FANIO

¡Ay, cuánta es tu belleza! _L._ Assí que digo,

que no debes conmigo assegurarte,

pues sé certificarte que en tal caso,

aquello que yo passo por contento

puede ser descontento á tu pastora,

y no imagino agora por qué vía

con la voluntad mía quiés regirte.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 427 / 605 题