_De los memoriales y cuentas que usaron los Indios del Perú._
Los Indios del Perú, antes de venir Españoles, ningun género de
escritura tuvieron, ni por letras, ni caractéres ó cifras, ó
figurillas, como los de la China, y los de Méjico; mas no por eso
conservaron menos la memoria de sus antiguallas, ni tuvieron menos
su cuenta para todos los negocios de paz, guerra y gobierno, porque
en la tradicion de unos á otros fueron muy diligentes, y como cosa
sagrada recibian y guardaban los mozos lo que sus mayores les referian,
y con el mismo cuidado lo enseñaban á sus sucesores. Fuera de esta
diligencia, suplian la falta de escritura y letras, parte con pinturas
como los de Méjico, aunque las del Perú eran muy groseras y toscas;
parte, y lo mas, con quipos. Son quipos unos memoriales ó registros
hechos de ramales, en que diversos ñudos y diversas colores significan
diversas cosas. Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque
cuanto los libros pueden decir de historias, leyes, ceremonias y
cuentas de negocios, todo eso suplen los quipos tan puntualmente, que
admira. Habia para tener estos quipos ó memoriales oficiales diputados,
que se llaman hoy dia Quipo camáyo, los cuales eran obligados á dar
cuenta de cada cosa, como los Escribanos públicos acá, y así se les
habia de dar entero crédito; porque para diversos géneros, como de
guerra, de gobierno, de tributos, de ceremonias, de tierras, habia
diversos quipos ó ramales; y en cada manojo de estos tantos ñudos,
ñudicos é hilillos atados, unos colorados, otros verdes, otros azules,
otros blancos, y finalmente tantas diferencias, que así como nosotros
de veinte y cuatro letras, guisándolas en diferentes maneras, sacamos
tanta infinidad de vocablos, así éstos de sus ñudos y colores sacaban
innumerables significaciones de cosas. Es esto de manera, que hoy
dia acaece en el Perú á cabo de dos y tres años, cuando van á tomar
residencia á un Corregidor, salir los Indios con sus cuentas menudas y
averiguadas, pidiendo, que en tal pueblo, le dieron seis huevos, y no
los pagó, y en tal casa una gallina, y allá dos haces de yerba para sus
caballos, y no pagó sino tantos tomines y queda debiendo tantos; y para
todo esto hecha la averiguacion allí al pié de la obra con cuantidad
de ñudos y manojos de cuerdas, que dan por testigos y escritura
cierta. Yo ví un manojo de estos hilos, en que una India traía escrita
una confesion general de toda su vida, y por ellos se confesaba, como
yo lo hiciera por papel escrito; y aun pregunté de algunos hilillos,
que me parecieron algo diferentes, y eran ciertas circunstancias que
requeria el pecado para confesarle enteramente. Fuera de estos quipos
de hilo tienen otros de pedrezuelas, por donde puntualmente aprenden
las palabras que quieren tomar de memoria; y es cosa de ver á viejos ya
caducos con una rueda hecha de pedrezuelas aprender el Padre nuestro,
y con otra el Ave Maria, y con otra el Credo, y saber cual piedra es:
que fué concebido de Espíritu Santo, y cual: que padeció debajo del
poder de Poncio Pilato, y no hay mas que verlos enmendar cuando yerran,
y toda la enmienda consiste en mirar sus pedrezuelas, que á mí, para
hacerme olvidar cuanto sé de coro, me bastára una rueda de aquellas. De
éstas suele haber no pocas en los cimenterios de las Iglesias para este
efecto; pues verles otra suerte de quipos, que usan de granos de maíz,
es cosa que encanta; porque una cuenta muy embarazosa, en que tendrá un
muy buen contador que hacer por pluma y tinta, para ver á como les cabe
entre tantos, tanto de contribucion, sacando tanto de allá, y añadiendo
tanto de acá, con otras cien retartalillas, tomarán estos Indios sus
granos, y pondrán uno aquí, tres allá, ocho no sé donde; pasarán un
grano de aquí, trocarán tres de allá, y en efecto ellos salen con su
cuenta hecha puntualísimamente sin errar un tilde; y mucho mejor se
saben ellos poner en cuenta y razon de lo que cabe á cada uno de pagar
ó dar, que sabremos nosotros dárselo por pluma y tinta averiguado. Si
esto no es ingenio, y si estos hombres son bestias, júzguelo quien
quisiere, que lo que yo juzgo de cierto es, que en aquello á que se
aplican, nos hacen grandes ventajas.