1.--El segundo viaje. 2.--La Isabela. 3.--El Memorial á los Reyes.
4.--Disturbios en la Colonia. 5.--Exploraciones. 6.--Bartolomé Colón.
7.--Guerra contra los indígenas. 8.--Juan de Aguado. 9.--El tercer
viaje. 10.--Sublevación de Roldán. 11.--Colón y Bobadilla. 12.--Actitud
de los Reyes Católicos. 13.--Viajes de los Cabots. 14.--Viajes de los
Corte Real.
El segundo viaje.
1.--La primavera y el verano del año 1493, fueron para Colón
verdaderamente felices. Grandioso fué su recibimiento en Barcelona. Los
Reyes Católicos le hicieron sentar á su lado para oir la relación de su
viaje; fué confirmado en sus privilegios y aclamado con entusiasmo. A
últimos de Mayo se ordenó el inmediato equipo de una segunda expedición
á las tierras descubiertas. Se comisionó para prepararla á Colón mismo,
y al Archidiácono de Sevilla _Fonseca_.
[Ilustración: Fig. 365.--Retrato de Cristóbal Colón (según un grabado
de Capriolo, 1596).]
Salió de Cádiz esta segunda expedición el día 26 de Septiembre de 1493.
Se componía de diez y siete buques y 1500 hombres de todas las clases
sociales. Caballeros é hijosdalgos, ansiosos de gloria y riquezas, y
artesanos de todos los oficios, partieron en esta flota. Embarcaron
también doce eclesiásticos á las órdenes del Vicario Apostólico _P.
Boyl_. La escuadrilla se avitualló convenientemente y se tomaron á
bordo, vacas, ovejas, gallinas, etc., gran cantidad de semillas y
plantones de árboles frutales para tratar de aclimatarlos en la colonia.
Después de una escala corta en las Islas Canarias, llegó la expedición
(domingo, Noviembre 3) á la Isla _Dominica_ en las _Pequeñas Antillas_.
Visitó después las de _Marigalante_, _Guadalupe_, _Santa Cruz_, etc.;
tocó después en las costas de la de _Puerto Rico_, llegando por fin á
la _Española_ el día 27 de Noviembre.
Dolorosa fué la sorpresa de Colón y sus compañeros al desembarcar en el
sitio en que se edificó el fuerte _Navidad_. Sólo vió en él montones
de cenizas y cadáveres de españoles. La pequeña guarnición que en
el primer viaje quedó en la _Española_, había perecido. Desolado el
Almirante por tan triste suceso, decidió abandonar aquellos lugares.
Hizo rumbo al Nordeste, y desembarcó á orillas de un río, en cuya
risueña vega se veían algunas chozas indígenas. En esta parte de la
isla de Hayti (_Española_), fundóse la primer ciudad Europea del Nuevo
Mundo, que en memoria de la reina Isabel, fué llamada _Isabela_[517].
[517] _Fernando Colón_, op. cit., I, pág. 173-222. _Oviedo_,
Hist. Gen. I, 31. _Navarrete_, Viajes, II, 41. _Las Casas_,
op. cit., II, 3-11-24, etc. _Asensio_, op. cit., lib. III,
cap. I al IV y sus referencias. _Winsor_, Christopher
Columbus, pág. 243 y sigtes. _Fiske_, Discovery I, 464 y sig.
_Pedro Mártir Anglería_, Década Oceánica, I, lib. I y II, (Ed.
_Torres Asensio_, 1892), etc.
[Ilustración: Fig. 366. Armadura de Cristóbal Colón.]
La Isabela.
2.--Todos trabajaron en ella con febril energía. Edificóse un arsenal,
un templo y una fortaleza; se construyó un hospital, se repartieron
solares, se ordenaron calles y plazas, y se circunvaló la naciente
ciudad con murallas defensivas de piedra. Pero el exceso de trabajo,
la escasez de víveres, averiados en el viaje, y las enervantes
influencias del clima, ocasionaron á los colonos graves enfermedades.
Empezó además en todos el desanimo y la indisciplina. El oro y la
plata soñados no parecían tan fácilmente. Colón mismo cayó enfermo
y el desaliento fué aumentando. A principios de Enero (1494) dos
jóvenes y valientes caballeros, llamados _Alonso de Hojeda_ y _Ginés
de Gorbalán_, penetraron en el interior de la isla reconociendo la
supuesta región aurífera de _Cibao_. Colón aprovechó sus entusiastas
relatos para levantar el decaído espíritu de sus subordinados, y apenas
se repuso, decidió explorar el mencionado _Cibao_, con más gente de
guerra y mayor detenimiento[518].
[518] _Gaylord Bourne_, op. cit., pág. 93 y sig. _Winsor_,
op. cit., pág. 290 y sig. _Asensio_, op. cit., I, 643 y sig.
_Cartas de Colón_, (Bca. Clásica), pág. 205 y sig. _Las
Casas_, op. cit., II, 24-27. _Herrera_, op. cit., Dec., I, 15
á 116 y sig., etc., etc.
[Ilustración: Fig. 367.--Carta autógrafa de Cristóbal Colón.]
El memorial á los Reyes.
3.--Necesitábanse, sin embargo, refuerzos y víveres en la naciente
colonia, por lo que el Almirante despachó á España á _Antonio de
Torres_ con nueve buques, entregándole un _memorial_ para los Reyes en
el que pintaba con vivos colores la fertilidad y belleza de la isla,
las esperanzas que abrigaba de obtener grandes cantidades de oro en
su expedición al Cibao, y la necesidad que tenía la Isabela de ropas,
medicamentos, vino, arroz, etc., que vinieron de España en cantidad
escasa, fuese por mala fé, ó gitanería de los proveedores de la flota,
ó por negligencia ó animosidad del Arcediano _Fonseca_, encargado, como
dijimos, de aprovisionarla. Proponía también Colón á los Reyes, en el
_memorial_ referido, que diesen permiso á algunas carabelas para que
trajeran anualmente á la Española ganados y otros mantenimientos, "las
cuales cosas se podrían pagar en _esclavos de estos caníbales_, etc."
Esta propuesta del Almirante, que los Reyes _no decidieron_, tenía sus
antecedentes en los viajes de los portugueses al Africa, y estaba,
por tanto, dentro de las ideas de la época. Colón, por otra parte, no
propuso tan inhumano tráfico _como fin_, sino como _medio ó arbitrio_
ocasional y económico. No hay razón, pues, para calificarle de
_traficante de esclavos_, como lo hacen algunos de sus biógrafos[519].
[519] Vse. el _Memorial_ (Enero 30-1494) con las respuestas de
los Reyes en Rel. y Cartas. _Cristóbal Colón_, (Bca. Clásica),
pág. 205 y sig. "En esto, decían los Reyes respecto á los
esclavos, se ha suspendido por agora, hasta que venga otro
camino de allá, etc...", (pág. 214). Vse. sobre el punto.
_Asensio_, op. cit., I, pág. 684 y sig. _Winsor_, Columbus,
pág. 282 (según Helps). _Bourne_, op. cit., pág. 36 y sig.
Vse. mi Cap. I, Tít. I, Pte. II.
[Ilustración: Fig. 368. Firma de Cristóbal Colón.
Significa: _Servus Supplex Altissimi Salvatoris. Jesus, María, Joseph.
Christo Ferens_, ó sea: _Siervo humilde del Altísimo Salvador Jesús,
María, José. El que lleva á Cristo_, es decir, CRISTÓBAL, porque tal
es la significación de _Christophorus_.]
Disturbios en la colonia.
4.--Mientras la flota de _Torres_ surcaba el Océano, aumentaban las
enfermedades en la Isabela, y crecía el descontento. _Bernardo Díaz
de Pisa_, contador de la colonia, promovió un motín que, si bien pudo
sofocarse, acentuó la antipatía que los colonos españoles profesaban
ya al ilustre marino de Génova. En cuanto recobró éste la salud
emprendió con algunos hombres de guerra el reconocimiento de las
regiones ponderadas por _Gorbalán_ y _Hojeda_. Grande fué su desengaño
al explorar el Cibao y no hallar en él las minas deseadas; pero como
los indios le presentaron algunas pepitas de oro, coligió que debía
haber mayor cantidad en aquellos alrededores. Edificó en el sitio más
pedregoso el fuerte de _Santo Tomás_, regresando después á la Isabela.
Encontróse allí con nuevas dificultades. Las provisiones escaseaban
más cada día, los soldados se resistían al trabajo, y la indisciplina
de todos amenazaba convertirse en rebelión franca. Para conjurar tan
graves peligros distribuyó Colón por el interior de la isla á los
colonos más rebeldes en pequeños destacamentos, á cuyos jefes aconsejó
que usaran de templanza en sus relaciones con los indígenas. Nombró,
además, una _Junta Provisoria de Gobierno_, y tomando tres pequeñas
carabelas, se hizo á la mar (Abril 24) con rumbo al Occidente y en
demanda del oro que en Cibao no había encontrado en abundancia[520].
[520] _Asensio_, op. cit., I, 659 y sig. _Bourne_, op. cit.,
pág. 40 y sigtes. y sus referencias. _Winsor_, op. cit., pág.
300 y sig. _Fernando Colón_, I, pág. 228-238, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 369.--Preparando el segundo viaje.]
Exploraciones.
5.--Costeó primero Colón la parte meridional de la isla de Cuba y,
apartándose luego hacia el Sur, descubrió la de _Jamaica_ (Mayo 14,
1494), cuyos naturales le recibieron cordialmente. Empleó el mes
siguiente en navegar entre las numerosísimas islas de aquellos parajes
siempre con rumbo al Oeste. La costa de Cuba parecióle interminable,
las provisiones escaseaban. Era necesario volver y demostrar que la
expedición no había sido estéril. Exigió, por tanto, á los pilotos,
entre ellos al célebre cartógrafo _Juan de la Cosa_ (en cuyo mapa
del año 1500, Cuba aparece claramente como una isla) que juraran
solemnemente que la tierra que estaban costeando era el Continente y el
_principio de las Indias_[521].
[521] Vse. _Navarrete_, Viajes, II, 145. _Thacher_, op.
cit., II, 327, traduce el juramento de los pilotos. Comp.
_Ruge_, Columbus, pág 175. _Lollis_, Colombo, pág. 235-237.
_Peschel._, Zeitalter, etc., pág. 200 y sig. _Bourne_, op.
cit., pág. 41 y sig.
Dos días más de navegación hubieran bastado al Almirante para llegar
á la punta occidental de la isla de Cuba, y posiblemente hubiera
descubierto el Yucatán ó Méjico. Sus ilusiones, sin embargo, dieron
origen al primer proyecto de vuelta al mundo. Si hubiese tenido
abundancia de provisiones, dice D. Fernando Colón, _no hubiese vuelto
á España sino por el Oriente_. Antes de regresar á la Isabela exploró
nuevamente las costas meridionales de Jamaica, y las de la Española
misma. Quiso lanzarse desde allí hacia las islas que llamó _de los
Caribes_, pero debilitado por cuatro meses de hambre, trabajos y
zozobras, sintióse acometido de grave postración, que se convirtió
en profundo letargo, con insensibilidad alarmante. Al verle en aquel
estado creyeron los expedicionarios llegada la última hora de su jefe,
y decidieron volver á la _Isabela_ cuanto antes.
[Ilustración: Fig. 370.--El Adelantado D. Bartolomé Colón.]
Allí fué recibido el Almirante (Septiembre, 20) por su hermano _D.
Bartolomé_, que por orden de los Reyes Católicos había traído á la
_Española_ tres naves con víveres y bastimentos[522].
[522] Vse. _F. Colón_, op. cit. I, 166. _Bernáldez_, Hist.
Reyes Católicos, cap. CXXIII. _Las Casas_, op. cit, II, 79 y
sig., etc., etc.
Bartolomé Colón.
6.--Si lamentable era el estado de la colonia á la salida del
Almirante, más aún lo era á su regreso. Las enfermedades, el
desencanto, el hambre insaciable, los disturbios y la indisciplina
habían aumentado. _Bartolomé Colón_, nombrado por su hermano
_Adelantado_, ó Gobernador militar de la isla, fué mucho más severo
que el Almirante, y se hizo, por tanto, más odioso á los colonos, que
le consideraban como extranjero y se resistían á obedecerle. Por otra
parte, la población indígena, cansada de los abusos y violencias de
los españoles, amenazaba rebelarse. _Pedro Margarite_, que mandaba
la fortaleza de _Santo Tomás_, desertó y, acompañado del Vicario
apostólico _Boyl_, algunos otros eclesiásticos y varios descontentos,
se apoderaron de los buques que _Bartolomé Colón_ había traído, y se
hicieron á la vela para España, donde llegaron quejándose amargamente
del Almirante y de su hermano, y declarando sin ambages que no había en
las tales Indias ni oro, ni cosa alguna de provecho[523].
[523] _Bourne_, op. cit., p. 42 y sus notas. _Asensio_, op.
cit., I, pág. 685 y sig. _Winsor_, op. cit., pág. 301 y sig.
_Pedro Mártir de Anglería_, Ed. cit., I, lib. IV, cap. I á
III. _F. Colón_, op. cit., I, pág. 267 y sig. etc., etc.
[Ilustración: Fig. 371.--Carabelas en "La Española" (Grabado siglo
XVI).]
Guerra contra los indígenas.
7.--Apenas se repuso _Cristóbal Colón_ de su grave dolencia, emprendió
con su hermano una activa campaña contra los indios que duró nueve ó
diez meses. Las armas de fuego, el acero, la caballería, y los feroces
perros que, según _Las Casas_, "podían matar cien indios por hora",
hicieron comprender cruelmente á los aterrorizados indígenas que era
inútil resistir. Se impuso á los sometidos imposibles cargas. Los que
vivían cerca de las minas debían tributar por cabeza, media onza de oro
nativo cada tres meses; los que vivían lejos, una arroba de algodón
en bruto. Desesperados los indios talaron sus campos y huyeron á los
montes. Algunos caciques ofrecieron tributar con sus cosechas si se les
eximía de la obligación de entregar cantidades de oro que no tenían.
Colón no aceptó el cambio.
Necesitaba oro en abundancia para demostrar que era valiosa la
colonia. La guerra de exterminio prosiguió. Los soldados españoles
penetraron hasta lo más intrincado de los bosques para perseguir á los
fugitivos, y redujeron á la esclavitud á los pocos que quedaron con
vida. La población aborigen de la Española quedó reducida á la tercera
parte[524].
[524] _Las Casas_, Hist., II, 75-96, etc. _Pedro Mártir de
Anglería_, Ed. cit., pág. 205-220. _Fernando Colón_, vol. II,
pág. 21-26, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 372.--La Carabela "Santa María".]
Juan de Aguado.
8.--Entre tanto, los Reyes Católicos, atendiendo las reclamaciones
del _P. Boyl_, _Margarite_ y sus compañeros, nombraron á _Juan de
Aguado_ comisario especial, sin otro encargo que el de examinar
escrupulosamente el gobierno y administración de Colón y sus hermanos
en Indias. Salió _Aguado_ con cuatro embarcaciones llevando consigo á
_D. Diego Colón_, hijo del Almirante. Llegaron á la Española en ocasión
que éste último guerreaba con los indios. _Aguado_, extralimitándose en
sus poderes, no guardó á Colón las consideraciones debidas. Como era
natural, la arrogante actitud del Comisionado alentó á los enemigos del
anciano marino. _Aguado_, cuando se consideró con informes suficientes,
decidió regresar á España. Colón determinó también acompañarle para
explicar en la Corte su conducta. Estando los buques disponibles
prontos á zarpar, fueron destrozados por un huracán que se desencadenó
sobre la isla. Colón no se arredró y con los despojos del naufragio
mandó construir una embarcación que llamó «_La Santa Cruz_» y fué el
_primer buque construído en el Nuevo Mundo_ que cruzó los mares.
Hiciéronse á la vela _Cristóbal Colón_ y _Diego de Aguado_ el día 10
de Mayo, quedando al frente del gobierno de la Española _D. Bartolomé
Colón_ y _D. Diego_.
Colón al llegar á Cádiz, sin duda para atenuar la mala impresión
que iba á causar en España la llegada de las carabelas cargadas de
enfermos, se presentó en público con la barba crecida y vistiendo el
sayal franciscano[525].
[525] Vse. _Asensio_, vol. II, pág. 31 á 153, con las
aclaraciones y documentos A. H., pág. 91-153, etc. _Bourne_,
op. cit., pág. 43 y sig. _Bernáldez_, Hist. de los Reyes
Católicos, cap. CXXXI. _Navarrete_, Viajes, V, 162, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 373.--Mapa de Cuba (según Wyfliet, 1597).]
Tercer viaje.
9.--No bien supieron los soberanos la llegada del Almirante, le
invitaron á pasar á la Corte. Sus argumentos convencieron á los Reyes,
pero la escasez de recursos de la Real Hacienda impidió reunir con
rapidez los auxilios que solicitaba el descubridor para su colonia.
Por otra parte, los informes propagados por los descontentos de la
Española, arredraron á todos. Nadie se decidía á emprender el viaje.
En Junio de 1497, á instancias repetidas del mismo Colón, dictóse por
los Reyes un decreto eximiendo de pena á todo criminal (salvo á los
heréticos, falsificadores, etc.) que pasara á Indias. A pesar de esta
orden y de la incansable actividad del Almirante, la enemistad de
_Fonseca_ y las absorbentes preocupaciones de los Reyes, detuvieron
dos años los aprestos de la _tercera expedición á Indias_. Armóse por
fin con cuatro naos y dos pequeñas carabelas, que pilotadas por Colón
mismo salieron de Sanlúcar de Barrameda el día 30 de Mayo de 1498.
Siguiendo las indicaciones del lapidario _Jaime Ferrer_, decidió Colón
hacer rumbo hacia el Sur y seguir luego la línea Equinoccial hacia el
Oeste. Dividió su flota en las Canarias, enviando tres buques á la
Española y siguiendo con los otros tres hacia el Sur y el Occidente.
Después de largos días, de penosas calmas y terribles calores, llegó
á la _Isla de Trinidad_, y siguiendo más al Sur avistó el continente
que llamó «_Isla Santa_» cerca de las bocas del Orinoco. Dos semanas
después se convenció de que la tierra se extendía indefinidamente al
Sur y al Oeste, y de que había llegado á un _Nuevo Mundo_. Excitado
su místico espíritu por las pasadas tribulaciones, creyóse _enviado
especial de la Divina Providencia_, según los decires de los Profetas,
para llevar á lejanos mundos el nombre de _Cristo_, y en una carta
dirigida á los Reyes les anunció haber descubierto el _Paraíso
Terrenal_, y pintando con entusiasta dicción aquel "filero de corriente
que venía rugiendo con grande estrépito" (_bocas del Orinoco_), y
aquellas "lomas líquidas que salían y entraban como en pelea del agua
dulce con la salada", díjoles haber llegado al «_fin del Oriente_»,
y á los cuatro grandes ríos genesiacos que salían del «_Arbol de
la vida_» y su fuente. Reconoció fijo en esta idea las costas del
_golfo de Paria_ (Costa de las Perlas), é hizo luego rumbo á la
_Isabela_ para reparar sus averiadas naves, y enviar á su hermano D.
Bartolomé á explorar y tomar posesión de los maravillosos territorios
descubiertos[526].
[526] Vse. _Cartas de Colón_, (Ed. cit.), pág. 269 y sig.
_Asensio_, op. cit., vol. II, pág. 95 á 215, etc., con las
aclaraciones y documentos. A. H. (pág. 91-153) y A. (pág. 361
y sig.). _Bourne_, op. cit., pág. 47 y sig. y sus referencias.
_Navarrete_, Viajes, II, pág. 212, etc. _Las Casas_, op. cit.,
II, pág. 209 y sig. _Pedro Mártir de Anglería_, op. cit., pág.
257 y sig., etc., etc.
[Ilustración: Fig. 374.--El "Paraíso Terrestre" de Cristóbal Colón
(Costa de las Perlas).]
[Ilustración: Fig. 375.--Colón á bordo de su carabela (Reconstitución
según documentos de la época).]
Sublevación de Roldán.
10.--Aumentaba en tanto en la Española el desorden y las turbulencias.
_D. Bartolomé Colón_, acaso el más fuerte, prudente y enérgico de los
tres hermanos, había recorrido la mayor parte de la isla guerreando
con los indios y fundado la villa de _Santo Domingo_, pero durante
su ausencia surgió un grave desacuerdo entre _D. Francisco Roldán_,
alcalde mayor de la isla, y _D. Diego de Colón_, dividiéndose los
colonos en dos enconados bandos. _D. Bartolomé Colón_, dándose cuenta
de la gravedad del caso, despachó á _Roldán_ un emisario amistoso.
Negóse este último á tratar con él, obligando al _adelantado D.
Bartolomé Colón_ á nombrar un tribunal especial que procedió
sumariamente y condenó á muerte á _Francisco de Roldán_ y á sus
principales partidarios[527].
[527] Vse. _Asensio_, op. cit., pág. 197 y sig. y
aclaraciones. B. C. (pág. 364 y sig.). _Cartas de Colón_, (Ed.
cit.), pág 264 y sig. _Fernando Colón_, op. cit., cap. LXV á
LXXXI, vol. II, Ed. cit., pág. 32 y sig. _Bourne_, op. cit.,
pág. 50 y sig. y sus referencias.
Llegó en esto á la _Isabela_ el Almirante y comprendiendo que no tenía
fuerzas bastantes para reducir á _Roldán_, hizo de la necesidad virtud
y transigió con las exageradas pretensiones del alcalde rebelde, para
así pacificar la anarquizada isla.
[Ilustración: Fig. 376.--Parte Oceánica del Globo de Behaim (1492)
demostrando la posición del Continente Americano, ignoto para los
hombres de aquella época.]
Colón encadenado.
11.--En Mayo de 1499 supieron los Reyes Católicos, por cartas del mismo
Colón, el melancólico estado de la _Española_. Las dichas cartas,
que en cierto modo confirmaban los malos informes que sobre las
colonias propagaban en España los enemigos del Almirante, decidieron
á los soberanos á nombrar como _Juez pesquisidor_ de las tierras de
Indias al Comendador de Calatrava _D. Francisco de Bobadilla_, que
salió de España en Julio del año 1500. El domingo 23 de Agosto llegó
á la naciente ciudad de _Santo Domingo_ que gobernaba _D. Diego_,
hermano del Almirante. Allí le escribió _Cristóbal Colón_ y ni
siquiera se dignó responderle, antes bien, hizo información secreta
y pública contra el Almirante, y al llegar éste á Santo Domingo, el
recibimiento que le hizo fué «_mandalle poner unos grillos y metelle
en la fortaleza..._» echando también á D. Diego preso en una carabela
_cargado de fierros..._ Aprisionó también á _D. Bartolomé_, y embarcó
á los tres hermanos en la carabela «_La Gorda_» mandada por el honrado
Capitán _Alonso Vallejo_, que el mes de Octubre del año 1500 salió del
puerto de Santo Domingo con sus ilustres prisioneros. No bien salieron
del puerto se arrodilló _Vallejo_ ante el Almirante para quitarle por
sí mismo los grillos. No lo consintió Colón. Seguro de su inocencia
prefirió aguardar tranquilo á que los Reyes se los mandaran quitar, si
de su orden se los habían echado[528].
[528] Vse. _Cartas de Colón_, (Ed. cit.), pág. 310-324, en
especial la escrita al Ama del Príncipe D. Juan. _Herrera_,
Dec. I, lib. IV, cap. X. _Asensio_, op. cit., II, pág. 301 y
sig. y aclaraciones. D. E., II, pág. 381 y sig. _Las Casas_,
Hist. II, pág. 478. _Bourne_, op. cit., pág. 52 y sig., etc.,
etc.
[Ilustración: Fig. 377.--Misa en la Costa (Grabado del siglo XVI).]
Actitud de los Reyes.
12.--En pocos días de navegación llegaron todos á Cádiz. Si
extraordinario fué el asombro que produjo en España la llegada de
Colón, cuando volvió de su primer viaje, no fué menor el que todos
experimentaron al saber que había llegado á Cádiz con una barra de
grillos. Un grito de indignación surgió en todas partes, reprobando
la severidad de _Bobadilla_. Los Reyes escribieron afectuosamente al
anciano marino doliéndose del proceder de sus enemigos y remitiéndole
fondos para que se presentara en la corte cual convenía á su rango
de Almirante. Diéronse, además, por satisfechos de su conducta, le
devolvieron sus bienes y privilegios, aseguráronle que no se haría caso
de las informaciones de _Bobadilla_, á quien inmediatamente se quitaría
el mando. Prometiósele, además, enviar por dos años á la isla Española
persona capaz de ponerla en orden.
Cumpliendo lo prometido nombraron los Reyes sucesor de _Bobadilla_ al
Comendador _D. Nicolás de Ovando_, con jurisdicción sobre todas las
tierras del _Nuevo Mundo_ hasta entonces descubiertas[529].
[529] Vse. _Asensio_, op. cit., pág. 392 y sig. _Las Casas_,
Hist., II, pág. 492 y sig. _Fernando Colón_, op. cit., II,
pág. 121-133. _Fiske_, Discovery, I, pág. 480 y sig. y sus
referencias. _Winsor_, H. & C. Hist. of America, vol. II, pág.
5 y sig. con sus notas. _Thacher_, op. cit., II, pág. 350 y
sig. y sus notas. _Herrera_, Dec., I, 87-110, etc. _Helps_,
Spanish Conq. in America, vol. I, lib. II, cap. II, pág. 89 y
sigtes. etc., etc.
Los Cabots.
13.--Las exploraciones de los Ingleses en el Continente Norte
Americano, que habían de dominar en su mayor parte con el transcurso
de los siglos, fueron iniciadas por _Juan Cabot_, que en el año 1497
salió del Canal de Bristol con rumbo á las Indias. La historia de este
audaz marino y de sus hermanos puede relatarse en pocas líneas. Nacido
en Génova, como Colón, se estableció con su familia en Bristol, centro
entonces del comercio con las pesquerías de Islandia. Allí recibió
noticias del primer viaje de Colón, y decidió proponer al rey _Enrique
VII_ una empresa análoga (1496). Aceptó el monarca inglés la idea, y
á pesar de las reclamaciones del embajador español _Puebla_, otorgó á
_Cabot_ y á sus tres hijos _carta patente_ para navegar "al Norte, Este
ú Oeste con cinco buques de pabellón inglés, para descubrir y explorar
islas, regiones ó provincias de paganos en cualquier parte del mundo".
[Ilustración: Fig. 378.--Portada de la Historia de Oviedo (Edición
1526).]
La expedición, compuesta de un solo buque llamado "_Mathew_" ó
"_Mathews_", salió de Bristol en el mes de Mayo, descubriendo en Junio
24 la costa americana, que supuso ser la de China en el territorio
del "Gran Cham" y volviendo en seguida á Inglaterra. Una segunda
expedición salió de Bristol en Abril de 1498, y exploró una parte de
la costa de Norte América. Probablemente la mandaba también _Juan
Cabot_. Ni volvió ni se supo más de él. Posiblemente murió ó se perdió
en el viaje, dejando el mando á su hijo _D. Sebastián_. Tampoco puede
determinarse con precisión la parte de Norte América visitada en este
segundo viaje. Los embajadores españoles _Puebla_ y _Montalván_, al
informar á los Reyes Católicos sobre el suceso y refiriéndose á un mapa
que en Inglaterra se hizo, dijeron haberse costeado 400 leguas. La
opinión más aceptada es que los _Cabots_ visitaron la costa del actual
_Labrador_, recorriendo el golfo de _San Lorenzo_ hasta el _Cabo Cod_.
Así al menos puede deducirse del mapa hecho en 1500 por el piloto _Juan
de la Cosa_, que es el mejor y más fidedigno de la época.
[Ilustración: Fig. 379.--Patio del Alcázar de Sevilla.]
El segundo viaje de los _Cabots_ consideróse en Inglaterra como un
_fracaso comercial_. Lo encontrado no era seguramente el ensoñado
Cathay, y aunque hablaron los _Cabots_ de ricas pesquerías, los
mercaderes de Bristol, que se enriquecían con las Islandesas, no
consideraron conveniente armar nuevas expediciones. Por otra parte,
el deseo de propagar el cristianismo en tierras de infieles, no era
bastante para que _Enrique VII_ se decidiera á seguir adelante en la
empresa, y aunque tanto él como su sucesor _Enrique VIII_, otorgaron
algunas _patentes de navegación_, el interés por los viajes á Indias
decayó en absoluto y no volvió á surgir hasta que la Inglaterra
protestante de Isabel, por razones políticas y comerciales, que en su
lugar enunciaremos, decidió atacar á España en América, y destruir su
supremacía en el mundo colonial y marítimo[530].
[530] Vse. _Fiske_, Discovery, II, pág. 2 y sig. y sus notas.
_Weare_, Cabot's Discovery of North America, pág. 35 y sig.
_Harrisse_, John & Sebastián Cabot, pág. 114 y sig. _Id._,
Discovery of North America, pág. 321 y sig. _Gaylord Bourne_,
op. cit., pág. 55 y sig. y sus notas. _Deane_, en _Winsor_,
N. & C. H. of America, vol. III. _Harrisse_, Decouverte et
Evolution Cartographique de Terre Neuve (1900), pág. 22 y
sig., etc., etc.
[Ilustración: Fig. 380.--Monumento á Cristóbal Colón en Madrid.]
Los Corte Real.
14.--Análogas tentativas á las de los _Cabots_ en Inglaterra hicieron
los hermanos _Corte Real_ en favor de la corona portuguesa. Autorizados
también estos pilotos por una carta patente (Marzo 12, 1500), hízose á
la vela uno de ellos (_Gaspar Corte Real_), alcanzando "una tierra muy
fría y de grandes bosques" que se cree fueran las costas occidentales
de _Terranova_. En la primavera de 1501 hizo _Gaspar Corte Real_ otra
nueva expedición, de la que nunca volvió. De la correspondencia de
_Pascualigo_ y _Cantino_ y del mapa construído por este último piloto,
se deduce que _Corte Real_ llegó en este viaje á la punta _Sur de
Groenlandia_, derivando hacia el _Labrador_ y visitando acaso las
costas N. E. de los Estados Unidos. _Miguel Corte Real_ equipó en Mayo
1502 otra expedición de tres buques para buscar á su hermano. Tampoco
volvió. El Rey Don Manuel, condolido de la pérdida de sus navegantes,
fletó dos carabelas (1503) para ver de encontrarlos. Fué inútil. Nunca
pudo saberse cómo ni dónde perecieron. En recuerdo suyo todos los
mapas portugueses dieron á _Terra Nova_ el nombre de «_Tierra de los
Corte Real_». Y esto fué lo único que durante siglos supo el mundo
europeo de los navegantes audaces que perecieron en los lejanos mares
septentrionales[531].
[531] _Fiske_, Discovery, II, pág. 5 y sig. y sus notas.
_Bourne_, op. cit., pág. 64 y sig. _Goes_, Chronica en
_Markham_, Journal of Columbus, pág. 230 y sig. _Harrisse_,
Discovery of North America, pág. 63 y sig. _Winsor_, N. & C.
H. of A. II, pág. 105 y sig., etc., etc.
[Ilustración]
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