NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
* Las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las versalitas se han
convertido a MAYÚSCULAS.
* Los errores de imprenta han sido corregidos.
* La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con
las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.
* Las páginas en blanco han sido eliminadas.
* Algunas rayas intrapárrafos han sido eliminadas, siguiendo el modelo
de las ediciones más modernas. También se han eliminado algunas comas
que separan al verbo de su sujeto.
* Se ha compilado y añadido un Índice al final del libro pese a que el
original impreso no lo incluye.
LUCES DE BOHEMIA
OPERA OMNIA
LUCES DE BOHEMIA
ESPERPENTO
VOL XIX
DRAMATIS PERSONÆ
MAX ESTRELLA, SU MUJER MADAME COLLET, Y SU HIJA CLAUDINITA
DON LATINO DE HISPALIS
ZARATUSTRA
DON GAY
UN PELÓN
LA CHICA DE LA PORTERA
PICA LAGARTOS
UN COIME DE TABERNA
ENRIQUETA LA PISA BIEN
EL REY DE PORTUGAL
UN BORRACHO
DORIO DE GÁDEX, RAFAEL DE LOS VÉLEZ, LUCIO VERO, MÍNGUEZ, GÁLVEZ,
CLARINITO Y PÉREZ, JÓVENES MODERNISTAS
PITITO, CAPITÁN DE LOS ÉQUITES MUNICIPALES
UN SERENO
LA VOZ DE UN VECINO
DOS GUARDIAS DEL ORDEN
SERAFÍN EL BONITO
UN CELADOR
UN PRESO
EL PORTERO DE UNA REDACCIÓN
DON FILIBERTO, REDACTOR EN JEFE
EL MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN
DIEGUITO, SECRETARIO DE SU EXCELENCIA
UN UJIER
UNA VIEJA PINTADA Y LA LUNARES
UN JOVEN DESCONOCIDO
LA MADRE DEL NIÑO MUERTO
EL EMPEÑISTA
EL GUARDIA
LA PORTERA
UN ALBAÑIL
UNA VIEJA
LA TRAPERA
EL RETIRADO, TODOS DEL BARRIO
OTRA PORTERA
UNA VECINA
BASILIO SOULINAKE
UN COCHERO DE LA FUNERARIA
DOS SEPULTUREROS
RUBÉN DARÍO
EL MARQUÉS DE BRADOMÍN
EL POLLO DEL PAY-PAY
LA PERIODISTA
TURBAS, GUARDIAS, PERROS, GATOS, UN LORO
La acción en un Madrid absurdo, brillante y hambriento.
ESCENA PRIMERA
_HORA CREPUSCULAR. Un guardillón con ventano angosto, lleno de sol.
Retratos, grabados, autógrafos repartidos por las paredes, sujetos con
chinches de dibujante. Conversación lánguida de un hombre ciego y una
mujer pelirrubia, triste y fatigada. El hombre ciego es un hiperbólico
andaluz, poeta de odas y madrigales, Máximo Estrella. A la pelirrubia,
por ser francesa, le dicen en la vecindad Madama Collet._
MAX
Vuelve a leerme la carta del Buey Apis.
MADAMA COLLET
Ten paciencia, Max.
MAX
Pudo esperar a que me enterrasen.
MADAMA COLLET
Le toca ir delante.
MAX
¡Collet, mal vamos a vernos sin esas cuatro crónicas! ¿Dónde gano yo
veinte duros, Collet?
MADAMA COLLET
Otra puerta se abrirá.
MAX
La de la muerte. Podemos suicidarnos colectivamente. MADAMA COLLET
A mí la muerte no me asusta. ¡Pero tenemos una hija, Max!
MAX
¿Y si Claudinita estuviese conforme con mi proyecto de suicidio
colectivo?
MADAMA COLLET
¡Es muy joven!
MAX
También se matan los jóvenes, Collet.
MADAMA COLLET
No por cansancio de la vida. Los jóvenes se matan por romanticismo.
MAX
Entonces, se matan por amar demasiado la vida. Es una lástima la
obcecación de Claudinita. Con cuatro perras de carbón, podíamos hacer
el viaje eterno.
MADAMA COLLET
No desesperes. Otra puerta se abrirá.
MAX
¿En qué redacción me admiten ciego?
MADAMA COLLET
Escribes una novela.
MAX
Y no hallo editor.
MADAMA COLLET
¡Oh! No te pongas a gatas, Max. Todos reconocen tu talento.
MAX
¡Estoy olvidado! Léeme la carta del Buey Apis.
MADAMA COLLET
No tomes ese caso por ejemplo.
MAX
Lee.
MADAMA COLLET
Es un infierno de letra.
MAX
Lee despacio.
_Madama Collet, el gesto abatido y resignado, deletrea en voz baja
la carta. Se oye fuera una escoba retozona. Suena la campanilla de la
escalera._
MADAMA COLLET
Claudinita, deja quieta la escoba, y mira quién ha llamado.
LA VOZ DE CLAUDINITA
Siempre será Don Latino.
MADAMA COLLET
¡Válgame Dios!
LA VOZ DE CLAUDINITA
¿Le doy con la puerta en las narices?
MADAMA COLLET
A tu padre le distrae.
LA VOZ DE CLAUDINITA
¡Ya se siente el olor del aguardiente!
_Máximo Estrella se incorpora con un gesto animoso, esparcida sobre
el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y
ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda los Hermes._
MAX
¡Espera, Collet! ¡He recobrado la vista! ¡Veo! ¡Oh, cómo veo!
¡Magníficamente! ¡Está hermosa la Moncloa! ¡El único rincón francés en
este páramo madrileño! ¡Hay que volver a París, Collet! ¡Hay que volver
allá, Collet! ¡Hay que renovar aquellos tiempos!
MADAMA COLLET
Estás alucinado, Max.
MAX
¡Veo, y veo magníficamente!
MADAMA COLLET
¿Pero qué ves?
MAX
¡El mundo!
MADAMA COLLET
A mí me ves.
MAX
¡Las cosas que toco, para qué necesito verlas!
MADAMA COLLET
Siéntate. Voy a cerrar la ventana. Procura adormecerte.
MAX
¡No puedo!
MADAMA COLLET
¡Pobre cabeza!
MAX
¡Estoy muerto! Otra vez de noche.
_Se reclina en el respaldo del sillón. La mujer cierra la ventana, y
la guardilla queda en una penumbra rayada de sol poniente. El ciego
se adormece, y la mujer, sombra triste, se sienta en una silleta,
haciendo pliegues a la carta del Buey Apis. Una mano cautelosa empuja
la puerta que se abre con largo chirrido. Entra un vejete asmático,
quepis, anteojos, un perrillo y una cartera con revistas ilustradas.
Es Don Latino de Hispalis. Detrás, despeinada, en chancletas, la falda
pingona, aparece una mozuela: Claudinita._
DON LATINO
¿Cómo están los ánimos del genio?
CLAUDINITA
Esperando los cuartos de unos libros que se ha llevado un vivales para
vender.
DON LATINO
¿Niña, no conoces otro vocabulario más escogido para referirte al
compañero fraternal de tu padre, de ese hombre grande que me llama
hermano? ¡Qué lenguaje, Claudinita!
MADAMA COLLET
¿Trae usted el dinero, Don Latino?
DON LATINO
Madama Collet, la desconozco, porque siempre ha sido usted una
inteligencia razonadora. Max había dispuesto noblemente de ese dinero.
MADAMA COLLET
¿Es verdad, Max? ¿Es posible?
DON LATINO
¡No le saque usted de los brazos de Morfeo!
CLAUDINITA
¿Papá, tú qué dices?
MAX
¡Idos todos al diablo!
MADAMA COLLET
¡Oh, querido, con tus generosidades nos has dejado sin cena!
MAX
Latino, eres un cínico.
CLAUDINITA
Don Latino, si usted no apoquina, le araño.
DON LATINO
Córtate las uñas, Claudinita.
CLAUDINITA
Le arranco los ojos.
DON LATINO
¡Claudinita!
CLAUDINITA
¡Golfo!
DON LATINO
Max, interpón tu autoridad.
MAX
¿Qué sacaste por los libros, Latino?
DON LATINO
¡Tres pesetas, Max! ¡Tres cochinas pesetas! ¡Una indignidad! ¡Un robo!
CLAUDINITA
¡No haberlos dejado!
DON LATINO
Claudinita, en ese respecto te concedo toda la razón. Me han cogido de
pipi. Pero aún se puede deshacer el trato.
MADAMA COLLET
¡Oh, sería bien!
DON LATINO
Max, si te presentas ahora conmigo, en la tienda de ese granuja y le
armas un escándalo, le sacas hasta dos duros. Tú tienes otro empaque.
MAX
Habría que devolver el dinero recibido.
DON LATINO
Basta con hacer el ademán. Se juega de boquilla, maestro.
MAX
¿Tú crees?...
DON LATINO
¡Naturalmente!
MADAMA COLLET
Max, no debes salir.
MAX
El aire me refrescará. Aquí hace un calor de horno.
DON LATINO
Pues en la calle corre fresco.
MADAMA COLLET
¡Vas a tomarte un disgusto sin conseguir nada, Max!
CLAUDINITA
¡Papá, no salgas!
MADAMA COLLET
Max, yo buscaré alguna cosa que empeñar.
MAX
No quiero tolerar ese robo. ¿A quién le has llevado los libros, Latino?
DON LATINO
A Zaratustra.
MAX
¡Claudina, mi palo y mi sombrero!
CLAUDINITA
¿Se los doy, mamá?
MADAMA COLLET
¡Dáselos!
DON LATINO
Madama Collet, verá usted qué faena.
CLAUDINITA
¡Golfo!
DON LATINO
¡Todo en tu boca es canción, Claudinita!
_Máximo Estrella sale apoyado en el hombro de Don Latino. Madama
Collet suspira apocada, y la hija, toda nervios, comienza a quitarse
las horquillas del pelo._
CLAUDINITA
¿Sabes cómo acaba todo esto? ¡En la taberna de Pica Lagartos!
ESCENA SEGUNDA
_LA CUEVA de Zaratustra en el Pretil de los Consejos. Rimeros de libros
hacen escombro y cubren las paredes. Empapelan los cuatro vidrios de
una puerta cuatro cromos espeluznantes de un novelón por entregas.
En la cueva hacen tertulia, el gato, el loro, el can y el librero.
Zaratustra, abichado y giboso --la cara de tocino rancio y la bufanda
de verde serpiente--promueve, con su caracterización de fantoche, una
aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna. Encogido en
el roto pelote de una silla enana, con los pies entrapados y cepones
en la tarima del brasero, guarda la tienda. Un ratón saca el hocico
intrigante por un agujero._
ZARATUSTRA
¡No pienses que no te veo, ladrón!
EL GATO
¡Fu! ¡Fu! ¡Fu!
EL CAN
¡Guau!
EL LORO
¡Viva España!
_Están en la puerta Max Estrella y Don Latino de Hispalis. El poeta
saca el brazo por entre los pliegues de su capa, y lo alza majestuoso,
en un ritmo con su clásica cabeza ciega._
MAX
¡Mal Polonia recibe a un extranjero!
ZARATUSTRA
¿Qué se ofrece?
MAX
Saludarte, y decirte que tus tratos no me convienen.
ZARATUSTRA
Yo nada he tratado con usted.
MAX
Cierto. Pero has tratado con mi intendente, Don Latino de Hispalis.
ZARATUSTRA
¿Y ese sujeto de qué se queja? ¿Era mala la moneda?
_Don Latino interviene con ese matiz del perro cobarde, que da su
ladrido entre las piernas del dueño._
DON LATINO
El maestro no está conforme con la tasa, y deshace el trato.
ZARATUSTRA
El trato no puede deshacerse. Un momento antes que hubieran llegado...
Pero ahora es imposible: Todo el atadijo conforme estaba, acabo de
venderlo ganando dos perras. Salir el comprador, y entrar ustedes.
_El librero, al tiempo que habla, recoge el atadijo que aún está
encima del mostrador, y penetra en la lóbrega trastienda, cambiando una
seña con Don Latino. Reaparece._
DON LATINO
Hemos perdido el viaje. Este zorro sabe más que nosotros, maestro.
MAX
Zaratustra, eres un bandido.
ZARATUSTRA
Esas, Don Max, no son apreciaciones convenientes.
MAX
Voy a romperte la cabeza.
ZARATUSTRA
Don Max, respete usted sus laureles.
MAX
¡Majadero!
_Ha entrado en la cueva un hombre alto, flaco, tostado del sol.
Viste un traje de antiguo voluntario cubano, calza alpargates abiertos
de caminante, y se cubre con una gorra inglesa. Es el extraño Don
Peregrino Gay, que ha escrito la crónica de su vida andariega en
un rancio y animado castellano, trastocándose el nombre en Don Gay
Peregrino. Sin pasar de la puerta, saluda jovial y circunspecto._
DON GAY
¡Salutem plúriman!
ZARATUSTRA
¿Cómo le ha ido por esos mundos, Don Gay?
DON GAY
Tan guapamente.
DON LATINO
¿Por dónde has andado?
DON GAY
De Londres vengo.
MAX
¿Y viene usted de tan lejos a que lo desuelle Zaratustra?
DON GAY
Zaratustra es un buen amigo.
ZARATUSTRA
¿Ha podido usted hacer el trabajo que deseaba?
DON GAY
Cumplidamente. Ilustres amigos, en dos meses me he copiado en
la Biblioteca Real, el único ejemplar existente del Palmerín de
Constantinopla.
MAX
Pero, ciertamente, ¿viene usted de Londres?
DON GAY
Allí estuve dos meses.
DON LATINO
¿Cómo queda la familia Real?
DON GAY
No los he visto en el muelle. Maestro, ¿usted conoce la Babilonia
Londinense?
MAX
Sí, Don Gay.
_Zaratustra entra y sale en la trastienda, con una vela encendida. La
palmatoria pringosa tiembla en la mano del fantoche. Camina sin ruido,
con andar entrapado. La mano, calzada con mitón negro, pasea la luz
por los estantes de libros. Media cara en reflejo y media en sombra.
Parece que la nariz se le dobla sobre una oreja. El loro ha puesto el
pico bajo el ala. Un retén de polizontes pasa con un hombre maniatado.
Sale alborotando el barrio un chico pelón montado en una caña, con una
bandera._
EL PELÓN
¡Vi-va-Es-pa-ña!
EL CAN
¡Guau! ¡Guau!
ZARATUSTRA
¡Está buena España!
_Ante el mostrador, los tres visitantes, reunidos como tres pájaros
en una rama, ilusionados y tristes, divierten sus penas en un coloquio
de motivos literarios. Divagan ajenos al tropel de polizontes, al viva
del pelón, al gañido del perro, y al comentario apesadumbrado del
fantoche que los explota. Eran intelectuales sin dos pesetas._
DON GAY
Es preciso reconocerlo. No hay país comparable a Inglaterra.
Allí el sentimiento religioso tiene tal decoro, tal dignidad, que
indudablemente las más honorables familias son las más religiosas. Si
España alcanzase un más alto concepto religioso, se salvaba.
MAX
¡Recémosle un Réquiem! Aquí los puritanos de conducta son los demagogos
de la extrema izquierda. Acaso nuevos cristianos, pero todavía sin
saberlo.
DON GAY
Señores míos, en Inglaterra me he convertido al dogma iconoclasta, al
cristianismo de oraciones y cánticos, limpio de imágenes milagreras. ¡Y
ver la idolatría de este pueblo!
MAX
España, en su concepción religiosa, es una tribu del centro de África.
DON GAY
Maestro, tenemos que rehacer el concepto religioso en el arquetipo del
Hombre-Dios. Hacer la Revolución Cristiana, con todas las exageraciones
del Evangelio.
DON LATINO
Son más que las del compañero Lenin.
ZARATUSTRA
Sin religión no puede haber buena fe en el comercio.
DON GAY
Maestro, hay que fundar la Iglesia Española Independiente.
MAX
Y la Sede Vaticana, El Escorial.
DON GAY
¡Magnífica Sede!
MAX
Berroqueña.
DON LATINO
Ustedes acabarán profesando en la Gran Secta Teosófica. Haciéndose
iniciados de la sublime doctrina.
MAX
Hay que resucitar a Cristo.
DON GAY
He caminado por todos los caminos del mundo, y he aprendido que los
pueblos más grandes no se constituyeron sin una Iglesia Nacional. La
creación política es ineficaz si falta una conciencia religiosa con su
ética superior a las leyes que escriben los hombres.
MAX
Ilustre Don Gay, de acuerdo. La miseria del pueblo español, la gran
miseria moral, está en su chabacana sensibilidad ante los enigmas
de la vida y de la muerte. La Vida, es un magro puchero: La Muerte,
una carantoña ensabanada que enseña los dientes: El Infierno, un
calderón de aceite albando donde los pecadores se achicharran como
boquerones: El Cielo, una kermés sin obscenidades, a donde, con
permiso del párroco, pueden asistir las Hijas de María. Este pueblo
miserable transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas
costureras. Su religión es una chochez de viejas que disecan al gato
cuando se les muere.
ZARATUSTRA
Don Gay, y qué nos cuenta usted de esos marimachos que llaman
sufragistas.
DON GAY
Que no todas son marimachos. Ilustres amigos, ¿saben ustedes cuánto me
costaba la vida en Londres? Tres peniques, una equivalencia de cuatro
perras. Y estaba muy bien, mejor que aquí en una casa de tres pesetas.
DON LATINO
Max, vámonos a morir a Inglaterra. Apúnteme usted las señas de ese
Gran Hotel, Don Gay.
DON GAY
Saint James Square. ¿No caen ustedes? El Asilo de Reina Elisabeth.
Muy decente. Ya digo, mejor que aquí una casa de tres pesetas. Por la
mañana té con leche, pan untado de mantequilla. El azúcar algo escaso.
Después, en la comida, un potaje de carne. Alguna vez arenques. Queso,
té... Yo solía pedir un boc de cerveza, y me costaba diez céntimos.
Todo muy limpio. Jabón y agua caliente para lavatorios, sin tasa.
ZARATUSTRA
Es verdad que se lavan mucho los ingleses. Lo tengo advertido. Por aquí
entran algunos, y se les ve muy refregados. Gente de otros países, que
no siente el frío como nosotros, los naturales de España.
DON LATINO
Lo dicho. Me traslado a Inglaterra. Don Gay, ¿cómo no te has quedado tú
en ese Paraíso?
DON GAY
Porque soy reumático, y me hace falta el sol de España.
ZARATUSTRA
Nuestro sol es la envidia de los extranjeros.
MAX
¿Qué sería de este corral nublado? ¿Qué seríamos los españoles? Acaso
más tristes y menos coléricos... Quizá un poco más tontos... Aunque no
lo creo.
_Asoma la chica de una portera. Trenza en perico, caídas calcetas,
cara de hambre._
LA CHICA
¿Ha salido esta semana entrega d’_El Hijo de la Difunta_?
ZARATUSTRA
Se está repartiendo.
LA CHICA
¿Sabe usted si al fin se casa Alfredo?
DON GAY
¿Tú qué deseas, pimpollo?
LA CHICA
A mí plin. Es Doña Loreta la del coronel quien lo pregunta.
ZARATUSTRA
Niña, dile a esa señora que es un secreto lo que hacen los personajes
de las novelas. Sobre todo en punto de muertes y casamientos.
MAX
Zaratustra, ándate con cuidado que te lo van a preguntar de Real Orden.
ZARATUSTRA
Estaría bueno que se divulgase el misterio. Pues no habría novela.
_Escapa la chica salvando los charcos con sus patas de caña. El
Peregrino Ilusionado en un rincón conferencia con Zaratustra. Máximo
Estrella y Don Latino se orientan a la taberna de Pica Lagartos, que
tiene su clásico laurel en la calle de la Montera._
ESCENA TERCERA
_LA TABERNA DE PICA LAGARTOS: Luz de acetileno: Mostrador de cinc:
Zaguán oscuro con mesas y banquillos: Jugadores de mus: Borrosos
diálogos. Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis, sombras en las
sombras de un rincón, se regalan con sendos quinces de morapio._
EL CHICO DE LA TABERNA
Don Max, ha venido buscándole la Marquesa del Tango.
UN BORRACHO
¡Miau!
MAX
No conozco a esa dama.
EL CHICO DE LA TABERNA
Enriqueta la Pisa Bien.
DON LATINO
¿Y desde cuándo titula esa golfa?
EL CHICO DE LA TABERNA
Desque heredó del finado difunto de su papá, que entodavía vive.
DON LATINO
¡Mala sombra!
MAX
¿Ha dicho si volvería?
EL CHICO DE LA TABERNA
Entró, miró, preguntó y se fue rebotada, torciendo la gaita. ¡Ya la
tiene usted en la puerta!
_Enriqueta la Pisa Bien, una mozuela golfa, revenida de un ojo,
periodista y florista, levantaba el cortinilla de verde sarga, sobre su
endrina cabeza, adornada de peines gitanos._
LA PISA BIEN
¡La vara de nardos! ¡La vara de nardos! Don Max, traigo para usted un
memorial de mi mamá: Está enferma y necesita la luz del décimo que le
ha fiado.
MAX
Le devuelves el décimo y le dices que se vaya al infierno.
LA PISA BIEN
De su parte, caballero. ¿Manda usted algo más?
_El ciego saca una vieja cartera, y tanteando los papeles con aire
vago, extrae el décimo de la lotería y lo arroja sobre la mesa: Queda
abierto entre los vasos de vino, mostrando el número bajo el parpadeo
azul del acetileno. La Pisa Bien se apresura a echarle la zarpa._
DON LATINO
¡Ese número sale premiado!
LA PISA BIEN
Don Max desprecia el dinero.
EL CHICO DE LA TABERNA
No le deje usted irse, Don Max.
MAX
Niño, yo hago lo que me da la gana. Pídele para mí la petaca al amo.
EL CHICO DE LA TABERNA
Don Max, es un capicúa de sietes y cincos.
LA PISA BIEN
¡Que tiene premio, no falla! Pero es menester apoquinar tres melopeas,
y este caballero está afónico. Caballero, me retiro saludándole. Si
quiere usted un nardo, se lo regalo.
MAX
Estate ahí.
LA PISA BIEN
Me espera un cabrito viudo.
MAX
Que se aguante. Niño, ve a colgarme la capa.
LA PISA BIEN
Por esa pañosa no dan ni los buenos días. Pídale usted las tres beatas
a Pica Lagartos.
EL CHICO DE LA TABERNA
Si usted le da coba, las tiene en la mano. Dice que es usted segundo
Castelar.
MAX
Dobla la capa, y ahueca.
EL CHICO DE LA TABERNA
¿Qué pido?
MAX
Toma lo que quieran darte.
LA PISA BIEN
¡Si no la reciben!
DON LATINO
Calla, mala sombra.
MAX
Niño, huye veloz.
EL CHICO DE LA TABERNA
Como la corza herida, Don Max.
MAX
Eres un clásico.
LA PISA BIEN
Si no te admiten la prenda, dices que es de un poeta.
DON LATINO
El primer poeta de España.
EL BORRACHO
¡Cráneo previlegiado!
MAX
Yo nunca tuve talento. ¡He vivido siempre de un modo absurdo!
DON LATINO
No has tenido el talento de saber vivir.
MAX
Mañana me muero, y mi mujer y mi hija se quedan haciendo cruces en la
boca.
_Tosió cavernoso, con las barbas estremecidas, y en los ojos ciegos
un vidriado triste, de alcohol y de fiebre._
DON LATINO
No has debido quedarte sin capa.
LA PISA BIEN
Y ese trasto ya no parece. Siquiera, convide usted, Don Max.
MAX
Tome usted lo que guste, Marquesa.
LA PISA BIEN
Una copa de Rute.
DON LATINO
Es la bebida elegante.
LA PISA BIEN
¡Ay! Don Latino, por algo es una la morganática del Rey de Portugal.
Don Max, no puedo detenerme, que mi esposo me hace señas desde la acera.
MAX
Invítale a pasar.
_Un golfo largo y astroso, que vende periódicos, ríe asomado a la
puerta, y como perro que se espulga, se sacude con jaleo de hombros, la
cara en una gran risa de viruelas. Es el Rey de Portugal, que hace las
bellaquerías con Enriqueta la Pisa Bien, Marquesa del Tango._
LA PISA BIEN
¡Pasa, Manolo!
EL REY DE PORTUGAL
Sal tú fuera.
LA PISA BIEN
¿Es que temes perder la corona? ¡Entra de incógnito, so pelma!
EL REY DE PORTUGAL
Enriqueta, a ver si te despeino.
LA PISA BIEN
¡Filfa!
EL REY DE PORTUGAL
¡Consideren ustedes que me llama Rey de Portugal, para significar que
no valgo un chavo! Argumentos de esta golfa desde que fue a Lisboa, y
se ha enterado del valor de la moneda. Yo, para servir a ustedes, soy
Gorito, y no está medio bien que mi morganática me señale por el alias.
LA PISA BIEN
¡Calla, chalado!
EL REY DE PORTUGAL
¿Te caminas?
LA PISA BIEN
Aguarda que me beba una copa de Rute. Don Max me la paga.
EL REY DE PORTUGAL
¿Y qué tienes que ver con ese poeta?
LA PISA BIEN
Colaboramos.
EL REY DE PORTUGAL
Pues despacha.
LA PISA BIEN
En cuanto me la mida Pica Lagartos.
PICA LAGARTOS
¿Qué has dicho tú, so golfa?
LA PISA BIEN
¡Perdona, rico!
PICA LAGARTOS
Venancio me llamo.
LA PISA BIEN
¡Tienes un nombre de novela! Anda, mídeme una copa de Rute, y dale a mi
esposo un vaso de agua, que está muy acalorado.
MAX
Venancio, no vuelvas a compararme con Castelar. ¡Castelar era un
idiota! Dame otro quince.
DON LATINO
Me adhiero a lo del quince y a lo de Castelar.
PICA LAGARTOS
Son ustedes unos doctrinarios. Castelar representa una gloria nacional
de España. Ustedes acaso no sepan que mi padre lo sacaba diputado.
LA PISA BIEN
¡Hay que ver!
PICA LAGARTOS
Mi padre era el barbero de Don Manuel Camo. ¡Una gloria nacional de
Huesca!
EL BORRACHO
¡Cráneo _previlegiado_!
PICA LAGARTOS
Cállate la boca, Zacarías.
EL BORRACHO
¡Acaso falto!
PICA LAGARTOS
¡Pudieras!
EL BORRACHO
Tiene mucha educación servidorcito.
LA PISA BIEN
¡Como que ha salido usted del Colegio de los Escolapios! ¡Se educó
usted con mi papá!
EL BORRACHO
¿Quién es tu papá?
LA PISA BIEN
Un diputado.
EL BORRACHO
Yo he recibido educación en el extranjero.
LA PISA BIEN
¿Viaja usted de incógnito? ¿Por un casual, será usted Don Jaime?
EL BORRACHO
¡Me has sacado por la fotografía!
LA PISA BIEN
¡Naturaca! ¿Y va usted sin una flor en la solapa?
EL BORRACHO
Ven tú a ponérmela.
LA PISA BIEN
Se la pongo a usted y le obsequio con ella.
EL REY DE PORTUGAL
¡Hay que ser caballero, Zacarías! ¡Y hay que mirarse mucho, so leche,
antes de meter mano! La Enriqueta es cosa mía.
LA PISA BIEN
¡Calla, bocón!
EL REY DE PORTUGAL
¡So leche, no seas tú provocativa!
LA PISA BIEN
No introduzcas tú la pata, pelmazo.
_El chico de la taberna entra con azorado sofoco, atado a la frente
un pañuelo con roeles de sangre. Una ráfaga de emoción mueve caras
y actitudes, todas las figuras en su diversidad, pautan una misma
norma._
EL CHICO DE LA TABERNA
¡Hay carreras por las calles!
EL REY DE PORTUGAL
¡Viva la huelga de proletarios!
EL BORRACHO
¡Chócala! Anoche lo hemos decidido por votación en la Casa del Pueblo.
LA PISA BIEN
¡Crispín, te alcanzó un cate!
EL CHICO DE LA TABERNA
¡Un marica de la Acción Ciudadana!
PICA LAGARTOS
¡Niño, sé bien hablado! El propio republicanismo reconoce que la
propiedad es sagrada. La Acción Ciudadana está integrada por patronos
de todas circunstancias, y por los miembros varones de sus familias.
¡Hay que saber lo que se dice!
_Grupos vocingleros corren por el centro de la calle, con banderas
enarboladas. Entran en la taberna obreros golfantes --blusa, bufanda y
alpargata--, y mujeronas encendidas, de arañada greña._
EL REY DE PORTUGAL
¡Enriqueta, me hierve la sangre! Si tú no sientes la política, puedes
quedarte.
LA PISA BIEN
So pelma, yo te sigo a todas partes. ¡Enfermera Honoraria de la Cruz
Colorada!
PICA LAGARTOS
¡Chico, baja el cierre! Se invita a salir al que quiera jaleo.
_La florista y el coime salen empujándose, revueltos con otros
parroquianos. Corren por la calle tropeles de obreros. Resuena el golpe
de muchos cierres metálicos._
EL BORRACHO
¡Vivan los héroes del Dos de Mayo!
DON LATINO
Niño, ¿qué dinero te han dado?
EL CHICO DE LA TABERNA
¡Nueve pesetas!
MAX
Cóbrate, Venancio. ¡Y tú, trae el décimo, Marquesa!
DON LATINO
¡Voló esa pájara!
MAX
¡Se lleva el sueño de mi fortuna! ¿Dónde daríamos con esa golfa?
PICA LAGARTOS
Esa ya no se aparta del tumulto.
EL CHICO DE LA TABERNA
Recala en la Modernista.
MAX
Latino, préstame tus ojos para buscar a la Marquesa del Tango.
DON LATINO
Max, dame la mano.
EL BORRACHO
¡Cráneo _previlegiado_!
UNA VOZ
¡Mueran los maricas de la Acción Ciudadana! ¡Abajo los ladrones!
ESCENA CUARTA
_NOCHE. Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis tambalean, asidos
del brazo, por una calle enarenada y solitaria. Faroles rotos, cerradas
todas, ventanas y puertas. En la llama de los faroles un igual temblor
verde y macilento. La luna sobre el alero de las casas, partiendo
la calle por medio. De tarde en tarde el asfalto sonoro. Un trote
épico. Soldados Romanos. Sombras de Guardias. Se extingue el eco de la
patrulla. La Buñolería Modernista entreabre su puerta, y una banda de
luz parte la acera. Max y Don Latino, borrachos lunáticos, filósofos
peripatéticos, bajo la línea luminosa de los faroles, caminan y
tambalean._
MAX
¿Dónde estamos?
DON LATINO
Esta calle no tiene letrero.
MAX
Yo voy pisando vidrios rotos.
DON LATINO
No ha hecho mala cachiza el honrado pueblo.
MAX
¿Qué rumbo consagramos?
DON LATINO
Déjate guiar.
MAX
Condúceme a casa.
DON LATINO
Tenemos abierta La Buñolería Modernista.
MAX
De rodar y beber estoy muerto.
DON LATINO
Un café de recuelo te integra.
MAX
Hace frío, Latino.
DON LATINO
¡Corre un cierto gris!...
MAX
Préstame tu macferlán.
DON LATINO
¡Te ha dado el delirio poético!
MAX
¡Me quedé sin capa, sin dinero y sin lotería!
DON LATINO
Aquí hacemos la captura de la niña Pisa Bien.
_La Niña Pisa Bien, despintada, pingona, marchita, se materializa
bajo un farol con su pregón de golfa madrileña._
LA PISA BIEN
¡5775! ¡El número de la suerte! ¡Mañana sale! ¡Lo vendo! ¡Lo
vendo! ¡5775!
DON LATINO
¡Acudes al reclamo!
LA PISA BIEN
Y le convido a usted a un café de recuelo.
DON LATINO
Gracias, preciosidad.
LA PISA BIEN
Y a Don Max, a lo que guste. ¡Ya nos ajuntamos los tres tristes
trogloditas! Don Max, yo por usted hago la jarra, y muy honrada.
MAX
Dame el décimo y vete al infierno.
LA PISA BIEN
Don Max, por adelantado decláreme usted en secreto si cameló las tres
beatas y si las lleva en el portamonedas.
MAX
¡Pareces hermana de Romanones!
LA PISA BIEN
¡Quién tuviera los miles de ese pirante!
DON LATINO
¡Con solo la renta de un día, yo me contentaba!
MAX
La Revolución es aquí tan fatal como en Rusia.
DON LATINO
¡Nos moriremos sin verla!
MAX
Pues viviremos muy poco.
LA PISA BIEN
¿Ustedes bajaron hasta la Cibeles? Allí ha sido la faena entre los
manifestantes, y los Polis Honorarios. A alguno le hemos dado mulé.
DON LATINO
Todos los amarillos debían ser arrastrados.
LA PISA BIEN
¡Conforme! Y aquel momento que usted no tenga ocupaciones urgentes, nos
ponemos a ello, Don Latino.
MAX
Dame ese capicúa, Enriqueta.
LA PISA BIEN
Venga el parné, y tenga usted su suerte.
MAX
La propina, cuando cobre el premio.
LA PISA BIEN
¡No mira eso la Enriqueta!
_La Buñolería entreabre su puerta, y del antro apestoso de aceite
van saliendo deshilados, uno a uno, en fila india, los Epígonos del
Parnaso Modernista: Rafael de los Vélez, Dorio de Gádex, Lucio Vero,
Mínguez, Gálvez, Clarinito y Pérez. Unos son largos, tristes y flacos,
otros vivaces, chaparros y carillenos. Dorio de Gádex jovial como un
trasgo, irónico como un ateniense, ceceoso como un cañí, mima su saludo
versallesco y grotesco._
DORIO DE GÁDEX
¡Padre y Maestro Mágico, salud!
MAX
¡Salud, Don Dorio!
DORIO DE GÁDEX
¡Maestro, usted no ha temido el rebuzno libertario del honrado pueblo!
MAX
¡El épico rugido del mar! ¡Yo me siento pueblo!
DORIO DE GÁDEX
¡Yo, no!
MAX
¡Porque eres un botarate!
DORIO DE GÁDEX
¡Maestro, pongámonos el traje de luces de la cortesía! ¡Maestro, usted
tampoco se siente pueblo! Usted es un poeta, y los poetas somos
aristocracia. Como dice Ibsen, las multitudes y las montañas se unen
siempre por la base.
MAX
¡No me aburras con Ibsen!
PÉREZ
¿Se ha hecho usted crítico de teatros, Don Max?
DORIO DE GÁDEX
¡Calla, Pérez!
DON LATINO
Aquí solo hablan los genios.
MAX
Yo me siento pueblo. Yo había nacido para ser tribuno de la plebe, y me
acanallé perpetrando traducciones y haciendo versos. ¡Eso sí, mejores
que los hacéis los modernistas!
DORIO DE GÁDEX
Maestro, preséntese usted a un sillón de la Academia.
MAX
No lo digas en burla, idiota. ¡Me sobran méritos! Pero esa prensa
miserable me boicotea. Odian mi rebeldía y odian mi talento. Para
medrar hay que ser agradador de todos los Segismundos. ¡El Buey
Apis me despide como a un criado! ¡La Academia me ignora! ¡Y soy el
primer poeta de España! ¡El primero! ¡El primero! ¡Y ayuno! ¡Y no me
humillo pidiendo limosna! ¡Y no me parte un rayo! ¡Yo soy el verdadero
inmortal, y no esos cabrones del cotarro académico! ¡Muera Maura!
LOS MODERNISTAS
¡Muera! ¡Muera! ¡Muera!
CLARINITO
Maestro, nosotros los jóvenes impondremos la candidatura de usted para
un sillón de la Academia.
DORIO DE GÁDEX
Precisamente ahora está vacante el sillón de Don Benito el Garbancero.
MAX
Nombrarán al Sargento Basallo.
DORIO DE GÁDEX
¿Maestro, usted conoce los Nuevos Gozos del Enano de la Venta? ¡Un Jefe
de Obra! Ayer de madrugada los cantamos en la Puerta del Sol. ¡El
éxito de la temporada!
CLARINITO
¡Con decir que salió el retén de Gobernación!
LA PISA BIEN
¡Ni Rafael el Gallo!
DON LATINO
Deben ustedes ofrecerle una audición al Maestro.
DORIO DE GÁDEX
Don Latino, ni una palabra más.
PÉREZ
Usted cantará con nosotros, Don Latino.
DON LATINO
Yo doy una nota más baja que el cerdo.
DORIO DE GÁDEX
Usted es un clásico.
DON LATINO
¿Y qué hace un clásico en el tropel de ruiseñores modernistas? ¡Niños,
a ello!
_Dorio de Gádex, feo, burlesco, y chepudo, abre los brazos, que son
como alones sin plumas, en el claro lunero._
DORIO DE GÁDEX
El Enano de la Venta.
CORO DE MODERNISTAS
¡Cuenta! ¡Cuenta! ¡Cuenta!
DORIO DE GÁDEX
Con bravatas de valiente.
CORO DE MODERNISTAS
¡Miente! ¡Miente! ¡Miente!
DORIO DE GÁDEX
Quiere gobernar la Harca.
CORO DE MODERNISTAS
¡Charca! ¡Charca! ¡Charca!
DORIO DE GÁDEX
Y es un Tartufo Malsín.
CORO DE MODERNISTAS
¡Sin! ¡Sin! ¡Sin!
DORIO DE GÁDEX
Sin un adarme de seso.
CORO DE MODERNISTAS
¡Eso! ¡Eso! ¡Eso!
DORIO DE GÁDEX
Pues tiene hueca la bola.
CORO DE MODERNISTAS
¡Chola! ¡Chola! ¡Chola!
DORIO DE GÁDEX
Pues tiene la chola hueca.
CORO DE MODERNISTAS
¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka!
_Gran interrupción. Un trote épico, y la patrulla de soldados romanos
desemboca por una calle traviesa. Traen la luna sobre los cascos y
en los charrascos. Suena un toque de atención, y se cierra con golpe
pronto, la puerta de la Buñolería. Pitito, capitán de los équites
municipales, se levanta sobre los estribos._
EL CAPITÁN PITITO
¡Mentira parece que sean ustedes intelectuales, y que promuevan estos
escándalos! ¿Qué dejan ustedes para los analfabetos?
MAX
¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka! ¡Pico de Oro! En griego, para mayor
claridad, Crisóstomo. ¡Señor Centurión, usted hablará el griego en sus
cuatro dialectos!
EL CAPITÁN PITITO
¡Por borrachín, a la Delega!
MAX
Y más chulo que un ocho. Señor Centurión, ¡yo también chanelo el sermo
vulgaris!
EL CAPITÁN PITITO
¡Serenooo!... ¡Serenooo!...
EL SERENO
¡Vaaa!...
EL CAPITÁN PITITO
¡Encárguese usted de este curda!
_Llega el sereno meciendo a compás el farol y el chuzo. Jadeos y
vahos de aguardiente. El Capitán Pitito revuelve el caballo: Vuelan
chispas de las herraduras. Resuena el trote sonoro de la patrulla que
se aleja._
EL CAPITÁN PITITO
¡Me responde usted de ese hombre, Sereno!
EL SERENO
¿Habrá que darle amoniaco?
EL CAPITÁN PITITO
Habrá que darle para el pelo.
EL SERENO
¡Está bien!
DON LATINO
Max, convídale a una copa. Hay que domesticar a este troglodita
asturiano.
MAX
Estoy a pre.
DON LATINO
¿No te queda nada?
MAX
¡Ni una perra!
EL SERENO
Camine usted.
MAX
Soy ciego.
EL SERENO
¿Quiere usted que un servidor le vuelva la vista?
MAX
¿Eres Santa Lucía?
EL SERENO
¡Soy autoridad!
MAX
No es lo mismo.
EL SERENO
Pudiera serlo. Camine usted.
MAX
Ya he dicho que soy ciego.
EL SERENO
Usted es un anárquico, y estos sujetos de las melenas: ¡Viento!
¡Viento! ¡Viento! ¡Mucho viento!
DON LATINO
¡Una galerna!
EL SERENO
¡Atrás!
VOCES DE LOS MODERNISTAS
¡Acompañamos al Maestro! ¡Acompañamos al Maestro!
UN VECINO
¡Pepeee! ¡Pepeee!
EL SERENO
¡Vaaa! Retírense ustedes sin manifestación.
_Golpea con el chuzo en la puerta de la Buñolería. Asoma el buñolero,
un hombre gordo con delantal blanco: Se informa, se retira musitando,
y a poco salen adormilados, ciñéndose el correaje, dos Guardias
Municipales._
UN GUARDIA
¿Qué hay?
EL SERENO
Este punto para la Delega.
EL OTRO GUARDIA
Nosotros vamos al relevo. Lo entregaremos en Gobernación.
EL SERENO
Donde la duerma.
EL VECINO
¡Pepeee! ¡Pepeee!
EL SERENO
¡Otro curda! ¡Vaaa! Sus lo entrego.
LOS DOS GUARDIAS
Ustedes, caballeros, retírense.
DORIO DE GÁDEX
Acompañamos al Maestro.
UN GUARDIA
¡Ni que se llamase este curda Don Mariano de Cavia! ¡Ese sí que es
cabeza! ¡Y cuanto más curda, mejor lo saca!
EL OTRO GUARDIA
¡Por veces también se pone pelma!
DON LATINO
¡Y faltón!
UN GUARDIA
¿Usted por lo que habla, le conoce?
DON LATINO
Y le tuteo.
EL OTRO GUARDIA
¿Son ustedes periodistas?
DORIO DE GÁDEX
¡Lagarto! ¡Lagarto!
LA PISA BIEN
Son banqueros.
UN GUARDIA
Si quieren acompañar a su amigo, no se oponen las leyes y hasta lo
permiten, pero deberán guardar moderación ustedes. Yo respeto mucho el
talento.
EL OTRO GUARDIA
Caminemos.
MAX
Latino, dame la mano. ¡Señores guardias, ustedes me perdonarán que sea
ciego!
UN GUARDIA
Sobra tanta política.
DON LATINO
¿Qué ruta consagramos?
UN GUARDIA
Al Ministerio de la Gobernación.
EL OTRO GUARDIA
¡Vivo! ¡Vivo!
MAX
¡Muera Maura! ¡Muera el Gran Fariseo!
CORO DE MODERNISTAS
¡Muera! ¡Muera! ¡Muera!
MAX
Muera el judío y toda su execrable parentela.
UN GUARDIA
¡Basta de voces! ¡Cuidado con el poeta curda! ¡Se la está ganando, me
caso en Sevilla!
EL OTRO GUARDIA
A este habrá que darle para el pelo. Lo cual que sería lástima, porque
debe ser hombre de mérito.
ESCENA QUINTA
_ZAGUÁN EN EL MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN. Estantería con legajos.
Bancos al filo de la pared. Mesa con carpetas de badana mugrienta.
Aire de cueva, y olor frío de tabaco rancio. Guardias soñolientos.
Policías de la Secreta. Hongos, garrotes, cuellos de celuloide,
grandes sortijas, lunares rizosos y flamencos. Hay un viejo chabacano
--bisoñé y manguitos de percalina--, que escribe, y un pollo chulapón
de peinado reluciente, con brisas de perfumería, que se pasea y dicta
humeando un veguero. Don Serafín, le dicen sus obligados, y la voz
de la calle, Serafín el Bonito. Leve tumulto. Dando voces, la cabeza
desnuda, humorista y lunático, irrumpe Max Estrella. Don Latino le guía
por la manga, implorante y suspirante. Detrás asoman los cascos de los
Guardias. Y en el corredor, se agrupan bajo la luz de una candileja,
pipas, chalinas y melenas del modernismo._
MAX
¡Traigo detenida una pareja de guindillas! Estaban emborrachándose en
una tasca, y los hice salir a darme escolta.
SERAFÍN EL BONITO
Corrección, señor mío.
MAX
No falto a ella, señor Delegado.
SERAFÍN EL BONITO
Inspector.
MAX
Todo es uno y lo mismo.
SERAFÍN EL BONITO
¿Cómo se llama usted?
MAX
Mi nombre es Máximo Estrella. Mi seudónimo Mala Estrella. Tengo el
honor de no ser Académico.
SERAFÍN EL BONITO
Está usted propasándose. ¿Guardias, por qué viene detenido?
UN GUARDIA
Por escándalo en la vía pública, y gritos internacionales. ¡Está algo
briago!
SERAFÍN EL BONITO
¿Su profesión?
MAX
Cesante.
SERAFÍN EL BONITO
¿En qué oficina ha servido usted?
MAX
En ninguna.
SERAFÍN EL BONITO
¿No ha dicho usted que cesante?
MAX
Cesante de hombre libre, y pájaro cantor. ¿No me veo vejado,
vilipendiado, encarcelado, cacheado e interrogado?
SERAFÍN EL BONITO
¿Dónde vive usted?
MAX
Bastardillos. Esquina a San Cosme. Palacio.
UN GUINDILLA
Diga usted casa de vecinos. Mi señora, cuando aún no lo era, habitó un
sotabanco de esa susodicha finca.
MAX
Donde yo vivo, siempre es un palacio.
EL GUINDILLA
No lo sabía.
MAX
Porque tú, gusano burocrático, no sabes nada. ¡Ni soñar!
SERAFÍN EL BONITO
¡Queda usted detenido!
MAX
¡Bueno! ¿Latino, hay algún banco donde pueda echarme a dormir?
SERAFÍN EL BONITO
Aquí no se viene a dormir.
MAX
¡Pues yo tengo sueño!
SERAFÍN EL BONITO
¡Está usted desacatando mi autoridad! ¿Sabe usted quién soy yo?
MAX
¡Serafín el Bonito!
SERAFÍN EL BONITO
¡Como usted repita esa gracia, de una bofetada le doblo!
MAX
¡Ya se guardará usted del intento! ¡Soy el primer poeta de España!
¡Tengo influencia en todos los periódicos! ¡Conozco al Ministro! ¡Hemos
sido compañeros!
SERAFÍN EL BONITO
El Señor Ministro no es un golfo.
MAX
Usted desconoce la Historia Moderna.
SERAFÍN EL BONITO
¡En mi presencia no se ofende a Don Paco! Eso no lo tolero. ¡Sepa
usted que Don Paco es mi padre!
MAX
No lo creo. Permítame usted que se lo pregunte por teléfono.
SERAFÍN EL BONITO
Se lo va usted a preguntar desde el calabozo.
DON LATINO
¡Señor Inspector, tenga usted alguna consideración! ¡Se trata de una
gloria nacional! ¡El Víctor Hugo de España!
SERAFÍN EL BONITO
Cállese usted.
DON LATINO
Perdone usted mi entrometimiento.
SERAFÍN EL BONITO
¡Si usted quiere acompañarle, también hay para usted alojamiento!
DON LATINO
¡Gracias, Señor Inspector!
SERAFÍN EL BONITO
Guardias, conduzcan ustedes ese curda al Número 2.
UN GUARDIA
¡Camine usted!
MAX
No quiero.
SERAFÍN EL BONITO
Llévenle ustedes a rastras.
OTRO GUARDIA
¡So golfo!
MAX
¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!
UNA VOZ MODERNISTA
¡Bárbaros!
DON LATINO
¡Que es una gloria nacional!
SERAFÍN EL BONITO
Aquí no se protesta. Retírense ustedes.
OTRA VOZ MODERNISTA
¡Viva la Inquisición!
SERAFÍN EL BONITO
¡Silencio, o todos quedan detenidos!
MAX
¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!
LOS GUARDIAS
¡Borracho! ¡Golfo!
EL GRUPO MODERNISTA
¡Hay que visitar las Redacciones!
_Salen en tropel el grupo. Chalinas flotantes, pipas apagadas,
románticas greñas. Se oyen estallar las bofetadas y las voces tras la
puerta del calabozo._
SERAFÍN EL BONITO
¡Creerán esos niños modernistas, que aquí se reparten caramelos!
ESCENA SEXTA
_EL CALABOZO. Sótano mal alumbrado por una candileja. En la sombra,
se mueve el bulto de un hombre. Blusa, tapabocas y alpargatas. Pasea
hablando solo. Repentinamente se abre la puerta. Max Estrella, empujado
y trompicando, rueda al fondo del calabozo. Se cierra de golpe la
puerta._
MAX
¡Canallas! ¡Asalariados! ¡Cobardes!
VOZ FUERA
¡Aún vas a llevar mancuerna!
MAX
¡Esbirro!
_Sale de la tiniebla el bulto del hombre morador del calabozo. Bajo
la luz se le ve esposado, con la cara llena de sangre._
EL PRESO
¡Buenas noches!
MAX
¿No estoy solo?
EL PRESO
Así parece.
MAX
¿Quién eres, compañero?
EL PRESO
Un paria.
MAX
¿Catalán?
EL PRESO
De todas partes.
MAX
¡Paria!... Solamente los obreros catalanes aguijan su rebeldía con
ese denigrante epíteto. Paria, en bocas como la tuya, es una espuela.
Pronto llegará vuestra hora.
EL PRESO
Tiene usted luces que no todos tienen. Barcelona alimenta una hoguera
de odio, soy obrero barcelonés, y a orgullo lo tengo.
MAX
¿Eres anarquista?
EL PRESO
Soy lo que me han hecho las Leyes.
MAX
Pertenecemos a la misma Iglesia.
EL PRESO
Usted lleva chalina.
MAX
¡El dogal de la más horrible servidumbre! Me lo arrancaré, para que
hablemos.
EL PRESO
Usted no es proletario.
MAX
Yo soy el dolor de un mal sueño.
EL PRESO
Parece usted hombre de luces. Su hablar, es como de otros tiempos.
MAX
Yo soy un poeta ciego.
EL PRESO
¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia
siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.
MAX
Hay que establecer la guillotina eléctrica, en la Puerta del Sol.
EL PRESO
No basta. El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la
riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos
los ricos: Siempre aparecerá un heredero, y aun cuando se suprima
la herencia, no podrá evitarse que los despojados conspiren para
recobrarla. Hay que hacer imposible el orden anterior, y eso solo
se consigue destruyendo la riqueza. Barcelona industrial tiene que
hundirse para renacer de sus escombros, con otro concepto de la
propiedad y del trabajo. En Europa, el patrono de más negra entraña es
el catalán, y no digo del mundo porque existen las Colonias Españolas
de América. ¡Barcelona solamente se salva pereciendo!
MAX
¡Barcelona es cara a mi corazón!
EL PRESO
¡Yo también la recuerdo!
MAX
Yo le debo los únicos goces, en la lobreguez de mi ceguera. Todos los
días un patrono muerto, algunas veces dos... Eso consuela.
EL PRESO
No cuenta usted los obreros que caen.
MAX
Los obreros se reproducen populosamente, de un modo comparable a las
moscas. En cambio, los patronos, como los elefantes, como todas las
bestias poderosas y prehistóricas, procrean lentamente. Saulo, hay que
difundir por el mundo la religión nueva.
EL PRESO
Mi nombre es Mateo.
MAX
Yo te bautizo, Saulo. Soy poeta y tengo el derecho al alfabeto. Escucha
para cuando seas libre, Saulo: Una buena cacería puede encarecer la
piel de patrono catalán por encima del marfil de Calcuta.
EL PRESO
En ello laboramos.
MAX
Y en último consuelo, aun cabe pensar que exterminando al proletario
también se extermina al patrón.
EL PRESO
Acabando con la ciudad, acabaremos con el judaísmo barcelonés.
MAX
No me opongo. Barcelona semita, sea destruida, como Cartago y
Jerusalén. ¡_Alea jacta est_! Dame la mano.
EL PRESO
Estoy esposado.
MAX
¿Eres joven? ¿No puedo verte?
EL PRESO
Soy joven: Treinta años.
MAX
¿De qué te acusan?
EL PRESO
Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar
por ir a la guerra, y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el
patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy
por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me
espera: Cuatro tiros por intento de fuga. Bueno. Si no es más que eso.
MAX
¿Pues qué temes?
EL PRESO
Que se diviertan dándome tormento.
MAX
¡Bárbaros!
EL PRESO
Hay que conocerlos.
MAX
Canallas. ¡Y esos son los que protestan de la leyenda negra!
EL PRESO
Por siete pesetas, al cruzar un lugar solitario, me sacarán la vida
los que tienen a su cargo la defensa del pueblo. ¡Y a esto llaman
justicia los ricos canallas!
MAX
Los ricos y los pobres, la barbarie ibérica es unánime.
EL PRESO
¡Todos!
MAX
¡Todos! ¿Mateo, dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de
España?
EL PRESO
Señor poeta que tanto adivina, ¿no ha visto usted una mano levantada?
_Se abre la puerta del calabozo, y el llavero, con jactancia de
rufo, ordena al preso maniatado que le acompañe._
EL LLAVERO
¡Tú, catalán, disponte!
EL PRESO
Estoy dispuesto.
EL LLAVERO
Pues andando. Gachó, vas a salir en viaje de recreo.
_El esposado, con resignada entereza, se acerca al ciego, y le toca
el hombro con la barba: Se despide hablando a media voz._
EL PRESO
Llegó la mía... Creo que no volveremos a vernos...
MAX
¡Es horrible!
EL PRESO
Van a matarme... ¿Qué dirá mañana esa prensa canalla?
MAX
Lo que le manden.
EL PRESO
¿Está usted llorando?
MAX
De impotencia y de rabia. Abracémonos, hermano.
_Se abrazan. El carcelero y el esposado salen. Vuelve a cerrarse la
puerta. Max Estrella tantea buscando la pared, y se sienta con las
piernas cruzadas, en una actitud religiosa, de meditación asiática.
Exprime un gran dolor taciturno el bulto del poeta ciego. Llega de
fuera tumulto de voces y galopar de caballos._
ESCENA SÉPTIMA
_LA REDACCIÓN DE «EL POPULAR»: Sala baja con piso de baldosas:
En el centro una mesa larga y negra, rodeada de sillas vacías, que
marcan los puestos, ante roídas carpetas, y rimeros de cuartillas
que destacan su blancura en el círculo luminoso y verdoso de una
lámpara con enagüillas. Al extremo fuma y escribe un hombre calvo, el
eterno redactor de perfil triste, el gabán con flecos, los dedos de
gancho, y las uñas entintadas. El hombre lógico y mítico enciende el
cigarro apagado. Se abre la mampara, y el grillo de un timbre rasga el
silencio. Asoma el conserje, vejete renegado, bigotudo, tripón, parejo
de aquellos bizarros coroneles que en las procesiones se caen del
caballo. Un enorme parecido que extravaga._
EL CONSERJE
Ahí está Don Latino de Hispalis, con otros capitalistas de su cuerda.
Vienen preguntando por el Señor Director. Les he dicho que solamente
estaba usted en la casa. ¿Los recibe usted, Don Filiberto?
DON FILIBERTO
Que pasen.
_Sigue escribiendo. El conserje sale, y queda batiente la verde
mampara que proyecta un recuerdo de garitos y naipes. Entra el cotarro
modernista, greñas, pipas, gabanes repelados, y alguna capa. El
periodista calvo levanta los anteojos a la frente, requiere el cigarro,
y se da importancia._
DON FILIBERTO
¡Caballeros y hombres buenos, adelante! ¿Ustedes me dirán lo que desean
de mí y del Journal?
DON LATINO
¡Venimos a protestar contra un indigno atropello de la policía! Max
Estrella, el gran poeta, aun cuando muchos se nieguen a reconocerlo,
acaba de ser detenido y maltratado brutalmente en un sótano del
Ministerio de la Desgobernación.
DORIO DE GÁDEX
En España sigue reinando Carlos II.
DON FILIBERTO
¡Válgame un santo de palo! ¿Nuestro gran poeta estaría curda?
DON LATINO
Una copa de más no justifica esa violación de los derechos individuales.
DON FILIBERTO
Max Estrella también es amigo nuestro. ¡Válgame un santo de palo!
El Señor Director, cuando a esta hora falta, ya no viene... Ustedes
conocen cómo se hace un periódico. ¡El Director es siempre un
tirano...! Yo, sin consultarle, no me decido a recoger en nuestras
columnas la protesta de ustedes. Desconozco la política del periódico
con la Dirección de Seguridad... Y el relato de ustedes, francamente,
me parece un poco exagerado.
DORIO DE GÁDEX
¡Es pálido, Don Filiberto!
CLARINITO
¡Una cobardía!
PÉREZ
¡Una vergüenza!
DON LATINO
¡Una canallada!
DORIO DE GÁDEX
¡En España reina siempre Felipe II!
DON LATINO
¡Dorio, hijo mío, no nos anonades!
DON FILIBERTO
¡Juventud! ¡Noble apasionamiento! ¡Divino tesoro, como dijo el vate
de Nicaragua! ¡Juventud, divino tesoro! Yo también leo, y algunas
veces admiro a los genios del modernismo. El Director bromea que estoy
contagiado. ¿Alguno de ustedes ha leído el cuento que publiqué en _Los
Orbes_?
CLARINITO
¡Yo, Don Filiberto! Leído y admirado.
DON FILIBERTO
¿Y usted, amigo Dorio?
DORIO DE GÁDEX
Yo nunca leo a mis contemporáneos, Don Filiberto.
DON FILIBERTO
¡Amigo Dorio, no quiero replicarle que también ignora a los clásicos!
DORIO DE GÁDEX
A usted y a mí nos rezuma el ingenio, Don Filiberto. En el cuello del
gabán llevamos las señales.
DON FILIBERTO
Con esa alusión a la estética de mi indumentaria, se me ha revelado
usted como un joven esteta.
DORIO DE GÁDEX
¡Es usted corrosivo, Don Filiberto!
DON FILIBERTO
¡Usted me ha buscado la lengua!
DORIO DE GÁDEX
¡A eso no llego!
CLARINITO
Dorio, no hagas chistes de primero de latín.
DON FILIBERTO
Amigo Dorio, tengo alguna costumbre de estas cañas y lanzas del
ingenio. Son las justas del periodismo. No me refiero al periodismo
de ahora. Con Silvela he discreteado en un banquete, cuando me
premiaron en los Juegos Florales de Málaga la Bella. Narciso Díaz, aún
recordaba poco hace aquel torneo en una crónica de _El Heraldo_. Una
crónica deliciosa, como todas las suyas, y reconocía que no había yo
llevado la peor parte. Citaba mi definición del periodismo. ¿Ustedes
la conocen? Se la diré, sin embargo. El periodista es el plumífero
parlamentario. El Congreso es una gran redacción, y cada redacción un
pequeño Congreso. El periodismo es travesura, lo mismo que la política.
Son el mismo círculo en diferentes espacios. Teosóficamente podría
explicárselo a ustedes, si estuviesen ustedes iniciados en la noble
Doctrina del Karma.
DORIO DE GÁDEX
Nosotros no estamos iniciados, pero quien chanela algo es Don Latino.
DON LATINO
¡Más que algo, niño, más que algo! Ustedes no conocen la cabalatrina de
mi seudónimo: Soy Latino por las aguas del bautismo: Soy Latino por
mi nacimiento en la bética Hispalis, y Latino por dar mis murgas en el
Barrio Latino de París. Latino, en lectura cabalística, se resuelve en
una de las palabras mágicas: Onital. Usted, Don Filiberto, también toca
algo en el magismo y la cábala.
DON FILIBERTO
No confundamos. Eso es muy serio, Don Latino. ¡Yo soy teósofo!
DON LATINO
¡Yo no sé lo que soy!
DON FILIBERTO
Lo creo.
DORIO DE GÁDEX
Un golfo madrileño.
DON LATINO
Dorio, no malgastes el ingenio, que todo se acaba. Entre amigos basta
con sacar la petaca, se queda mejor. ¡Vaya, dame un pito!
DORIO DE GÁDEX
No fumo.
DON FILIBERTO
¡Otro vicio tendrá usted!
DORIO DE GÁDEX
Estupro criadas.
DON FILIBERTO
¿Es agradable?
DORIO DE GÁDEX
Tiene sus encantos, Don Filiberto.
DON FILIBERTO
¿Será usted padre innúmero?
DORIO DE GÁDEX