Nació en San Juan, el día 5 de Octubre de 1847. Aunque hijo de padres
pobres, logró á fuerza de aplicación y constancia graduarse de Bachiller
en Artes en el Seminario Conciliar, y á los 21 años de edad ejercía en
Bayamón el cargo de maestro de instrucción primaria.
Aspiraba Ferrer á mayores triunfos intelectuales, y reunió algunos
recursos para trasladarse á Europa, con el propósito de estudiar
Medicina. Estudió con admirable empeño, se graduó en la Universidad de
Santiago de Galicia, y regresó luego á su país, en donde se hizo pronto
notable en la práctica de su profesión.
Prestó también importantes servicios políticos y administrativos como
Diputado provincial y miembro del Directorio del partido autonomista y
de la Cámara de Representantes; fué catedrático de Física y Química en
el Instituto civil, y de Anatomía en la Institución de Estudios
Superiores. Cooperó con verdadera eficacia á los progresos del Ateneo,
del que fué Vicepresidente; dió en él conferencias importantes; colaboró
en los principales periódicos del país y en algunos del extranjero, y
prestó ayuda entusiasta á casi todas las empresas de utilidad pública
que se iniciaron en el país desde 1875 hasta el día de su fallecimiento.
Era muy aficionado á los estudios literarios en prosa y verso; cultivó
también el género dramático, y de sus aficiones educativas nos quedan
como recuerdo un valioso estudio acerca de _La Mujer puertorriqueña_, y
la mejor Memoria que se ha escrito bajo la soberanía de España sobre
_La Instrucción pública en Puerto Rico_.
Publicó un poema titulado _Consecuencias_, y deja inédito un tomo de
poesías líricas.
Era hombre de arranques generosos, algo apasionado y vehemente, pero de
inteligencia muy clara y de noble corazón.