaz puede descubrir el objeto interesado de atraer á
Estados Unidos el comercio considerable que todas esas repúblicas
sostienen con Europa. De todas maneras la competencia conviene. La
evidencia misma de la superioridad de la marina mercante europea ha
sujerido á los americanos, como un medio de alcanzar su objeto, la idea
de crear comunicaciones terrestres con esos pueblos. Para apreciar toda
la importancia política y económica que ellos acuerdan al ferro-carril
intercontinental, debe leerse la carta que con fecha 20 de Marzo de 1882
dirijió al Señor Helper el Señor Hiram Barney.--Dice asi: «Su plan de
uniformar el sentimiento americano y los intereses comunes de los
pueblos de ambos continentes y de suministrar medios de comunicacion
comercial á todas las nacionalidades americanas parece enteramente
factible, mas económico y seguramente mas productivo, por los grandes
objetos que tiene en vista, que todos los otros de que tengo
conocimiento.--Podemos gastar en subsidios marítimos tanto ó mas que en
la construccion del ferro-carril propuesto sin alcanzar resultados
ciertos ó permanentes. Nuestra marina estaría además en competencia con
las de otras ricas naciones para las cuales el oceano es tan líbre como
para nosotros; y en caso de una guerra internacional nuestro comercio
marítimo y todos los intereses que él afecta estarán espuestos á la
destruccion.--Su proyecto asegurará á las naciones de Norte, Centro y
Sud América su propio comercio y todos sus frutos y beneficios á
perpetuidad. La línea será inabordable para enemigos estraños mientras
que servirá para unir por cintas de acero á nuestras repúblicas
americanas, haciéndolas una en intereses, en pacífica comunion de
industria y absolutamente invencibles contra fuerza enemiga.»
El autor del proyecto ha comprendido tambien todo el alcance que tiene
la construccion del ferro-carril para realizar prácticamente la Doctrina
de Monroe, es decir, para asegurar contra las maquinaciones europeas y
monárquicas una invencible unidad de intereses americanos, «dando así
mayor fuerza y preeminencia que nunca á las instituciones republicanas y
democráticas.»
Los poderes públicos aprobaron en Estados Unidos el proyecto en cuestion
y enviaron á los paises hispano-americanos varias comisiones encargadas
de estudiar las dificultades con que la empresa tendria que luchar y los
recursos materiales de los paises que el ferro-carril debe cruzar.--El
Señor Curtis, miembro de una de ellas, se dirijió muy recientemente al
gobierno de su pátria lamentando la falta de medios fáciles de
comunicacion entre los Estados Unidos y todas esas repúblicas y
mencionando de un modo especial la importancia actual y el porvenir
inmenso de la República Arjentina. De vuelta á Estados Unidos publicó en
el _Railway Age_» de Chicago lo siguiente: «Está próximo el dia en que
un ciudadano de la República Arjentina pueda ir al Ecuador en un
_parlour car_, continuar su jornada hasta Colombia y Estados Unidos
atravesando el istmo de Darien, las pequeñas repúblicas de
Centro-América y visitando de paso la histórica ciudad de Méjico.--Mucha
oposicion ha encontrado la idea del Señor Hinton Rowan Helper de unir
todas las capitales del hemisferio por medio de una línea férrea; pero
ella no es impracticable. Las dificultades técnicas del trabajo no son
tan grandes como las que se han vencido por la compañia de Denver y Rio
Grande en Colorado. Los argumentos del Señor Helper no son mas absurdos
que los de Thomas H. Benton al defender el año 1856 en el Senado
Americano nuestro gran proyecto de ferro-carril trascontinental. Treinta
años de tiempo han bastado para probar que Benton era el hombre mas
progresista de su jeneracion.»--Deduce el Señor Curtis que Helper se
habrá adelantado treinta años á su época, pero que el éxito de su
empresa no es dudoso. Asegurado el concurso moral de todos los paises
que la línea debe cruzar, la realizacion del pensamiento no ofrece, á la
verdad, tan sérias dificultades porque en Estados Unidos sobran los
capitales necesarios para su ejecucion.
El comercio del continente americano debe promoverse, además, por todos
los medios razonables, porque la variedad de sus productos naturales es
tal, que el intercambio de ellos satisfará, sin duda, las necesidades
económicas de todas y de cada una de las naciones que lo componen.
Independientemente de que este es un hecho incuestionable en lo relativo
á productos naturales, debe tenerse en cuenta que por lo que hace á
manufacturas los Estados Unidos pueden competir hoy con cualquier país.
Está en el interés de todas las naciones americanas buscar esta
solucion, aun en el caso de que perjudique á las de Europa.--En el
interés de los Estados Unidos porque, siendo su produccion mayor que su
consumo, necesita buscar mercados para la venta de sus productos y no
hay otros mejor preparados para ello que los que pueden enviarles
materias primas de que carecen allí, como son la mayor parte de los
artículos de la zona intertropical y algunos de la zona templada
sud-americana.--En el interés de los otros países de América porque
tendrán mercado consumidor en la gran nacion del norte como lo tienen
ahora en Europa y al mismo tiempo adquirirán un continjente enorme de
actividad con los capitales americanos, que impulsados por las
necesidades mismas del comercio contribuirán de un modo eficaz al
desarrollo de todos sus elementos naturales de riqueza.
Pero aun hay algo de mas trascendencia, que afecta á los americanos de
una y otra raza.--Estas relaciones, facilitando y promoviendo la riqueza
comun, dañarán indirectamente la riqueza europea, aumentando así los
muchos motivos que tienen aquellos pueblos para buscar en la emigracion
el bienestar que les niega esa tierra trabajada.
Este daño, como se comprende, será relativo por que se verificará
lentamente la modificacion y por que Europa tiene ámplio mercado en Asia
para la venta de sus manufacturas; pero una vez que él se produzca es
evidente que los trabajadores intelijentes y los hombres de miras
elevadas se dirijirán á esta tierra de promision, donde todo el que
siembra uno recoje ciento, donde se encuentra la igualdad social y la
libertad política, donde la accion del hombre, en fin, solo está
limitada por la barrera que la sociedad impone en su lejítima defensa.
Se obtendrán estos resultados en un porvenir que no hay porqué suponer
lejano.--¿Compensarán ellos en el concepto de los hombres públicos las
desventajas inmediatas que pueda ocasionar la concesion de franquicias y
privilejios recíprocos?--¿Comprenderán los mandatarios, á trueque de
perder algunas entradas de sus aduanas, la inmensa bondad del libre
cambio y la pondrán en práctica entre los paises de América? Nada puede
anticiparse; pero la verdad es que en la union de los intereses debe
buscarse el mejor orijen de toda union americana futura.
En algunos puntos se han hecho esfuerzos parciales en el sentido de
acelerar la realizacion de tan altos fines--El Señor Curtis, caballero
americano que ha visitado á la República Argentina en 1884, se dirijió
no hace mucho al gobierno de su pátria manifestando con verdadera
sorpresa y franca simpatía cuales eran las conquistas de progreso hechas
por aquel pais y mencionando que el Jeneral Julio A. Roca, su actual
Presidente, le habia ofrecido otorgar una subvencion igual á la que
dieran los Estados Unidos para sostener una línea de vapores entre Nueva
York y Buenos Aires.--La proposicion le parece estraordinaria por
hacerla una nacion de tres millones de habitantes á otra de cincuenta y
cinco millones.
En Estados Unidos el Congreso se preocupa tambien con interés de
facilitar y ensanchar el comercio jeneral del continente.--Ha dado el
primer paso rebajando las escesivas tarifas de aduana sobre la
introduccion de lanas; y continuará modificándolas para favorecer la
importacion de los demás artículos americanos.--Esta iniciativa será
secundada inmediatamente por todos los gobiernos liberales é ilustrados,
que no podrán desconocer la importancia evidente de una liga
económica.--Para señalar el desenvolvimiento de que es susceptible, solo
es necesario recordar un hecho histórico de estraordinaria elocuencia en
el caso presente. La nacion abatida y humillada cuando la planta de
Napoleon 1º penetró en el santuario de Federico el grande organizó el
Zollverein, union aduanera de los Estados alemanes, y fundó en ella la
confederacion de reyes que triunfó en Sedan y constituye el primer
centro político moderno.--Si ese ha sido el resultado de alianzas
formadas en nombre de la monarquía, en paises viejos y en nombre de
ideas caducas, ¿cual no será el que la Providencia le tiene reservado á
la confederacion de los pueblos libres de América formada sobre una base
análoga!