1.--Definición. 2.--Extensión y Objetos. 3.--Divisiones. 4.--Las
Fuentes 5.--Archivos y Museos.--6 Colecciones de documentos. 7.--Las
Autoridades. 8.--Bibliotecas y Bibliografías. 9.--Mapas y estudios
fisiográficos. 10.--Metodología.
Definiciones.
1.--Entendemos por _Historia General de América_, la relación
coordenada y auténtica, de la _acción progresiva_ de las _Sociedades
Americanas_ á través del tiempo. El arqueólogo que estudia los templos
Aztecas ó las Alfarerías Incásicas; el filólogo que desentraña las
analogías lingüísticas de las tribus del Sur ó del Norte; el fisiógrafo
que determina las influencias del medio ambiente en la formación de las
agrupaciones indígenas; el sociólogo que describe las organizaciones
coloniales y el paleógrafo que descifra documentos obscuros, manejan
hechos históricos, pero _no hacen historia_. No basta, por ejemplo,
saber qué espíritus veneraron los Iroqueses, cómo estaba organizada su
Confederación, qué comieron, cómo se vistieron y qué lengua hablaron;
necesitamos saber, además, _lo que hicieron_, la _historia_ de sus
trabajos, de sus luchas, de sus heroísmos, de sus crueldades, de su
aniquilamiento, de _sus acciones_, en fin, y de la continuidad de
sus efectos y sus causas. La Arqueología, la Filología, la Ciencia
política y demás _auxiliares de la Historia_, dejan de lado aquellos
acontecimientos que importan _acción_, esa cualidad peculiarísima del
hombre que usa el lenguaje, el arte, el gobierno, las creencias, etc.,
como instrumentos para edificar organismos sociales, para darles
carácter y sello propio, para producir sus cambios continuos y decidir
su progreso ó decadencia[1].
[1] Vse. _Emerson_, Essays. History. _Frowde_, Short Studies
on great subjects. On History. _Max Nordau_, Interpretation
of History (Londres, 1910), pág. 6 y sig. _Letelier_, La
evolución de la Historia (Santiago de Chile, 1900), Vol. I,
pág. 12 y sig. _Altamira_, La Enseñanza de la Historia, pág.
113 y sigtes. _Julián Ribera_, Lo científico en la Historia,
pág. 2, etc. _Sheldon Barnes_, Studies in Historical Method.
_Bushnell Hart._ Imag. in History (Am. Hist. Review, Vol. XV,
402). _F. I. Teggart_, The Circunstance and the substance of
History (Am. Hist. Review, vol. XV, n.º 4), etc., etc.
Los especialistas proporcionan los materiales, la piedra, el hierro,
la madera para construir el edificio. El historiador _lo construye_,
recoge los estudios de Filología Americana, de Arte Americano, de
Etnología, etc.; los reúne en un todo artístico proporcionado y
continuo, les da _unidad_ y vida, y hace, en una palabra, _Historia de
América_.
Extensión y objeto.
2.--La _Historia_, no puede confundirse con la _Sociología_. Estudia
esta última la sociedad en _general_, su evolución y desarrollo, y el
verdadero _objeto de la Historia_, es el estudio de la _unidad social_,
del desenvolvimiento progresivo de la _personalidad_ de un pueblo,
raza ó conjunto de pueblos que se desarrollan por el _medio_ y la
_acción_, hasta perecer, ó constituir agrupaciones sociales definidas y
resistentes.
Tampoco puede limitarse el estudio de la _Historia General de América_,
á la del Continente Norte Americano, como han querido algunos
historiadores. _Sud América_ tiene en la historia de la civilización
humana tanta ó más importancia que _Norte América_, y la Raza Latina
que puebla el Continente Sur, nada tiene que envidiar á la Sajona,
que en general ocupa el Continente Norte. Las agrupaciones indígenas
más cultas y definidas, se formaron por otra parte en la _América
del Sur_. Prescindir del Continente Sud Americano al estudiar la
_Historia General de América_ y llamar así á la _Historia Particular
de los Estados Unidos_, es tan ridículo como estudiar, por ejemplo,
la _Historia_ de la llamada Edad Antigua, prescindiendo de Roma ó de
Grecia[2].
[2] En la guía para el estudio de la Historia Americana
de los Profesores de la Universidad de Harward (E. U.).
_Ed. Channing_ y _A. Busnell Hart_ (Guide to the Study of
American History, 1903, N. Y.), libro por más de un concepto
recomendable y utilísimo, los eruditos compiladores,
arrastrados por su mal entendido patrioterismo, descartan el
Continente Sud Americano de la Historia General de América
"_porque los Latino-Americanos no han contribuído con nada de
importancia, á la masa de la experiencia política y social
del mundo... y porque los Españoles Americanos han adelantado
muy poco en estos últimos siglos_, etc." (Latín Americans
have made no significant contribution to the world's stock of
social & political experience, etc., página 4). La afirmación
de _Channing_ y _Hart_ es tan peregrina y presuntuosa
(_boastfull_, como ellos mismos dicen), que basta enunciarla
para evidenciar su ridiculez.
Consideraremos, pues, la _Historia de América_, en general, estudiando
la formación progresiva de _las unidades sociales de sus dos
Continentes_, procurando relacionarlas entre sí y comparar en forma
sintética las notas características de su respectivo desarrollo.
Divisiones.
3.--Para sistematizar en lo posible nuestro estudio, y sin pretensión
alguna dogmática, podemos dividir la _Historia General_ de América en
cinco grandes _Épocas_.
1.ª _América Indígena._--Abraza la Pre-historia y la historia de la
_Raza Americana Primitiva_ hasta el Descubrimiento Colombino.
2.ª _Descubrimiento._--Abraza desde el primer viaje al Continente
Americano de _Cristóbal Colón_, hasta la vuelta á España de
_Sebastián del Cano_, después de su viaje de Circunnavegación
(1492-1518).
3.ª _Conquista._--Estudia el conflicto de la Raza Indígena con los
Europeos, hasta su dominación por éstos y formación definitiva de
las diversas Colonias.
4.ª _América Colonial._--Estudia el desarrollo cultural y político
de tales _Colonias_ hasta los primeros síntomas de su Independencia.
5.ª _La Independencia._--Comprende desde estos síntomas de
_Independencia_ hasta la formación de las diversas Nacionalidades
Americanas[3].
[3] La vida independiente de las distintas nacionalidades
Americanas, no debe, á mi juicio, estudiarse en la _Historia
General de América_, sino en la _Historia Particular_ ó
_Nacional_ de cada uno de los referidos países.
Las Fuentes.
4.--Los materiales originales que sirven á los historiadores para
construir sus relaciones, se llaman _fuentes_. Corresponden á
los fósiles en geología, á los casos en los estudios legales, á
las palabras en filología, etc., etc. Son restos del pasado, de
donde se deriva el conocimiento del mismo. Consisten en la masa de
tradiciones, manuscritos, impresos, monumentos, restos, útiles,
instituciones, literaturas, etc., en las que una generación, pueblo
ó raza se exterioriza tangible y visiblemente. Todo lo que nuestros
antepasados nos legaron, sus instituciones, sus creencias, sus leyes,
su lengua, sus edificios, sus industrias, etcétera, son _fuentes de
su historia_, que no pueden confundirse con la historia misma que con
ellos formaron sus cronistas, omitiendo á veces ó exagerando, lo que
creían dañoso ó conveniente para mantener su punto de vista religioso,
social ó político. La Historia encuentra en _las fuentes_, materiales
de toda especie siempre utilizables. El contenido y la dirección de
la historia, cambian con las generaciones; las fuentes permanecen y
perduran. Tienen vividez, sello propio y particular encanto. Son las
progenitoras de la historia. Ellas deben resolver toda controversia, y
en ellas deben fundarse todas las crónicas.
Archivos y Museos.
5.--Así como para estudiar la Botánica, la Zoología, etc., debe
acudirse á los Museos de Ciencias Naturales, donde se han reunido
ejemplares diversos para estudiar la civilización de las sociedades
humanas, es convenientísimo visitar los Museos Etnológicos,
Arqueológicos, Históricos, etc., en los que se guardan cuidadosamente
clasificados los restos, reliquias, útiles, herramientas, orfebrerías,
ornamentos, etc., que juntamente con los monumentos arquitectónicos
(edificios, caminos, acueductos, templos, ruinas, etc.), nos dan
á veces clarísima idea del vivir cultural de pasados pueblos. Los
repositorios más ricos en Antigüedades Americanas son, entre otros, el
_Peabody Museum_, de Cambridge, Mass. (E. U.), las colecciones de la
_Smithsonian Institution_, y de la _Oficina de Etnología de Washington_
(E. U.), el _Museo Nacional de Washington_, las colecciones Etnológicas
del _Museo Británico_, del _Königliche Museum_, de Berlín, y del _Museo
Etnográfico_, de San Petersburgo; el _Museo Arqueológico_, de Madrid;
el _Museo Nacional_, de México; el _Museo de la Plata_, el _Museo
Nacional_, de Buenos Aires; el de Río Janeiro, Santiago de Chile, etc.,
etc. Casi todos estos Museos han publicado, y siguen publicando en sus
anales, revistas y catálogos, reproducciones artísticas y fieles de sus
tesoros Arqueológicos[4].
[4] En la imposibilidad de mencionar, aunque sea someramente,
todas estas publicaciones, relacionadas por otra parte (las
principales) en las "_Referencias_" y "_Notas_" de este primer
tomo del Compendio, refiero á los estudiosos al resumen de
_Winsor_. N. & C. H. of. A., Vol I, Apéndice VI, pág. 437,
que enumera las publicaciones Arqueológicas Americanas más
importantes.
Las _fuentes_ manuscritas, y en especial las de carácter oficial, se
guardan cuidadosamente en sus _Archivos_ por todas las naciones cultas.
Estando la Historia Americana íntimamente relacionada con la Europea,
apenas hay _Archivo_ importante en Europa que no contenga _fuentes_
manuscritas interesantes para el Historiador de América.
Claro es que los _Archivos Españoles_, _Portugueses_, _Ingleses_
y _Franceses_, son los más ricos de Europa en documentación
Americana. Toda la Historia Colonial de las actuales Repúblicas
Hispano-Americanas, por ejemplo, puede y debe estudiarse en los
Archivos Españoles.
En las _Referencias_ de este Compendio se mencionan especialmente los
_Archivos_ que contienen las principales _fuentes_ manuscritas de cada
una de sus materias y capítulos[5].
[5] Véase _Winsor_. H. &, C. H. of. América, Vol. VIII, Ap.
1.º, pág. 412, y Comp. Guide to Am. Hist. (_Chaming & Hart_),
pág. 39 y sig. Sobre los Archivos Españoles, véase la acertada
descripción de _William R. Shepperd_ (The Spanish Archives,
etc., pág. 2 y sig., con sus notas y referencias). En general
Comp. _Langlois_. Manuel de Bibliographie Historique, pág. 77
y siguientes.
Colecciones de documentos.
6.--Para que las _fuentes_ manuscritas de la Historia se conozcan
sin necesidad de visitar los distintos _Archivos_, y para hacerlas
además fácilmente inteligibles para los profanos en las disciplinas
paleográficas, deben _coleccionarse_ y _publicarse_.
Desde el principio del siglo XVIII, todas las naciones Europeas han
procurado coleccionar, y han coleccionado y publicado casi todas las
fuentes de su historia. Como gran parte de estas colecciones son sólo
accesibles en las grandes Bibliotecas, para mayor facilidad del
estudioso se han empezado también á publicar en estos últimos años en
muchas naciones de Europa y en algunas de las Americanas, _colecciones
populares_ de _fuentes_, clasificadas según su importancia y sus
épocas. La utilidad de estos elementales instrumentos de investigación
histórica es grandísima, tanto por la facilidad de su adquisición como
por la sencillez de su manejo.
El cuidadoso estudio de las fuentes ha dado además origen á
disciplinas científicas nuevas (Filología, Paleografía, Eurística,
Diplomática, etc.), que exigen á su vez nuevas _escuelas_ y aparatos
científicos. El modelo de estas nuevas _escuelas_ ó talleres
históricos es el _Seminarium_ alemán, cuyos únicos materiales de
trabajo son las fuentes, y en el que los estudiantes investigan
por _sí mismos_, construyendo con las referidas fuentes _trabajos
históricos originales_. Algunas Universidades Norte-Americanas; la
_Ecole de Cartes_, de París; el _Centro Arabista_, de Madrid y otras
instituciones de investigación histórica, han adoptado el acertadísimo
sistema del _Seminarium_, de Alemania, ampliando un tanto su
criterio[6].
[6] Como modelos de _Colecciones Populares de Fuentes_,
que tan útiles serían para los Alumnos Argentinos, si se
hiciesen, citaremos entre otros los Leaflets de _Chaming &
Hart_ (American History Leaflets, etc., New York), publicados
bimensualmente; los Documentos Ilustrativos de _Preston_
(_Howard. W. Preston._ Documents Illustrative of American
History, New York), el "_Quellenbuch_", de _Albert Pichter_
(Leipzig 1885), las series de _B. Teller_ (L'histoire de
France racontée par les Contemporaines. París 1880 á 1910),
etc., etc. La mejor de las Bibliografías generales de Fuentes
que conozco es, á mi juicio, la de _Bernheim_ (Lehrbuch der
Historischen Methode. Leipzig, 1894), pp. 188-202 y 436 y sig.
Sobre el moderno _Seminarium_ Alemán, etc., véase _Langlois_,
op. cit. Lib. II, pág. 340 y sig. _Altamira_, Enseñanza de la
Hist., pág. 21 y sig., etc., etc.
Las Autoridades.
7.--Entendemos por _Autoridades_, las monografías, tratados ó libros
de historia, basados en las fuentes. Si no se hubiera escrito, por
ejemplo, ninguna historia del General _San Martín_, tendría que
recurrir el que la escribiera, á los diversos _Archivos_, para buscar
las fuentes originales de información; más aún, debería mencionarlas
en su obra, porque no hay _autoridad histórica_ digna de tal nombre,
si no _se refiere á las fuentes_. Existiendo la obra del _General
Mitre_, escrita en presencia de las _fuentes originales_, su cuidadosa
lectura ahorra al estudioso el ímprobo trabajo de clasificar, depurar y
extractar las _fuentes originales_, bastándole la _autoridad histórica_
mencionada, para conocer con justedad la augusta figura del heroico
Libertador de América. Toda _autoridad histórica_, propiamente dicha,
debe relacionar críticamente sus fuentes, añadiendo notas, apéndices ó
referencias que permitan al investigador ensanchar su campo de estudio.
De la exactitud, sentido crítico, orientación, etc., de estas notas,
referencias y Apéndices, depende el valor histórico y _autoridad_ de la
obra.
Bibliotecas y Bibliografías.
8.--Las autoridades mencionadas son herramientas indispensables para
el estudioso; pero le serían inútiles si no tuviesen medios rápidos
de conocer su existencia. De nada serviría amontonar libros en las
_Bibliotecas_, si no pudiera saberse fácilmente de qué trataban y dónde
estaban. El historiador necesita, antes de escribir sobre determinada
época ó cuestión histórica, saber cuáles son los libros que de ella
se ocupan directa ó indirectamente, qué _autoridades_ debe consultar,
y qué medios de información puede ofrecerle la enorme Biblioteca
acumulada por los escritores de todos los tiempos y todos los países,
es decir, el patrimonio científico y literario que la humanidad le ha
venido legando durante siglos.
De aquí la necesidad de las _Bibliografías_, repertorios ordenados
donde se mencionan el conjunto de libros antiguos y modernos,
nacionales ó extranjeros que se han escrito y publicado sobre las
diferentes épocas y cuestiones históricas. Además de los Catálogos de
las grandes _Bibliotecas_ (Museo Británico, Nacional de París, etc.,
etc.), las Bibliografías Nacionales, las Bibliografías de Bibliografías
y otros instrumentos de Bibliografía General, existen numerosos
repertorios de _Bibliografía Histórica_, en los que se indican las
fuentes originales y los trabajos modernos que deben consultarse
sobre una época ó punto históricos, (_Bibliografía Retrospectiva_), ó
sólo los trabajos modernos (_Bibliografía Corriente_), clasificándose
estos últimos según comprendan la Historia Universal, la Nacional, la
Regional, ó alguna rama especial de la Historia.
Desgraciadamente, no existe un _Repertorio General Bibliográfico_ de
la Historia Americana. Los publicados en los Estados Unidos, por todos
conceptos notables y útiles, tienen un carácter netamente nacional. El
historiador de Sud América tiene necesariamente que formar su propio
_Repertorio Bibliográfico_, y recurrir para ello á los meritorios
trabajos aislados de algunos eruditos, que en su lugar se mencionarán,
á las antiguas Bibliografías Retrospectivas, á los Catálogos de las
Bibliotecas Públicas Sud-Americanas, á los generales de las grandes
Bibliotecas Europeas (Museo Británico, Nacional de París, etcétera),
á los de las Bibliotecas Españolas (Nacional, Colombina, de Palacio,
Escorialense, de la Academia de la Historia, del Museo de Ultramar,
etc.), á las publicaciones, Repertorios, Enciclopedias, Boletines y
Revistas Históricas y Bibliográficas, etc, etc. A falta de algo mejor y
más completo, el conjunto de las "_Referencias_" de mi Compendio puede
servir de _Manual_ ó _Guía_ elementalísima, de la _Bibliografía General
del Continente Americano_[7].
[7] Los catálogos de la Biblioteca Pública de Brooklyn, y el
"Catálogo de Historia, Biografías y Viajes", que publica la
Biblioteca de Boston, son muy valiosos. Sobre la Bibliografía
Norte Americana, véase _Channing & Hart_. Guide, pág. 35 y
sig. _Winsor_, N. &. C. H. of A. Vol I. Int. y VIII. pág.
469, etc. _Larned_, Lit. Am. Hist. pág. 4 y sig. _Adams.
C. K._ A Manual of Historical Literature (N. Y.), etc.,
etc. Sobre Bibliografía en General y Bibliografía Histórica
Vse. _Altamira_. Ens. de la Hist. pág. 175 y sig. _Ch. V.
Langlois_, Manual de Bibliog. Hist. Cap. I. III., pág.
2 y 125, etc., etc. La obra bibliográfica, á mi juicio,
más notable publicada en Sud América, además de las de
_Icalbazceta_, es la "Biblioteca Hispano-Americana" del _Dr.
J. M. Beristain de Souza_ (Méjico 1816-1821), 3 Volúmenes. Se
refiere sólo á los escritores, nacidos, educados, ó que vivían
en América del Sur, y es, por tanto, de grandísimo interés.
_Harrisse_, en su "Biblioteca Americana Vetustissima", enumera
algunas Bibliografías de Hist. Americana. Los Catálogos del
insigne Peruano _León y Pinelo_ (Madrid 1629), aumentados por
_Barcia_ (1737-1738), son también utilísimos.
Mapas y estudios fisiográficos.
9.--Parece inútil acentuar la íntima y necesaria relación de la
Geografía con la Historia. Mal pueden estudiarse el desarrollo y
formación de las nacionalidades y pueblos Sud-Americanos, sin conocer
exactamente las regiones y lugares que sucesivamente fueron ocupando.
La _Cartografía Histórica_ de América, es elemento indispensable para
el estudio de su historia. Las relaciones de los primeros exploradores,
conquistadores y misioneros, los mapas de los antiguos cartógrafos, las
concesiones de las diversas naciones Europeas para fundar colonias,
los tratados de límites, las decisiones internacionales sobre límites
disputados, las divisiones políticas de los Estados y Naciones,
etc., etc., fijan é ilustran los acontecimientos históricos, y son
importantísimas _fuentes_ para su conocimiento. De aquí la necesidad
de los Atlas y Mapas de Geografía Histórica, de la reproducción de
las antiguas cartas corográficas, y del uso constante de mapas mudos
ó de contornos para marcar en forma gráfica y patente el resultado de
las investigaciones históricas sobre viajes, conquistas, batallas,
etc. No hay obra moderna de Historia que no reconozca tal necesidad
multiplicando los mapas ilustrativos en su texto, y los de carácter
diagramático para dar fijeza y justedad crítica á los acontecimientos
históricos que estudia.
Los estudios _fisiográficos_ son también indispensables para el
conocimiento claro de la Historia. Es innegable que las condiciones
económicas de un pueblo, especialmente en sus principios y antes que
el aumento de población, comercio é industria impongan adaptaciones
artificiales, están en gran parte determinadas por _el medio físico_ en
que se desarrolla. El _medio_ reacciona también sobre la constitución
física y mental de los habitantes de un país é influye decisivamente
en su cultura. El clima, el suelo, el contorno geográfico que
favorece ú obstaculiza las emigraciones y consiguiente contacto de
los distintos grupos, afecta también el desarrollo cultural de los
pueblos primitivos, cuyas instituciones tienden ó no, según los casos,
á evolucionar aislada é independientemente.
La suerte política misma de los pueblos de superior cultura, depende
á veces de la fisiografía de su territorio. La _Historia General del
Continente Americano_, debe, pues, basarse en el conocimiento exacto
de los variados rasgos fisiográficos de las regiones del Norte y Sur
de América. La mayor ó menor cultura de sus primitivas agrupaciones
indígenas, el desarrollo de los viajes, exploraciones y conquistas
Europeas, la mayor ó menor prosperidad de los organismos Coloniales y
la formación misma de las Naciones Independientes, dependen en gran
parte de las _condiciones del medio_. Los caminos, las sendas, los
pasos entre montañas, los ríos y lagos, las producciones forestales
y agrícolas, la fauna y la flora Americana, han influenciado
decididamente su evolución histórica. El estudio de dichos rasgos
fisiográficos nos da las más de las veces _la clave y la causa_ de
acontecimientos históricos á primera vista casuales ó inexplicables[8].
[8] V. _Channing_ & _Hart_. Guide. pág 49 y sig y 227 y
sig.--N S. _Shaler_ en _Winsor_. N. & C. H. of. A. vol.
IV-pág. I á XXX, en especial pág. XX-XXX. _Elisée Reclus._
Geog. Universel (Nord. & Sud-América).--_Livingston Farrand._
Basis of American History pág. 3 y sig. Cap. I á IV, y
referencias, pág. 272 y sig.--_Sheldon Barnes_, op. cit. pág.
35 y sig. _Dodd Mead's_ Cyclopedia I. pág. 436 y sig. y sus
Bibliografías, etc., etc.
Metodología.
10.--De lo anteriormente expresado puede fácilmente deducirse los
_Métodos_ que deben adoptarse para el estudio de la _Historia General
de América_. Entiéndese por _método_, el orden que se sigue en las
diversas ciencias _para hallar_ y _enseñar la verdad_. Dependiendo _la
verdad histórica_ de la _evidencia humana_, claro es que para hallarla
deben observarse las reglas lógicas que depuran y acrisolan semejante
evidencia. El historiador es una especie de _Juez de Instrucción_,
que reúne pruebas documentales, etc., de los hechos que examina. Debe
verificar, por tanto, el texto de sus documentos probatorios (_Crítica
de restitución_), saber de dónde proceden, (_Crítica de origen_),
clasificarlos, relacionarlos con otros, y con las _autoridades_,
interpretarlos, y ejercer su sentido crítico para averiguar la
sinceridad ó insinceridad de sus autores (_Crítica interna_).
Realizadas estas _operaciones analíticas_, debe _sintetizar_ sus
resultados, agrupar los hechos, llenar las lagunas que dejaren, según
su sano razonar crítico, y construir, por fin, su informe ó relación
histórica, huyendo de toda parcialidad y filosófico prejuicio.
No es posible establecer reglas generales de interpretación. Depende
del sentido crítico de los historiadores, de su erudición, de sus
condiciones intelectuales, de su concentración ó de su esfuerzo.
Con idénticos métodos pueden llegarse á interpretaciones distintas.
El método y las fuentes son para todos iguales; la interpretación
es personalísima. "El Criterio", de _Balmes_, y el "Tratado de las
Pruebas", de _Jeremías Bentham_, son (á mi juicio) normas inapreciables
de Metodología. Su atenta lectura basta para enseñarnos la _técnica
histórica_, el modo de investigar y apreciar evidencias. No pueden
enseñarnos, sin embargo, á _hacer la historia_, á componer con
brillantez y hondura una monografía ó un libro. Reside tal facultad en
el historiador mismo. Si es, por ejemplo, un _Parkman_, coleccionará
primero todas las Relaciones de los Misioneros Jesuítas, elegirá las
que al antiguo Canadá se refieren, entre éstas las de los misioneros
más celosos, más observadores y que más tiempo estuvieron en aquellas
tierras, y depurándolas, relacionándolas é interpretándolas con
sinceridad y elevado espíritu, legará al mundo moderno ese modelo de
_autoridades históricas_, esa epopeya de abnegaciones y heroísmos que
se llama "_Los Jesuítas en Norte América_".
La Historia no está ya destinada á dormir, mientras los manuales de
cuarta ó quinta mano y los maestros superficiales y dogmáticos cuentan
hechos aprendidos de memoria á sus alumnos inatentos. Debe despertar
y _entrar á la vida_. El pasado vive en el presente. Observando
con atención lo actual y vivido, discerniremos más fácilmente las
formas, ideas é instituciones de lo pretérito. Así como las _Ciencias
Naturales_ han salido de los estrechos límites del libro de texto
para entrar al mundo de los fenómenos, de los Laboratorios y de los
Museos, así la _Historia_ debe independizarse de memorizaciones y
viejas disciplinas escolares, entrar al mundo de la naturaleza humana,
y abandonar las antiguas aulas por _Seminarios_ especiales, dotados
de mapas, colecciones de fuentes, autoridades, etc., etc., en los
que _cada_ estudiante, guiado por un Maestro que _con él trabaje_,
interprete _por sí mismo_ los materiales históricos y ejercite su
espíritu crítico. Así y sólo así, podrá alcanzarse el ideal de la
enseñanza histórica y podrá inculcarse en los alumnos el deseo de
ver, sentir y verificar con su inteligencia y su trabajo, lo ético y
luminoso de la _VERDAD_ y el _PATRIOTISMO_[9].
[9] Vse. _Langlois_ y _Seignobos_, Int. aux. Etudes
Historiques, Lib. II y III, pág. 43 á 275. _Balmes_, El
Criterio, cap. XI y sig. _Dumont_, Tratado de las Pruebas
Judiciales, según los Ms. de _Jeremías Benthan_ (Trad. _Gómez
de Castro_), vol I y II. _David I. Hill_, The Ethical Function
of History (Am. Hist. Review, Oct. 1908). Para la Bibliografía
de la Metodología Histórica, Vse. _Channing & Hart_, Guide,
pág. 31 y sig. _Dodd, Mead_. Cyclopedia, vol. IX, pág. 454.
_Langlois_, Manual de Bibliog. Hist., pág. 176, 586, etc.
Repertorie Methodique pour la _Synthese historique_, etc.
(Publicado por la Rev. de Synthese Hist., París, 1903), etc.
[Ilustración]