LIRIA

El pecho generoso,

que tiene por incierto

serle possible, al más enamorado

ser pagado, y quejoso

vivir estando muerto,

y verse en medio de la llama helado;

cuán bienaventurado

le llamará el extraño,

y en cuánta desventura

juzgará al que procura

hacerse con sus manos este daño,

y por su devaneo

á la razón esclava del Deseo.

Memoria clara y pura,

voluntad concertada,

consiente al alma el corazón exento;

no viene su dulzura

con acíbar mezclada,

ni en medio del placer ama el tormento

sano el entendimiento,

que deja el Amor luego

más que la nieve frío,

pero el franco albedrío

y el acuerdo enemigo, á sangre y fuego;

y en tan dañosa guerra,

sin fe, sin ley, sin luz de cielo ó tierra.

Promessas mentirosas,

mercedes mal libradas

son tu tesoro, Amor, aunque no quieras;

las veras, peligrosas;

las burlas, muy pesadas;

huyan de mí tus burlas y tus veras,

que sanes ó que hieras,

que des gloria ó tormento,

seas cruel ó humano,

eres al fin tirano,

y el mal es mal y el bien sin fundamento;

no sepa á mi morada

yugo tan duro, carga tan pesada.

Corran vientos suaves,

suene la fuente pura,

píntese el campo de diversas flores,

canten las diestras aves,

nazca nueva verdura,

que estos son mis dulcíssimos amores;

mis cuidados mayores

el ganadillo manso,

sin varios pensamientos

ó vanos cumplimientos

que me turben las horas del descanso,

ni me place ni duele

que ajeno corazón se abrase ó hiele.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 414 / 605 题