CAPÍTULO PRIMERO

_Que es falsa la opinion de los que tienen á los Indios por hombres

faltos de entendimiento._

Habiendo tratado lo que toca á la Religion que usaban los Indios,

pretendo en este libro escribir de sus costumbres, policía y gobierno,

para dos fines: el uno deshacer la falsa opinion, que comunmente se

tiene de ellos, como de gente bruta y bestial, y sin entendimiento,

ó tan corto, que apenas merece ese nombre: del cual engaño se sigue

hacerles muchos y muy notables agravios, sirviéndose de ellos poco

menos que de animales, y despreciando cualquier género de respeto que

se les tenga. Que es tan vulgar y tan pernicioso engaño, como saben

bien los que con algun celo y consideracion han andado entre ellos, y

visto y sabido sus secretos y avisos, y juntamente el poco caso que de

todos ellos hacen los que piensan que saben mucho, que son de ordinario

los mas necios, y mas confiados de sí. Esta tan perjudicial opinion

no veo medio con que pueda mejor deshacerse, que con dar á entender

el órden y modo de proceder que estos tenian cuando vivian en su ley,

en la cual, aunque tenian muchas cosas de bárbaros y sin fundamento;

pero habia tambien otras muchas dignas de admiracion, por las cuales

se deja bien comprehender, que tienen natural capacidad para ser bien

enseñados, y aun en gran parte hacen ventaja á muchas de nuestras

Repúblicas. Y no es de maravillar, que se mezclasen yerros graves, pues

en los mas estirados de los Legisladores y Filósofos se hallan, aunque

entren Licurgo y Platon en ellos. Y en las mas sabias Repúblicas, como

fueron la Romana y la Atheniense, vemos ignorancias dignas de risa,

que cierto, si las Repúblicas de los Mejicanos, y de los Incas, se

refirieran en tiempos de Romanos ó Griegos, fueran sus leyes y gobierno

estimado. Mas como sin saber nada de esto, entramos por la espada,

sin oirles, ni entenderles, no nos parece que merecen reputacion las

cosas de los Indios, sino como de caza habida en el monte, y traída

para nuestro servicio y antojo. Los hombres mas curiosos y sabios que

han penetrado y alcanzado sus secretos, su estilo y gobierno antiguo,

muy de otra suerte lo juzgan, maravillándose que hubiese tanto órden

y razon entre ellos. De estos autores es uno Polo Ondegardo, á quien

comunmente sigo en las cosas de el Perú: y en las materias de Méjico

Juan de Tovar, Prebendado que fué de la Iglesia de Méjico, y ahora es

Religioso de nuestra Compañia de Jesus, el cual por órden del Virey

Don Martin Enriquez, hizo diligente y copiosa averiguacion de las

historias antiguas de aquella nacion, sin otros autores graves, que por

escrito ó de palabra me han bastantemente informado de todo lo que voy

refiriendo. El otro fin que puede conseguirse con la noticia de las

leyes, costumbres y policía de los Indios, es ayudarlos y regirlos por

ellas mismas, pues en lo que no contradicen á la Ley de Cristo y de

su santa Iglesia, deben ser gobernados conforme á sus fueros, que son

como sus leyes municipales. Por cuya ignorancia se han cometido yerros

de no poca importancia, no sabiendo los que juzgan, ni los que rigen,

por donde han de juzgar y regir sus súbditos. Que demas de ser agravio

y sinrazon que se les hace, es en gran daño por tenernos aborrecidos

como á hombres que en todo, así en lo bueno como en lo malo, les somos

y hemos siempre sido contrarios.

Historia natural y moral de las Indias (vol. 2 of 2) · 第 77 / 141 题