CELIA

Vuestro pecho no hay braveza

que no se amanse con él,

ni hay quien pensando en él

no esforzasse su flaqueza,

á quien dió naturaleza,

por mezclar gracia y rigor,

de la leche la color

y del hierro la dureza.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 396 / 605 题