¿Cuáles fueron las reflexiones que le hicieron dominar su pasion?
Talvez, la misma fuerza de voluntad, que empleó para conservar pura a
Mercedes, le sirvió para apartarse de ella para siempre.
Pero él mismo se sorprendió muchas veces al rededor de la casita
misteriosa, sin saber cómo.
Las puertas permanecian cerradas, siempre cerradas, como en la época en
que Alejo viera aquel cadáver en el pórtico de la cárcel...
Mercedes se habituó al aislamiento. El se acostumbró a no turbar su
encierro. Los triunfos de escuela, i talvez puede decirse, nuevos amores
distrajeron el alma del estudiante.
Pasado el tiempo, Alejo miró todo aquello como una novela.