SIRENO

Diana mia, más resplandesçiente,

que esmeralda, y diamante a la vislumbre,

cuyos hermosos ojos

son fin de mis enojos,

si a dicha los rebuelues mansamente,

assi con tu ganado llegues a la cumbre

de mi majada gordo y mejorado,

que no trates tan mal a vn desdichado.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 266 / 605 题