1.--Juegos y deportes. 2.--Espectáculos. 3.--La danza. 4.--Música
y cantos. 5.--Pintura y Escultura. 6.--Metalurgia. 7.--Nociones
Científicas. 8.--La Religión indígena: Sus elementos. 9.--Las
creencias: El Animismo. 10.--Los sueños. 11.--La Vida futura: Manismo.
12.--Los Dioses Supremos.
Juegos y deportes.
1.--En los intervalos de paz, cuando las necesidades materiales y
urgentes de la tribu estaban satisfechas, ó la estación del año no era
propicia para la caza ó la pesca, empleaba el Indio su tiempo en juegos
y deportes diversos, expresando exteriormente sus emociones estéticas
en danzas, cantos, esculturas, pinturas ó relatos romancescos.
[Ilustración: Fig. 138.--Juegos atléticos (Región de los Pueblos).]
Eran los indígenas aficionadísimos á los juegos de azar. Jugaban sus
pieles, sus vestidos, sus armas, su libertad personal y hasta sus
propias mujeres. Entre las tribus de California el perdidoso era
víctima voluntaria del que ganaba. Las del Sud Oeste de los Estados
Unidos eran dadas á juegos de adivinación de diversas clases. Los
juegos de azar las más de las veces tenían carácter ceremonial y
religioso. Las decisiones de la suerte eran para el indígena oráculos
de sus dioses. Los Indios _Zuñis_, disparaban flechas á los cuatro
puntos cardinales con fines adivinatorios: sus dados y billas de
madera, llevaban siempre marcas simbólicas.
[Ilustración: Fig. 139.--Dados de hueso.]
El _juego de pelota_, era común á casi todas las tribus. En Arizona y
Sonora se jugaba una especie de "_foot ball_" con fines propiciatorios.
Entre los _Tarahumares_ existía un deporte análogo como invocación
para el éxito de la caza. En otras tribus se ejercitaban los guerreros
y hasta las mujeres en carreras á pie, que á más de ser pruebas de
resistencia y destreza, tenían carácter de augurios. Una de las páginas
más sangrientas al par que características, de la historia indígena,
es el célebre asalto de los _Ojibwas_, al fuerte de Michillimackinac
(Junio 1763), distrayendo su guarnición con un excitante partido de
pelota (_baggattaway_)[229].
[229] _Parkman._ Conspiracy of Pontiac 1. 339, describe este
episodio luctuoso en palpitantes páginas. Vse. _H. Book Am.
Ind._ 51-483. _Spencer._ Sociology. III, 201-203. _Groos._
Die Spiele der Menschen, pág. 508-509. _Irko. Hirn._ Orig.
Art. pág. 20 y sigtes. _Deniker._ Op. cit. 196. _Lumholtz._
Unknown Mexico 1. 272 y sigtes. _Adair._ Hist. Am. Indians.
I. 421. _Dellenbaugh._ Op. cit. 321. _Mooney._ 14. Rep. B. A.
E. 1.002-1.003. _Robertson._ Op. cit. II. 195. _Lafittau._
Op. cit. II. 358. _Herrera._ Dec. II. Lib. VII. Cap. 8. Dec.
IX. Lib. X. Cap. 4. _Charlevoix._ Hist. Nouv. France. III.
261-318. _Lozano._ _Paraguay._ I. 149, y en especial _Culin_.
American Indian Games. 24 Report. B. A. E.
Espectáculos.
2.--Además de estos juegos y deportes, los espectáculos favoritos
del indígena eran sus danzas religiosas, guerreras, etc., y sus
solemnes ritos y ceremonias. Los relatos fantásticos y las ilusiones
de la prestidigitación, amenizaban también sus momentos de ocio.
Los _Pawnees_ eran hábiles ilusionistas. Los juglares de las aldeas
_Querés_, (Pueblos) representaban comedias en los intervalos de las
danzas.
En muchas tribus, las ceremonias religiosas tenían carácter de
representaciones dramáticas, casi siempre trágicas, interrumpidas
algunas veces por notas cómicas, apayasadas y grotescas.
Fuese, pues, con objetos informativos, religiosos, mágicos ó puramente
estéticos, el arte dramático en el sentido amplio de la palabra, fué
una de las primeras manifestaciones exteriores del impulso artístico y
emocional de la raza india.
Los _Navajos_ eran excelentes actores. Los _Hopis_, representaban sus
leyendas, (luchas de serpientes con semi-dioses, etc.) armando en sus
"_kivas_" ó "_estufas_" una especie de escenario delante de la hoguera,
que tapaban con mantas en los cambios para obscurecer el recinto y dar
mayor realce á los efectos escénicos. El "_Ollantay_" de los Incas,
tiene muy poco que envidiar á los primitivos dramas literarios.
[Ilustración: Fig. 140.--Danza ceremonial de los Acomas (New-México).]
Las representaciones que conmemoraban triunfos guerreros, tenían
entre los _Mayas_ y los _Quechuas_, gran importancia. Para ellos
la historia era hija del orgullo, y tales espectáculos tenían por
objeto avivarlo. En algunas tribus, el drama era un medio de exponer
doctrinas religiosas. Los episodios fragmentarios, por ejemplo, que
figuraban la muerte y resurrección del hechicero, (_Shaman_) sugerían
la regeneración espiritual de los iniciados, é inspiraban un temor
reverencial á los oyentes[230].
[230] _H. Book Am. Ind._ 400. _Deniker._ Op. cit, 197.
_Dellenbaugh._ Op. cit., 285 y sig. _Bandelier._ Delight
Makers. 39 y sigtes. _Prescott._ Conq. of Mexico. 52.
_Acosta._ Hist. Ind. Lib. V, Cap. XXX. _Morgan._ League of
the Iroquois. II. 280. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit.,
I. 194-208-204. _Rivero_ y _Tschudi_. Aut. Peruanas, pág.
116. _Von Tschudi._ Die kechua Sprache. II. 110. _Bme.
Mitre._ Ollantay (Nva. Rev. B. A. 1881, pág. 44). _Markham._
Ollantay (Tradción. Olivares. Intción.) _V. F. López._
_Irko Hirn._ Org. Art. 150 y sigtes. _Bur. Am. Etgy._ Rep.
15^{th}-16^{th}-19^{th} II. (_Fewkes_). 19^{th}. (_Powell_).
23^{rd}. (_Stevenson_). 9^{th}. (_Bourke_) y su Bibliografía.
_Spencer._ Sociology. I. 797. _Groos._ Op. cit., 246-247.
Comp. _Oviedo_. Hist. I. 75 y sigtes. _Schoolcraft._ Op. cit.,
V. 428 y sigtes. _Frazer._ Golden Bough, pág. 22 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 141.--Juego de pelota Ojibwa (Cattlin).]
Danzas.
3.--La danza es universal é instintiva y entre los salvajes tiene
siempre significado simbólico. En América las danzas eran elemento
principalísimo, y á veces base de todo rito, festival ó ceremonia
religiosa. Recordaban algunas (_Walpi_) tradiciones tribales, eran
otras (_Mokis_) formas activas de propiciación á los tutelares de la
lluvia, ó expedientes mágicos para producir por imitación, determinados
efectos (_Apaches_).
Las clases y formas de estas danzas eran innumerables. Las había
personales, de clan, tribales, inter-tribales, propiciatorias, de caza
y guerreras. Avivaban estas últimas el valor y la sed de matanza del
Indio cuando emprendía una campaña. Eran siempre mímicas, simulaban el
ataque, la lucha y el grito de triunfo, y excitaban hasta el frenesí á
los danzantes, degenerando casi siempre en orgías de caníbales.
[Ilustración: Fig. 142.--Danza ceremonial.]
[Ilustración: Fig. 143.--Pandereta Indios Menominees (V-S.)]
Había danzas de hombres ó mujeres solas, y otras en que tomaban parte
los dos sexos. Los movimientos de los bailarines eran rítmicos y poco
graciosos, sus cambios de actitud casi siempre violentos. Usaban
trajes especiales y máscaras de formas grotescas ó terribles y colores
simbólicos, que servían por lo general para intensificar la idea de la
presencia en la ceremonia del animal ó ser mitológico, en cuyo honor se
celebraba la danza. Los golpes del tambor simbolizaban sus pasos, y el
ruido de los sonajeros sus movimientos[231].
[231] _Farrand._ Op. cit. 252. _Deniker._ Op. cit. 199.
_Parkman._ Jes. in North Amca. LXVIII. _Dellenbaugh._ Op.
cit. 325 y sig. _Robertson._ Op. cit. II. 198 y sus notas.
_Charlevoix._ Nouv.-France III. 297. _Laffittau._ Op. cit.
1. 523. _Sloane._ Nat. Hist. Jamaica Intción. pág. 48. _H.
B. A. Ind._ pág. 381. _Jesuit Relations_ (Ed. Twaites) I á
LXXIII. _Morgan._ League Iroquois II. 18. B. A. Et. Rep.
3. (_Dall_) pág. 98 (_Dorsey_) pág. 399. 16^{th} pág. 267.
(_Fewkes._) 19^{th} II pág. 506 (_Mooney._) 5^{th} 387.
(_Mathews._) 14^{th} pág. 650 á 1.004. (_Mooney._) 9^{th}
448 y sig. (_Bourke._) etc., etc. Véase también _Irko Hirn._
Op. cit. 150 y sigtes. _Bourke._ Snake Dance of Mokis, pág.
178 y sigtes. _Fewkes._ Snake Ceremonies. Jour. Am. Etgy. &
Arch. Vol. IV. 115 y sig. _Spencer._ Princip. of Sociology
I. 743 y sig. _Groos._ Op. cit. 221. _Schoolcraft._ Op.
cit. II. 59. III. 187. V. 526-684. _Acosta._ Hist. II. 444.
_Bancroft._ Nat. Races. I. 101-105. _Frazer._ Golden Bough I.
22-23. _Barros-Arana._ Op. cit. I. 89 y sig. _Lozano._ Conq.
Paraguay, etc., I. 392 y sig. _Herrera._ Déc. II. 198. I. V.
64. I. II. 195. _Dorsey._ Ponca Sun Dance (Field. Col. Museum.
Vol. VII. n. 2. Déc. 1905, etc.).
[Ilustración: Fig. 144.--Danza de Espíritu (Sioux).]
Música y Cantos.
4.--El atambor, los tamboretes, sonajeros y chirimías, de variadas
formas y tipos, los silbatos de madera ó hueso, cuyo sonido solía
simbolizar la voz del espíritu, la flauta de caña, la "_syringa de
Pan_" (Sud-América) y hasta el arco y la cuerda en algunas tribus,
eran los instrumentos musicales que usaba el indio en sus complicadas y
emblemáticas danzas[232].
[232] _Mooney._ Ghost Dance Rel. (14^{th} Rep. B. A. E. pp.
994-995). _Irko Hirn._ Op. cit., 220 y sigtes. _Spencer._
Origin of Music (Essay. II. 443-435). _Gourney._ Power of
Sound, pág. 159 y sigtes. _Wallaschek._ Primitive Music.
210-213-88-113. _Lafittau._ I. 552. H. _Book. Am. Ind._
959. _Dellenbaugh._ Op. cit., 308 y sig. _Vargas Machuca._
Op. cit., II. 96. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit., 66-I.
65-II. _Herrera._ Déc. II. 182-2 147-1-282-2. III. 93-2. IV
261-1, etc. _Curtis._ Songs of Anc. America, pág. 23 y sig.
_Farrand._ Op. cit., 261. _Hoffman._ Mide Wiwoin Ojibwa.
(7 Rep. B. B. E., pág. 148). _Lumholtz._ Op. cit., I. 475.
_Mathews._ The basket drum (Am. Antrop. N. S. VII, 2.º, 2
Abril 1894) _Bandelier._ Arch. Tour, pág. 150, comentando á
_Bernal Díaz del Castillo_. _Filmore._ Harmonic Structure
Ind. Music. (Am. Antrop. N. S. Abril 1899). _Murdoch._ Eskimo
(9^{th} An. Rep. B. A. E., pág. 388). _Culin._ Games. Am. Ind.
(24. Rep. B. A. E.), pág. 76-309. _Smith._ World Earliest
Music, pág. 57 y sigtes., etc., etc.
A cada ceremonia correspondía un ritmo distinto y cantos especiales de
frases melódicas cortas, que se repetían hasta el cansancio. Los temas
eran vagos, fantásticos y apropiados al objeto especial de cada danza.
Algunos cantos no tenían letra. En otros era esencialísimo el
pronunciar exactamente las palabras consagradas. Cualquier equivocación
al respecto, destruía según el indio, el mágico conjuro, y podía
producir consecuencias funestas.
[Ilustración: Fig. 145.--Máscara ceremonial (Estrecho de Behring).]
El canto era, en fin, un vehículo para llegar á los seres invisibles.
De aquí que, el indio cantara con toda su voz, y como la emoción
religiosa la hacía entrecortada, áspera y discordante, y el tambor y
el sonajero no solían marcar la misma medida del canto, los ritmos se
entrechocaban con los ritmos, y el ruido atronador de instrumentos y
voces, impedía distinguir la melodía bárbara. Estas melodías y estos
extraños ritmos, forman, sin embargo, en la Historia de la Música
Primitiva un interesantísimo capítulo.
[Ilustración: Fig. 146.--Danza del Escalpe (Dakotas).]
Pintura y Escultura.
5.--La nota característica del Arte Americano, es su _complicado
simbolismo_. El motivo religioso determinaba siempre las emociones
artísticas del Indio, y si las exteriorizaba en colores ó formas, lo
hacía con fines supersticiosos ó mágicos.
[Ilustración: Fig. 147. Dibujo propiciatorio (Pueblos).]
En casi todas las tribus los cuatro puntos cardinales se simbolizaban
por colores distintos usados á manera de invocaciones ó vehículo
propiciatorio, á los tutelares del fuego, del aire, del agua ó del
viento. El color rojo era, además, emblema de la fuerza y la guerra;
el blanco, de la paz, y el negro, de la nocturnidad y del llanto.
Los _Navajos_ en sus pictografías unían el simbolismo de los puntos
cardinales con el del sexo. Así el azul, ó color del Sur, era emblema
de lo femenino, y de lo masculino, el negro, ó color del Norte. El
apacible y azulado Río Grande, era llamado el "agua hembra", para
distinguirlo del Río San Juan (agua macho), siempre parduzco y
turbulento[233].
[233] Los conceptos primitivos de la forma relacionados
también con los cuatro puntos cardinales, dieron origen á
representaciones semejantes á la _cruz_ y la _swastica_,
extendidas por toda América, y cuyo significado místico, ya
fuese invocatorio ó emblemático del sol, la fecundidad ó la
lluvia, nada tiene que ver con la interpretación cristiana
de la Cruz, ni mucho menos con los ritos Budhistas, como han
sostenido equivocadamente algunos arqueólogos. Vse. H. B. Am.
Ind. (B. A. E.) 326, 567. _D. Charnay._ Anc. Cities of the
New World. 150. 215. _Hamy._ Rep. Acad. Sciences (Noviembre
1882). _Nadaillac._ Am. Preh. 175, 326. _Stevenson._ Myth.
Sand Painting Navajos (8. Rep. B. A. E.). _Dellenbaugh._ Op.
cit. 459. _Alviella._ Migration des Symboles. II. 217. _Th.
Wilson._ The Swastica, the earliest known symbol. pág. 21 y
sig. y su Bibliografía. _Brinton._ Myths of the New World.
pág. 83, 120 y sigs., Comp. _Herrera_. Dec. II. 172. 2. III.
59, I, etc., etc.
Por lo demás, y si exceptuamos los ingenuos bosquejos de los
_Esquimales_, _Tlinkits_, etc., los aborígenes americanos consagraron
al _arte decorativo_ casi todas sus actividades estéticas.
[Ilustración: Fig. 148.--Sonajero Moki.]
El rasgo peculiar de este arte fué la _imitación de objetos reales_.
En las innumerables muestras que han llegado hasta nosotros, no
se encuentran líneas puramente ornamentales, ni mucho menos ideas
geométricas. Los diseños más frecuentes se derivan de las formas
animales (_zoomorfos_), humanas (_antropomorfos_), de objetos usuales
(_skeumorfos_), y algunas veces de flores y plantas (_filomorfos_). En
las vasijas "_Chiriquis_", por ejemplo, la figura del aligator se va
transformando hasta desfigurarse. Las tribus "_Bakairis_" del Brasil
Central imitan en pedazos de corteza decorados la forma triangular del
atavío (_uluri_) de sus mujeres.
Otro tanto puede decirse de las _esculturas_ indígenas. Si recorriendo
el continente de Norte á Sur nos fijamos en las más perfectas; si
observamos, por ejemplo, los postes y canoas talladas de los _Haidas_ y
_Esquimales_, los idolillos _Chibchas_ y _Chiriquis_, los calendarios
en piedra, ó el "_Indio triste_" de los _Aztecas_, las ponderadas losas
y monolitos de los _Mayas_, los bronces _Calchaquies_, ó las cerámicas
_Quechuas_, encontramos siempre la misma rigidez de líneas, la misma
tosquedad de factura, el mismo afán de imitación grosera, la misma
falta de espontaneidad é idealismo[234]. Como el Indio sólo esculpía ó
pintaba para invocar á sus Dioses, ó producir determinados hechizos,
no se preocupó nunca de la perfección objetiva de sus instrumentos
ó vehículos. La lámpara de la belleza no llegó nunca á iluminar sus
representaciones ó su plástica[235].
[234] Vse. _Irko_. _Hirn._ Op. cit. Cap. XVIII al XXI.
_Farrer._ Primitive manners & customs. pág. 65. 66. _Guaita._
Sciences maudites. II. II. pág. 185. _Deniker._ op. cit. 201
y sig. y sus notas. _Haddon._ Evolution in art. pág. 77 y
sig. _Von-den-Steinen._ Unt Natürvolk Zent Brasil pág. 47,
118, etc. _Farrand._ op. cit. pág. 289. _Dellenbaugh._ op.
cit. pág. 161 y sig. y sus notas. _Boas._ Kwakuilt Indians
(Report. Nat. Mus. 1895). _Murdock._ Eskimos (G. Rep. B. A.
E.). _Wilson._ Prehist. Art. pág. 477 y sig. _Bandelier._
Final Report. pág. 152 y sig. _íd._ Archeol. Tour in Mexico,
pág. 78 y sig. _Charnay._ op. cit. pág. 210 y sig. _Cushing._
Study of Pueblo Pottery (4. Rep. B. A. E.). _Holmes_, Origin &
development of form in Ceramic Art (4. Rep. B. A. E.). _íd._
Ancient Art of Chiriquis (6. Rep. B. A. E.). _Nadaillac._
Am. Preh. pág. 263 y sig. _Robertson._ op. cit. II. pág. 176
y sus notas. _Baessler._ Ancient Peruvian Art (Ed. _Keane_.
1902-1903. pág. 49 y sigs. y sus referencias). Hand Book Am.
Ind. pág. 99 (Arts.) 325 (Color Symbolism). 403 (Dry Painting)
425 (Engraving) 456 (Fetishes) etc., y sus referencias.
_Bancroft._ Nat. Races. pág. 328 y sig. _Thomas._ Introd.
American Archeol. pág. 203 y sigs. _Winsor._ Narr. & Critic.
Hist. of America I. 225. etc., etc.
[235] Vse. _Ruskin_. The seven Lamps of Architecture, pág.
186 y sig. (Ed. Allen. 1906), _Milá_ y _Fontanals_. Op.
Completas. Tom. I, pág. 17 y sigs. _Brinton_ (Religions of
Prim. People, pág. 233 y sig.) glosando á _Darwin_ (Descent
of Man. pág. 581), opina lo contrario con razones á mi
juicio insubsistentes y empíricas. _Comp._ _L. H. Gray_ en
_Hasting's_ Enciclopedia. pág. 832.
[Ilustración: Fig. 149.--Dibujos zooformorfos. Pájaros y plumas
(Arizona U. S.).]
[Ilustración: Fig. 150.--Dibujos simbólicos (Sol, Puntos cardinales,
etc.)--(Pueblos).]
Metalurgia.
6.--El uso de los metales, frecuente en América del Sur, era poco
común en la del Norte. En los montículos (_mounds_) de Etowah, Georgia
y Ohio, se han encontrado, sin embargo, numerosos objetos de cobre
trabajado á martillo. Los _Navajos_ son, hasta hoy, hábiles plateros,
aunque muy inferiores á los _Mayas_ y _Aztecas_, cuyas vasijas,
joyeles, ornamentos, etc., en plata y oro tanto maravillaron á sus
conquistadores. Imitaban, en general, formas animales; incrustaban en
ellos piedras preciosas y los usaban principalmente para su adorno
personal ó en sus templos y ceremonias. Los restos metalúrgicos de
los _Chibchas_, _Peruanos_ y _Calchaquies_, son los más notables y
acabados de todo el continente. Supieron estas tribus amalgamar el
cobre y el plomo y obtener un bronce de consistencia y brillo. Si
prescindiendo, en fin, de la parte estética, estudiamos algunos de
los productos del arte metalúrgico americano, y tenemos en cuenta la
imperfección de las rudas herramientas con que se trabajaron, no podrá
menos de sorprendernos la habilidad y preciosismo de tan primitivos
orfebres[236].
[236] _Deniker_, op. cit. pág. 204 y sig. _Mason._ Orig.
of Inv. pág. 33 y sigs. _Dellenbaugh._ op. cit. pág. 171
y sig. _Hasting's_ Encyclop. Relg. & Ethics. I. 832 y su
Bibliografía. _Baessler._ An. Per. Art. (Trad. _Keane_. 128
y sig). Thomas. op. cit. página 31 y sig. _Wiener._ Perou et
Bolivie, pág. 655 y sig. _Waitz._ Anthrop. der Naturvolker
III. Pte. I.^ª (Leipzig). _H. B. Am. Ind._ (B. A. E.), pág.
342, 847, etc. y sus abundantes bibliografías. Vse. también mi
Cap. II, Tít. I y sus notas.
[Ilustración: Fig. 151.--Dibujo antropomorfo (Alfarerías Mokis).]
Nociones científicas.
7.--Tampoco ignoraron los Americanos los conceptos del _número_, _la
distancia_ y _el tiempo_, ni carecieron en absoluto de rudimentos
astronómicos y geográficos. Aunque en muchas de las lenguas indígenas
no hay palabras especiales más que para denotar los tres primeros
números, no puede decirse por ello que desconocieran los demás[237].
[237] Vse. _Deniker_. loc. cit. _Restreppo._ op. cit. Cap.
XIV, como ejemplo típico del sistema de numeración de palabras
simples hasta el núm. 4, y las demás hasta el 20, completas.
[Ilustración: Fig. 152. Escultura mejicana (Honduras-Santa Rita).]
Contaban como la generalidad de los primitivos, por los dedos de
las manos y los pies, que fueron sustituyendo en las agrupaciones
más adelantadas por piedrecillas, granos, conchas, etc.[238]. Los
"_quipus_" Peruanos, perfeccionando estos sistemas de contabilidad,
recordaban por el número de sus nudos, el de los linajes ó gentes que
debían tributar en el Imperio.
[238] Los Caribes, Tupis y otras tribus, América del Sur,
cuentan por las manos y pies empleando así, el sistema
decimal; así por ejemplo, 5=una mano. 10=dos manos. 12=dos
manos y dos dedos. 15=dos manos y un pie. 20=Hombre completo.
Vse. _Deniker_. Op. cit. pág. 223-H. B. Am. Ind.-(B. A.
E.)-pág. 353. _McGee._ Primitive Numbers. 19. Rep. B. A. E.
pág. 178 y sig. _Trumbull._ Numerals in Am. Ind. Lang. (Trans.
Am. Philol. Ass'n 1874). _Restreppo._ Op. cit. cap. XIV. pág.
159 á 163. y Cse. opinión _Duquesne_ y _Barón Humboldt_.
Ciertos números eran sagrados, en casi todas las tribus. El _cuatro_,
sin duda por su relación con los puntos cardinales, se consideró
comúnmente como ceremonial y simbólico. Los _Aztecas_, por ejemplo,
dividían sus poblaciones en _cuatro_ cuarteles ó fratrias militares; el
título oficial del Inca, era el de "Señor de las _cuatro_ partes de la
tierra" (_Anti_, _Cunti_, _Chincha_ y _Colla_). Algunas tribus de la
costa del Pacífico (N. A.) consideraban como sagrado el número _cinco_;
otras (_Zuñis_, _Mayas_, _etc._), tenían por tal el número _trece_[239].
[239] H. B. Am. Ind. (B. A. E.) loc. cit.-_Brinton_. Origin of
Sacred Numbers (Am. Anthrop. 1894). _Brinton._ Myths of the
New World. 183 y sig. _Id._ Religions of Primitive People.
pág. 119 y sig etc., etc.
[Ilustración: Fig. 153.--Alfarerías Peruanas (Valle Chimcana).]
Solo el hombre civilizado puede apreciar el valor del _tiempo_; en la
vida salvaje es casi siempre indiferente su división y su transcurso.
Con excepción de los calendarios _Aztecas_ y _Mayas_, que más adelante
estudiaremos, la sucesión de los días y las noches, los cambios de
la luna, y los de las estaciones, fueron las naturales bases de
los sistemas Americanos de computar y medir el tiempo. Los _años_,
se contaban en general por sus inviernos, los _días_ se dividían
en _cuatro_ períodos (amanecer, mediodía, atardecer y media noche)
marcados, á veces los tres primeros con la sombra proyectada por postes
ó pilares especiales colocados á la puerta de las cabañas.
Los _meses_ empezaban con la luna nueva. Entre los _Zuñis_, los
_seis_ primeros del año, llamado "pasaje de tiempo" tenían nombres
apropiados, y los seis últimos eran "_meses sin nombre_" designándose
ritualísticamente con los colores representativos de los dioses del
Zenith, el Nadir, el Norte, el Sur, el Este y el Oeste[240].
[240] Vse. _H. Book Am. Ind._ (B. A. E) pág. 189 etc.
_Deniker._ Op. cit. pág. 225.
[Ilustración: Fig. 154. Escultura en las minas de Copau.]
La _orientación_, según los puntos cardinales, era conocida hasta por
las tribus más salvajes. Los _Esquimales_, llegaron hasta representar
gráficamente con pedazos de madera irregularmente dentados, las islas,
bahías, cabos, etc., de sus accidentadas costas. Los antiguos Mejicanos
tenían mapas Topográficos, cartas marítimas, y hasta planos catastrales
mucho más perfectos que los de los antiguos Egipcios[241].
[241] _Deniker._ Op. cit. pág. 227 y sig. H. B. Am. Ind. pág.
430 y sig. _S. Holm._ Meddels, on Groenl. pág. 101 (Copenhagen
1887).-_Prescott._ Conq. of Mexico, pág. 43 y siguientes.
La Religión indígena.
8.--El rasgo más saliente de la psicología indígena es el _íntimo
enlace_ de la sociedad, el arte, y la vida entera del individuo y el
grupo, con la _Religión_; la _Mitología_ y la _Magia_. Es imposible
estudiar con provecho los anteriores aspectos raciales si prescindimos
del religioso. De aquí la ineludible necesidad de conocer claramente
el verdadero carácter de las creencias y los ritos del Indio, para
penetrar con paso firme en las vicisitudes de su historia.
Presenta esta investigación dificultades especialísimas. Las relaciones
de los antiguos misioneros y cronistas, adolecen de errores,
tergiversaciones y prejuicios que obligan al historiador á perder un
tiempo precioso separando en ellas lo observado y positivo, de lo
especulativo y erróneo. La modernísima _Ciencia de las Religiones_ no
merece todavía el nombre que presuntuosamente se atribuye[242].
[242] Para el desarrollo, tendencias y estado actual de la
llamada "Ciencia de las Religiones" Vse. _Brinton_. Religión
of Prim. Peoples. pág. 3 y siguientes. _Jastrow._ The Study
of Religion pág. 1 á 129. _Mgr. A. Le Roy._ La Religion
des Primitifs. pág. 2 y siguientes (cap. I) y sus notas y
Bibliografía.
[Ilustración: Fig. 155.--El Oso madre (Escultura Haidá) (N. O. de N.
América).]
[Ilustración: Fig. 156.--Alfarerías Peruanas (Valle Chimcana).]
Se ha afirmado en primer lugar que los Americanos concibieron la idea
de _un Dios_ creador y eterno, demasiado vasta para las inteligencias
paganas. Tal afirmación es absurda. El más alto concepto de la
divinidad alcanzado por el indígena, fué tal vez semejante al Panteista
de los Orientales, pero inferior y distinto al cristiano del _Dios
único_. El indio Americano reconociendo y adorando á un _Ser Supremo_
é infinito, á un Dios de amor y de justicia, es una simple fantasía de
algunos entusiastas[243].
[243] Vse. _Brinton._ Rel. of. Prim. Peoples pág. 63 y
sig. _íd._ Myths of the New World pág. 65. _Mathews._
Etnography of the Hidatsa pág. 48. Com. _Mgr. A. Le Roy_.
La Religion des Primitifs pág. 171 y sig. _Sacred Books
of the East_ (Edición Max-Muller), vol. 1, pág. 92.
_Allauson Pictou_--Pantheism. pág. 28 y siguientes y su
Chronolog. Syllabus--Vse. también _Jastrow_--The Study of
Religion--pág. 75, 93, 121, etc. _Morgan._ League of the
Iroquois--pág. 143. _Parkman_--Jesuitism North America.
Introd. LXVIII. _Robertson._ Op. cit. II 177. _Ciceron._ De
Natura Deorum.--Lib II cap. II (Númen prestantissimæ mentis)
_Torquemada_--Mon. Ind. II 415. _Herrera_--Dec. IV, Lib. IX.
V. Lib. IV. etc. _Laffittau._ Op. cit. I 108. _Hasting's._
_Cyclop. Rel & Ethics._ vol. I pág. 381 (_A. H. Keane_).
[Ilustración: Fig 157. Tallas en madera de los Kwahiult (N. O. de N.
América).]
Fundados otros en observaciones inexactas, ó dejándose arrastrar por
sus filosóficos prejuicios, han sostenido la existencia de tribus sin
religión de ninguna especie. Nada más lejos de la verdad histórica. La
religiosidad es parte _de nuestro ser psíquico_, y por consiguiente,
no se ha encontrado aún, ni podrá encontrarse pueblo alguno en
el mundo desprovisto de religiosas ideas. La _universalidad_, la
_permanencia_ y la _identidad_ fundamental del fenómeno religioso son
hoy indiscutibles axiomas etnológicos. El ateísmo llamado regional ó
endémico no existe, ni ha existido nunca. Hasta aquéllos _Charruas_
que "parecían semi-capros ó faunos", ó aquéllos _Guayaquies_ que se
cazaban como fieras, con palo y soga, creían como todo ser humano en la
existencia de una _Voluntad consciente_, _sobrenatural_ é _invisible_,
fuente última de toda vida, y en la _posibilidad de comunicarse con
ella_[244].
[244] V. _Brinton._ Rel. Prim. Peoples-pág. 31 y sig. _Mgr.
Le Roy._ Op. cit. pág. 428 y sig.-_Jastrow_ op. cit. 173 y
sig. y sus notas y bibliografías. _Séneca_ (Epístola 117).
Nec ulla gens ut non aliquis Deos credat, etc. _Ciceron_ (De
Nat. Deorum. Lib. II ch. IV). Omnibus enim innatum est et in
animo quasi insculptum, _esse Deos_. _Hobbes._ Leviathan.
"the seed of Religion _is only in man_". (Cap. XII. p. 56,
Ed. Routledge). _Lang._ Myth, Magic & Religion. Ch. I. Vol.
I. _Clodd._ Animism, pág. 11. _Tylor._ Op. cit. I. 350 y
sig. _Keane._ Et^{sy} pág. 216. _De Quatrefages._ L'Espece
Humaine (2. Ed. p. 356). _Deniker._ Op. cit. pág. 214 y
sig. _Tiele._ Komp. der Religiongeschicte (3. ed. Breslau.
p. 28). _Reville._ Prol. Hist. des Religions. (París 1883.
p. 18 y sig). Entre los antiguos cronistas y misioneros,
consúltese _Figueroa._ Rel. Maynas. (ed. Suárez. pág. 235).
_Lettres Edifiantes_ en especial 11, 12, 13, 132, 177, etc.
_Lozano._ Desc. Gran Chaco. pág. 59. _Gumilla._ Op. cit. II,
156. _Ulloa._ Not. Am. 335 y sig. _Purchas._ Pilgrims. IV. p.
1273. _Sahagún._ Hist. Gral. Nva. Esp. II. 2, 3, 4, 24, etc.
_Lozano._ (Charruas y Guayaquies). Conq. Río de la Plata.
I. 383. _Ritas._ (Triunfos, pág. 16), refiriéndose á las
tribus de Cinaloa, dice textualmente... "no tienen el menor
conocimiento de Dios, ni de alguna falsa divinidad", opinión
evidentemente ligera é inexacta.
Todas las religiones de la tierra, incluso las Americanas, tienen los
mismos _elementos primordiales_. No se conoce en la Historia pueblo
alguno sin _creencias religiosas_ más ó menos elevadas, sin _ideas
morales_ más ó menos erróneas, sin _cultos_ y _ritos_, más ó menos
conscientes.
Partiremos, pues, de esta firme base para estudiar la religiosidad
del indio Americano, y los errores y aberraciones de su desaviada
mente, y procuraremos fijar las notas principales y comunes á todas
sus religiones, sin exceptuar los _Aztecas_, _Incásicas_ y _Mayas_,
idénticas en el fondo á las del resto del Continente.
[Ilustración: Fig. 158.--El Indio Triste. Escultura Azteca.]
Las creencias: El animismo.
9.--El indio Americano consideraba al cuerpo como simple envoltura de
otro _ser más sutil_ ó _espíritu_ generalmente invisible, especie de
vapor, compuesto de respiración, reflexión ó sombra, esencia de la
vida, dotado de facultades misteriosas, y común como _perteneciente al
alma cósmica_, á los animales, las piedras y las plantas[245].
[245] Vse. _Jastrow_, op. cit. 129, 273 y sig. _Mgr. Le
Roy._ Op. cit. 135 y 153. _Brinton._ Op. cit. pág. 69 y
sig. _Clodd._ Animism. 34 y sig. _Th. Koch._ Zum Animismus
Sudamericanischen Ind. pág. 116 y sig. _J. N. Hewit._ Orenda
& Def. of Rel. (Am. Anthrop. New Series. Vol. IV. pág. 33 y
46). _Farrand._ Op. cit. pág. 249. Comp. _Laffittau_. Op. cit.
I, 360. _Goblet D'Alviella_ en _Hasting's_ Cyclop. pág. 535 y
sig. En Nicaragua la palabra "yulio" era: "el aire que salía
por la boca"..., aquello que les hace á ellos estar vivos,
é ydo se queda el cuerpo muerto... (Inf. _Pedrarias Dávila_
en _Oviedo_, op. cit. vol. IV, pág. 39). "Ehecalt" entre los
Aztecas expresaba "el aire" y "el alma", y personificado en
los Mitos se decía nacido de Tezcatlipoca (alma del mundo),
llamado también "Yoollichicalt" (viento de las noches). Vse.
_Brinton_. Myths of the New World. pág. 74, y sus notas. La
célebre definición de su alma dada al morir por el Emperador
Adriano:
"Animula, vagula, blandula,
Hospes comesque corporis..."
se asemeja mucho á la noción indígena. Vse. _Allinus
Spartianus_. "Adrianus" Ch. XV en "Scriptores Historiæ
Augustæ".
[Ilustración: Fig. 159.--Sonajero ceremonial (Linuboltz).]
Para el indígena todo el mundo material era inteligente y sensible; los
pájaros y los reptiles oían los ruegos de los hombres; el lago tenía
alma, como la catarata y el torrente; en los rumorosos silencios del
bosque y en las profundidades del barranco, había seres indefinidos y
terribles. Todo lo extraño é inusitado era para el indio _misterio_.
Los "_manitous_" y "_ockis_" de los Algonquinos, los "_cenis_" de
las Antillas, el "_pillan_" y el "_huecuver_" de los Araucanos, los
"_teotes_" de Nicaragua, las "_macacheras_" y "_caaporas_" de los
indígenas del Brasil, el _wakan_ de los Dakotas, y los "_huacas_"
Incásicos, no eran sino palabras distintas para conceptos similares,
expresiones vagas é indefinidas del "_sensus numinis_". Virgiliano, del
poder inescrutable y deífico que el salvaje creía presente en todos los
seres, movimientos y formas[246].
[246] _Laffitau._ Op. cit. I, 370. _Oviedo_, op. cit. I, 126;
III, 35, etc. _Clodd._ Op. cit. 51. _Barros Arana._ op. cit.
I, 105. _Keane._ Geog. II. 224 (Infierno de Masaya). _J.
Toribio Medina._ Aborig. Chile, 2 á 213. _Prescott._ Conq. of.
Mexico, p. 37. (Tezcatlipoca). _Herrera._ Dec. III, lib. 2,
cap. 66. _Figueroa._ Maynas. 221. _Galanti._ Op. cit. I, 115.
_Lozano._ Conq. Río Plata, I, 385. _Tylor._ Prim. Culture.
I, 2173 y sig. _Won Tschudi._ Beiträge Zur Kennt des Alt.
Peru. 156 y sigs. _Bertonio._ Vocab. Aymará (huaca). Sobre
la curiosa coincidencia filológica del "huaca" peruano y el
"Wakan" de los Dakotas. Véase _Brinton_. Rel. Prim. Peop. pág.
61 y sig. Debemos hacer notar que el "Animismo", como teoría
etnológica de _Spencer_, _Tylor_, _Clodd_, _Von-Gennep_,
etc., es tan insuficiente para explicar la emoción religiosa
como la célebre frase de _Petronio_ ("El temor es el origen
de los Dioses"), ó las hipótesis de _Euhemerus_ (Manismo)
_Empédocles_ y _Lucrecio_. El animismo, ó creencia en las
almas y espíritus de las cosas inanimadas, no es, ni mucho
menos, un rasgo peculiar de las religiones primitivas. La
idea del alma cósmica, manifestándose individualmente desde
el hombre al astro, y desde la piedra al sapo, pertenece
á las religiones Americanas, lo mismo que al Panteísmo de
_Spinoza_ ó al de los Neo-Platónicos. El Animismo, como el
Manismo, el Fetichismo, etc. no son formas ó etapas religiosas
características, sino _fenómenos secundarios del sentimiento
religioso_, ó usando la feliz expresión de _Castren_ "una
circunstancia en la Doctrina de los Dioses" ("nur ein Moment
su der Götterlehre"), _Castren_, Finnische Mythol., citado por
_Brinton_. Rel. Prim. Peop. pág. 136. Véase también _Brinton_.
Op. cit. pág. 46 y sig. _Von Ende_, Hist. Nat. de la Croyance,
pág. 21. _Mgr. Le Roy._ Op. cit. pág. 2, 162, 170, etc.
_Jastrow._ Op. cit. p. 120 y sig. _Squier._ Serpent Symbol,
etc., pág. 127 y sig. y sus notas y Bibliografías.
La naturaleza entera le enseñaba la existencia de este _desconocido
divino_. El salvaje lo veía en todas partes, al observar los grandes
fenómenos físicos, en la sucesión de la _luz_ y las _tinieblas_[247],
al contemplar el Océano, y todo lo extraordinariamente _vasto_,
al admirar el huracán, la tempestad y todo lo extraordinariamente
_fuerte_[248]. Pero además de estas grandes impresiones que avivaban
la pálida y _sub-consciente_ vislumbre de lo sobrenatural, escondida
en las profundidades de su espíritu, tenía el indio otros estímulos,
también universales y poderosos, que por su decisiva influencia en
las religiones Americanas estudiaremos especialmente. Me refiero á
los _sueños_ y estados análogos, y á las ideas sobre la _vida_ y la
_muerte_.
[247] La importancia en las religiones primitivas de los
conceptos de la luz y la obscuridad es tal, que algunos
escritores sostienen que la "adoración de la luz es el
fundamento de toda religión". Vse. _Fried_. _Freihold_ Die
Lebensgeschichte der Menschheit Bd. I. S. 35. _Brinton._ Rel.
Prim. Peop. pág. 74 y sig. íd. Myths of the New World. Cap.
VI. _Clark._ Indian Sign Lang. pág. 189. _Musters._ Among the
Patagonians. ch. V. _Winsor._ Op. cit. I. apce. V pág. 429.
_H. B. Am. Ind._ (B. A. E.). pág. 909, etc.
[248] Vse. _Brinton_. Rel Prim. Peop. pág. 81. _Markham_ en
_Hasting's_ Ciclop. I. 472. _Hagar._ Peruvian Astronomy. Cap.
"Taurus", "Scorpio", etc. (Journ. Am. Folk Lore. Vol. IX,
etc.) _Lang._ Myth, Ritual & Religion. I. 123 á 127, 159, 178.
II. 214, 278, etc.
[Ilustración: Fig. 160.--Las Cataratas del Niágara.]
Los sueños.
10.--Para los Americanos, en general, los _sueños_ (naturales ó
provocados) eran _realidades_, y tenían carácter profético, oracular
é inexorable. El indio creía ver y oir en sus sueños como oía y veía
en sus vigilias. Los sueños eran medios infalibles para ponerse _en
comunicación directa con los Dioses_, y las imágenes entrevistas por
el dormido ó alucinado[249], se consideraban como atisbos del mundo
supra-sensible é ignoto, donde moraban los tipos genéricos de todas las
cosas y estaban prefigurados todos los acontecimientos.
[249] Las llamadas _alucinaciones hipnogógicas_, ó
ilusiones vívidas vistas por los nerviosos en los momentos
inmediatamente anteriores ó posteriores al sueño, son
asiduamente cultivadas por los primitivos. Véase _Maury_.
Annales Medico-psychologiques. Vol. XI. pág, 252 y sig.
_Brinton._ Nagualism. pág. 7 y sig. El viajero _Spix_ dice
de las tribus de los bosques del Brasil, "que nunca parecen
completamente despiertos". Vse. _Brinton_. Rel. Prim. Peoples.
pág. 69. _Idem._ Essays of an Americanist. página 293.
[Ilustración: Fig. 161.--Invocando á las estrellas.]
Esta antiquísima y perniciosa creencia _en la realidad de los sueños_,
originó innumerables desvaríos; hizo que la vida del salvaje asumiese
un carácter irreal y como ensoñado, y fué en las agrupaciones
indígenas manantial inagotable de abominaciones y trastornos[250].
[250] Léese en el Antiguo Testamento: "He oído lo que
dijeron los Profetas, que en mi nombre profetizaban mentira
y dicen: he soñado, he soñado..." (_Jeremías_, capítulo
XXIII. v. 25-28). "¿Qué tienen que ver las pajas (sueños)
con el trigo (realidad), dice el Señor?..." (_Jeremías_,
cap. 27-9). Compse. _Hobbes_. Leviathan, cap. XII, p. 57.
Ed. citada. _Mooney._ The Ghost, Dance Religion, etc.
(Mesiánica, inspiración de un sueño, sacerdotes hipnotizados y
catalépticos), 14. Rep. B. A. E. pág. 650 y 1.104. _Kroeber._
Am. Anthrop. IV. n.º 2. Una de las fiestas Mágico-Religiosas
más extrañas de los Yroqueses, es la de los sueños
("onouhuaron" "onouhara" cabeza al revés), escena de delirios
en que los Indios fingiéndose locos, furiosos ó epilépticos,
se confundían y vagaban en una especie de Saturnal abigarrada
y carnavalesca, convirtiendo las aldeas en frenéticos
manicomios. Vse. _Laffitau._Op. cit. I. 367. _Morgan._ League
of the Yroquois, lib. I, pág. 205. _Jesuit Relations._ _PP.
Dablon_ y _Chamonat_(1655-6), 42, 154 y 23-50 (1642). _P.
Brebeuf._ S. J. Rel. des Missions (1636), pág. 117. En los
horribles suplicios del citado _P. Brebeuf_ y otros mártires
jesuítas del Canadá, etc. (_Lallemaut_, _Garnier_, _Daniel_,
_Lejeune_, _etc._), tuvieron decisiva influencia los sueños y
visiones de los shamanes. Vse. _Parkman_. Jes. in N. A. pág.
377. _Tanner._ Soc. Jesu. Militans pág. 531 y sig. _Donohoe._
The Iroquois & the Jesuits. pág. 27 y 31 Consúltese también,
en general, _H. B. Am. Ind._ pág. 400. _Clodd._ Op. cit. pág.
25 y sig. _Thurn._ Ind. Guiana, pág. 340-346. _Robertson_, op.
cit. II. 182. _Charlevoix._ Hist. Nouv. France. IIC. 260-350.
_Galanti._ Op. cit. I. 116. _Oviedo._ op. cit. vol. IIC lib.
XXIX, cap. XXII, etc. _Brinton._ Rel. Prim. Peop. 64 y sig.,
_Mgr. Le Roy._ Op. cit. pág, 153 y sig. _Deniker._ Op. cit.
pág. 218, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 162.--Chozas de los Manes (Dakotas).]
La vida futura. Manismo.
11.--La creencia en la _vida futura_ era tan universal, y estaba
tan arraigada en el ánimo del salvaje, que para él no existía la
muerte sino _como tránsito_ ó _continuación de vida_. El alma humana,
ese _algo_ que les mantenía vivos, tenía _vida ultraterrena_. Las
lenguas indígenas no tenían palabras equivalentes á "_morir_", sino
á "_matar_ ó _ser matado_". Lo que perecía era la _sombra_ humana,
la "_forma corporis_", pero la parte esencial del alma, lo que
constituía propiamente hablando la personalidad, la individualidad,
sobrevivía á la disolución del cuerpo y la forma, y _pasaba_ á un
mundo astral, helado y sombrío, á donde llevaba sus pasiones, sus
odios, sus rencores, sus necesidades y sus preferencias. Estas almas
desencarnadas (_manes_), en especial las de los sacerdotes y jefes,
seguían interesándose en las andanzas terrenales de sus allegados,
participaban de sus fiestas tribales, vagaban alrededor de sus chozas,
se manifestaban en sus sueños, recibían sus homenajes, y hasta tomaban
posesión de sus cuerpos.
[Ilustración: Fig. 163.--En oración.]
Este concepto de la vida de ultratumba originó innumerables ritos
y creencias, (_Manismo_) tan solemnes y significativos que muchos
escritores desde _Euhemerus_ á _Spencer_ y sus discípulos, han
sostenido que el origen, fin, y esencia de toda religión, están
comprendidos en la propiciación de las almas de los muertos, en el
culto de los antepasados, y en la posibilidad de comunicarse con ellos.
Sin incurrir en semejante exageración, diremos, sin embargo, que desde
Alaska á Patagonia, la creencia en la vida de ultratumba, _es el rasgo
más marcado de las religiones indígenas_, y que el sepulcro en las
agrupaciones Americanas fué las más de las veces cuna del altar y del
templo.
[Ilustración: Fig. 164.--En comunicación con el espíritu nocturno.]
De aquí los extraños fenómenos y desvaríos del _espiritismo_ indígena,
la diversidad é importancia de los usos mortuorios, los cruentos
sacrificios Aztecas al "_Tezcatlipoca_", el árbol frondoso y triste que
colocaban los _Timbues_, en el sepulcro de sus padres, ó la gota de
leche que dejaba caer la madre India en los labios del hijo muerto[251].
[251] Vse. _Brinton_. Rel. Prim. Peop. 23-68 y sig. _Mgr.
Le Roy._ Op. cit. 153 y sig. _Clodd._ op. cit. pág. 86.
_Spencer._ Principles of Sociology I. 142 y sig. _Frazer._
On Certain Burial Customs, etc. (Jour. Antrop. Inst. Agosto
1885). _Vignoli._ Myth & Science, p. 43. _Payne._ Op. cit.
339-594. _Robertson._ Op. cit. II. p. 85 y sus referencias.
_Torquemada._ Mon. Ind. Lib. 7. ch. XIX. _Prescott._ Conq.
of Mexico, p. 37 y sig. _Lozano._ Conq. Río Plata. pág.
428, _H. B. A. Ind._ (B. A. E.) pág. 944 y sus referencias.
_W. Gill._ Myths & Songs of S. Pacific. p. 28-34. _Clark._
Ind. Sign Lang. pág. 113 y en especial el precioso estudio
del _Dr. S. R. Steinmetz_. Ethnologische Studien zur ersten
Entwicklung der Strafe Bd. I. ss. 141-287. (Leyden 1894).
Para el espiritismo indígena, sus fenómenos, sesiones, etc.
muy parecidas á las modernas. Consúltese _S. Hagar_, en
_Hasting's_ Cyclop. pág. 433. _Calancha._ Crónica Moralizada,
vol. I. p. 411 (Barcelona 1639). _Mendieta._ His. Ecles.
Indiana. pág. 84. _Herrera._ Dec. III. 310-15. etc. etc.
[Ilustración: Fig. 165.--Propiciando al espíritu del río.]
Los Dioses Supremos.
12.--Siempre que el hombre piensa claro y siente hondo, ha dicho un
sabio etnólogo[252], concibe á Dios como unidad consciente. Así como
en las páginas de los poetas paganos encontramos á veces un Zeus,
distinto del Júpiter Olímpico, que existe lejos, _solo_, é indiferente
á las luchas y pasiones de los demás Dioses[253], así entre las tribus
Americanas relativamente cultas descubrimos la creencia en _un_
Dios inmaterial, desconocido y supremo que no exige oraciones ni
sacrificios, y que no se preocupa de los afanes terrenales[254].
[252] _Carriere._ Die Kunst im Zusammenhang der
Culturentivickelung. I. pág. 50-252.
[253] _Homero._ Illiada II. 177 III. 277, etc. Cons. _Lang_.
Myth, Magic & Religion II. 206 y siguientes.
[254] Qui ne prend aucun soin des choses cey bas. _Youtel._
Journ. Hist. d'un voyage de L'Amerique. pág. 225 (París 1713).
Prescindiendo, sin embargo, de la concepción Iroquesa del "_Gran
Espíritu_" indudablemente influida por los Misioneros Europeos[255],
sólo encontramos en América dos pueblos (Quechuas y Nahuas) en los que
el culto de este _"Ser Supremo" é inmaterial_, estuviera claramente
instituido.
[255] Vse. _Brinton_. The Myths of the N. World pág. 69 y sig.
Rel. Nouv. France pour l'An 1637. (Jesuit Relations) pág. 49.
Comp. _Morgan_. The league of the Iroquois. pág. 141. Lib. II.
_Parkmann._ Jesuits in North America. Int. LXVII. etc., etc.
[Ilustración: Fig. 166.--Cementerio esquimal.]
El Inca _Yupanqui_ concibió la existencia de un "_Hacedor Supremo_",
superior al Sol[256]. Llamóle simbólicamente _Illa tici Viracocha
Pachacamac_ (vaso de la tempestad, espuma del mar, animando al mundo),
y construyó en un valle cercano al Callao un templo dedicado á su
culto. Atribulado _Nezanuait_, Señor de Tezcuco, dedicó también otro
templo al "_Dios desconocido_".
[256] _Garcilaso de la Vega_ según _F. Blas Valera_. Com.
Reales. Vol. I. pág. 276. (Ed. citada). Comp. _Acosta_. Hist.
Nat. etc., de las Indias. Cap. V. _Prescott._ Conq. of Perú.
pág. 43 y sus notas.
Claro es que en ninguno de estos dos casos se pretendió sustituir en
absoluto el culto de este "_Ser Supremo_" al de las demás divinidades
indígenas. Ni el _Inca Yupanqui_, dejó de llamarse "hermano del Sol"
ni el Jefe _Tezcucano_, dejó de sacrificar cautivos en los altares
del dios de la guerra. Ya dijimos que el monoteísmo propiamente
dicho no existió jamás en América. El "_Dios ignoto_" Tezcucano,
y el _Viracocha_ Incásico no son sino expresiones de la tendencia
intuitiva del _sentir religioso_, hacia la _unidad divina_, que en la
entenebrecidamente salvaje, no se oponían al _pensar_ idolátrico[257].
[257] Vse. _Brinton_. Op. cit. p. 70 y sig. _Dyneley Prince_
en _Hasting's_ Cyclopedia. Vol. I. pág. 321. _Keane_. en
íd. íd. pág. 381 y sus referencias. _P. Ehrenreich._ Mythen
und Legenden der SudAmericanischen Urvolker. (Berlín 1905)
pág. 82 y sig. y su bibliografía. _Seler._ Int. Tonalamalt.
Ed. Aubin. pág. 39. _Markham_ en _Hasting's_ Cyc.^{dia} pág
470. _R. Inwards._ The temple of the Andes, pág. 28 y sig.
_Comte de Crequi Montfort._ Mission Scientifique Francaise.
Tiahuanaco (1903) pág. 14 y sig. y en especial y para formarse
exacta idea del concepto Incásico del "Viracocha" consúltense
los "Himnos á Viracocha", recogidos por _Pachacuti Yamqui
Salcamayhua_ en la preciosa traducción de _Lafone Quevedo_ en
colaboración con el _P. Mossi_ (Los Himnos Sagrados de los
Reyes del Cuzco). Talleres. Mus. La Plata 1882, que enmienda
el texto de _Jiménez de la Espada_ (1879) de la "Relación de
Antigüedades de este Reino del Perú del citado _Salcamayhua_
(1620). Es curiosa también la coincidencia del pensar del
sentencioso Inca Yupanqui con el del filósofo Persa _Omar
Khayam_ (_Fitzgerald_ Ed. Routledge). And that inverted
bowl... etc. (Vse. _Hasting's_ Cyclop. _Markham._ loc. cit.)
[Ilustración]