Corrientes aguas, puras, cristalinas,
que haciendo todo el año primavera,
hermoseáis la próspera ribera
con lirios y trepadas clavellinas,
el bravo ardor de Phebo no escaliente
tan fresca fuente,
ni de ganado
sea enturbiado
licor tan claro,
sabroso y raro,
ni del amante triste el lloro infame
sobre tan lindas aguas se derrame.