Este libro fué compuesto expresamente para vosotros. Contiene noticias
acerca de la vida y méritos de escritores y poetas portorriqueños ya
difuntos, y muestras de sus trabajos científicos y literarios.
En general esos trabajos no fueron hechos para niños, y tratan sobre
ideas y sentimientos que no se comprenden bien á vuestra edad; pero así
y todo debéis leerlos y recordar con respeto los nombres de sus autores.
Ellos impulsaron el movimiento político y educativo de esta sociedad en
el siglo anterior, y á ellos debe Puerto Rico gran parte de la cultura
que actualmente disfruta.
Pensad en el esfuerzo que han tenido que hacer para llegar á la altura
de inteligencia y de sabiduría á que llegaron, en una sociedad menos
propicia que la de hoy para los estudios, y en lucha con las
instituciones nada expansivas del régimen colonial. No tuvieron como
vosotros la gran ventaja de la escuela moderna, ni había siquiera,
cuando ellos estudiaban, la cuarta parte de las escuelas que tiene hoy
Puerto Rico. Y á pesar de todas esas dificultades lograron ilustrar su
nombre y honrar á su país, realizando muchos de ellos este milagro con
el solo esfuerzo de un resorte oculto que poseen desde niños todos los
hombres. Este resorte, con el cual pueden obtenerse victorias admirables
y realizarse las más grandes acciones, es la voluntad. Los autores de
las obras contenidas en este libro, fueron ante todo hombres de estudio,
hombres de acción, hombres de voluntad.
Vosotros podéis llegar á donde llegaron ellos. Quizá podáis subir más
todavía; pero, aun cuando alcancéis esta gloria, admirad y respetad
siempre á los precursores, que para ser lo que fueron han luchado mucho
más que vosotros. Pregonad sus méritos antes de señalar sus
deficiencias.
Un sabio historiador ha dicho que las nuevas generaciones parecen más
grandes y lucidas, porque están sobre los hombros de las generaciones
anteriores. Con esto quiso dar á entender que la cultura social no es
obra única de la generación que la posee, sino producto de herencias y
de acumulaciones sucesivas.
Más felices vosotros que vuestros antecesores, os halláis en posesión de
una cultura adquirida por ellos con grandes dificultades. Éllos os han
allanado el camino para nuevas y más espléndidas jornadas, y ahora se
os ensancha el horizonte, como invitándoos á continuar en vuestro avance
victorioso.
Estudiad con atención los trabajos contenidos en este libro, y tenedlos
como señal ó punto de partida para medir los progresos que vayáis
realizando.
--"Hasta aquí llegaron nuestros abuelos--diréis;--veremos hasta donde,
con mejores medios, logramos llegar nosotros."
Y seguid, niños, seguid adelante, siempre adelante; de modo que cada
nuevo día que llegue halle en vosotros un nuevo progreso, una moral más
pura, una dirección más acertada y más firme de la voluntad.
Manuel Fernández Juncos.