1.--La familia Uto-Azteca. 2.--Shoshoneanos. 3.--Sonoras. 4.--La
Confederación Azteca. 5.--La guerra. 6.--Tributos y modo de
recolectarlos. 7.--El derecho á las tierras y su distribución.
8.--Gobierno y organización social. 9.--La esclavitud. 10.--La
familia. 11.--Los mercados. 12.--Tribus de Michoacan Nicaragua, etc.
13.--Los Mayas. 14.--Los calendarios. 15.--Agricultura. 16.--Artes
mecánicas. 17.--Pintura y Escultura. 18.--La escritura simbólica.
19.--La Arquitectura. 20.--Religión y Magia. 21.--El Sacerdocio y su
influencia. 22.--Conclusiones generales.
La familia Uto-Azteca.
1.--De todas las familias lingüísticas del Norte de América, la llamada
_Uto-Azteca_ es acaso la más interesante para nuestra historia, no
sólo por su gran extensión territorial y su luctuosa resistencia á los
Conquistadores Españoles, sino por la singular cultura á que alcanzaron
muchos de sus miembros.
[Ilustración: Fig. 226.--Ruinas del Templo de Chichen-Itza.]
Se hablaban dialectos _Uto-Aztecas_ desde el Itsmo de Panamá hasta las
orillas del Río Colombia en el Estado de Oregón (E. U.), y desde las
costas del Océano Pacífico hasta el Golfo de Méjico[340].
[340] Vse. _Brinton_, A. R. pág. 118. La familia _Uto-Azteca_
es la más numerosa de las hoy existentes en Norteamérica.
Según los censos Norteamericanos y Mejicanos, vivían en
ambos territorios, en 1880, cerca de 2.000.000 de indios á
ella pertenecientes. Vse. Anales del _Ministerio de Fomento,
Méjico_, para 1881, citados por _Brinton_, op. cit., pág. 120
Comp. _Orozco_ y _Berra_, Geog. Lenguas Méjico, IX parte,
página 252, etc.
Las principales tribus de esta familia lingüística eran las
_Shos-honeanas_, en el Norte, las de _Sonora_, _Chihuahua_, etc., en
el Centro, y las de los _Nahuas_ ó _Aztecas_, en el Sur. La lengua de
estas últimas tribus (_Nahuatl_) predominó sobre las demás. Sin perder
su carácter aglutinante é incorporativo, llegó á tener formas fijas,
sonidos relativamente armoniosos y aun principios de inflexión. La
unidad de origen lingüístico de las tribus de la familia _Uto-Azteca_
es hoy para los filólogos un hecho indiscutible[341].
[341] Se debe esta conclusión principalmente á los admirables
trabajos filológicos de _Joh. Carl. Ed. Buschman_, que
dedicó gran parte de su vida á seguir los rastros de la
lengua _Nahuatl_ ó _Azteca_ en Méjico y Estados Unidos. Vse.
_Buschman_. Die Spuren der Aztechischen Sprache im Nordlichen
Mexico, etc. (Berlín, 1859), pág. 815 y sig. Cse. también
_Buschman_. Gramatik der Sonorischen Sprachen, Pte. I, pág.
266, y Pte. II, pág. 215 y sig. _Pérez de Rivas._ Triunfos,
etc., lib. I, cap. XIX. _Powell._ Int. to the Study of Indian
languages (B. A. E., 1880, 2.^ª Ed.), pág. 43 y sig. _Conde de
la Viñaza._ Op. cit., cuadro Alfco., etc., pág. 371 (Nahualt),
pág. 372, 378, 383, 388, 390, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 227.--El Lago de Méjico, según _Clavijero_.]
Shoshoneanos.
2.--Los _Shoshoneanos_, con sus numerosas bandas, ocupaban hasta el
siglo pasado el territorio que se extiende desde el Río Columbia hasta
el Estado de Durango, en Méjico. Pertenecen á este grupo lingüístico
los formidables _Comanches_, de cultura y costumbres muy semejantes á
las de los _Sioux_ ó _Dakotas_ y los _Hopis_ ó _Moquis_, de la región
de los Pueblos (_Arizona_), cuya superior cultura describimos en los
capítulos anteriores[342].
[342] _Bourke._ Snake Dance of the Moquis, etc., pág. 57 y
sig. _Farrand._ Op. cit., pág. 95, 98, 118, 119, etc., y
144, 146, 147. _Fewkes._ Hopi Katcinas, etc. (21, Rep. B. A.
E.), pág. 120 y sig. _H. B. A. Ind._ (B. A. E.), pág. 327
(Comanches), 521 (Hopis) y sus abundantes bibliografías.
_Brinton._ A. R., pág. 120 y sig. _Clark._ Ind. Sign. Lang.,
pág. 118 y sig. _Thomas._ Op. cit., pág. 139, 229, etc.
Sonoras.
3.--Las tribus más interesantes de la rama de los _Sonoras_ fueron
los _Pimas_ (Valles del Río Gila, etc.) y los "_Tarahumares_" y
"_Huichols_" de las cercanías de la Sierra Madre. Merecen los _Pimas_
especial atención, no sólo por ser ellos ó sus antepasados inmediatos
los constructores de los hoy ruinosos monumentos conocidos con el
nombre de "_Casas Grandes_" (Chihuahua), sino por sus adecuadas
viviendas de adobe y extensa irrigación de sus campos.
La cultura de estas tribus es muy semejante á la descrita de la región
de los _Pueblos_. La evangelización de las aldeas de los _Pimas_
(_Pimería alta y baja_) por el extraordinario y apostólico _P. Kino_ es
uno de los episodios más brillantes de la historia de la Compañía de
Jesús en América[343].
[343] _Mota Padilla._ Hist. Nva. Galicia (Edición Icalbazceta,
1870), pág. 71 y sig. _Tello._ Fragmentos Hist. Nva.
Galicia (Doc. Méjico. II, 369). cap. IX á XXXV. _Pacheco_ y
_Cárdenas_. Doc., vol. XV, pág. 392, 398. _Herrera._ Dec.
VIII, cap. XXIII, etcétera. _Winship._ Coronado Expedition,
14 Rep., B. A. E., pág. 350, 356. etc., y sus bien elegidas
fuentes y referencias. _Mda. Stevenson._ The Sia (11 Rep., B.
A. E.), pág. 20 y sig. _Davies._ Spanish Conq. New Mexico,
pág. 351-52 (Expción. Vargas, 1692). _McGee._ Seri Indians (17
Rep., B. A. E., 1.^ª pte.), pág. 254 y su copiosa bibliografía
sobre Misioneros Jesuítas en N. A. Sobre las Exploraciones y
trabajos. _P. Kino._ Vse. Apostólicos Afanes S. J. (Barcelona,
1754). pág. 59 y sig., y la preciosa carta circular del P.
Provincial de México á los PP. Ples, de España (1752), B. N.
Madrid, Ms. PV., fol. 32, núm. 82, etc.
Los "_Tarahumares_" y "_Huichols_" fueron tribus tranquilas, laboriosas
y sedentarias, que conservan hasta hoy la mayoría de los ritos,
costumbres y creencias mágicorreligiosas que estudiaron en sus
rancherías los misioneros de los siglos XVII y XVIII[344].
[344] _Lumholtz._ Unknown Mexico, vols. I y II. _H. B. A.
Ind._ (_B. A. E._), pág. 575 y sus referencias.
[Ilustración: Fig. 228.--Ruinas del Palacio de Chichen Itza (Yucatán).]
La Confederación Azteca.
4.--Entendemos por tribus _Aztecas_, _Nahuatl_ ó _Mejicanas_ los de
la familia _Uto-Azteca_, que hablaban la lengua _Nahualt_. Ocupaban
estas tribus la cuenca del Océano Pacífico y regiones montañosas
adyacentes, desde el Río del Fuerte, en Sinaloa (26° lat. Norte), á las
fronteras actuales de Guatemala, excepto una pequeña parte del Itsmo de
Tehuantepec Las agrupaciones más poderosas de esta familia lingüística
formaron en la meseta del Anahuac, la célebre _Liga_ ó _Confederación
Azteca_, llamada comúnmente _Imperio de Montezuma_ ó _Mejicano_.
Componían esta Confederación las tres poblaciones de _Tenochtitlan_
ó _Méjico_, _Tlacopan_ y _Tezcuco_, con sus territorios propios y
los de sus tributarios. La capital de la Confederación y el asiento
de su Gobierno estaban en _Tenochtitlan_, situado estratégicamente
en el centro de uno de los lagos (Tezcuco), del estupendo valle de
Méjico, que circundan las elevadísimas y volcánicas cumbres del
"_Popocatepetl_" ó "_montaña que humea_" y el "_Ixtaccihuatl_" ó
"_mujer que duerme_"[345]. A semejanza de los Confederados Iroqueses,
los _Mejicanos_ tenían obligación de ayudarse mutuamente en sus
guerras, de cuyo botín pertenecía una quinta parte á Tlacopan y cuatro
quintas á Méjico y Tezcuco.
[345] Vse. _Brinton_. A. R., pág. 128. _Thomas._ Op. cit.,
pág. 233 y sig. _Keane_ en Stanford's Compendium. Cent. &
South Amca., vol. II, pág 45 y sig. _Fiske._ Discovery II,
pág. 38 y sig. _Dodd Mead's._ Cyclopedia "Mexico".
[Ilustración: Fig. 229.--Ruinas de Mitla.]
Reducida al principio la _Confederación_ á los límites del valle de
Méjico, traspasó bien pronto sus escarpados baluartes, y al principio
del siglo XVI, años antes de la Conquista Española, alcanzaban sus
dominios hasta Nicaragua por el Sur y desde el Mar Pacífico hasta el
Atlántico[346].
[346] Vse. _Prescott_, Conq. of Mexico, pág. 11 y sig.
_Clavijero._ Stor. del Messico I, lib. II. _Ixtlilxochitl._
Hist. Chichimeca, cap. 32, etc. _Veytia._ Hist. Ant., libro
III, cap. III. _Torquemada._ Mon. Ind., lib. II, cap. XXX.
_García Icalbazceta._ Obras (Ed. Agueros, 1896), vol. I,
pág. 310, 363 y sig., lib. II, pág. 148. _Fdo. Alvaro de
Tezocomoc._ Crón. Mexicana (Pub. en vol. IX de _Kinsborough_.
Ant. of Mexico), cap. I, pág. 5. _Bandelier._ 10^{th} Annual
Rep. Peabody Mus., pág. 96 y sig., etc., etc.
No corresponde á nuestro elemental estudio el dilucidar críticamente
las incertidumbres y oscuridades del origen é historia precolombiana
de los _Aztecas_, ni mucho menos la de sus antepasados, _Toltecas_,
_Chichimecas_, etc., cuya existencia misma es discutible y cuyo pasado
se esfuma entre las nieblas prehistóricas.
[Ilustración: Fig. 230.--Bajo relieve del Santuario de Chichen Itza.]
Prescindiremos, pues, de tales investigaciones, limitándonos á exponer
el verdadero carácter histórico de la _Confederación Azteca_ y las
principales causas y elementos sociales, etc., que contribuyeron á
elevar la cultura de sus tribus[347].
[347] Vse. _Prescott_. Op. cit., ch. I, apce. pte. I, etc., y
sus autoridades y referencias. _Thomas._ Op. cit., pág. 235 y
sig. _Winsor._ N. & C. H. of America, chap. III, vol. I, pág.
132, 153 y las autoridades citadas en sus págs. 155 y sig.
_Brinton._ Am. Race, pág. 126 y sig. _Bancroft._ Nat. Races,
ch. 5-7. _Bandelier._ 11^{th} Report Peabody Museum, pág. 387
y sus admirables notas críticas y abundantes referencias.
La guerra.
5.--Los _Mejicanos_ propiamente dichos pertenecían al orden más
elevado de las tribus Americanas sedentarias. Su principal ocupación
no fué, sin embargo, la Agricultura, sino la guerra. No haciéndola se
consideraban "_ociosos_". No tenían ejércitos permanentes. Todos los
hombres hábiles de la tribu se consideraban como guerreros, y desde su
niñez se les educaba para la lucha. Las armas se guardaban en almacenes
públicos (_tlacochalco_), adjuntos al templo principal (_teo-calli_),
pertenecían á la comunidad y se repartían á los jefes y guerreros
cuando así lo ordenaba el _Consejo_. No había nobleza de ninguna
especie. Los capitanejos eran tales, mientras se les consideraba
dignos de serlo. Había entre ellos categorías y grados militares,
según fueran simples jefes de clan ó linaje, ó jefes distinguidos de
las cuatro secciones (_calpulli_) en que estaba dividido Méjico.
Sobre todos estos jefes secundarios estaba el "_tlacalecuhli_" ó
"_jefe de hombres_", llamado "_emperador_ ó _rey_" por los antiguos
cronistas[348]. Este jefe superior _no fué absoluto ni autocrático_. Su
autoridad y posible despotismo estaba limitado por el _Consejo Supremo_
(_Tlacopan_) y por el _jefe civil_ superior que con él alternaba en
el mando. Su cargo era electivo dentro de determinado clan ó linaje,
vitalicio, y gozaba, mediante su solemne consagración, de privilegios y
poderes sacerdotales[349]. Podía también ser desposeído del cargo, como
lo fué el desgraciado "_Motezuma_" en las luchas con los Españoles.
Cubríase el "jefe de hombres" de arreos brillantes y multicolores
enjalmas, y sólo él y su asociado civil ó "_cihuacohuatl_", de que más
adelante hablaremos, podían llevar aquellas "calaveras de plumería
con sus penachos verdes y rodelas de lo mismo" y aquellas "ajorcas y
pulseras de oro y plumas en la nariz, los brazos y los tobillos", de
que nos dan aproximada idea los hermosos relieves de la llamada "_Cruz
de Palenque_"[350].
[348] _Bandelier._ On the Art of War, etc. (10^{th} Report
Peabody Museum, pág. 96 y sigtes, y sus notas y referencias).
_Waitz._ Amerikaner, vol. II, pág. 38 y sigtes., etc., etc.
[349] Vse. _Fiske_. Op. cit., I, pág. 118 y sig. _Bandelier._
Loc. cit. (10^{th} Report), pág. 123 y sigtes. _Bancroft._
Nat. Races, etc., II, pág. 145 y sigtes.
[350] Vse. _Charnay_. Am. Cities of the New World, pág. 215 y
sigtes., y los bajo-relieves existentes en el Museo de Madrid.
[Ilustración: Fig. 231.--Tipos Mayas (actuales).]
La guerra se hacía con cualquier pretexto, las más de las veces sin
ninguno, y tenía en primer lugar por objeto _procurarse subsistencias_,
y en segundo _obtener víctimas humanas_ para satisfacer las exigencias
de un culto que exigía sacrificios sangrientos por lo menos veinte
veces en el año.
Las campañas se decidían por el Consejo y se proclamaban en los
"_teo-callis_" con enormes atambores de tañido triste y solemne[351].
Se movilizaban en seguida jefes y guerreros, se convocaban los
tributarios, se repartían armas y provisiones y hasta se formaba un
convoy auxiliar, necesariamente limitado por la corta duración de las
expediciones y por la falta de animales de arrastre.
[351] _Bandelier._ (10 Rep., nota 139). _Bernal Díaz del
Castillo._ Op. cit., ch. XCII. _Prescott._ Op. cit., II, pág.
362.
[Ilustración: Fig. 232.--Ruinas del Templo de Xochicalco.]
Una vez reunidos los guerreros y sus auxiliares, emprendían juntos
la marcha hacia el territorio enemigo, ó mejor dicho, hacia la zona
desierta que separaba entre sí las diversas tribus. Allí se detenían,
lanzaban sus gritos de guerra, que el enemigo contestaba á lo lejos,
y tomaban después en silencio sus posiciones estratégicas, sin turbar
hasta que amanecía la traidora serenidad de la terrible noche que
precede á todo ataque indio.
Apenas rayaba el alba, avanzaban entre fieros aullidos, iniciando
con furia la salvaje lucha de retiradas aparentes, emboscadas felinas
y refriegas largas y sangrientas, que no cesaba hasta que uno ú
otro de los combatientes cedía el campo[352] é iniciaba la retirada
hacia las cabañas ó defensas. Si los vencidos conseguían detener á
sus perseguidores con algún obstáculo natural (declives de montaña,
barrancos, ríos, etc.) ó artificial (albarradas, murallones, cercas
de piedra, etcétera)[353], contentábanse los Mejicanos con el botín
del campo de batalla, aseguraban los cautivos con yugos de madera,
ó cortándoles los tendones de los pies si hacían resistencia, y los
llevaban á Méjico para sacrificarlos.
[352] Los Mejicanos fueron muchas veces escarmentados por
sus enemigos, como en el ataque á Mechoacan (1479, según
_Chavero_, Calendario Azteca, pág. 4), por ejemplo, que no se
atrevieron á repetir. Vse. _Bandelier_, 10^{th} Report, pág.
142 y notas 176, 177, 178, 179 y 180.
[353] _Mendieta._ Hist. Ecles. Ind., lib. II, pág 131 (Edición
Icalbazceta). Vse. _Bandelier_, 10^{th} Rep., pág. 139 y sig.,
notas 164, 165, 166, etc., y en especial notas 185 y 186.
Compárese _Squier_, Perú, Inc. of Travel, etc., pág. 116 y
sig., sobre las fortificaciones Incásicas (Pisac, Piquillacta,
etc.), muy superiores á los Aztecas, que apenas llegaron á los
"pucarás" ó fuertes de los Aymarás, de Bolivia, op. cit., pág
191.
[Ilustración: Fig. 233.--Sacerdote Hopi (Danza de la Serpiente).]
Si los vencidos no podían refugiarse convenientemente, entraban los
Mejicanos á sangre y fuego en sus aldeas, hasta que hacían Señales
de paz, se declaraban sometidos y pagaban por adelantado un año de
tributo. A veces los Mejicanos atacaban de noche y sin previo aviso. La
escena de estas sorpresas nocturnas, verdaderos asaltos de tigres entre
tinieblas, puede acaso imaginarse, pero no se describe fácilmente.
[Ilustración: Fig. 234.--Página del _Códice Cortesiano_.]
Claro es que las tribus más poderosas y audaces eran aquellas cuya
situación defensiva, natural ó artificial, era menos vulnerable. El
pueblo de «_Tenochtitlan_», rodeado por todas partes de agua, merced á
sus calzadas y sus acequias[354], ocupaba una posición prácticamente
inexpugnable para los guerreros indios del siglo XV. Como más adelante
veremos, su extraordinaria resistencia al heroico asedio de los
Conquistadores españoles del siglo XVI, es una de las más hermosas
páginas de la historia militar de la desgraciada raza indígena.
[354] Vse. _Bandelier_. 10^{th} Report. pág. 149, notas 189,
190, 191 y 192. _Prescott._ Op. cit., lib. IV, caps. V á VIII
y la preciosa descripción de _Icalbazceta_, Obras I, Opúsculos
varios, pág. 317, 336 y sig.
[Ilustración: Fig. 235.--Teocalli en Palenque.]
Tributos y modo de recolectarlos.
6.--Los _Confederados Aztecas_ no ocupaban nunca con carácter
permanente los pueblos conquistados, ni dejaban en ellos guarniciones
de ningún género. Se limitaban á imponer á los vencidos pesadas cargas
personales y á exigirles _tributos_ diversos. Los _tributarios_
estaban, por ejemplo, obligados á proporcionar á sus dominadores
contingentes de hombres y armas para sus expediciones guerreras
y á sostener las huestes de sus tiranos, si decidían acampar en
su territorio[355]. La más insignificante resistencia de los
_tributarios_ al cumplimiento de sus pesadas cargas, se castigaba por
los Confederados incendiando la aldea rehacia, saqueando sus graneros
y sacrificando á sus habitantes, sin distinción de edades ni sexos.
_Los Consejos_ de las tribus Confederadas nombraban agentes especiales
(«_calpixqui_», _recolectores de cosechas_) para recolectar de los
pueblos vencidos la parte de tributo que correspondía á cada uno de
ellos.
[355] Vse. _Fiske_. Op. cit., I, pág. 116 y sigtes.
_Prescott._ Op. cit., cap. II, pág. 12, 26. _Bandelier._
11^{th} Rep., pág. 412, 413 y sus abundantes notas y
referencias.
[Ilustración: Fig. 236.--Parte del llamado _Palacio de Labna_
(Yucatán).]
La seguridad personal de estos odiados mandatarios estaba sólo
garantizada por la reputación de ferocidad de que gozaban los
_Confederados Aztecas_. Los _tributos_ propiamente dichos consistían
principalmente en _maíz_, pero podían también exigir alfarerías,
tejidos, ornamentos diversos, esclavos, mujeres, etcétera. Eran
llevados á Méjico por correos especiales, que al llegar á su destino
informaban, verbalmente ó con pictografías simbólicas, al "jefe de
hombres" de lo visto y oído entre los _tributarios_. Los soldados de
Cortés tomaron estos _correos indígenas_ por embajadores, y en tal
sentido hablan de ellos sus relaciones y crónicas[356].
[356] Vse., por ejemplo, _Bernal Díaz del Castillo_, Conq.
Nueva Esp., caps. XXXVIII y XXXIX, pág. 33, vol. II. Hist.
Prim. Ind.
El derecho á las tierras y su distribución.
7.--A principios del siglo XVI estaba el pueblo de Méjico dividido en
_cuatro partes_ ó _barrios_, en los que vivían en común los miembros
de cada clan, linaje ó grupo de parientes (_calpulli_), _con derecho
de usufructo_ del territorio que ocupaban (_calpullalli_). Los
«_calpullis_» no podían cambiar, enagenar, ó de otra manera, disponer
de sus «_calpullallis_». Ciertas parcelas de tierra se destinaban á los
jefes, pero ni ellos ni sus familias tenían sobre tales tierras derecho
alguno de dominio, y debían, por tanto, reintegrarlas al «_calpulli_»
cuando por cualquier motivo cesaban en sus cargos. El conjunto de estos
«_calpullallis_» formaban el _territorio tribal_ (_tlaepetlalli_),
en el que había un area más ó menos feraz y extensa, cuyas cosechas
se destinaban _privativamente_ á las necesidades gubernamentales,
al mantenimiento de los templos y demás edificios tribales ó á la
formación del _tributo_ en los pueblos tributarios.
[Ilustración: Fig. 237.--Relieve de Chiapas.]
Los «_calpullallis_» estaban divididos en parcelas cultivables
(«_tlalmilli_»), que se asignaban por las autoridades del clan ó
«_calpulli_» á los _jefes de familia_ del mismo (_patriarcado_) para
que los cultivaran en beneficio de los suyos. Si dejaban de cultivarlos
dos años consecutivos, ó si la familia que lo usufructuaba desaparecía
ó salía del «_calpulli_», pasaba la parcela en análogas condiciones á
otra de las familias del linaje[357].
[357] Vse. la relación de _Alonso de Çorita_ (1653), tomo
XLI. Colección _Muñoz_. Acad. de la Hist. Madrid. Costumbres
y Ftas. Indias Nva. España, Bca. Escorialense. Ms. K.,
iij 8, fol. 331 (_Anónimo_). Vse. también, en especial,
_Bandelier_, On the distribution and tenure of lands, etc.
(11^{th} An. Rep. Peabody Museum, pág. 39, y sig. y sus notas
y referencias).
[Ilustración: Fig. 238.--Mapa de las ruinas de la Sección Mejicana
(México).]
Las _costumbres hereditarias_ de los Mejicanos difieren de las de
la generalidad de las tribus Americanas. Los efectos personales del
difunto (salvo los que se sacrificaban en los funerales) pasaban á
_sus hijos varones_; sus derechos posesorios ó de usufructo sobre la
parcela ó «_tlalmilli_» que le había sido asignada, los heredaba el
mayor de sus hijos varones, y á falta de éste, los demás ó los hermanos
y tíos del muerto. El mayorazgo tenía obligación de cultivar la parcela
heredada y mantener á sus hermanos y hermanas hasta que contraían
matrimonio y obtenían á su vez (los varones) otra porción de tierra
cultivable. Si alguna de las hijas permanecía soltera por motivos
religiosos, era mantenida por el templo. Si alguno de los varones era
incapaz ó inválido, el «_calpulli_», en común, atendía á su miserable
subsistencia.
[Ilustración: Fig. 239.--Alfarerías Mejicanas.]
Gobierno y organización social.
8.--La Sociedad Mejicana aborigen, _esencialmente tribal_ y
_comunista_[358], fué una especie de democracia militar, en la que era
electivo todo cargo. La tribu estaba compuesta por _veinte_ linajes
(_calpullis_), agrupados en _cuatro_ fratrias[359].
[358] Vse. _Bandelier_. Op. cit., pág. 429 y sig. y sus notas.
_Fiske._ Discovery of America, I, pág. 401 y sig. _Nadaillac._
Am. Preh., pág. 210 y sig. _Herrera._ Déc. III, lib. IV, cap.
XV. _Torquemada._ Op. cit., lib. II, cap. LXVIII, pág. 189 y
sig. _Alonso de Zurita._ Rel. cit., fol. 17 y sig. _Motolima_,
Historia, etc., Trat. II, cap. V, pág. 110 y sig. _Relaciones
Ixtlilxochitl._ Vols. II, III, IV de la Coll. _Muñoz_
(Academia de la Historia). Comp. _Robertson_. Op. cit., vol.
IV, pág. 10 y sig. _Prescott._ Conquest of Mexico, pág. 6 y
sigtes. _Cartas Relaciones_ de _Hdo. Cortés_. Vol. I, pág. 1 á
153. _Bancroft._ Nat. Races, II, pág. 230 y sigtes., etc., etc.
[359] _Bandelier._ II Rep. Peabody Mus., pág. 385 y sigtes, y
sus notas y referencias.
Como en casi toda América, los «_calpullis_» Mejicanos tenían sus
propias denominaciones _totems_, sus sacerdocios, ritos, ceremonias,
arsenales y templos. Estaban también gobernados por un Consejo de
Jefes[360] (_tehcutli_), que á su vez elegía un jefe superior civil
(_calpullec_), y otro militar (_ahcacautin_ ó «_hermano mayor_»),
quien, además de su mando guerrero, ejercía en tiempo de paz funciones
penales y policíacas. Eran estos jefes respetadísimos en los
«_calpullis_», y sus cadáveres se cremaban ceremoniosamente[361].
[360] Vse. _Gomara_. Conq. de Mexico, Hist. Prim. Ind., I,
pág. 435 y sig. (_Caballería del Tecuitli_).
[361] Vse. mi capítulo II de este título y _Bandelier_,
12.º Rep. Peabody Museum, pág. 396 y sig., con sus notas y
referencias.
Los «_calpullis_» estaban agrupados en «_fratrias_» mágico-religiosas,
de carácter _esencialmente militar_. Las cuatro _fratrias Aztecas_,
por ejemplo, eran, en definitiva, cuatro divisiones ó cohortes de las
huestes tribales, con su respectivo capitán ó jefe.
[Ilustración: Fig. 240.--Ruinas de Mitla (Grecas).]
El conjunto de estos «_calpullis_» y «_fratrias_» formaba la _tribu_,
cuyo Gobierno Supremo residía en el Consejo Tribal (_tlatocan, lugar de
discursos_), compuesto de veinte miembros (_tlaotani, habladores_), uno
por cada «_calpulli_». Reuníase este Consejo una vez cada diez días,
salvo casos extraordinarios. Sus facultades eran omnímodas, sus deberes
directivos y judiciales, sus decisiones inapelables[362].
[362] Vse. _Gomara_. Op. cit, pág. 437 y sig. _Nadaillac._
Am. Preh., pág. 211 y sig. _Bandelier._ Loc. citado, pág.
397, 398 y sig., con sus notas y referencias. _Bernal Díaz
del Castillo._ Conq. Nueva España (Hist. Prim. Indias), II,
pág. 86 y sig. Compárese _Thomas_. Op. cit., pág. 305, etc.
_Prescott._ Conq. of Mexico, I, pág. 93 y sig. _Brinton._ A.
R., pág. 131 y sig. _Fiske._ Discovery, etc., I, pág. 101 y
sig., y las relaciones de _Palacio_, _Bustamante_, etc., en
los tomos I, XXXIX, LXII, LXXXVI, etc., de los Ms. de la Coll.
_Mata-Linares_ (Ac. de la Hist.).
Con prudenciales intervalos se reunía también el Consejo en sesión
magna y pública, á la que concurrían los veinte «_hermanos mayores_»
de los «_calpullis_», los capitanes de los fratrias, los jerarcas
sacerdotales, etc., etc. En tales _juntas tribales_ extraordinarias
podía pedirse la reconsideración de anteriores decisiones del Consejo,
fundándose en razones de interés público.
Tenía también la tribu Azteca _dos_ jefes supremos. El jefe _ejecutivo
civil_ llevaba el curioso título de «_cihua-cohuatl_» (serpiente
hembra)[363], y era respecto á la tribu lo que el «_calpullec_» para
los clanes. Cuidaba este funcionario de la ejecución de los decretos
del Consejo y de la recolección y distribución proporcional de los
tributos. Era también juez supremo y lugarteniente del «_jefe de
hombres_»[364].
[363] En la Mitología Azteca, "_cihuacoalt_" era esposa de la
suprema deidad de la noche, ó Tezcatlipoca. Vse. _Squier_.
Serpent Symbol, etc., pág. 160, 183. Compárese _Muller_.
Geschichte der Americanischen Urreligionen (Basel, 1855), pág.
41 y sig. _Fiske._ Discovery, I, pág. 111, etc.
[364] Vse. _Bandelier_ (12 Rep. Peabody Museum), pág. 660 y
sigtes. _Torquemada._ Op. cit., lib. XI, cap. XXIV y sigtes.
_Vetancourt._ Teatro Mexicano, pte. II, trat. II, ch. I.
_Bernal Díaz del Castillo._ Op. cit., cap. XCI. _Tezozomoc._
Cca Mexicana, etc., caps. XIX-XXI, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 241.--Estatua de Tlaloc (Chichen-Itza).]
El jefe militar de la tribu Azteca ó «_tlacatecuhli_», cuyas
funciones hemos especificado anteriormente, lo fué también de la
_Confederación_, cuyo carácter, esencialmente guerrero, dió al
oficio de «_tlacatecuhli_» excepcional importancia. Si á esto se
añade la investidura sacerdotal de dicho jefe y la servil veneración
de sus subordinados, no es extraño que los antiguos cronistas le
tuvieran por _rey ó emperador absoluto_ de los pueblos Mejicanos. El
«_tlacatecuhli_» _debía_ elegirse precisamente de entre los cuatro
capitanes de fratrias, y era _ungido_[365] en el templo principal del
"Dios de la Guerra."
[365] Vse. _Bandelier_ (12 Rep. Peab. Mus.), pág. 668 y
sig., y sus abundantes notas y referencias sobre el carácter
sacerdotal del "_Tlacatecuhli_". Comp. _Fiske_. Discovery,
I, pág. 109. _G. Brühl._ Die Culturvölker Alt. Amerikas,
pág. 337-8. _Gomara._ Op. cit. (H. Pvos. Ind., I), pág. 435
y sigtes. ("la jura y coronación del Rey"), etc. _Prescott._
Conq. of Mexico, pág. 22, 29 y sus notas y referencias.
[Ilustración: Fig. 242.--Pictografías en Sta. Rita (Honduras).]
La esclavitud.
9.--Aunque el carácter igualitario de las sociedades Americanas excluye
la idea de _clases_ ó _castas_[366], la esclavitud existía entre los
Mejicanos en forma limitada y rudimentaria. Eran tenidos por _esclavos_
los expulsados de los «_calpullis_» por su mala conducta, y en especial
los que dejaban dos años sin cultivo la parcela de tierra que les
había sido asignada. El que así delinquía contra su «_calpulli_» era
considerado como indigno de pertenecer á él, y si no quería morirse de
hambre debía perder su libertad y trabajar en una parcela ajena por
la miserable pitanza que su legal poseedor se dignara concederle.
Tenía éste sobre _su esclavo_ una especie de posesión exclusiva
(_adversus omnes_), un indiscutible derecho á _usufructuar su trabajo_
y aprovecharlo para cultivar su tierra. Si el esclavo persistía en su
indolencia, era castigado con penas infamantes; si recalcitraba, era
entregado á los sacerdotes para los sacrificios. Así se fué formando
entre los Aztecas una _casta_ especial y despreciada de parias, que
inicia la _esclavitud_ y robustece la idea de la _propiedad individual_
en las primitivas agrupaciones indígenas[367].
[366] _Prescott._ Loc. cit., pág. 70 y 71. Siguiendo
principalmente á _Sahagún_ y _Torquemada_, parece apuntar la
idea de que los mercaderes formaban "_clase_" ó "_casta_"
privilegiada en Méjico. La afirmación es errónea. No hubo
nunca en Méjico _casta_ ó _clase_ especial de _mercaderes_.
La consideración que algunos de ellos gozaron se debió á sus
hechos personales. Vse. _Bancroft_. Op. cit., vol. II, cap.
XII, pág. 387. _Bastian._ "Culturlaender", vol. II, pág. 697
y sigtes, y en especial _Bandelier_ (12 Rep.), páginas 600 y
sig., notas 69 y 80.
[367] Vse. _Prescott_. Op. cit., pág. 73 y sig. _Fiske._
Op. cit., pág. 109 y sig. _Herrera._ Déc. III, lib. IV,
cap. XV. _Alonso de Zurita._ Relación citada, fol. 41, etc.
_Torquemada._ Mon. Ind., lib. XIV, cap. XVI y sigtes., y en
especial _Bandelier_ (12 Report citado), pág. 610 y sigtes., y
notas 82 á 92.
[Ilustración: Fig. 243.--El "_Tlacatecuhli_" ó Jefe de hombres.]
La familia.
10.--La _familia_ Azteca se basaba generalmente en el _patriarcado_.
Los «_calpullis_» observaban _la ley de exogamia_. La mujer se
consideraba como _propiedad individual y exclusiva_ del marido,
siendo los lazos matrimoniales más fuertes que en las demás tribus
del Norte de América. El «_calpulli_» arreglaba privativamente los
enlaces[368] y castigaba severamente á los _adúlteros_, que eran
expulsados del «_calpulli_», perdían su protección y se convertían en
parias. Las leyes sociales del «_calpulli_» prescribían terminantemente
el matrimonio de todos sus miembros. Los que se negaban (salvo votos
religiosos) á contraerlo, tenían la misma pena que los adúlteros[369].
Claro es que no teniendo estas prohibiciones de _interés social_ base
_moral propiamente dicha_, no consiguieron evitar el concubinato, que
era lícito, y sólo limitado por la situación económica del individuo,
ni modificar en las tribus Aztecas los bestiales excesos y nefandos
vicios que los carcomieron y aniquilaron con su gangrena abyecta[370].
[368] _Bandelier._ Loc. cit., pág. 609 y 619 y sigtes. y notas
107 á 110. Comp. _Fray Antonio de Remesal_. Hist. de la Prov.
de S. Vte. de Chyapa y Guatemala, etc. (Madrid, 1619), lib.
VII, cap. XII.
[369] Vse. _Zurita_. Op. cit., pág. 118, 121. _Mendieta._
Hist. Eclesc. Indiana, lib II, ch. XXIV, pág. 126 y sigtes.
_Bandelier._ Report citado, pág. 609, nota 80. _Oviedo._
Hist. Ind., libs. XXXII y XXXVIII, vol. III. _Las Casas._
Apologética, caps. LII á CVIII, etc.
[370] Vse. _Bandelier_. Rep. cit., pág. 625 y sig., y notas
124, 128. Sobre los repugnantes vicios contra natura. Vse.
_Bernal Díaz del Castillo_, cap. CCVIII, pág. 309. La carta
del _P. Piere de Gaud_ en Col. _Ternaux-Compans. Doc._, 1.ª
serie, vol. X, pág. 197, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 244.--Piedra del Sol (Museo de Méjico).]
Mercados.
11.--El patriarcado, la esclavitud, las costumbres matrimoniales y las
hereditarias de los Aztecas demuestran claramente que el concepto del
valor é importancia de la _propiedad personal_ había hecho camino en
el primitivo Méjico. Confirma esta importante conclusión histórica la
indudable existencia en los poblados Aztecas de _mercados_ y _ferias_
regulares y frecuentes. Celebrábanse tales mercados cada cinco días.
El tráfico era activísimo. Se trocaban granos, cacao, alimentos,
bebidas, vestidos, ornamentos, útiles, armas, alfarerías[371] y
demás objetos necesarios para la vida material del indígena, para el
adorno y sostenimiento de sus mansiones comunales y para la provisión
de aquellos ágapes bárbaros, cuya abundancia y suntuosidad tanto
deslumbraron á los Conquistadores Españoles, que no vacilaron en
compararlos con los opulentos festines de la antigüedad clásica[372].
[371] Vse. _Bernal Díaz del Castillo_ (Cap. XCII, pág. 89, H.
P. Ind., II). _Gomara._ Op. cit., pág. 347 (H. Prim. Ind., I).
_Cartas de Relación_ de _Cortés_ (Carta II, pág. 32). (Hist.
Prim. Ind., I): "Hay á vender muchas maneras de filado...
que parece propiamente alcaicería de Granada", etc. Comp.
_Bandelier_ (12 Rep.), pág. 601 y sigtes. _Prescott._ Op.
cit., I, pág. 71 y sigtes. _Fiske._ Discovery, I, pág. 108 y
sigtes. y las notas y referencias de los anteriores.
[372] Vse. _Cortés_. Cartas de Relación, I, II, pág. 17 á 50
(Hist. Prim. Ind., I). _Bernal Díaz del Castillo._ Op. cit.,
pág. 86: "De la manera é persona del gran Montezuma, y de cuán
gran Señor era" (Cap. XCI). Compse. _Morgan_. Houses & House
life, etc., pág. 240 y sigtes. y su famoso ensayo crítico
"_Montezuma's Dinner_" (North Am. Review, Abril, 1876).
No se usaban en los mercados pesas ni medidas. Las transacciones eran
simples permutas, sin moneda ó intermediario de cambios, á no ser
que consideremos como tal á aquellos «_zontlis_» y «_xiquipiles_»
de cacao, á aquellos "cañutillos de ansarones llenos de granitos de
oro" ó á los pedacitos de estaño ó cobre en forma de _T_, de que
nos hablan los antiguos cronistas[373]. Había en estos mercados
tribunales de justicia. Los _robos_ y demás delitos eran frecuentes, el
_enjuiciamiento_ sumario y las penas cruelísimas y bárbaras[374].
[373] _Prescott._ Op. cit., pág. 63 á 76. _B. Díaz del
Castillo_, pág. 89:... "y por el largor y gordor de los
cañutillos tenían entre ellos su cuenta que tantas mantas ó
que "_jipiquiles de cacao_" valía..." Compse. _Bandelier_.
(12 Rep.), pág. 602, nota 74. Conforme al sistema numeral
de los Mejicanos, la base para contar los "_cacaos_" era el
número 20: así 400 cacaos (20 x 20) formaban un "zontlie", 20
"zontles", ó sean 8.000 un "_xiquipilli_" y tres de éstos una
_carga_ (24.000 gramos). Vse. _García Icalbazceta_, Obras,
vol. I, pág. 323 y sig.
[374] Vse. _Prescott_. Op. cit., pág. 3 y sig. _Nadaillac._
Am. Preh, pág. 313. _Bandelier_ (12 Rep.), pág. 609 y sus
notas.
Tribus de Michoacan, Nicaragua, etcétera.
12.--No estuvo limitada la civilización Azteca, que en sus rasgos
esenciales dejamos descrita, al territorio del Anahuac y sus
cercanías. Con raras excepciones las tribus principales de la llamada
por los Arqueólogos Norteamericanos _«Sección Mejicana» (División
del Pacífico)_[375], no obstante pertenecer á distintas familias
lingüísticas, se diferenciaron poco en sus culturas. No es aventurado,
pues, el considerarlas como vástagos ó desmembraciones de un mismo
tronco etnológico, de una civilización única en su antigüedad y
orígenes, en vez de estudiarlas como grupos culturales distintos,
desarrollados á la par en regiones geográficas diferentes[376].
[375] Vse. _Thomas_. Op. cit., chap. XVI, pág. 233 y sigtes.
Comp. _Brinton_. A. R., pág. 153 y sigtes. _Nadaillac._ Am.
Preh., pág. 263 y sigtes. y sus notas.
[376] Vse. _Thomas_. Op. cit., pág. 312 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 245.--Idolo de un templo Maya.]
Acaso la organización político-social de la _Confederación Azteca_
fué superior á la de sus vecinos; pero es indudable que aventajaron
algunos de éstos á las tribus _Nahuatl_ en otros aspectos de su cultura
indígena.
[Ilustración: Fig. 246.--Pirámide del Sol en San Juan (Teotihuacán).]
Los _Tarascos_ de _Michoacan_ formaron pueblos progresivos y
sedentarios. Sus habitaciones de piedra y mezcla, sus orfebrerías y
trabajos en pluma y sus admirables armaduras, rodelas, escarcelones,
etc., etc., atestiguan sus adelantos materiales. Su lengua era
además armoniosa y llena de vocales, sus ritos y ceremonias
complicadísimos[377]. Los _Otomis_, vecinos de los anteriores (Chiapas,
Guerrero, etc.), cuya lengua era de las más extendidas en el Méjico del
siglo XVI, no fueron tan salvajes como algunos cronistas los pintan.
Eran tributarios de la _Confederación Azteca_, supieron cultivar sus
feraces tierras y se distinguieron por sus endechas, cantares y musical
instinto[378].
[377] Vse. _Brinton_. A. Race, pág. 137 y sig. _Thomas._ Op.
cit., pág. 339 y sig. _Dr. Nicolás León._ Anales del Museo
Michoacano, vol. I, pág. 114 y sig. _Bancroft._ Nat. Races,
etc., vol. II, pág. 407, 408 y sus bibliografías. _Beaumont._
Crónca. Mechoacan (Pcia.), vol. III, pág. 78 y sigtes. Hist.
Indios Mechoacan, por un _Frayle Menor Descalzo_, Bca. Escse.
(Ms. c-iiij-s-f.) Historia y ritos Indios Nva. España, Bca.
Escse. (Ms.) (_Anónimo_), x-i-j-21. _A. de Ulloa._ Países
entre Veracruz y Guanajuato. Am. Hist., Ccion. _Mata Linares_,
vol. 41., pág. 7 y sigtes. (Ms.). Colección _Muñoz_, vols. X,
XI, XII, Ac. Hist. (Ms.) (Crónica de Mechoacan). Véase también
_Cde. de la Viñaza._ Op. cit., pág. 390, etc., etc.
[378] Vse. _Brinton_, pág. 135 y sig. _Id._ Ancient Nahualt
Poetry (Lib. Aborig. Amer. Lit.), pág. 132 y sigtes.
_Sahagún._ Hist. Nva. España, lib. X, ch. 29. _Keane._ Cent. &
South America, II (Stanford's), pág. 100 y sigtes. _Thomas._
Op. cit., pág. 234. Se hablaba la lengua _Othomi_ ó _Hia-Hiu_
en todo el Estado de Querétaro y en parte de los de San Luis,
Guanajuato, Michoacan, México, Puebla, Veracruz y Tlascala.
Véase _Conde de la Viñaza_. Op. cit., pág. 378 (Tab. Gral.).
_Icalbazceta._ Bibliog. Mex. de siglo XII, núms. 114, 115, etc.
Los _Totonecas_ (Veracruz, etc.) fueron los probables constructores de
las pirámides y templos de _Teotihuacán_. Aunque tributarios también
de los _Aztecas_, les superaban en cultura. En su principal población,
la célebre _Cempoalla_, abundaban las casas de piedra, rodeadas de
jardines hermosísimos. Describen esta ciudad los antiguos cronistas
como un verdadero «_paraíso terrestre_», juicio que no parece muy
exajerado, teniendo en cuenta la situación geográfica de estos pueblos
y las notables ruinas en ellos descubiertas.
Los _Zapotecas_ de Oaxaca y sus vecinos los _Mixtecas_ (Guerrero y
costa del Pacífico), formaban agrupaciones poderosas independientes
y de avanzada cultura. Era tradicional creencia en los primeros que
las imponentes ruinas de _Mitla_, llamadas en su lengua «_Ryo-Ba_» ó
"entrada á la tumba", con sus enormes palacios de grandes salones y
monolíticas columnas, fueron sepulcro de sus antepasados. Supieron
también los _Mixtecas_ perpetuar en jeroglíficos la memoria de sus
mitológicas leyendas. La lengua _Zapoteca_ no dejaba de ser armoniosa.
Fué conocida en Méjico con el nombre de «_ticha-za_» ó «_lengua de los
nobles_».
Los Mayas.
13.--Dejando de lado algunas otras tribus de menor importancia
histórica que también poblaban los territorios de Méjico, Guatemala,
Nicaragua y Honduras á principios del siglo XVI[379], estudiaremos sólo
las pertenecientes á la familia lingüística «_Maya Quiche_», que por el
número y poderío de sus centros de población predominaron, al par de
los Aztecas, sobre todos los demás grupos indígenas de la "_Sección
Mejicana_".
[379] Chapanecas, Chontales, etc. Vse. _Brinton_. A. Race,
pág. 139 y sigtes. _Sahagún._ Hist. Nva. España, lib. X,
ch. VI. _Herrera._ Déc. II, lib. V, ch. VIII, y déc IV,
lib. X, ch. II, etc. _Strebel._ Alt. Mexico, pág. 71 y sig.
_Pimentel._ Leng. Indíg. Mexico, volumen III, pág. 341 y
sigtes. _Prescott._ Op. cit., pág. 162 y sigtes. _Bernal Díaz
del Castillo._ Op. cit., cap. XLI. _Desiré Charnay._ The
Ancient Cities of the N. W., caps. VII, VIII (Teotihuacán),
pág. 129, 482, etc. _Cortés._ Cartas de Relación II, pág. 13
y sigtes. H. Pvos. Indias (... II). _Gomara._ Op. cit., pág.
318 y sigtes. (H. P. I., vol. I). _Conde de la Viñaza._ Op.
cit., pág. 393, 399, 472, etc. (Tabla General). _Nadaillac._
Op. cit., pág. 364 y sigtes. _Thomas._ Op. cit., pág. 341,
268, 275, 318-19, etc. _Bandelier._ Arch. Tour., etc., pág.
74 y sigtes. _Sahagún._ Hist. Nueva España, lib. X, cap. VI.
_Oviedo._ Hist. Gral. de las Ind., lib. XXVIII, ch. XII y lib.
XLII, ch. V y sigtes. _Adam (L.)_. La langue Chiapaneque, pág.
3 y sigtes. _Peralta._ Costa Rica, Nicaragua, Panamá en el
siglo XVI, pág. 775 y sigtes. El nombre de esta tribu parece
originario del de su "_totem_", ó sea el guacamayo (Chapa).
Vse. _Brinton._ Op. cit., pág. 146, etc., y las Collec.
_Strebel_ (Mus. Etnol. Berlín).
Con excepción de los _Huaxtecas_, que habitaban al Norte del Estado de
Veracruz y Sur del de Taumalipas (Río Panuco y Golfo de Méjico), todas
las tribus de la familia _Maya-Quiche_ vivían en territorios contiguos.
[Ilustración: Fig. 247.--Lámina del Códice "_Porfirio Díaz_" (Mus.
Méjico).]
Los _Mayas_ propiamente dichos ocupaban los actuales Estados
del Yucatán, Campeche y parte del de Chiapas, y los _Quiches_
y _Cakchiquels_ se extendían hacia el Sur, en la República de
Guatemala[380].
[380] Vse. _Nadaillac._ Op. cit., pág. 264 y sigtes. _Thomas._
Op. cit., pág. 234, etc. _Bancroft._ Nat. Races, vol. IV, cap.
II y sig. _Brinton._ A. Race, pág. 135 y sigtes. _Winsor._ N.
& C. H. Am., I, pág. 132, y II, pág. 343, 397, 402, etc., y
sus notas.
Alcanzaron estas tribus el alto grado de cultura. Su remota afinidad
con sus vecinos los _Nahuatl_ parece desprenderse de sus tradiciones,
confirmadas en este punto por las investigaciones modernas[381].
[381] Vse. _Brinton._ Op. cit., pág. 154. _Herrera._ Déc. III,
lib. IV, cap. VIII. _Brinton._ The Maya Chronicles (Lib. of
Aborig., lit. I, 1882). _Sahagún._ Hist. N. E., lib. X, cap.
XXIX, sec. 12. _Thomas._ Op. cit., pág. 312 y sigtes., estudia
con critica clarovidencia estos problemas.
[Ilustración: Fig. 248.--Lámina del "_Códice Colombino_" (Museo de
Méjico).]
Los _Mayas_ eran muy cobrizos, de cráneo achatado (deformación
artificial), bajos y muy fuertes. Cuando por vez primera los
visitaron los Españoles, encontráronlos divididos en gran número de
grupos tribales independientes, fragmentos acaso de la legendaria
_Confederación de Nachan_, _Colhuacan_ (Ciudad de la Serpiente)
ó _Xibalba_, fundada por el fabuloso semidios _Votan_ en sus
peregrinaciones mesiánicas[382].
[382] Vse. _Brasseur de Bourbourg_. Hist. de Nac. Civil Am.
Centrale, II, pág. 57 y sigtes. _Torquemada._ M. Ind., I,
ch. XV, XX. _Bancroft._ Op. cit., V, pág. 619 y sigtes.; II,
pág. 523 y sigtes.; III, pág. 460 y sig., etc., etc. _J.
Pérez._ Katunes de l'histoire Maya, pág. 14 y sigtes. Sobre
la autenticidad, etc., de estos "Katunes" (de _kat_, piedra,
y _tun_, interrogar), ó piedras grabadas; vse. _Stephens_,
Yucatán, Ap. tomos I y II. _Winsor._ Op. cit., I, pág. 134.
Compse. también las Relaciones de _Ixtlilxochitl_ en Col.
_Muñoz_ (Ac. Hist.), vols. II, III, IV (Ms.)
Con certeza, sabemos muy poco de los usos, organización social y
costumbres de estas tribus. Vivían principalmente de sus cosechas de
maíz. Sabían aprovechar la miel y la cera de las abejas; eran tejedores
habilísimos y teñían sus finas vestiduras de algodón y sus preciosas
plumas con matices duraderos y brillantes[383]. Con sus fuertes canoas
llegaron hasta Cuba y mantuvieron con las tribus meridionales de las
costas del Golfo continuo y provechoso tráfico[384].
[383] Col. _Muñoz_ (Ac. Hist. Madrid), vol. LII. Copia Ms.
del recibo de la Casa de Contratación del envío de H. Cortés
(1519). Bca. Escse. (Ms.), _Costumbres de Nueva España_,
k-iiij-8. Descrip., Col. _Seller_, Museo Berlín, en Bull. 28
(1904), B. A. E., pág. 11 á 636. _Herrera._ Déc. III, lib. IV,
ch. V. _I. de Grijalba._ Crónica de la Orden de S. Agustín
(1624) Mexico, pág. 29 y sigtes. (B. Nal. Madrid, Raros).
[384] Vse. _Brinton_. Loc. cit. _Herrera._ Déc. I, lib. V,
cap. V. _Cogolludo._ Historia Yucatán (Madrid, 1688), pág. 7 y
sigtes. _Bdo. de Lizana._ Historia Yucatán (1633), (Ed. Museo
Nal. Mco.) pág. 31 y sig., etc.
De la historia y complicados mitos de los _Maya-Quiches_, sólo
encontramos en las crónicas noticias dudosas y fragmentarias[385]. Su
_Mitología_ y tradiciones han llegado, sin embargo, hasta nosotros,
si es que aceptamos, sin beneficio de inventario, las copias y
traducciones del célebre "_Popol Vuh_"[386], libro sagrado de los
_Quiches_ Precolombianos, ó los datos que nos proporcionan los "_Anales
de los Cakchiquels_" y los "_Libros de Chilam-Balam_", recopilados á
principios del siglo XVI por algunos indígenas _Yucatecos_[387].
[385] Vse., entre otras, _Landa_. Relación de las cosas del
Yucatán (Edición de _don Juan de Dios de la Rada y Delgado_,
Madrid, 1884). _Fuentes_ y _Guzmán_. Recordación Florida (Ed.
de _D. Justo Zaragoza_ 1882-83), I-II. _Oviedo._ Op. cit.,
vol. III, libs. XXXII, XXXIII, etc. _Las Casas._ Apologética
Hist. de las Indias (Ed. _Serrano_ y _Sanz_, Madrid, 1909),
en especial caps. CCXV á CCXLIV. _Gomara._ Op. cit., pág.
430 y sigtes. (H. Prim. Ind.). _Mártyr d'Anglería._ "De Orbe
Novo", déc. VI, lib. VI, etc. Respecto á la lengua Maya, su
extensión, etc., vse. _Conde de la Viñaza_, op. cit., pág. 385
(Quiche), 369 (Maya ó Yucateco), 360 (Huaxteco), etc., etc., y
sus referencias.
[386] Vse. _Brasseur de Bourbourg_. Popol Vuh, etc. (París,
1861). _Winsor._ N. C. H. A., pág. 116. _Brinton._ A. R., pág.
158.
[387] _Brinton._ Annals of the Cakchiquels (Pilh, 1885), que
es Extracto del Ms. incompleto encontrado en el Convento
de S. Fco., de Guatemala y pubdo. en el _Boletín Soc.
Econ. Guatemala_, núms. 29-43 con el nombre de "Memorial
de Tecpan-Atittlan". Los libros de _Chilam-Balam_ fueron
publicados por _Brinton_. ("Books of Chilam-Balam", Ess. of an
Am., pág. 255-73). Vse. también _Brinton_. A. R., pág. 158.
_Winsor._ N. I. H. of A., I, loc. cit., etc., etc.
Calendarios.
14.--Una de las pruebas más convincentes de la afinidad de las
tribus de la "_Sección Mejicana_" es la extensión y semejanza de su
peculiarísimo sistema de medir el tiempo.
[Ilustración: Fig. 249.--Relieves de Chiapas.]
El año solar Mejicano, etc., tenía 365 _días_. Los años se agrupaban en
_ciclos_ de 52 y _sub-ciclos_ ó _indicciones_ de cuatro, y se dividían
en dos partes, una de 360 días, ó sean 18 _meses_ de 20 días, y otra de
cinco _días_, que se añadían al último mes para completar los 365 días
del año. Cada uno de los 20 días del mes tenía su nombre y símbolo.
Los sacerdotes, sin embargo, numeraban los días sólo desde el 1 hasta
el 13 (número sagrado), repitiendo los nombres y números, á contar
del décimotercio. En esta forma, los días del mismo número y nombre
sólo ocurrían cada _trece_ meses de _veinte_ días, que formaban el año
_lunar_ ó _religioso_ (260 días), distinto del _solar_ ú _ordinario_
(365). Los días se indicaban también con signos especiales de
significado místico, semejantes á los esculpidos en la célebre y enorme
"piedra del sol", descubierta en la plaza de Méjico[388]. El calendario
_ceremonial_ ó _astrológico_ fijaba las fechas de los festivales
y sacrificios y servía también á los sacerdotes para combinar sus
cábalas, predicciones y horóscopos[389].
[388] Vse. _Thomas_. Op. cit., pág. 241. _Bandelier._ Arch.
Tour., pág. 54 y sigtes. _Bancroft._ Native Races, II-520,
IV-506. _Prescott._ Conq. of Mexico, pág. 68 y sig. _Winsor._
N. & C. H. of America, I, pág. 179. _Keane._ M. P. & P., pág.
410.
[389] Para las interpretaciones (hipotéticas) del sistema del
calendario Azteca-Maya y sus símbolos, vse. _Squiers._ Some
new discoveries, etc., Amer. Journ. of Science & Arts (2.ª
serie, Mayo 1849). _Brasseur._ Chron. Hist. des Mexicaines
(Actes Soc. Etnographie, 1872, vol. IV), y en especial
_Thomas_, op. cit., pág. 243, etc. _Id._ Day Symbols of Maya
Year (16 Rep., B. A. E.), pág. 199 á 265. _Id._ Mayan Calendar
Systems (19 Rep. B. A. E.), pág. 690, 818 y sus abundantes
referencias. Comp. _Fray Diego Durán_. Hist. de las Indias
de Nva. España, etc., II-231. (Edción. _José Fdo. Ramírez_,
Méjico, 1867-80).
Agricultura.
15.--Ya hemos visto que las tribus de la "Sección Mejicana" fueron
esencialmente sedentarias, y que el _maíz_ se cultivaba extensamente.
Los campos, en general pequeños, estaban bien roturados y se regaban
con acequias. Se cultivaban también en casi todas las tribus el cacao,
el _magüey_ ó áloe (_Agave Americana_), de usos variados é importantes
(papel, pulque, etc.), el algodón, que tejían hábilmente, la pimienta,
las judías y frutas diversas. Los trabajos agrícolas se consideraban
honrosos, y á ellos se dedicaban todos los varones hábiles del grupo,
exceptuando los sacerdotes, los funcionarios públicos y los jefes
militares[390].
[390] _Prescott._ Op. cit., pág. 61 y sig. _Brinton._ A.
R., pág. 131, 156, etc., y sus referencias. _Landa._ Rel.
Cosas del Yucatán (Ed. Madrid, 1881), I, pág. 110 y sigtes.
_Bandelier._ 11^{th} Rep. Peabody Museum y sus abundantes
notas y referencias.
Artes mecánicas.
16.--Son indudables los progresos de las tribus "_Nahuatl_" en las
Artes Mecánicas. Puede decirse que habían alcanzado la edad del bronce.
Muchas de sus armas, adornos y utensilios eran de esta aleación. Fueron
orfebres habilísimos. Las arracadas, zarcillos, ajorcas, collaricos,
moscadores, ventalles, etc., que envió Cortés al Emperador Carlos V,
asombraron á la Corte Española. Las alfarerías _Mejicanas_, en especial
las de la región Meridional, nada tenían que envidiar á las de sus
vecinos de la región de los _Pueblos_[391].
[391] _Thomas._ Op. cit., pág. 244. _Bancroft._ Nat. Races,
II-115, etc. _Fiske._ Op. cit., I-133 y sigtes. B. A. E.
(_Seller_, _Fosterman_, etc.). Descrip. Coll. _Seller_,
Museo de Berlín, Bull. 28, pág. 11 á 635. Comp. _Gomara_.
Op. cit., pág. 298: (Rescate que hubo Joan de Grijalba de
los Indios de Potonchan), y pág. 322: (El presente que
Cortés envió al Emperador por su quinto, etc.) Vse. también
_Winsor_. N. & I. H. of Amca. pág. 416 del tomo I, apce. IV, y
Catálogos Antigüedades Huavis (Oaxaca), Tecas y Matlatzincas
(Michoacan), por _D. Nic. León_ (Museo Nac. Mexico).
[Ilustración: Fig. 250.--Mapa ruinas de la Sección Mejicana (América
Central).]
Escultura y pintura.
17.--Poco tenemos que añadir á lo dicho en otro capítulo, al hablar en
general de la pintura y escultura indígenas. Es indiscutible que las
esculturas Mejicanas, sus ornamentados y colosales ídolos, sus formas
animales, y los variadísimos adornos de sus máscaras, discos, vasos,
columnas, etc., dan la nota más alta de las actividades estéticas de
la Raza Americana primitiva, pero también es cierto que en ninguno
de los restos llegados hasta nosotros como muestras de los perdidos
ó destrozados por las devastaciones del tiempo y de las guerras,
encontramos algo que pueda calificarse de _verdadera y exclusivamente
artístico_.
Otro tanto puede decirse respecto á la pintura. Las pictografías de
los escasos Códices _genuinamente Precolombianos_, que han podido
conservarse hasta hoy, y los laberínticos y desproporcionados dibujos
de algunos edificios en ruinas, son imitaciones convencionales de
formas vivas, sin arte, armonía ni belleza[392].
[392] _Thomas._ Op. cit., pág. 245 y sigtes. _Nadaillac._
Am. Preh., caps. VI y VII, pág. 263 y sigtes. Vse. los
Códices _Perezianus_ (Manuscrit dit Mexicaine núm. 2 de la
Bib. Imperiale, etc., París, 1864). _Fejervary Meyer._ Museo
Liverpool, Ms. 12.014 (Pdo. por el _Duque de Loubat_, 1901).
_Troano._ (Museo Arqueológico de Madrid). _Maya-Dresden._
Libría. Real Dresde (Reproducción _Foesterman_, Dresden, 1892)
los relieves de Palenque. _Winsor._ N. & I. H. of Aca. pág.
201, etc., etc.
La escritura.
18.--Muchas tribus de la "_Sección Mejicana_", y en especial los
_Cakchiquels_, _Quiches_ y _Mayas_, se aproximaron en sus pictografías
simbólicas al sistema de escritura _fonético_.
Si bien se ha observado que los _Aztecas_ no pasaron del sistema
de escritura _jeroglífico_, de interpretación convencional de los
símbolos, ó sugestión pictográfica de ideas asociadas, llamada por
algunos autores _escritura "ikonomática"_[393], parece ser que los
_Mayas_ adelantaron un paso más hacia el _sistema alfabético_,
representando con sus símbolos "_calculiformes_", verdaderos _sonidos
silábicos_. Este probabilísimo carácter _fonético_ de las pictografías
de la familia _Maya_, las separan claramente de las _Nahuatl_, con las
que algunos autores las confunden[394].
[393] _Thomas._ Int. N. A. Arch., pág. 246. _Prescott._ Op.
cit., pág. 45. _Nadaillac._ Op. cit., pág. 268. _Zorita._
Hist. Nva. Esp. (Ed. _Suárez_, 1910), I. pág 36, que sigue á
Benavente (Motolinia). _Clodd._ The Story of Alphabet, pág.
78. _Brinton._ The Ikonomatic Method of Picture Writing (Ess.
of an Americanist, pág. 213 y sigtes). _Isaac Taylor_, Hist.
of Alphabet, I-24.
[394] _Brinton._ Op. cit., pág. 157. _Thomas._ Mcripts. Mayas
(B. A. E.), Rep. I, pág. 209 á 245, 3^{rd} Rep., pág. 25,
6^{th} Rep., pág. 309, 19 Rep., pág. 418 y sig., Bull. 18 (The
Maya Year), etc. _Rosny._ Doc. Ecrits. Ant. Amca., pág. 71.
_Winsor._ N. & C. Hist. of Amca., I, pág. 196 y sig.
[Ilustración: Fig. 251.--Cuchillo de Sílice, mango de madera, con
incrustaciones de turquesas (_Coll. Hertz_).]
Tanto las pictografías _Nahuatl_ como las _Maya-Quiches_ eran de
colores brillantes y se hacían en pieles preparadas al efecto, en
tejidos de algodón ó fibras de áloe (_magüey_) y en las columnas,
muros, etc., de los templos y demás edificios públicos. Sus objetos
eran generalmente administrativos, ceremoniales, religiosos ó
mnemónicos.
El tiempo y las continuas y destructoras guerras por una parte, y
por la otra el equivocado celo de algunos eclesiásticos de pasados
siglos[395], han destruído casi todos estos preciosos ejemplares
pictográficos, imposibilitando hasta hoy la interpretación de los
poquísimos é incompletos _Códices_ indiscutiblemente Precolombianos que
se guardan en Bibliotecas y Museos y la de las inscripciones talladas
con símbolos idénticos en las numerosas ruinas de la América Central y
de Méjico.
[395] Vse. _Brasseur de Bourbourg_. Ms. Troano, I-9.
_Prescott_, I-103. _Brinton._ Myths., pág. 10, etc.
_Bancroft_, IV-92, etc. _Rosny._ Essay sur le dechiffiement,
etc. (París, 1876), pág. 5 y sigtes. _Bruhl._ Die Culturvolken
Alt. America, pág. 327, 350. _Winsor._ Op. cit., I, pág. 203.
Comp. el precioso estudio de _Icalbazceta_, De la destrucción
de Antigüedades Mejicanas, etc., en defensa del _Obispo
Zumárraga_ (Méjico, 1881, pág. 12 y sigtes.), á quien se
atribuye ligeramente, por muchos autores, la destrucción de
innumerables Ms. Mejicanos.
No pueden, por tanto, considerarse tales _Códices_, etc., como
_documentos_ históricos, propiamente dichos, sino como _monumentos_
arqueológicos, que demuestran por comparación la superioridad cultural
de los _Mayas_ sobre las demás tribus de la primitiva América[396].
[396] Los Códices Aztecas y Mayas más conocidos son, entre
otros, el _Codex Mendoza_, que se conserva en la Biblioteca
Bodleiana, el _Telleriano Remensis_ (Bca. Nacional París),
el _Vaticanus_ (Bca. del Vaticano), el de _Dresde_ (Bca.
de Dresde), el _Troano_ (Museo Arqueológico Madrid), el
_Cortesiano_ (Id. íd.), el _Pereziano_ (Bib. Nac. París), y el
_Tonalamatl_ (París, B. N.). Casi todos estos Códices han sido
lujosamente reproducidos por _Kinsborough_ (Am. Antiquities,
I á IX), _Foerstemann_, y en especial por los magníficos
infolios del _Duque de Loubat_ (_Tonalamatl_ Berlín, MDCCCC);
_Mexicano-Vaticano detto Ríos_, Roma, 1900; _Mexicano
Borgiano_ (Propda. Fide), Roma, 1898, etc. Sobre el origen,
carácter, procedencia, tentativas de interpretación, etc.,
consúltense las introducciones de _Seler_, etc., á las citadas
ediciones de _Loubat_, y en especial el resumen de _Winsor_,
op. cit., I, pág. 201 y sig. con sus notas y referencias.
Arquitectura.
19.--Patentizan también esta superioridad cultural los innegables
progresos de su arquitectura, evidenciados por las ruinas de sus
templos, palacios, etc. Corresponde á los arqueólogos el detenido
estudio de estas ruinas, por lo que nos limitaremos nosotros á
mencionar los más notables.
[Ilustración: Fig. 252.--El Anahuac según _Clavijero_.]
Partiendo de Zacatecas hacia el Sur, encontramos los murallones y
pirámides truncadas de "_Los Edificios_". Ya en el Anahuac, y en
el probable sitio de la histórica _Tula_, descubrimos fragmentos de
cariátides y columnas talladas, entre otras ruinas de casas ó templos.
Al N. E. de la ciudad de Méjico, y en la célebre _Teotihuacán_ (Ciudad
de los Dioses), divisamos las gigantescas pirámides _del Sol_ y _de la
Luna_ y los montículos y restos megalíticos que bordean el "_Camino de
los muertos_".
De la opulenta "_Tenochtitlan_" ó Méjico del siglo XVI nada queda ni se
ha descubierto, exceptuando algunas horribles imágenes y el supuesto
calendario de piedra porfírica de que hablamos anteriormente.
En las ruinas de _Xochicalco_ (Nahuas) podemos todavía admirar el cerro
perforado, con galerías y túneles, escalonado en amplias terrazas y
coronado con una especie de templo-pirámide de granito cubierto de
relieves y dibujos emblemáticos. Al Oeste de Puebla de los Angeles
está la conocida _Pirámide de Cholula_, y al entrar en el Estado de
Oaxaca las grandiosas é interesantes ruinas de _Mitla_, con sus enormes
recintos de columnas simplicísimas y sus murallas pétreas, cuajadas de
pictografías y tallas de abigarradas líneas, colores y formas[397].
[397] Vse. _Thomas_. Int. N. A. Arch., pág. 253, 269 y sig.
_Nadaillac._ Am. Preh., pág. 350, 368 y sig. con sus notas.
_Des. Charney._ Anc. Cities of the N. W., pág. 75, 152,
etc., caps. IV, V, VI, etc., y cap. XXIV, pág. 480 y sig.
_Winsor._ Op. cit., I, pág. 175, 186, etc., y sus notas y
referencias. _Bandelier._ Arch. Tour., pág. 40, 69, 233,
320, etc. _Id._ 10^{th} Rep. Peabody Museum, pág. 146 y nota
186, y pág. 184, nota 190, etc., etc. _Bancroft._ Op. cit.,
IV, pág. 530, 518, 471, 474 y sigtes. (en especial capítulos
VII y X). Compse. _Museo Mexicano_, I-185, etc. _Almaráz._
Memoria de los trabajos de la Comisión Científica de Pachuca
(Méjico, 1865, pág. 18 y sigtes). _García Cubas._ Estudio
Comp. entre las pirámides Egipcias y Mejicanas (Méjico, 1871,
pág. 4 y sig. _Guía Descrip. Mus. Nac. México_, pág. 19 y sig.
_Branz-Meyer._ Mexico as it was, etc., pág. 178 y sig. 3.ª
Edición). _Carriedo._ Palacios de Mitla (Ilustración Mexicana,
vol. II). _Fiske._ Op. cit., II-259 y sig. y las relaciones
antes citadas de _Cortés_ (en especial carta 2.ª). _Gomara_,
_Bernal Díaz del Castillo_ (en especial, capítulo LXXVIII),
etc., etc.
Siguiendo hacia el Este, hasta los valles del _Río Usumacinta_,
hallamos las pirámides, _teo-callis_ y palacios ruinosos de _Palenque_,
cuyas talladas losas, numerosas tumbas y colosales estátuas de figuras
tranquilas, solemnes y en actitud adorante han hecho pensar á algunos
Arqueólogos que la majestuosa _Palenque_ fué tal vez un lugar sagrado ó
centro religioso donde se congregaba un pueblo de devotos y residía el
alto sacerdocio de los Mayas.
[Ilustración: Fig. 253.--Tubería de Terra-cota en Oaxaca.]
Al Oeste, y en la región de los _Lacandones_, encontramos las ruinas
de la misteriosa "_Lorillard City_", y penetrando en la península
del Yucatán llegamos á las estupendas construcciones de _Uxmal_; á
la magnífica "_Casa del Gobernador_", con sus complicadas tallas; al
"_Palacio de las Monjas_" y la "_Cueva del Mago_"; á las no menos
asombrosas de "_Chichen Itza_", la llamada "_Torre del Caracol_" y
al "_Castillo_", de hermosas columnas imitando serpientes; á las
reliquias, también ophíticas, de "_Tikal_", etcétera, y, por fin, á
los soberbios despojos monolíticos de "_Copan_" (Honduras-Chorti),
la ciudad sagrada de los _Mayas_, que con las mencionadas ruinas del
_Yucatán_ representan la cúspide cultural de la _Sección Mejicana_,
la nota arquitectónica más alta de los artífices y constructores
indígenas[398].
[398] Vse. _Thomas_. Op. cit., pág. 276 á 305 y sus
referencias. _D. Charney._ Op. cit., pág. 194 á 262; 440 á
459; 371 á 414; 323 á 371; 459 á 482; 473 y sigtes., etc.
_Nadaillac._ Op. cit., pág. 319 á 335 y sigtes. y sus notas
y referencias. _Bancroft._ Op. cit., IV, pág. 289, 145,
118-79, etc. _Winsor._ N. & C. Hist. of America, I, pág. 191 y
sig.; 153 á 190; 190 á 198, etc., y sus notas y referencias.
_Stephens_ & _Caterwood_. Travels in Central America (N. I.
1841), II, pág. 310. _Rau._ The Palenque Tablet (Smithsonian
Contribution, vol. XXII). _A. del Río._ Desc. del terreno
y Población Antigua, Ac. Hist. Madrid, Ms. (Pub. en Dic.
Universal de Geografía, Méjico, tomo VIII, 528). _Brasseur de
Bourbourg._ Palenque, pág. 5 y sig. _Brinton._ M. of the N.
W., pág. 95 y sig. _Violet le Duc._ Habit Humaine, Int., pág.
69 y sig. _Brasseur de Bourbourg._ Hist. Nat. Civ. du Mexique,
etc., vol. II, pág. 23. _Palacio._ Carta á Felipe II en
_Pacheco_ y _Cárdenas_. Doc. Inéd., VI, 47. _Karl Scherzer._
Ein Besuch ben dei zumen von Quirigua (Viena, 1855, pág. 23 y
sig.) _Squier._ Nicaragua, etc. (Ed. 1860, N. Y.), pág. 207 á
362, etc.
Religión y Magia.
20.--Los _rasgos esenciales_ de las creencias mágico-religiosas y de
las Mitologías _Uto-Aztecas_ y _Mayas_ son los mismos que los del
resto de las tribus aborígenes. Claro es que el transcurso del tiempo
y la prolongada residencia en un mismo territorio de grupos tribales
populosos, complicaron los cultos y engrandecieron los templos; pero si
prescindimos de algunas divinidades características ("_Huitzlipochli_",
"_Tlaloc_", etc.) y algunas ceremonias peculiares, cuyo estudio excede
los límites de este Compendio, poco ó nada tenemos que añadir á lo ya
manifestado en los capítulos IV y V de este Título.
[Ilustración: Fig. 254.--Tumba cruciforme (Oaxaca).]
Las abominaciones de la magia, los sacrificios humanos y la
antropofagia ritual, predominaron horriblemente. Las legendarias
predicaciones del Suave "_Quetzatcoatl_" de los Aztecas ó del _Votan_
de los Mayas, no consiguieron moderar la crueldad refinada y la sed
de sangre de aquellas muchedumbres bárbaras, que, incitadas hasta
al delirio por sus sacerdotes, sacrificaban anualmente millares de
víctimas en las repugnantes aras de sus divinidades guerreras, para
devorar sus palpitantes miembros en horroroso festín de caníbales[399].
[399] Vse. _Reville_. Rel. de Mex. et Amerique Centrale, pág.
23 y sig. _Winsor_, Op. cit., I, apce. V, pág. 431 y sig.
_Bancroft._ Op. cit., vol. III, ch. VI al X. _Prescott._
Op. cit., I, ch. III, Int. _Nadaillac_, op. cit., pág.
296. _Tylor._ Prim. Culture II, pág. 279, etc. Compse. las
relaciones. _Sahagún_, _Torquemada_, _Mendieta_, _Motolinia_,
_Ixtilxochitl_, _Clavijero_, etc. _Gomara_ (H. P. I., pág. 444
y sig. "Del desollamiento de hombres", etc.). _Bernal Díaz del
Castillo_ (H. P. I., II, pág. 309: Como los Indios de toda la
N. España tenían muchos sacrificios y torpedades), etc., cap.
CCVIII. Comp. _Las Casas_. Apologética (Ed. Bailly-Baillere,
1909), pág. 337, 509, etc.
El sacerdocio y su influencia.
21.--Formaban estos sacerdotes, á principios del siglo XVI, una
clase social organizada y preponderante. Los "_shamanes_", magos y
hechiceros de las tribus de la América del Norte se convirtieron en la
"_Sección Mejicana_" en un _cuerpo definido_ y de jerarquía complicada
y estricta, cuya influencia política fué paulatinamente aumentando y
sobreponiéndose á la de los guerreros, hasta adquirir en casi todos los
grupos tribales un predominio absoluto y despótico[400].
[400] Vse. _Fiske_. Op. cit., I, pág. 109. _Prescott_, loc.
cit. _Thomas._ Int. N. A. A., pág. 356 y sigtes. _Nadaillac._
Op. cit., pág. 298 y sig. _Gomara._ Op. cit., pág. 443, 449.
_B. Díaz del Castillo._ Op.[fixed its clear on normal res.
image] cit., pág. 89, etc.
[Ilustración: Fig. 255.--Casa de las columnas de Mitla.]
Esta preponderancia política de los sacerdotes, su afán de ostentación
en las ceremonias, su prurito de conservar entre unos pocos iniciados
el secreto de sus pretendidos poderes míticos (escritura jeroglífica,
calendarios, etc.) y su natural deseo de aumentar el tamaño y bárbara
suntuosidad de los _teo-callis_ y demás lugares sagrados, influyeron
decisivamente en la evolución cultural de las tribus de Méjico y Centro
de América[401].
[401] _Brinton._ Myths of the New World, pág 283 y sig.
_Thomas._ Op. cit. pág. 249 y 356 á 370.
Conclusiones generales.
22.--El sucinto bosquejo que dejamos apuntado de la llamada
_Civilización Mejicana_ esclarece un tanto las causas de su rápida
decadencia. La falta de _unidad nacional_ en las tribus Confederadas,
el odio contenido de los tributarios á sus implacables tiranos y la
envidiosa y constante enemiga de los _calpullis_ mismos entre sí,
producían un estado público de continua inquietud y desconfianza.
Si á esto se agregan los degradantes vicios que corrroían aquellas
colmenas humanas, sus terrores religiosos y sus hechicerías nefandas,
no puede extrañarnos que sobre aquellos enormes falansterios, mezcla
extraña de cultura y salvajismo, flotara una especie de anatema
misterioso, de profecía trágica y terrible, de destino fatal y
sangriento[402].
[402] Vse. _Bandelier_. 12 Rep. Peabody Museum, pág. 558, nota
4ª, comentando á _Orozco_ y _Berra_. Geog. de las lenguas y
Carta Etca. de México, ptes. III, IX (Méjico, pág. 252). Vse.
también _Fiske_. Op. cit., I, pág. 110 y sig. y las Relaciones
de _Cortés_ y _Bernal Díaz del Castillo_, etc., etc.
Vivía, en efecto, el indio Mejicano entre mortificantes alarmas,
pululaban los espías hasta en el interior de sus hogares comunales,
amargaba sus días el miedo de lo desconocido, afligían sus noches
quimeras horrendas. El vaso de su paz estaba lleno de rencores; el
goce brutal y efímero de sus triunfos guerreros no podía calmar sus
lacerantes angustias[403].
Los _comunismos teocrático-militares_ de los _Aztecas_ y de los _Mayas_
habían edificado con sangre sus ciudades y asentado en iniquidad sus
templos. No podían perdurar. Brillaron un punto en la historia con
fulgores rojizos, y pasaron después "como el polvo que arrebata el
viento en la era y como el humo de sus hogares".
[403] _Oseas_, XIII-3.
[Ilustración]
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