Aunque no dejó libro ninguno que dé á las nuevas generaciones idea clara
de su talento y de su estilo, no sería justo prescindir en esta
Antología de un luchador por la cultura y las libertades públicas tan
ardiente y asiduo como Mario Braschi.
Nació en Juana Díaz, el 19 de enero de 1840, y en ese mismo pueblo
recibió la instrucción primaria.
Su vocación por las tareas periodísticas le llevó en los primeros años
de su juventud á Ponce, y empezó á publicar crónicas y artículos varios
en los periódicos de aquella ciudad, con el transparente seudónimo de
_Riomar_, que después cambió por el más expresivo de _Cantaclaro_. Había
ya en estos trabajos cierta tendencia incisiva y mortificante para la
administración y el gobierno de la colonia, y el censor de imprenta
hacía con frecuencia destrozos en los artículos del novel escritor.
Vino luego con la Revolución española de 1868 mayor actividad en la
lucha política y más amplitud en la legislación de imprenta, y Mario
Braschi fundó y dirigió entonces en aquella misma ciudad, un semanario
satírico titulado _Don Severo Cantaclaro_, que hizo campañas vigorosas
en favor de la abolición de la esclavitud, contra el restrictivo régimen
colonial, y contra los excesos del clericalismo. En este semanario
colaboraba desde San Juan el poeta Gautier Benítez.
La reacción que siguió á la caída de la República española en 1874 mató
á este valiente periódico, y Mario Braschi ocupó, algunos años después,
una plaza de redactor en un periódico trisemanal titulado _El Pueblo_,
fundado y dirigido en Ponce por don Ramón Marín.
Fundó allí también Mario Braschi _El Heraldo del Trabajo_, en el que
agitó briosamente varias cuestiones sociales de importancia, y fué más
tarde redactor de la _Revista de Puerto Rico_, fundada por don Francisco
Cepeda, que produjo una gran agitación política en Ponce, á raíz de los
sucesos lamentables del año 1878. Fué también redactor principal de un
semanario titulado _La Juventud Liberal_, y director de una revista
masónica, titulada _El Delta_.
Por último fué llamado á Mayagüez para que dirigiera y redactara el
valiente periódico _La Razón_, que había fundado y dirigido el Sr.
Freyre, y después de realizar allí una buena campaña en favor del
régimen autonómico para su país, contrajo la enfermedad que le produjo
la muerte en 19 de diciembre de 1891.
Era un escritor muy activo y animoso, gran agitador de ideas liberales,
patriota decidido y leal, y amigo consecuente hasta la abnegación.
Periodista de batalla, no tuvo nunca tiempo ni paciencia para
perfeccionar su estilo ni para dar forma muy académica á sus trabajos.
Escribía con gran rapidez, y no revisaba lo escrito sino después de
haberlo dado á la imprenta.
Sus párrafos eran muy cortos, como los versículos hebreos y la prosa
rápida y enérgica de Victor Hugo, forma que se adapta mejor á la
estructura del idioma francés que á la flexibilidad y gallardía del
castellano.
De aquí la dificultad de elegir un trabajo suyo que pueda servir
literariamente de modelo á la juventud estudiosa. Todo en Mario Braschi
fué excelente y ejemplar, excepto su estilo de escritor.
Era en él instrumento de combate antes que ostentación decorativa.
El siguiente artículo suyo forma parte de la colección publicada con
motivo de la muerte de Gautier Benítez:
¡EN EL INFINITO!