EXPLORACIONES PRE-COLOMBIANAS

1.--Viajes dudosos. 2.--Islandia y sus Vikingos. 3.--Las Sagas.

4.--Vinlandia 5.--Importancia de estos viajes. 6.--El Este y el Oeste

7.--Las rutas medioevales. 8.--Los Turcos Otomanos. 9.--La Geografía

Medioeval 10.--Viajes italianos. 11.--Los Portolanos. 12.--La brújula y

el Astrolabio. 13.--Enrique el Navegante. 14.--El Cabo Bojador. 15.--El

Cabo de Buena Esperanza. 16.--Resultados de estos viajes.

Viajes dudosos.

1.--Hay algo de doloroso y solemne en el espectáculo histórico de

la vida humana, desarrollándose durante siglos en dos hemisferios

distintos, sin que los pueblos del uno tuvieran la menor idea de la

existencia de los del otro. El verdadero contacto entre el mundo

Europeo y el Americano, empieza á fines del siglo XV. Es posible y

hasta probable, que con anterioridad á esta fecha algunas embarcaciones

_Japonesas_ fueran arrastradas por las corrientes oceánicas hasta las

costas del Oregón ó California; que algún marinero francés, navegando

hacia el Africa, fuese á parar á las costas Brasileñas; que los

_Arabes_ del siglo XII, llegaran hasta las Canarias y las Azores, ó que

arribaran á los bancos de Terranova los audaces balleneros _Bascos_.

No hay razones para negar estos hechos, ni tampoco pruebas ciertas

para afirmarlos. No tienen, por otra parte, importancia alguna para

la Historia Americana. Pertenece su estudio al campo del diletantismo

erudito y no al de las investigaciones útiles y serias[477].

[477] Véase _Anderson_.--América not discovered by Columbus

(Chicago 1883), páginas 119 y sigtes. _Winsor._ N. & C. H.

of America. I, pág. 59, 72 á 78 y sus notas y referencias.

_Gaffarel._ Etude sur les rapports de l'Amerique et de

l'Ancient Continent avant Cristophe Colomb (París 1869), pág.

24 y sigtes. _Fiske._ Discovery, pág. 150 y sigtes. y sus

notas y referencias. _Joubert._ Geographie de Edrissi (París,

1836-40) Vol. I-200-II-26.

[Ilustración: Fig. 317.--Casco en construcción á fines del siglo XV.]

[Ilustración: Fig.318.--Buque Genovés. Siglos XIV-XV.]

Islandia y sus Vikingos.

2.--No sucede lo mismo con los viajes de los _Normandos_ ó _Vikingos_

en los siglos X y XI de nuestra era. No pudiendo soportar algunos

señores feudales (_jarls_) de la Noruega del siglo IX, el tiránico yugo

del Rey Haroldo, abandonaron su patria seguidos de sus fieles _vikingos

(reyes del mar)_. Familiarizados con el Océano y ansiosos de conquistar

con sus hazañas un lugar preferente en la _Walhalla_ heróica,

dirigieron sus afiladas proas á lejanas tierras. Atravesaron algunos

el Mediterráneo para pelear en Bizancio; singlaron otros hacia Escocia

é Irlanda, y se refugiaron los más en las costas septentrionales del

Atlántico. Uno de estos guerreros _vikingos_ descubrió la _Islandia_,

fundando entre sus fiords una pequeña aldea (_Reikjavik_) que,

aumentada por inmigraciones sucesivas y enriquecida por las aventuras

comerciales y piratescas de sus habitantes, llegó á convertirse después

de medio siglo en colonia aristocrática y floreciente.

[Ilustración: Fig. 319.--La Islandia de Olaus Magnus (1539).]

Las sagas.

3.--Vinculados más ó menos estrechamente con su antigua patria,

conservaron estos _vikingos_ sus tradiciones y costumbres. En los

obligados ocios de sus largos inviernos árticos, recitaban con fruición

_sagas_ ó relatos históricos y poéticos, que escritos con el correr

de los siglos (XIII y XIV) por pacientísimos cronistas, nos dan clara

idea de la mitología, carácter é historia de la Noruega é Islandia de

los siglos medios. Son estas _sagas_ concisas y realistas. Su estilo

sencillo y vibrante, refleja la veracidad y rudeza de sus héroes. Se

consideran por los estudiosos, como _fuentes_ históricas dignas de

crédito[478].

[478] Vse. _Bugge_. (Am. Hist. Review. Enero 1909). _Mogk._

Norwvegischisländische Literature en _Paul Grundriss_ der

Germanischen Philologie II-2 Ed. (Strasburgo 1902), pág. 117 y

sigtes. _Fiske._ Discovery I, pág. 198. _Winsor._ N. & C. H.

of A. I. pág. 61 y sigtes. y sus notas y referencias.

Vinlandia.

4.--Varias de estas crónicas, y en especial la de Erico el Rojo

(_Eyrikssaga Rauda_), nos cuentan que en el año 876 un atrevido

navegante llamado _Gunnbjörn_, descubrió las costas de _Groenlandia_,

donde los hielos le obligaron á invernar.

[Ilustración: Fig. 320.--El Príncipe Enrique el Navegante.]

Más de cien años pasaron sin que volviera á hablarse de tal suceso,

hasta que _Erico el Rojo_ (983), visitó las costas descubiertas por

_Gunnbjörn_, dándolas, por su vegetación, el nombre de _tierra verde_

(Groenlandia), y estableciendo en ellas una colonia. En 986 _Bjarni

Herjulfson_, navegando hacia Groenlandia, entrevió las costas del

Sur. El célebre _Leif_, hijo de Erico el Rojo, impresionado por la

conversión del _Rey Olaf_, de Noruega, introdujo el cristianismo en

Islandia y Groenlandia, y deseoso de aventuras marítimas emprendió

en el año 1000 una expedición hacia el Sur descubriendo extrañas

tierras, á las que dió los nombres de _Helulandia_ (tierra de piedras),

_Marklandia_ ó tierra de la madera (Nueva Escocia) y _Vinlandia_ ó

tierra de la vid. En la primavera del año 1001 volvió á Groenlandia con

un rico cargamento de madera.

En el año 1007, _Thorfin Karlsefin_, rico comerciante de Islandia,

equipó tres ó cuatro naves para reconocer las nuevas tierras, y llegó

á las costas de _Vinlandia_. Trató de establecer allí una colonia,

pero la hostilidad de los indígenas (_Skrelingos_) le hizo abandonar

su empresa. Atacados furiosamente en el año 1010, _Thorfin_, con los

que sobrevivieron después de la refriega, volvió á Groenlandia con la

escasa madera que pudo recoger.

Prescindiendo de la trágica expedición de _Thorvard_ (1011-1012), no

vuelven á mencionar las _sagas_ ninguna otra exploración ó colonización

de la _Vinlandia_ de _Leif_, etc., situada, según la opinión más

probable, en las inmediaciones del Cabo Cod (38° lat. Norte)[479].

[479] Vse. _Fiske_. Op. cit. I. 151 y sigtes. y sus

referencias. _Winsor._ N. & C. H. of A. I. Cap. II. _Laing._

Heims kringla I. pág. 33 y sig. _Rink._ Danish Greenland. pág.

10 y sig. _Reeves._ The Finding of Wineland the Good, pág. 22

y sigtes. (Ed. London 1890). _Rafn._ Antiquitates Americana.

(Copenhague, 1837) pág. 16 y sigtes. _Carlyle._ Early Kings of

Norway, pág. 28 y sig. _Du Chaillu._ Viking Age (N. Y. 1890),

pág. 43 y sig. _Egede._ Description of Greenland (London

1745), pág. 65 y sig. _Lavisse y Rambaud._ Hist. Generale

II, pág. 763 y en especial _Fischer_. The discovery of the

Norsemen in America, pág. 5 y sigtes. y sus referencias.

[Ilustración: Fig. 321.--Marco Polo.]

Importancia de estos viajes.

5.--Estos viajes de los Normandos nada añadieron al caudal de

conocimientos geográficos de la Edad Media. Fuese por la distancia,

ó por lo precario de sus resultados comerciales, hasta en Islandia

misma se miraron sin interés. No puede, pues, afirmarse en absoluto,

_que los normandos del siglo X descubrieran América_. En el Hemisferio

Oriental, las expediciones Islandesas no dejaron más recuerdo que el

relacionado de las _sagas_, y en el Occidental no tuvieron más alcance

que el de pelear con algunos grupos indígenas (acaso _Algonquinos_) y

cortar unos cuantos árboles. Es altamente probable que _Leif Ericsson_

y sus _Vikingos_ llegaran con sus naves á costas _que hoy sabemos ser

las de América_, pero es absurdo atribuir á tales aventuras aisladas

mayor importancia histórica que la que tienen en realidad. Con y sin

los mencionados viajes de los Normandos, siguió Europa ignorando la

existencia de América, hasta que descubrió Colón sus primeras costas.

[Ilustración: Fig. 322.--Astrolabio de Regio Montanus (1468).]

[Ilustración: Fig. 323.--Mapa Catalán del 1375.]

El Este y el Oeste.

6.--El lujo de la Europa Medioeval se alimentaba principalmente con los

productos del Asia menor, India, China, Arabia y Persia. Los diamantes

de Golconda, los rubíes del Oxus y Ceylan, los zafiros y amatistas de

Cambay y las perlas de la India, eran codiciadísimos en los alcázares y

cortes Europeas. Las especias, las drogas, perfumes, tintes y maderas

de olor, de Siam y China; el cristal de Samarcanda y Kadesia, los

tejidos de Damasco, etc., etc., eran objeto de provechosísimo tráfico.

Las ciudades del Oriente (Calicut, Pulicat, etc.) eran en la Edad Media

los mayores mercados de objetos suntuarios. Europa entera dependía

de ellas para satisfacer sus fastuosos hábitos y en cambio de tales

productos, Europa proporcionaba al Oriente sus lanas y sus metales.

La balanza de comercio se inclinaba sin embargo al Oriente, y las

exportaciones y ventas de la India, Persia y Arabia, dominaron siempre

á las importaciones Occidentales.

Desde tiempos antiguos, el Este y el Oeste estuvieron comercialmente

vinculados. En los tiempos bíblicos de José, los mercaderes Ismaelitas

llevaban ya bálsamos y myrra de Gilead al Egipto. Salomón dominó las

rutas de Tadmor al Mar Rojo. El Berenice de _Ptolomeo Philadelfo_,

era importante puerto de mercantiles traspasos. Los caminos Romanos

siguieron en Siria y Asia Menor antiguas vías comerciales, y las rutas

medioevales aprovecharon á su vez los caminos Romanos. El Continente

Europeo anheló siempre las riquezas del Asiático[480].

[480] _Beazley._ Dawn of Modern Geography. II, pág. 321 y

sig. _Marco Polo._ Travels. Trad. _Marsden_. London 1854.

Lib. II Chap. I y sig. _Heyd._ Geschichte de Levantehaudels.

_Robertson._ Hist. América. Lib. I, pág. 12 y sig. _Fiske._

Discovery I, página 256 y sigtes. _Clive Day._ Hist. of

Commerce. Cap. IX-X. _Potts Cheyney._ Europ. background. Am.

Hist. pág. 12 y sigtes. y sus referencias.

[Ilustración: Fig. 324.--Islas fabulosas según miniatura del siglo XV.]

Las rutas.

7.--Por tres principales rutas llegaban hasta Europa los codiciados

productos del Oriente. La ruta marítima más meridional arrancaba de

China y Japón, concentraba los productos en Malaca, y desde allí,

por la costa de Malabar, seguía hasta Ormuz, y por el Mar Rojo hasta

el Cairo, de donde pasaba á Alejandría y el Mediterráneo. La más

septentrional adquiría generalmente sus productos en las costas

occidentales de la India, embarcándolos hasta Ormuz y Bagdad (por el

Tigris) y conduciéndolos desde allí en caravanas hasta Tabriz (Persia),

el mar Caspio y el Mediterráneo. Además de estas rutas marítimas,

que eran las más comunes en la Edad Media, seguían los mercaderes

otra terrestre más larga, difícil y erizada de peligros, á través del

desierto chino de Obi hasta Kashgar, Samarcanda, etc.; desde allí á

Astrakan y el mar Caspio, y luego por el Don y el Volga hasta Crimea y

las costas del Mar Negro.

[Ilustración: Fig. 325.--Atlas de Santarem. Fines Siglo XV.]

[Ilustración: Fig. 326.--Parte del _Portolano_ Laurenciano.]

Claro es que todos estos caminos eran inseguros y árduos. Había que

atravesar desiertos, escalar montañas, luchar con los piratas de

mar y tierra, afrontar las tempestades del Océano Indico y sufrir

extraordinarias penalidades; pero á pesar de tan gravísimos obstáculos,

las ciudades levantinas de Alejandría, Tana, etc., estaban siempre

llenas de productos orientales, que las embarcaciones Italianas,

Españolas ó Provenzales, llevaban á sus respectivos países. Los

Italianos llegaron á tener en Alejandría, Constantinopla, Damasco,

Alepo, etc., establecimientos fijos (_fondachi_), desde donde repartían

las mercancías del Oriente á las ciudades del Mediterráneo. La célebre

Venecia fué el prototipo de tales ciudades. De su puerto salían

numerosas flotas para España, Portugal y Flandes, y bien guardadas

expediciones terrestres, que atravesando los Alpes comerciaban en los

valles del Rhin y el Danubio. El mayor conocimiento de las riquezas

del Este después de las Cruzadas (1096-1291), aumentó este activísimo

y provechoso tráfico, y durante los siglos XIII y XIV surcaron el

Mediterráneo numerosísimas naves, galeras y argosias que llevaban á

Alejandría maderas, metales y otros productos Europeos, y volvían con

sedas, especias, piedras preciosas, etc., á las costas Españolas é

Italianas[481].

[481] _Cheyney._ Op. cit. pág. 22 y sig. _Hayd._ Op. cit. I.

pág. 165, etc. II. 43, 67, 430, etc., etc. _Beazley._ Op. cit.

II. Chap. VI. _Lavisse y Rambaud_. Hist. Generale. II. pág.

342, 480, etc., etc. _Webster._ Gen. Hist. of Commerce pág. 81

y sigtes. _Winsor._ N. & C. H. of America. I. pág. 69 y sig. y

sus notas.

[Ilustración: Fig. 327.--Descubrimiento de Groenlandia.]

Los Turcos Otomanos.

8.--Al finalizar la Edad Media, las tierras y costas frecuentadas por

los comerciantes Europeos, sufrieron cambios políticos que hicieron

impracticables las rutas que dejamos apuntadas. Surgieron avasalladores

los _Turcos Otomanos_, y sus feroces caudillos rindieron en poco tiempo

y á sangre y fuego hasta Constantinopla y el Bósforo. Sus sanguinarias

huestes saquearon ó destruyeron los _fondachis_, asesinaron ó

esclavizaron á los mercaderes y arrebataron el dominio comercial del

Mediterráneo á Venecia y á Génova, que pretendieron oponerse á sus

devastadores avances. Todos los caminos comerciales entre el Asia y

Europa cayeron bajo su tiránico y bárbaro dominio, y los métodos de

cambio, los medios de transporte, el sistema comercial entero que traía

á Occidente las riquezas del Oriente, quedó interrumpido y aniquilado.

La demanda de tales riquezas persistía y aumentaba. La consolidación de

las Monarquías feudales hizo á las naciones Europeas del siglo XV más

ricas y prósperas; avivó en sus potentados el afán de lujo y adorno, y

acrecentó su deseo de adquirir los codiciados productos del Asia. Se

hizo necesario por ello encontrar _nuevos caminos_ para llegar á la

India, _nuevas vías comerciales_ que permitieran al Occidente reanudar

su activa comunicación con los mercados Orientales[482].

[482] _Zinkeissen._ Geschichte des Osmanischen Reiches,

etc., I. 65 y sigtes. _Heyd._ Op. cit. II. 259, 267, 285.

etc. _Bury_ en Cambridge Modern Hist. I. 73-82. _Lavisse_

y _Rambaud_. Op. cit. III. 827 y sigtes. _Clive Day._ Op.

cit. Cap. X. _Webster._ Op. cit. página 89 y sigtes. _Harvey

Robinson._ Hist. of Western Europe I. Cap. XIX-XXII y las

notas y referencias de los anteriores.

[Ilustración: Fig. 328.--El cosmógrafo Martín Behaim.]

La Geografía medioeval.

9.--Hasta la mitad del siglo XIII, el conocimiento de tierras y mares

de la generalidad de los estudiosos no era mayor que el de los Griegos

y Romanos del siglo I.º Las obras de _Ptolomeo_ y _Pomponio Mela_, eran

artículo de fé para los geógrafos de la Edad Media. Ni las visitas de

Arabes é Judíos al Oriente, ni las Cruzadas mismas que se desarrollaron

en territorio restringido, aumentaron tales conocimientos. El Océano

Atlántico (_mare tenebrosa_) era el nebuloso y terrífico límite del

mundo. Creían los ignorantes que el agua hervía en el Ecuador, y que

los pavorosos dragones, monstruos y endriagos del mar ignoto, tragarían

sin remedio al que osase surcarlo. La idea misma de la esfericidad

de la tierra, familiar desde los tiempos de Aristóteles á todos los

hombres de cultura, se desconoció por el vulgo de la Edad Media. Los

navegantes y cosmógrafos, los hombres como Dante y Colón, no dudaron

jamás de tal esfericidad; pero teólogos hubo que, interpretando á

su antojo bíblicos textos, la pusieron en tela de juicio. El mundo

habitable para la Edad Media se reducía á los tres continentes de

Europa, Asia y Africa, que formaban una masa contínua y extendida en

parte del globo. El resto del mismo se juzgaba cubierto de mares de

navegación imposible. Los tres continentes no se conocían totalmente,

y sobre mucho de lo conocido ó explorado sólo se tenían ideas vagas

ó fabulosas y erróneas. Los pocos mapas que existían estaban basados

en tradiciones y leyendas. Eran códices ilustrados y caprichosos,

repletos de tradiciones y referencias literarias, meras descripciones

sentenciosas sin justeza alguna geográfica. La revolución intelectual

que había de desarraigar estas equivocaciones y prejuicios, fué

iniciada y favorecida por el Renacimiento Italiano, continuada por los

Portugueses y coronada por el descubrimiento de América[483].

[483] _Cheyney._ Op. cit., pág. 57 y sig. y sus referencias.

_Lavisse_ y _Rambaud_. Op. cit. III. pág. 544 y sig. IV. 306

y sig. etc. _Winsor._ N. & C. H. of A. I. pág. 15 y sig. y

sus notas. Id. II. pág. 24 y sig. _Fiske._ Op. cit. I. 295 y

sigtes. _Santarem._ Essay Sur l'Histoire de la Cosmographie.

I. 75, 164 y sigtes., etc., etc.

[Ilustración: Fig. 329.--El Imperio Veneciano y sus factorías

comerciales (siglo XV).]

[Ilustración: Fig. 330.--Rutas comerciales entre Europa y Asia (siglo

XIV y XV).]

Viajes italianos.

10.--A mediados del siglo XIII se hicieron en Italia algunos viajes

cuyas relaciones circularon rápidamente. El misionero Franciscano

_Juan de Plano Carpini_, atravesó el Sur de Rusia y las estepas del

Turkestan, llegando á los territorios del _Khan Karakorúm_ de Mongolia

y escribiendo á su vuelta una curiosa relación de su jornada. Años

después, _Guillermo de Rubruquis_ fué enviado por Luis XI á visitar

al Emperador Mongólico. De su viaje á través del Cáucaso, Persia y

Siria, nos legó un relato más amplio y preciso que el de _Carpini_.

Los viajeros _Monte Corvino_ y _Pordenone_ siguieron el ejemplo de los

anteriores y, como ellos, escribieron sendos libros.

Los más notables de toda esta pléyade de exploradores medioevales

fueron los mercaderes Venecianos _Nicolás y Mateo Polo_, y su sobrino

_Marco_ que en jornadas sucesivas llegaron al _Cathay_ (Norte de China)

permaneciendo más de veinte años en la fastuosa corte de _Kublai Khan_,

donde _Marco_ alcanzó dignidades importantes. Volvieron á Italia en

1292, por el Tonkin, Java, Bengala, Ceylan y el Mar Rojo, tardando en

el viaje tres años. La celebérrima relación de estos viajes, escrita

por _Marco Polo_ en los tristes días de su cautiverio en Génova,

impresionó más que ninguna otra las imaginaciones medioevales. El

célebre _Cathay_, con sus riquezas fabulosas y ciudades enormes; el

_Cipangu_ (Japón), maravilloso y próspero; las "12.700 islas", del

Archipiélago del Océano Indico, etc., etc., preocuparon hondamente á

los navegantes de posteriores siglos. Como más adelante veremos, el

descubridor de América anotó y estudió estas relaciones con atención

predominante y especialísima.

[Ilustración: Fig. 331.--El mundo de Fra Manro (1439).]

[Ilustración: Fig. 332.--Cabo de Buena Esperanza.]

Los viajes Italianos hacia el Oeste, contribuyeron también á esclarecer

y precisar las ideas geográficas de la época. En 1270, _Lancelote

Malocello_ llegó hasta las islas _Fortunadas_ (Canarias). En 1291,

_Tedisio Dona_ y _Ugolino Vivaldi_, pasaron el estrecho de Gibraltar é

hicieron rumbo al Sur en demanda de la India, pereciendo en su audaz

empresa. Las Azores y Madeira fueron conocidas por los navegantes

Italianos (siglo XIV) antes de su definitiva ocupación en el siglo

XV[484].

[484] _Winsor._ Op. cit. II. pág. 30 y sig. Id. _Cristopher

Columbus._ Cap. VI. The Travels of _Marco Polo_ (Trad.

_Marsden_. London 1854). Lib. II. Cap. IV y sig.-III. XXIII

y sigte. etc., etc. y sus notas. _Lavisse_ y _Rambaud_. Op.

cit. II 481 y sig. _Cheyney._ Op. cit. Cap. III con sus

notas y referencias. _Fiske._ Discovery. I. 277 y sig. Las

ediciones de _Avezac_ de los viajes de _Carpini_. _Pordenone_

y _Rubruquis_. _Beazley._ Dawn of Mod. Geog. II. Cap. V. etc.

La edición de _Marco Polo_, que se reputa anotada por _Colón_,

es la latina de 1485 (_De regionibus orientalibus_), y se

conserva en la B.^{ca} Colombina de Sevilla.

Los Portolanos.

11.--Los geógrafos, astrónomos y experimentadores Italianos,

contribuyeron también y muy eficazmente á facilitar las navegaciones

medioevales. Los célebres "_portolanos_" ó cartas marítimas

sustituyeron á los antiguos mapas, llegando durante los siglos XIV y

XV á sorprendente exactitud geográfica. Produjeron tales _portolanos_

una verdadera transformación de la cartografía de los siglos medios;

marcaron en mares y costas con relativa precisión los más frecuentados

rumbos, y se hicieron indispensables para los navegantes.

[Ilustración: Fig. 333.--El Mundo de Ptolomeo.]

Sin embargo, el objeto principal de estos "_portolanos_", base de

los mejores mapas del siglo XV, fué asegurar la navegación del

Mediterráneo, y no se extendieron más allá de sus mares y puertos.

La brújula y el astrolabio.

12.--Por consiguiente, todo lo que fuera en el siglo XIV pasar del

paralelo 27, en Africa; del 60, en Europa, ó de las Islas Azores, era

navegar en lo ignoto y peligroso. Para tales navegaciones de altura se

requerían instrumentos náuticos que permitieran calcular con exactitud

singladuras y derroteros. Las propiedades de la _aguja magnética_

fueron conocidas en los siglos medios, pero su uso no parece haber

sido general en la navegación hasta fines del siglo XIV. Se atribuye

tradicionalmente su propagación á los pilotos de Amalfi. A mediados

del siglo XV, la _brújula_, provista de su "_rosa de los vientos_"

y montada en aparatos especiales, era un elemento infaltable en el

equipo de los navegantes, y fué conocida y usada por los principales

cartógrafos.

El _astrolabio_, predecesor del quintante y sextante, se usó también

en el siglo XV por los marinos Italianos, y en rudimentaria forma los

_cronómetros_ y tablas astronómicas necesarias para fijar la longitud

por la altura de los cuerpos celestes, y la medida de las diferencias

de tiempo. La posibilidad de calcular aproximadamente las latitudes,

longitudes y rumbos, hizo factibles las navegaciones extensas y animó

á los navegantes del siglo XV, á emprender la serie de exploraciones

marítimas que condujeron gradualmente al conocimiento de América[485].

[485] _Cheyney._ Op. cit. pág. 56 y sigtes. y sus notas.

_Santarem._ Ess. Sur l'Histoire de la Cosmographie, I. 280

y sig. _Neckham_ (1157-1217). De natura Rerum. Lib. II. Ch.

XCVIII. _Humboldt._ Exámen Critique. I. 274 y sig. _Fiske._

Discovery. I. 315 y siguientes y sus notas. _Webster._ Gen.

Hist. of. Com. pág. 81 y sig. etc., etc. Vse. Sobre las obras

de _Neckham_ á _Chappell_ en "Nature" (Junio 15, 1876).

[Ilustración: Fig. 334.--Buque del siglo XV.]

Enrique «El Navegante».

13.--Los verdaderos iniciadores de las exploraciones referidas fueron

los marinos portugueses que, alentados por el Gran Príncipe "_Enrique

el Navegante_", descubrieron las costas Occidentales y Meridionales del

Continente Africano.

En el año 1419, el Príncipe _Enrique_, hijo de Juan II de Portugal,

estableció en el célebre promontorio de Sagres un centro activísimo de

exploraciones geográficas. Enrique era virrey de los Algarves y Gran

Maestre de la Orden del Cristo. Sus talentos militares eran famosos

en la Europa de la época. El Papa Martín V, el Rey Juan de Castilla

y Enrique de Inglaterra, le ofrecieron el mando de sus ejércitos.

Rechazadas tan gloriosas ofertas, se retiró á los Algarves y dedicó sus

energías y su genio al progreso de la navegación y los descubrimientos.

Su expedición al Africa le hizo conocer las rutas de los mercaderes de

Tunez y Gambia; aprendió después todo lo que la geografía medioeval

podía enseñarle, estudió el uso de cartas é instrumentos náuticos,

atrajo á su corte á los más hábiles marinos extranjeros y convirtió

el puerto de Lagos en el punto de partida para viajes lejanos, más

célebre del siglo XV. Su ardiente celo de cruzado, su deseo de propagar

el cristianismo en tierras de infieles, su voluntad firmísima y bien

inclinada (_talent de bien faire_, era su enseña), su instinto de

explorador y su genial curiosidad científica, le hicieron anteponer

á todo los intereses de la ciencia geográfica. Consiguió inculcar

á sus capitanes su entusiasmo y su espíritu, perfeccionó buques,

instrumentos y cartas, equipó y costeó expediciones, y creó y sostuvo

hasta su muerte aquella admirable _Escuela Náutica de Sagres_, donde

se formaron la mayor parte de los cosmógrafos, viajeros y pilotos, que

transformaron, con sus descubrimientos y sus viajes, la historia y el

comercio del Mundo[486].

[486] Vse. _R. H. Major_. Vida do Infante Don Henrique, etc.

(Trad. _Ferreira_, Lisboa 1876). Cap. I á V y Cap. XVII.

_Lavisse_ y _Rambaud_. op. cit. IV-877 y sig. _Cheyney._

Op. cit. 59 y sig. y sus notas. _Azurara._ Chronica do

descobrimento é Conquista de Guiné (Ed. _Carreira_. Notas.

_Santarem._ París, 1841) pág. 37 y sig. _Fiske._ Discovery. I.

316 y sig. y sus notas, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 335.--La Mar Tenebrosa (Olaus Magnus).]

El Cabo Bojador.

14.--Preocupóse primero el _Príncipe Enrique_ de la exploración y

colonización de Madeira, Porto-Santo, etc., que duró algunos años

(1418-25), para afrontar el problema del _Cabo Bojador_ que nadie osaba

doblar en aquellas épocas. Y no era, por cierto, falta de valor lo que

detenía á los marinos portugueses, sino la _novedad del caso_, porque

llegar al Cabo referido era penetrar en la terrible zona tórrida, en

la _mar tenebrosa_ de los antiguos, importaba traspasar los límites

legendarios del _Cabo Non_ del que, según el proverbio medioeval, se

volvía ó no se volvía. (_Quem passar ó Cabo de Não_, ou voltará _ó

Não_).

En el año 1434, _Gil Eannes_, uno de los marinos más audaces de Sagres,

intentó la temeraria empresa. El éxito coronó sus esfuerzos. Dobló el

terrible Cabo, desembarcó en las costas y volvió á Portugal, trayendo

á su Príncipe, como símbolo de vida, un manojo de rosas cogidas en la

que hasta entonces se creía región del fuego y de la muerte. El viaje

de _Gil Eannes_ marcó una era de descubrimientos. Traspasada la secular

barrera y desvanecido el terror á lo ignoto, los viajes marítimos hacia

el Sur adelantaron rápidamente. En 1441 _Nuño Tristán_ dobló el _Cabo

Blanco_, en 1442 exploró _Gonzálvez_ el _Río del Oro_ (Río d'Ouro), en

1460 descubrió _Diego Gómez_ las islas de _Cabo Verde_, y en 1462 llegó

_Cintra_ á _Sierra Leona_ y entrevió las _Costas de Guinea_[487].

[487] _R. H. Major._ Op. cit. pág. 134-191 y sus notas.

_Fiske._ Op. cit. I. pág. 318 y siguientes y sus notas y

referencias. _Azurara._ Discovery & Conq. of Guinea (Ed.

_Beazley_. Hakluit Soc. Pub. Vol. 95 y 100, 1896-1898). I.

Cap. VII-XXIV etc., y sus referencias. _Lavisse_ y _Rambaud_.

IV. pág. 876 y sig. _Cheyney._ Op. cit. pág 64 y sigtes. y sus

notas. _Winsor._ N. & C. H. of America, loc. citado, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 336.--Buque Normando (Tapicería Bayeux).]

El Cabo de Buena Esperanza.

15.--El espíritu investigador del Gran _Príncipe Enrique_ no se

extinguió con su muerte (1460). La obra iniciada en Sagres fué

continuada en los reinados de _Alfonso V_ y _Juan II_ con creciente

empeño. En el año 1472 _Juan de Santarem_ y _Pedro de Escobar_ cruzaron

el Ecuador desde las costas de Guinea; tres años más tarde descubría

_Fernando Póo_, la isla de su nombre; en 1484 llegaba _Diego de Cam_ á

la embocadura del Río del Congo, y en 1485 hasta el grado 22 latitud

Sur. Arraigaron estos viajes la convicción geográfica de que navegando

hacia el Sur, y á lo largo de las costas de Guinea, se llegaría al fin

de la tierra africana y se erigieron en los puntos descubiertos pilares

representativos de la posesión é indicadores de las etapas sucesivas

del camino á la India.

[Ilustración: Fig. 337.--Buque Veneciano (siglos XIV-XV).]

Finalmente, en 1486, _Bartolomé Díaz_ partió de Lisboa y dobló la

extremidad meridional del Africa. Adelantóse hacia el Oriente, pero su

tripulación sublevada rehusó seguir adelante. _Bartolomé Díaz_ tuvo que

retroceder. Por las tempestades sufridas en la punta Africana, la puso

el nombre de Cabo Tormentoso. D. Juan II, al oir la relación del viaje

de su Capitán, cambió tan siniestro nombre por el de _Cabo de Buena

Esperanza_. El suceso conmovió á Portugal y fué inmortalizado por sus

poetas. Se había encontrado el ansiado paso que conducía á Cathay y á

la India, la ruta marítima hacia el Oriente, que los viajes posteriores

de _Vasco de Gama_ (1496), y _Alburquerque_ (1563), abrieron al

comercio mundial[488].

[488] _Cheyney._ Op. cit. pág. 69 y sig. _Fiske._ loc. cit.

_Major._ Op. cit. Cap. XIV á XVIII.--A Journal of the first

Voyage of Vasco de Gama. (Ed. _Ravenstein_. Hakluyt Soc. Vol.

90-1898). _Azurara._ Op. cit. (Hakluyt Soc. Vol. 100-1898).

Cap. XLII y sig. En "_Las Luisiadas_", el Genio del Cabo

Tormentoso dice á Bartolomé Díaz.

.... Eu son aquelle occulto e grande cabo

A quem chamais vos outros Tormentorio

* * * * * *

Aqui toda a Africana costa acabo

Neste meu nunca visto promontorio

* * * * * *

A quem vossa ousadia tanto offende.....

(_Camoens._ Os Luisiadas. V. 50).

[Ilustración: Fig. 338.--Descubrimiento de los Portugueses en Africa

(siglo XV).]

Resultados de estos descubrimientos.

16.--Los resultados políticos y geográficos de estas exploraciones no

se hicieron esperar. La extensión de las tierras descubiertas, el oro

que en pequeñas cantidades trajeron de ellas algunos navegantes, y

acaso los beneficios del naciente _tráfico de esclavos negros_, cuyo

futuro y cruel desarrollo no pudo Enrique el Navegante _alentar, y

menos preveer_, determinaron al Pontífice Eugenio IV á conceder á los

Monarcas portugueses el dominio de las tierras que más allá del Cabo

Bojador (con inclusión de las Indias) descubrieran.

Desarrollaron, por otra parte, estos viajes, la navegación y la ciencia

geográfica. Las embarcaciones portuguesas (barca, barinel, nao,

berganttín, etc.) y en especial las _carabelas_ de velas latinas,

preferidas por sus condiciones marineras para viajes difíciles,

fueron las mejor construídas y equipadas de su tiempo. Los pilotos,

cosmógrafos y cartógrafos de Sagres y Lisboa, tanto portugueses como

extranjeros, perfeccionaron los instrumentos náuticos conocidos y

construyeron _portolanos_ notables. Los monjes del monasterio _Murano_

de Venecia (_Fra Mauro_, _Fra Bianco_, etc.), dibujaron, por orden y á

expensas del Príncipe Enrique, el célebre mapa _Camaldolese_, acaso el

más completo de su época. El sabio cosmógrafo alemán _Martín Behaim_,

miembro durante años de la "_Junta de Matemáticos_" del Rey Juan II,

introdujo en Portugal las célebres tablas astronómicas (_efemérides_),

impresas años antes en Nuremberg, y construyó su afamado globo

terráqueo. Las ideas de _Ptolomeo_ y _Pomponio Mela_ sobre la

conformación de tierras y mares, cambiaron radicalmente[489].

[489] _Cheyney._ Loc. cit. _Fiske._ Op. cit. 1, pág. 321,

etc. _Major._ Op. cit. Cap. XIX á XXI y sus referencias. _C.

Raymond Beazley_ en Am. Hist. Review. (Vol. XVI. núm. 1.

Oct. 1910) pág. 11 y sigtes. _I. Janssen._ L'Allemagne et la

Reforme. I. (Allemagne á la fin Moyen Age. Trad. _Paris_) pág.

112 y sigtes.

[Ilustración: Fig. 339.--La tumba de un Jarl Vikingo.]

Entre los arriesgados y hábiles marinos que acompañaron al ilustre

descubridor del Cabo de las Tormentas ó Buena Esperanza en su célebre

viaje, estaba _Bartolomé Colón_, hermano menor del que luego había

de descubrir el Continente Americano. Poco tiempo después y como más

adelante veremos, le encontramos en Inglaterra negociando con sus

monarcas el proyecto de su hermano Cristóbal que había concebido el

genial designio de traficar con el ensoñado Oriente, de monopolizar sus

riquezas, de llegar en fin al Cathay de Marco Polo, _navegando hacia el

Oeste_.

[Ilustración: Fig. 340.--Buque portugués (siglo XV).]

Aquel oscuro navegante Genovés que había vivido año tras año en

Lisboa, ignorado del mundo entero, iba á dar fin al período medioeval

é incierto de los viajes Italianos y las exploraciones Africanas,

iniciando gloriosamente la era de los grandes descubrimientos.

[Ilustración]

[Ilustración]

Compendio de la historia general de América. Tomo I · 第 85 / 115 题