II. _Secundaria_ ó Mezozóica.

III. _Terciaria_ ó { Período _Eoceno_ (principio de vida).

Cenozoica. { " _Mioceno_ (media vida).

{ " _Plioceno_ (plenitud de vida).

{ " Pleistoceno.

IV. _Cuaternaria_ { " Post Pleistoceno.

{ " Contemporáneo.

Véase _Keane_--Etnology, pág. 51 y sig. _New Int. Cyclopedia._

Vol VIII. "Geology".

Los períodos glaciales.

4.--El más interesante de los episodios geológicos de la edad

cuaternaria, única que interesa á nuestro estudio, es el avance y

retroceso de las enormes sábanas de hielo que en períodos sucesivos,

llamados _glaciales_, invadieron las regiones septentrionales de

Europa y América[16], allanando los montes, transformando los valles,

arrastrando, estriando ó pulimentando las rocas y acarreando piedras

y arenas, para amontonarlas al retroceder en depósitos geológicos de

estructuras complejas y formas características[17]. Acumuláronse

tales depósitos en algunos ríos á manera de bancos, y convirtieron en

extensos lagos los primitivos valles. Desviaron otros ríos su curso,

buscando nuevos cauces y formando gargantas profundas. La humedad

atmosférica, el descenso de la temperatura y la acción misma de los

glaciales, ocasionaron también extraordinarios cambios en la faz de

la vida orgánica, haciendo desaparecer algunas especies animales y

vegetales y emigrar á otras á regiones diversas.

[16] El sabio _Agassiz_ ha constatado huellas de los fenómenos

glaciales en los valles del Amazonas y en el Río de la

Plata, y opina se extendieron á todo el continente (Voyage

au Bresil.--París 1869-pág. 428). Comp. _Ameghino._ Ant.

Hombre en el Plata-T. II.º Cap. 10, 11, 14.--El límite de la

moraina en los Estados Unidos puede indicarse por una línea

que, partiendo de Nueva York, cruce el lado Eirie y continue

hacia el Oeste y Sur del Misouri, para confundirse luego

con la frontera Canadiense. Marca esta moraina terminal el

límite de la invasión glacial en el segundo período--Véase _I.

Geikie_--The Great Ice Age, etc., p. 416.--_Dodge's._ Advanced

Geography--pág. 63 y 95. _Haynes._ Prehist. Arch. of. N. A. en

_Windsor_. Narr. & Crit. Hist. of. Am. p. 332-333. Notas 1 y 2.

[17] Canchales, morainas, cantos perchados, bloques erráticos,

y en especial el espeso estrato aluvial de limo y arena

fina que los geólogos llaman «_loess_» y caracteriza la

primera invasión glacial.--Véase _Haynes_. op. cit. _Geikie_,

íd. _Bonney_-Ice work, Past & Present pág. 27 y sig.

(New-York.--1890). _New. Intn. Cyclopedia._ "Geology"-"Glacial

period"-"Glaciers"-Vol. VIII-pág. 242-402-403.

[Ilustración: Fig. 4.--Formaciones fósiles (Pentacrinus Hiemeri) Museo

Británico (Nat. Hist.)]

Las causas[18], fecha y duración de los períodos glaciales, no

se conoce con certeza. Parece, sin embargo, demostrado, que el

principio y fin de los mismos es relativamente reciente[19]

(cuaternario-pleistoceno), y que el avance de los hielos sobrevino en

dos épocas distintas y separadas por largos intervalos de más alta

temperatura que estacionaron los glaciales en las altas mesetas y en

las regiones árticas y antárticas[20].

[18] La célebre é ingeniosa hipótesis de Croll, basada

en las variaciones seculares de la excentricidad de la

órbita terrestre (_James Croll._ Climate & Times, etc.

Edinburgh 1885), no está comprobada científicamente,

(véase _Wright's_-Ice Age in North América. pp. 405-505 y

585-95-Edición 1889).

[19] _Fiske_ (Excursions of an Evolutionist pág. 57-66 y

Discovery of America. pág. 7 y sigs.) T. 1.º y _Keane_,

(Etnology p. 56, Cap. IV) al aceptar sin beneficio de

inventario la hipótesis de _Croll_, hacen durar 300 ó 400.000

años las épocas glaciales que, según sin probar afirman,

empezaron en el período plioceno de la edad terciaria. Pecan

tales afirmaciones de gratuitas. La ciencia moderna tiende á

colocar las invasiones glaciales (Véase _Haynes_ en _Windsor_

N. & C. H. of América, pág. 332 y siguientes) en los últimos

períodos de la edad cuaternaria, (_Hand-Book of Am. Indians._

Part. I. _Bull. 30 Bur. of Am._ _Etnology_-pp. 60 y 96.

Washington 1907) y á sustituir el elemento cataclísmico

de "fuerza" (_Howarth_-Mammoth & the Flood), al elemento

"tiempo" y á la uniformidad gradual preconizada por _Lyell_.

(Geological Evidences of the Antiquity of Man. 4 Ed. London

1873.) Véase _Winsor_ op. cit. Tomo I. págs. 332-33-82-86-87.

[20] En el hemisferio Sur, los glaciales Patagónicos se

extendieron hasta las costas Argentinas y la Nueva Zelandia

quedó cubierta de hielo. No se ha comprobado, sin embargo,

con absoluta certeza el sincronismo del período glacial del

hemisferio Sur, con el del hemisferio Norte. Véase New Intn.

Cyclopedia Vol. VIII-pág. 402--_Darwin_ Geol. Obs. in S.

América pág. 21 y sig.--_Ameghino_ op. cit. Tomo I.º, etc.,

etc.

[Ilustración: Fig. 5.--Formación fósil carbonífera de Iowa (E. U.)

Museo Británico (Nat. Hist.)]

[Ilustración: Fig. 6.--Esqueleto fósil del Jetiosauro marino

(Ichthyosaurian termirostris). Museo Británico (Nat. Hist.)]

La ley de Asociación.

5.--La sucesión, emigración y evolución de los organismos animales

fósiles ha podido _asociarse_ con las edades geológicas en que

predominaron y _en general_ caracterizan, llegando al convencimiento

de que el conjunto de fósiles de un estrato geológico dado, difiere

del de los estratos inferiores ó más antiguos y superiores ó más

modernos. En tales principios científicos se funda la llamada _Ley de

Asociación_.[21]

[21] El conocimiento de la naturaleza de esta progresión, hace

posible por el estudio de los fósiles de un estrato dado,

averiguar la fase evolutiva de la vida (posición filogénica)

en que existieron y asignar _edad_ al estrato en que se

encuentren. La palabra _edad_ no indica aquí _número de años_,

sino período evolutivo de vida. Véase _Zittel-Eastman_, Text

Book of Paleontology (London 1900) pág. 28-71. _Nicholson_

& _Lydekker_ Manual of Paleontology pág 9-23 (London 1889),

comp. _Dana_ Man. of. Geolg. pág. 14 y sigts. 4.ª edición

(N-S-1895).

[Ilustración: Fig. 7.--El dinosauro unicornio (Triceratops-Prorsus de

_Marsh_).]

Limitándonos á los fósiles cuaternarios[22], podemos en general

afirmar que en la misma edad geológica en que vivieron el oso y

el león de las cavernas, el mastodonte, etc., en el continente

Europeo, existieron en el Americano el _megaterio_, el _mylodon_, el

_glyptodon_, el _megalonix_[23] y demás especies animales gigantescas,

ya extinguidas[24], cuyos esqueletos reconstruídos admiramos en los

Museos[25].

[22] Las pretendidas evidencias del hombre terciario en

América aducidas por algunos investigadores, no pueden en

manera alguna aceptarse como científicas. Ni el célebre

_cráneo fósil de "Calaveras County"_ mantenido como terciario

por _Whitney_, _Fiske_, etc., ni los hallazgos de _Lyell_,

ni el "hombre Natchez" desenterrado por _Dowler_, en el

delta del Missisipí, ni el llamado _Lansig man_ tienen la

antigüedad que algunos arqueólogos ansiosos de notoriedad han

querido atribuirles. La existencia del hombre terciario en

América debe rechazarse por improbada y acaso por improbable.

Véase _Bancroft_ Native Races T. IV. pág. 44 y sig. _Haynes_

en Winsor's Nve. & Crit. Hry. of América. Tomo I. p. 375

y siguientes, etc., y Conse. en especial _Handbook of Am.

Indians_ Part. I. (Bull. 30 Bureau of Am. Etgy.) Páginas

59-74-188-759, etc.

[23] Véase _Winsor_ Nan & Crit. Hist. of América. Vol. I.

p. 332. _Nadaillac._ Les Premiers Hommes. I. p. 54 y sig. y

L'Amerique Prehistque. p. 15 y sig. _Keane._ Etnology Cap. IV.

p. 52 y sig., y en especial _Foster_ Prehist. Rces. of the U.

S. p. 21, y cuadro pág. 80. Comp. _Lydekker_ (Geogcal. Hist.

of Mammals) que llama á Sud América, la "_región neogeica_"

considerándola como area de dispersión y evolución en los

períodos Miocenos de muchas formas animales primitivas ó

generalizadas en el sentido biológico.

[24] La causa de la extinción de estos animales gigantescos,

no se ha podido explicar aún, dice _Lydekker_ (op. cit. pág.

221) satisfactoriamente.--_Howorth_ (Mammoth & the Flood. p.

307-444) conforme con la tradición bíblica, (_Vigouroux._ Les

Libres Saints etc. 2 Ed. Tomo III. cap. IV y VII) da por causa

de tal desaparición, el Diluvio del Génesis (Gén. cap. VI y

VII). _Keane_ (Compendium of Geog. Central & S. América Vol.

I. pág. 29), se inclina á la caprichosa solución de _Church_

y atribuye la rápida extinción de dichas faunas al avance

del "mar pampeano" y al descenso de los montes del Brasil,

hipótesis que á más de no estar comprobada científicamente,

en el mejor de los casos no explicaría la desaparición de las

faunas de Norte América. (Véase _Foster_ op. cit. p. 21 y sig.)

[25] Véase _Guide_ to the Antiquities of Stone Age _British

Museum_ y comp. con _Gde. to Fossil Mammals & Birds_, y

_Reptiles & Fishes_ (_British Mus._) con los valiosos trabajos

de _Moreno_, _Lydekker_, etc. Paleontología Argentina (Anales

Museo de la Plata ptes. I-V) y con _Ameghino_ (Ant. Hombre

en el Plata. Tomos I y II) y _Burmeister_ (Phisikalische

Beschseivuns der Argentinischen Rep. pág. 23 y siguientes).

Criterios arqueológicos.

6.--El hombre, ser dotado de razón y libertad, aparece sobre la tierra

en la edad geológica cuaternaria[26]. Para satisfacer las necesidades

físicas y defenderse de las fieras é inclemencias atmosféricas[27],

necesitó valerse de herramientas y útiles y buscar ó construir refugios

más ó menos invulnerables.

[26] _Génesis._--Cap. I-Vol. 27-II-7.--Comp. _Vigouroux._

loc. cit. _Peña_ y _Fernández._ Arqgía. Prehistca., pág. 125

y sig.--_Winsor._ Narr. & Crit. Hist. of América. Vol. I.

pág. 382 y sigtes., etc.--El historiador _Fiske_ (Discovery

of America-Vol. I. pág. 2 y sigtes.) se declara _á priori_

partidario del hombre Mioceno-Terciario (pág. 7), afirmando

con sobrada ligereza que el hombre glacial es "_conocidísimo_

por los arqueólogos" y que los Esquimales son descendientes de

"el hombre de las cavernas" (pág. 15) hipótesis caprichosa y

absolutamente rechazada por investigadores prudentes. (Véase

_Thomas._ Int. to the Study of Am. Arch. Cap. IV. página 44 y

siguientes y _Handbook_ of Am. _Indians_. Vol. I. p. 433).

[27] Vse. _Yrjo Hirn._--The Origins of Art. Cap. II.-V-VIII.

_Otis T. Mason._ The Origins of Invention, pág. 2 y sigtes.

_Alfred. C. Haddon._ Evolution in Art. Cap. I-pág. 15 y sigtes.

[Ilustración: Fig. 8.--El _Allosaurus_ (Reconstrucción C. R. _Knight_)

American Museum (U. S.)]

La observación del _estilo_ y _forma_ de estas herramientas, útiles

y refugios, concordada con la de los estratos geológicos en se

encuentren (_superposición_), y los restos humanos y de animales

extinguidos que en dichos estratos les acompañen, (_asociación_), son

los únicos cánones que pueden conducirnos á esclarecer en lo posible el

intrincado problema de la antigüedad del hombre en América[28].

[28] _Dellembaugh_ (The North Amcans. of Yesterday-Preface

VII), y otros arqueólogos niegan toda importancia al

"_estilo_" como criterio de investigación cronológica. Sin

dejar de reconocer que tal criterio está sujeto á sinnúmero

de errores de observación y juicio, es indudable que sirve de

_poderoso auxiliar_ en estas obscuras cuestiones. El estado

actual de la Arqueología Americana, nos autoriza, pues, á

adoptar el _término medio_ de _Thomas_ (op. cit. p. 11, y

siguientes) y _Haynes_ en _Winsor_. Narr & Cric. Hist. of.

Am. Vol. I. p. 329 y siguientes. Cse. _Hand Book._ of. Am.

Indians. (pág. 60 y siguientes).

[Ilustración: Situación geográfica actual de las diferentes ruinas

prehistóricas de los Estados Unidos de la América del Norte.]

[Ilustración: Fig. 9.--Esqueleto reconstruído del _Allosaurus_ sobre el

del _Brontosaurus_ (Am. Mus. U. S.)]

Los arqueólogos Europeos,[29] basados en el estilo y material de los

restos arqueológicos, distinguen en los tiempos prehistóricos las

tres célebres edades de la _piedra_, del _bronce_ y del _hierro_[30],

subdividiendo la primera, ó _lítica_, en varias épocas. _Eolítica_, ó

de la piedra cortada, _paleolítica_, ó de la tallada y _neolítica_, ó

de la pulimentada, según el grado de perfección que alcanzaron en las

diversas localidades los referidos útiles líticos.

[29] Ya antiguamente había dicho Lucrecio: (De rerum natura.

Lib. V. p. 239)....

.....Arma antigua manus, ungues, dentesque fuerunt.

Et _lapides_, et item sylvarum fragmina ramei.

* * * * *

Posterius _ferri_, vist est œrisque reperta.

Et prior _œris_ erat quam ferri, cognita usus....

[30] _Mortillet._ La Prehistorique antiquité de l'homme.

_Lubock_ Prehistoric Times. (p. 14). _Winsor_ Nve. Crit. Hist.

of America Vol. 1.º p. 383 y siguientes. _Peña_ y _Fdez_.

Arqgía. Phca. (pág. 218) y siguientes, etc.

[Ilustración: Fig. 10.--Reptil Dinosaurio (Diplodocus carnegii de

Wyoming U. S. A.) (Museo Británico).]

La ausencia del hierro y en general del bronce entre los indígenas

Americanos, excluyen hasta hoy de su prehistoria las dos últimas

edades. América no conoció el hierro hasta la llegada de Colón.

Los indios de América del Norte y gran parte de los de la del Sur

no conocieron el bronce[31], y la edad _del cobre_ que algunos

arqueólogos han querido equiparar en América á la del bronce Europea,

no ha podido determinarse con certeza[32].

[31] _Squier_ & _Davies_. Ancient Monuments, encontraron gran

variedad de objetos de bronce en las minas de Chimu, (Perú).

_Holmes_, An. Rep. Bur. of Etn. 1884-85 Ancient Art of _the

Chiriquis_. (pág. 35 á 53,) nos describe varias aleaciones

de cobre y estaño, ó cobre y oro en objetos encontrados en

los límites de la Pcia. de los Chiriquis Colombia, figuras

humanas, ó representaciones animales, (figs 36 á 40 op. cit.),

de cobre brillante, (aleación) campanitas y otros objetos.

_Lafone Quevedo_ (Londres y Catamarca-1888) _Moreno_, (Notas

sobre Antropología Argent. Geogcal. Journal Dec. 1901), y en

especial _Ambrosetti_ en precioso y definitivo trabajo (El

Bronce en la región Calchaquie. B. Aires-1904), demuestran

científicamente la existencia del bronce entre los Calchaquies

de las regiones Argentinas; pero estos hechos arqueológicos,

no son bastantes á mi juicio, para afirmar _en general la edad

del bronce Americano_. La única verdad científica que tales

hechos demuestran, es que los habitantes de Chimu, aniquilados

por los Ancas, los Chiriquis de Colombia, y los Calchaquies de

la Argentina, habían alcanzado un grado superior de cultura

y que fueron tan expertos metalúrgicos y hábiles orfebres

como aptos eran para fabricar las hermosas vasijas que en

color y factura rivalizar pueden con las más perfectas de los

Etruscos. Vse. _Thomas_-North. Am. Arq. (pág. 11 y sigtes.)

_Keane_ Etnology, p. 335. _Dellembaugh._ North Amcans. of

Yesterday. (pág 33 y sig.) _Bol. Inst. Geogco. Argent._ Vol.

XVII-XVIII-XIX-XX (_Ambrosetti._ Notas Arq. Calchaquie).

[32] Sobre el uso del cobre entre los Indios de la América

del Norte, Vse. el _Hand book_ of _American Indians North of

Mexico_. Vol-I. (pág. 343), y su bibliografía, (p. 346-347).

_Thomas_ op. cit. pág. 58 y sigtes. _Keane._ Man Past &

Present (pág. 354 y sigtes.)

[Ilustración: Fig. 11.--Dinosauro Acorazado (Stegosaurus ungulatus) O.

C. _Marsh_. (Universidad de Yale. E. U.)]

Por otra parte, aun existiendo en el Continente Americano pruebas

abundantes de las culturas líticas, no es posible aplicar estrictamente

la división en épocas paleolíticas y neolíticas. Aceptaremos, pues,

tales términos sólo como _descriptivos_, procurando alejar de nuestra

mente toda idea de _tiempo_ para sustituirla con la de _sucesión ó

progreso_[33].

[33] Véase _Thomas_ op. cit. pág. 6 y siguientes.

_Dellenbaugh_ op. cit. pág. 10, etcétera, y comp. _Deniker_

Races of Man. p. 511 y siguientes y sus notas. _Abbot_

Primitive Industry, pág. 18-64. _Foster_ op. cit. página 9 y

siguientes _E. T. Stevens_ Flint Chips. pág. 14 y sig. _Fiske_

op. cit. I-1-19 y las Notas al Cap. del Prof. _Haynes_ en

_Winsor_ N. & C. H. of América I-369. _Marcelin Boule_ estudia

sintéticamente el estado de esta cuestión científica, (_Revue

d' Anthropologie_-188 pág. 647) extractando las razones

aducidas en pro ó en contra de la aceptación de los útiles

líticos hasta ahora encontrados en América, como pruebas de la

antigüedad del hombre. Véase también _Holmes_ Stone. Imp. of

the Potomac, etc. (15 Rep. Bur. of Etnology).

Útiles paleolíticos.

7.--Llamaremos _útiles paleolíticos_, á aquellos objetos rudos de

piedra de variados tamaños y grosera talla _que hayan sido encontrados

en lechos geológicos indudablemente pleistocenos ó cuaternarios_[34].

En tales depósitos, generalmente de gran espesor, al lado de tan

rudimentarios productos de la industria humana, suelen encontrarse

fósiles de varias especies animales extinguidas. Semejantes

descubrimientos pueden establecer _la convivencia del hombre con las

referidas especies, única prueba de su antigüedad, universalmente

aceptada por los científicos_. A estos hombres que tales útiles

emplearon y en tales épocas existieron, los designaremos con el término

genérico de _cuaternarios_ ó _paleolíticos_.

[34] _Winsor_ op. cit. p. 332 Tomo I.º (Cap. _Prof. Haynes_ y

sus notas).

[Ilustración: Fig. 12.--Esqueleto del Glyptodon Clavipes (Formación

pampeana). Rep. Arg. (Mus. Brit.)]

[Ilustración: Fig. 13.--Piel de oso hormiguero (Grypotherium Listai).

Patagonia (Rep. Argent.) (Mus. Brit.)]

El hombre cuaternario en la América del Sur.

8.--Las investigaciones modernas nos permiten afirmar la coexistencia

del hombre en América del Sur con el megaterio, el mylodon, el

megalonix y demás especies animales que corresponden en la Zoología

fósil Americana á los grandes mamíferos extinguidos del antiguo

Continente.

En las cavernas de Lagoa Santa y Sumidero (Dep. Minas Geraes), el sabio

_Lund_, que dedicó muchos años de su vida á estos estudios, pudo reunir

hasta 115 especies de animales fósiles, asociados con restos humanos y

numerosos útiles paleolíticos[35].

[35] Memoires de la Soc. Ant. Nord 1845 p. 49 y siguientes.

_Lacerda_ y _Peixoto_ Cont. ao Estado Antrco. das Razas

Indnas. do Brasil. (Río Janeiro 1876 Mus. Nac.) Carta de

Lund á Rafn (Lagoa Santa. Marzo 28-1844.) Comp. _Keane_

Man Past a Present p. 358 y siguientes _Deniker_ Rac. of

Man pág. 511 y sus notas sobre la llamada raza de Lagoa

Santa ó Paleo--Americana.--_Nadaillac_ Am. Prehis. pág. 27

y siguientes. "Lund, decía _Quatrefages_ (L'Homme Foss. de

Lagoa Santa. Cong. Antrop. Moscow 1879 v. XXXV) ha tenido

indudablemente el honor de descubrir el hombre fósil en

América y el de afirmar tal descubrimiento en épocas en que la

existencia del hombre cuaternario en el viejo Continente se

consideraba todavía dudosa"... Comp. _Keane_ Etnology, pág. 98

y siguientes.

[Ilustración: Fig. 14.--El "Toxodon Platensis" (Buenos Aires. Formación

pampeana). Mus. Brit.]

A las orillas del Carcarañá recogió _Seguin_, en 1872, osamentas

fósiles de megaterio asociadas con restos humanos[36]. En 1875

_Ameghino_ descubría cerca de Mercedes, á orillas del Arroyo Frías y

en formaciones geológicas cuaternarias, gran cantidad de osamentas

de animales fósiles asociados con restos humanos, y más tarde y en

formaciones geológicas también pleistocenas[37] (Pampeanas), encontró

la concha gigantesca de un glyptodon[38], acompañada de instrumentos

de silex y dientes de toxodon y mylodon _trabajados por la mano

del hombre_[39]. Los hallazgos de _Moreno_ en Patagonia, los de

_Burmeister_, _Carles_, etc., etc.,[40] confirmaron los de _Lund_ y

_Ameghino_, estableciendo científicamente la existencia del hombre

cuaternario ó paleolítico en América del Sur y especialmente en la

República Argentina[41].

[36] _Nadaillac_ op cit. pág. 28 y siguientes. _Deniker_ op.

cit. pág. 508. _Keane_ Etnology pág. 99 y siguientes.

[37] Arrastrado _Ameghino_ por el delirio de las fechas

remotísimas, sostuvo que el estrato geológico Pampeano, donde

encontró estos fósiles, se remontaba al período plioceno

ó terciario. _Burmeister_, cuyas afirmaciones refrendó el

célebre geólogo _Soren Hansen_, demostró que las formaciones

pampeanas pertenecían á dos épocas geológicas distintas siendo

pre-glaciales solo las inferiores, y _claramente cuaternarias_

las superiores, donde Ameghino encontró los fósiles. Véase

_Keane_ Etgy. página 98 y comp. _Ameghino_ Ant. Homb. en el

Plata, Tomo II,º, pág. 81 y siguientes.

[38] Su caparazón está compuesto de planchas exagonales

sólidamente unidas y ornamentadas á veces con protuberancias

cubiertas también con escamas epidérmicas consistentes.

La especie más conocida es el "Glyptodon Clavipes" de los

estratos pleistocenos Argentinos. Para la descripción completa

consúltese _Lidekker_ The Extinte Edentates of Argentina (An.

Museo de la Plata, Vol. III. parte 2.ª 1894.) _Nadaillac_,

Am. Preh. pág. 28 y siguientes y compse. _Ameghino_, op. cit.

Volumen II. cap. IX-X-XI-XIV-XV.

[39] "El hombre seguramente, dice _Ameghino_, op. cit. pág.

532, habitaba las corazas de los Glyptodon" _Burmeister_

(Anles. Mseo. Pco. de B. Aires) cita un Glyptodon cuya concha

tenía 1 metro 64 diámetro longitudinal, 1 metro 32 de diámetro

transversal y 1 metro 05 de altura, _Strabon_ (Geog. Lib.

XVI) al describir los "Chelenofagos" nos dice que cubrían sus

cabañas con conchas de enormes tortugas, que algunas veces por

su magnitud les servían hasta de embarcaciones.

[40] Véase _Nadaillac_ op. cit. p. 29 y siguientes. _Keane_

Etnology p. 98 y siguientes. _Deniker_ Races of Man. p. 511 y

siguientes.

[41] "Vasta Necrópolis de razas perdidas" la llama _Reclus_

(Tomo XIX pág. 672) copiando á _Moreno_. (Véase _Keane_

Etnology pág. 89 nota 2ª)

[Ilustración: Fig. 15.--Cráneo supuesto terciario. (Ameghino). Rep.

Argentina.]

[Ilustración: Fig. 16.--El mismo visto de frente. (Rep. Arg.)]

El hombre cuaternario en América del Norte.

9.--No obstante los numerosos trabajos de los Arqueólogos

Norte-Americanos, los vestigios del hombre cuaternario en América del

Norte no son tan claros como los de la América del Sur. Si _Haynes_[42]

considera innegables las conclusiones de _Abbot_[43] sobre sus

hallazgos en los barrancos del Río Delaware (Trenton Gravels), otros

investigadores eximios[44] niegan su importancia científica. Son aún

más discutibles las pruebas de la existencia del hombre glacial y

cuaternario en el Ohio[45], en Minnesota[46] ó Kansas[47] aceptadas

por algunos autores sin mayor examen crítico[48], y las caprichosas

elucubraciones de _Whitney_ sobre el pretendido cráneo plioceno de

California (Calaveras County), rechazadas hoy definitivamente por

la ciencia[49]. Debemos, pues, suspender nuestro juicio sobre estos

hallazgos, hasta no verlos confirmados por pruebas más convincentes[50].

[42] En _Winsor_. Narr. & Crit. Hist. of America Tomo 1.º pág.

329 y sig. (Prehist. Arch. of N. A.)

[43] _Abbot._ Primitive Industry. Cap. XXXII y sus notas.

Comp. _Deniker._ Races of Man p. 511. _Nadaillac._ Am. Preh.

pág. 19 y sigtes, y sus notas.

[44] _Farrand_ (Basis of Am. Hist.) Cap. V. p. 71. conforme

con _Holmes_. Preliminary Revision of the Evidence Relating

to Aur. grav. Man. etc. (Amcan. Anthrop. I p. 107-121 y

sigtes.), dice textualmente: "the presence of man in America

at such an early date (cuaternaria) _is extremely doubtfull_.

_Thomas._ (Int. to the Study of. N. A. Arch. pág. 7, dice. "We

put aside glacial or paleolithic man of America, (se refiere

á la del Norte) pág. 5, _as yet wanting in the credentials_

which entitle him to a place in the scientific circles"....

En el mismo sentido _Keane_. Et. (pág. 105 y sigtes.)

_Dellenbaugh_-North Americans of Yesterday-Preface. VII-y

_Handbook Am. Indians_ Pt I-pág. 60.

[45] _Holmes_ Traces of Glacial Man in Ohio (Journal of Geol.

I-147-163)

[46] _Bromer._ Memoirs of Exploration in the Bassin of the

Mississipi. V. _Farraud._ op. cit. (pág. 70)

[47] Véase _Handbook_ of _Am. Ind._ Parte I ª "Lansig Man."

(pág 759).

[48] _Foster._ op. cit. pág. 77. _Fiske_-Discovery of America.

Tomo I pág. 7. etc., etc.

[49] Vse. _Handbook_ of _Am. Ind._ Pte I ª "Calaveras, Man"

(pág. 188).

[50] Para el estado actual de la opinión científica y de la

discusión sobre la existencia del hombre paleolítico en Nte.

Amca. pueden también consultarse _Winsor_, op cit-Notas Cap.

_Haynes._ (pág 340 y sigtes), y _Handbook. Am. Ind._ Antiquity

of Man. P. I. (pág 60.)

[Ilustración: Fig. 17.--Punta de flecha márgenes río Delaware (E. U.)]

[Ilustración: Fig. 18.--Instrumento de silex (Col. Ameghino) Río Lujan

Rep. Argent.]

Insuficiencia cronológica de estas investigaciones.

10.--La indudable coexistencia del hombre en América del Sur con

las especies animales cuaternarias, _única_ afirmación aceptable

en el estado actual de la ciencia, si bien importa un verdadero

progreso arqueológico, de poco ó de nada nos sirve para determinar

_cronológicamente_ la antigüedad del hombre en América.

Para resolver tan obscuro problema, sería necesario conocer la época

de la constitución de los terrenos cuaternarios en América, el siglo

en que acaecieron los aluviones glaciales y su duración aproximada;

sería necesario saber la fecha y las causas de la desaparición de las

especies extinguidas; tener, en fin, una base, un punto de partida,

datos fijos en qué fundar nuestros cálculos.

[Ilustración: Fig. 19.--Tibia de Mylodon con incisiones hechas por el

hombre cuaternario. Río Lujan (Rep. Argent.) Col. _Ameghino._]

Hasta ahora la cuestión sólo tiene incógnitas. La ciencia ha encontrado

una relación de estratos, animales, hombre; pero dicha relación no

basta.

[Ilustración: Fig. 20.--Hacha paleolítica. Aluviones río Yuchipila

(Méjico).]

El geólogo[51], no conoce _fechas_, sino sucesión de cosas. Los

fenómenos geológicos que exigen para algunos cientos de miles de años

de duración[52] han podido producirse por circunstancias excepcionales

en pocos siglos[53]. "Todo lo que la geología puede probarnos, decía

_Huxley_ hablando de los períodos geológicos, es el orden local de

_sucesión_; pero si hay que investigar grandes zonas ó estaciones

y depósitos separados, la maliciosa confusión (_mischief_) de la

_homotaxis_, ó semejanza de colocación que _puede_ demostrarse, con el

_sincronismo_ ó identidad de fecha sobre el cual no hay _ni sombra de

prueba_, conduce á incalculables equivocaciones y especulaciones sin

fundamento".[54]. La verdad es que la ciencia no ha conquistado todavía

un cronómetro capaz de medir los períodos de formación de la tierra.

[51] _A. Jakob._ Unsere Erde. (pág. 47).

[52] Véase _Nadaillac_. Les Prem. Hommes. Vol I.ª p. 45, y

comp. con _Keane_, Etnology. p. 58 y sigtes. _Fiske._ Disc.

of. Amca. Vol. I.º pág. 10-28, y _Winsor_, Narr. & Crit. Hist.

of Am. Vol. I.º (pág. 382 y sigtes).

[53] El _elemento cataclísmico de fuerza_, opuesto á la

uniformidad gradual de _Lyell_ Student's Elements of Geology.

(pág. 159 y sigtes.), tiene por sostenedores á eminentes

Geólogos, como _Huxley_, _Prestwich_, etc., y en especial á

_Howarth_. (Mammoth & the Flood). pág. 307-44, y _Southall_.

(Ep. of the Mammoth etc.) pág. 190-204 y Cap. 10.--Comp.

con _Lapparent_ Traité de Geologie. 2.ª ed. pág. 1282-85 y

_Vigouroux_. Les livres Saints, etc. Vol. IIIº Cap. V y VI.º

[54] _Rodolfo Cronau_, por ejemplo, en el Vol. I.º pág. 29-31

de su Hist. Gral. de América, que en traducción española

circula profusamente á pesar de sus falsedades sinnúmero, y

evidente superficialidad científica, dice textualmente: (Ed.

Espla.) "La edad remotísima (?) del hombre en California está

confirmada (?)... por los objetos de su industria encontrados

allí, los cuales obligan á sostener la opinión de que el

hombre ha sido contemporáneo en América, del mastodonte,

etc... y, que _por tanto, existía ya en tiempos tan remotos_,

(Los 100.000 años de Hæckel, p. 29), _que el cerebro humano

es impotente para formarse idea de ellos_"... Tal es el caso

de "_mischief_ ó _maliciosa confusión_" que tan acertadamente

condena _Huxley_.

[Ilustración: Fig. 21.--Instrumento cortante (_paleolítico_) y probable

modo de usarlo (Mus. Brit.)]

[Ilustración]

Compendio de la historia general de América. Tomo I · 第 36 / 115 题