Los adelantos modernos en el campo de la investigación histórica
Americana y sus disciplinas auxiliares, las exigencias de la
metodología y la crítica y las nuevas y sabias orientaciones
pedagógicas que los trabajos de _Channing Hart_, _Barnes_, _Macé_,
_Langlois_, _Bernhein_, _Seignobos_, _Hinojosa_, etc., señalan á
todo aquel que quiera cultivar con fruto el estudio del pasado de
los pueblos, me han determinado á escribir un nuevo _Compendio de
la Historia General del Continente Americano_, que adaptándose
á las necesidades de la Educación Argentina, sintetice en forma
clara y científica los resultados y conclusiones á que, después de
pacientísimos trabajos de crítica externa é interna, han llegado los
etnólogos é historiadores que al Estudio del _Continente Americano_ han
dedicado sus valiosos esfuerzos.
Los manuales de Historia Americana hoy existentes, son anticuados en
sus afirmaciones y métodos; adolecen de gravísimos errores de concepto,
ó de aquella perniciosa enfermedad de la inexactitud, convertida por
el caso típico del célebre historiador _Frowde_ en interesante entidad
nosológica. No pueden menos, pues, tales libros que extraviar el juicio
de la juventud Americana sobre muchos é importantes sucesos, á más de
recargar inútilmente sus inteligencias con detalles múltiples y de poco
interés educativo, que mortifican al estudiante, sacrificando las más
de las veces sus facultades críticas para recargar su memoria inútil y
fatigosamente.
La generosidad y patriótico entusiasmo del _Sr. D. Tomás de Estrada_,
jefe de la Casa Editora de este libro, me ha permitido confeccionarlo
en forma que compita ventajosamente con los usados en la actualidad en
las principales Universidades y Colegios Norte Americanos y Europeos,
tanto en lo que se refiere al texto y metodología, como en lo referente
á su factura material, á sus copiosas ilustraciones en negro, á sus
láminas y mapas á tres ó más tintas, y á su cartografía histórica.
Antiguo catedrático de esta materia en el Colegio Nacional de la
Capital de la República, he dedicado largos años de incesantes estudios
en las Universidades y Bibliotecas Europeas, á la investigación de
los problemas históricos Americanos, para poder ofrecer á mis dignos
compañeros de cátedra algo digno de ellos y de sus constantes esfuerzos
por el progreso y engrandecimiento Argentinos.
Siguiendo instrucciones expresas de mis Editores, he procurado recoger
en los Archivos Españoles y en la colosal Biblioteca del Museo
Británico, todas las noticias y documentos referentes á América, que he
considerado útiles para el conocimiento cierto de su historia.
Ansioso de evitar las relaciones de _tercera_ ó _cuarta_ mano, siempre
que la considerable extensión de mi campo histórico me lo ha permitido,
he acudido á las _fuentes primarias_ ó _secundarias_, al documento
mismo, ó á aquellos libros consagrados por la sana crítica histórica
como fundamentales y fidedignos en las materias de que tratan, por ser
á veces más conveniente referirse á ellos que á las fuentes mismas que
examinaron.
Los estudios de _Bandelier_, por ejemplo, sobre la Confederación
Azteca, que me han servido de guía para confeccionar el capítulo
á ellas referente, son una _fuente secundaria_, pero es indudable
que aunque hubiera consagrado mi vida entera á ese solo punto de la
Historia Americana estudiando las _fuentes primarias_, no hubiera
podido conseguir hacer nada mejor ni más perfecto.
Como no existe, ó al menos no conozco, un libro español ó extranjero
en que estén seleccionadas las fuentes principales (primarias ó
secundarias, especiales ó generales) _de las cuatro épocas_ de la
_Historia General de América_, he querido hacer en este libro una
tentativa de Bibliografía General Americana, documentado ampliamente
en las notas las afirmaciones del texto, poniendo una lista de
_referencias_ al fin de cada capítulo, y procurando ahorrar al Maestro
y aun al erudito, el minucioso trabajo de selección de fuentes,
necesario para dilucidar los variadísimos problemas de la Historia de
América.
El justo criterio pedagógico de los Maestros Argentinos, elegirá entre
las obras que en mis Bibliografías selecciono, las que más convenientes
crean para sus futuras Monografías y para desarrollar el espíritu
investigador de los alumnos. De la cantidad de lectura y trabajo
crítico que estas Bibliografías representan, serán jueces los Maestros
mismos. Ellos saben como yo, que no es posible hoy escribir un texto de
Historia sin indicar en él sus referencias Bibliográficas, y que todo
libro que no las tenga, no pasará nunca de ser un manual de _cuarta_ ó
_quinta_ mano, peligroso ó inservible.
La _Moderna Metodología Histórica_ exige narraciones depuradas y
comprobables en las fuentes. Los alumnos de los Colegios Americanos no
pueden, pues, limitarse á _memorizar_ lo que otros escribieron sobre su
historia: deben acostumbrarse á investigar con paciencia y á juzgar por
sí mismos sobre la veracidad de los hechos sometidos á su estudio.
Fiel á este criterio pedagógico, he puesto en los capítulos de
mi libro, además de títulos é indicaciones marginales, sencillos
_cuestionarios_ que, sin los graves inconvenientes de los _resúmenes
abreviados_, facilitan la tarea del estudiante y sus Maestros. Las
preguntas de dichos _cuestionarios_, formuladas neta y claramente,
tienen por principal objeto desarrollar el espíritu crítico de los
alumnos, que al contestarlas, podrán sintetizar sin esfuerzo las
explicaciones y doctrinas de la cátedra.
Aprovechando, principalmente, los admirables trabajos de los sabios
investigadores y arqueólogos de la _Oficina Etnológica de Washington_,
sobre la vida, lenguas y costumbres de las razas primitivas del Norte
de América, los no menos importantes de los historiadores, filólogos
y arqueólogos Sudamericanos y Europeos, y las conclusiones de los más
recientes Congresos Científicos, he consagrado varios capítulos de
mi _Compendio_ al estudio de la vida física, psicológica, etc., de
los aborígenes americanos, procurando desvanecer antiguos errores y
leyendas sin fundamento serio y científico, aclarar cuestiones obscuras
y fijar á la luz de los descubrimientos modernos los caracteres
esenciales de las agrupaciones indígenas que poblaron el Continente
Americano.
El conocimiento sistemático de la vida aborigen es parte, á mi
entender, importantísima de la Historia Americana y fuente de
fructíferas enseñanzas. Dedicar á la _Raza Indígena_ cuatro vaguedades
superficiales, como hasta ahora se ha hecho en los textos de Historia
Americana, dejar de estudiarla con la extensión necesaria, es tronchar
la Historia del Continente, es escribir una tragedia prescindiendo de
sus personajes principales, es borrar de un golpe, y sin razón alguna,
páginas evolutivas de interés palpitante y hondo.
Hay en la primitiva _Raza Americana_, en sus luchas, en su vida física
y moral y en su triste fenecimiento, lecciones intensamente trágicas,
interesantísimos esfuerzos sociológicos y profundas enseñanzas éticas.
Sin conocerlas á fondo, mal puede el alumno estudiar con provecho y
orden crítico la luctuosa epopeya de la Conquista y la Colonización
Europeas.
La necesaria extensión de mi _Compendio_, la abundancia de sus
grabados, mapas, etc., y el espacio que las notas, bibliografías y
referencias requieren, me fuerzan á dividirlo en dos tomos. Dedico el
primero al Estudio de la _Raza Indígena_ y al del _Descubrimiento_,
y el segundo (ya en prensa) al de las épocas de la _Conquista_,
_Colonización_ é _Independencia_.
Al estudiar estas últimas épocas de la Historia Americana, he procurado
huir de minucias y detalles narrativos impropios de un libro elemental,
limitándome en lo posible y sin detrimento de la claridad, á determinar
los rumbos que siguieron los conquistadores y misioneros, á estudiar
los motivos principales que impulsaron sus empresas, el carácter
peculiar de las instituciones Europeas que informaron las nacientes
Colonias, la vida social y política de los Virreinatos y demás
organismos coloniales y las causas internas y externas que produjeron
su independencia de las respectivas Metrópolis.
Los abnegados y patrióticos esfuerzos de los Americanos para conseguir
su vida independiente, las augustas figuras de sus Libertadores y
Estadistas, las admirables campañas de sus Generales y las sabias
disposiciones de sus Asambleas Libres tienen naturalmente lugar
preferentísimo en mi _Compendio_, cuyo primordial objeto pedagógico
es y debe ser el avivar en la juventud Americana el fuego sagrado del
patriotismo.
Las evidentes dificultades científicas y materiales de la confección
de una obra de esta índole, el tiempo indispensable para coleccionar
y reproducir con justedad sus numerosas ilustraciones gráficas, me
han obligado, muy á mi pesar, á demorar su publicación más de lo que
hubiera deseado. Los Maestros sabrán disculparme.
Ellos, mejor que nadie, al recorrer las páginas de mi libro, se darán
cuenta exacta de la cantidad de trabajo intelectual y material que
representan.
He aquí mi obra. En ella he puesto todo lo que soy y todo lo que valgo,
todo el fruto de mis meditaciones y lecturas históricas, todos los
resultados de mis investigaciones críticas. Confieso que al lanzarla á
la publicidad siento como si me desprendiera de algo que forma parte de
mi alma, de mi ser íntimo. Ha sido para mí durante años sereno refugio
de dolores, asilo de entusiasmos y añoranzas.
Héla aquí ...
Pobre ó rica, útil ó inútil, la ofrezco como es á los Maestros
Argentinos.
Si de otra cosa no sirve, les recordará al menos que, á pesar del
tiempo y la distancia, _estoy siempre con ellos_ y conservo vivo en
mi espíritu el amor á la brillante juventud Argentina, que con sus
ejemplos supieron inculcarme.