_De como el Demonio ha procurado asemejarse á Dios en el modo de
sacrificios, Religion y Sacramentos._
Pero antes de venir á eso, se ha de advertir una cosa, que es muy
digna de ponderar; y es, que como el Demonio ha tomado por su soberbia
bando y competencia con Dios, lo que nuestro Dios con su sabiduría
ordena para su culto y honra, y para bien y salud del hombre, procura
el Demonio imitarlo y pervertirlo, para ser él honrado, y el hombre
mas condenado. Y así vemos que como el sumo Dios tiene sacrificios,
Sacerdotes, Sacramentos, Religiosos, Profetas y gente dedicada á su
divino culto y ceremonias santas, así tambien el Demonio tiene sus
sacrificios y Sacerdotes, y su modo de Sacramentos, y gente dedicada á
recogimiento y santimonía fingida, y mil géneros de profetas falsos.
Todo lo cual, declarado en particular como pasa, es de grande gusto, y
de no menor consideracion para el que se acordáre, como el Demonio es
padre de la mentira, segun la suma Verdad lo dice en su Evangelio[27];
y así procura usurpar para sí la gloria de Dios, y fingir con sus
tinieblas la luz. Los encantadores de Egipto, enseñados de su maestro
Satanás, procuraban hacer en competencia de Moisés y Aarón otras
maravillas semejantes[28]. Y en el libro de los Jueces[29] leemos de
el otro Micas, que era Sacerdote del Idolo vano, usando los aderezos
que en el tabernáculo del verdadero Dios se usaban, aquel _ephod_ y
_teraphim_, y lo demas: Sease lo que quisieren los doctos. Apenas
hay cosa instituída por Jesu-Cristo, nuestro Dios y Señor, en su Ley
Evangélica, que en alguna manera no la haya el Demonio sofisticado y
pasado á su gentilidad: como echará de ver quien advirtiere en lo que
por ciertas relaciones tenemos sabido de los ritos y ceremonias de los
Indios, de que vamos tratando en este libro.