_Soneto._
Agradar al discreto, al más mirado,
al necio, al maldiciente, al envidioso,
medir los gustos de cortés curioso,
¿cómo podrá un PASTOR con su cayado?
En su querido albergue del ganado
trate y cuide, si el pasto le es dañoso,
de FILIDA su bien, sólo cuidoso,
y de otro fin ajeno y descuidado.
Pastor, este es oficio de pastores:
pero quien os leyere, dirá al punto
que sois un nuevo cortesano Apolo.
Con fama tal, del uno al otro polo,
viviréis agradando á todos, junto
discretos, envidiosos, detractores.