Fué un poeta malogrado, como Francisco Álvarez; ambos murieron casi á la
misma edad.
Marín nació en Arecibo, el día 9 de Marzo de 1863. Cuando apenas había
terminado su instrucción primaria, se lanzó á la lucha política del
periodismo, fundando un pequeño semanario, con el título de _El
Postillón_, que hubo de chocar pronto con la censura de imprenta y aún
con los tribunales de aquel tiempo. Emigró entonces Marín á Santo
Domingo, y allí se encontró con una situación más restrictiva y dura que
la de Puerto Rico. El Presidente _Lilí_ extremaba igualmente su tiranía
contra los dominicanos y los extranjeros que no se sometían á su
autoritaria voluntad. Desterrado de la República dominicana, dió en
Venezuela, de donde el general Andueza Palacio le desterró también, á
mediados del año 1890.
De allí volvió á Puerto Rico, se avecindó en Ponce, y reanudó sus tareas
de periodista en _El Postillón_ redivivo, que sucumbió el año siguiente,
á fuerza de multas, procesos y suspensiones.
Á fines del año 1891 se hallaba Marín en Nueva York, colaborando en el
periódico separatista _Gaceta de Puerto Rico_, dirigido por el Señor
Vélez Alvarado. Fué durante algún tiempo secretario del Club Borinquen,
establecido en aquella ciudad, y publicó entonces su primera colección
de versos con el título de _Romances_, á la cual pertenecen las
composiciones que se insertan al final de estas líneas.
Sus biógrafos suelen aplicarle el calificativo de bohemio, quizá por lo
que tenía de ambulante; pero su peregrinación no era voluntaria, sino
más bien consecuencia de su temperamento batallador y de su espíritu
revolucionario. Su inquietud tenía mucho de rebeldía. Las obras que
publicó revelan talento é inspiración poética. Sentía, pensaba y sabía
expresar sus ideas con cierta elegancia y energía, pero en él superó
siempre el hombre de acción al hombre de pensamiento, y manejaba mejor
el rifle y el machete que la pluma.
Su poesía es, sin embargo, espontánea, y se revela en ella sin esfuerzo
su corazón y su carácter.
Hallándose en la gran metrópoli comercial americana tuvo noticia de que
había muerto su hermano Wenceslao, teniente de caballería en el ejército
cubano en campaña, y quiso suplir á aquél, peleando por la libertad de
Cuba. Se agregó á la expedición del Dr. Rafael Cabrera, en Agosto de
1896, y en Octubre del mismo año figuraba como sargento en la escolta de
Máximo Gómez, desempeñando el cargo de Secretario auxiliar del Despacho.
La vida azarosa de los combates y lo insalubre de las lagunas y los
terrenos pantanosos que con frecuencia tenía que recorrer, le produjeron
unas fiebres rebeldes. Tres soldados fuertes recibieron el encargo de
conducirle á una zona libre de peligros, en donde pudiera curarse; pero
arreciaba la fiebre de Marín, no podían pasar la Trocha sino después de
un larguísimo rodeo, y decidieron dejarle provisionalmente en una
espesura del bosque, para volver luego con más fuerzas y medios de
seguridad para salvarle.
Parece que los accidentes imprevistos de la guerra alejaron á los
compañeros de Marín de aquel sitio más de lo que ellos habían pensado, y
la enfermedad aniquiló pronto al pobre guerrillero. Un mes más tarde,
cuando aquéllos lograron volver junto á la ciénega de Turiguanó, donde
había quedado Marín, sólo encontraron en la hamaca el esqueleto de
nuestro infeliz poeta, abrazado á un fusil....
Ocurría esto en Noviembre del año 1897.
Las dos siguientes composiciones suyas pueden dar idea de la
inspiración poética del autor, en los dos estados de ánimo que eran en
él más frecuentes: