CAPITULO XII

_Como se casó la tercera vez y lo que con

le sucedio._

GALLO.--Proquré de casarme la tercera

vez con una que se llamó Laureola hyja

de Aureo Consul que ni en generacion ni

estado era mi ygual, salbo que era la más

apuesta dama que en toda la probincia

se halló, la qual tomé porque siendo

pobre y no de tan buena parte no tenia

causa de conquistarme como las pasadas.

Quiero dezir, amigo Micyllo, sy con las

pasadas habia tenido trabajada bida,

con aquella no me faltaron tragos de

muerte, porque sintiendose tan soblimada

en hermosura y a mi con sennales de

vejez en la cara y con algunas canas

y con algun desquydo della en la cama

y sin dientes para comer, dezia cosas

abominables contra su padre, porque

siendo ella tan hermosa la habia casado

con honbre tan feo, pudiendo enplearla

en persona de mayor merescimiento y de

menor edad con que ella pudiera mejor

gozar su edad é hermosura; digote en

verdad, Micillo amigo, que haziendome vna

mannana de dormido le oí dezir estando

en contemplacion: ¡oh! malandantes sean

los dioses y todo esto que permiten y

ordenan, pues ordenaron y permitieron

que mi gentileza y hermosura se pusiese

en poder deste monstruo, el qual piensa

que con los bienes me paga y que con el

buen tratamiento me contenta y con las

palabras me satisfaze. Sy supiera en

quanto tengo sus riquezas y el caso que

hago de su tratamiento y lo que estimo

sus buenas palabras, no haria bida

conmigo, é maldita sea la donzella que se

casa con quien no conosce porque no se

vea engannada y lastimada segun yo agora;

pluguiera á los dioses que me traxeran

agora no á poder de quien tanto duerme y

de quien tan poco bela, bueno para lo que

le cumple, malo para lo que le conbiene,

diestro á las malicias, torpe en las

buenas obras. Bien penso Areo Consul,

mi padre, que en darme este marido me

hazia gran bien y merced; bien paresce

que tubo mayor quydado de su probecho que

dolor de mi daño. Si tubiera memoria de

mi bien no me procurara tanto mal; penso

que me casaba con él para tener descanso,

yo pienso que jamas me faltará trabajo,

porque quien duerme despues de haber

dormido y no trabaja despues de haber

holgado como este bestiglo haze ¿qué

puedo esperar del sino que el bibira con

su desquydo y yo morire con mi quydado? a

él se pasa en sueños la vida y a mi se me

trasporta en trabajos el tiempo, maldita

sea yo quando dixe de sy; ¿por qué no

dixe de no? porque me matara un honbre

bibo y no me diera vida un hombre muerto;

aunque creo que la vida que me dara

será tal como de las otras dos mugeres

que ha tenido; pluguiese á los dioses

que asi como agora está se quedase y que

nunca mas mis ojos le viesen despierto. Y

quando vi, Micillo, que tan deshonestas

cosas dezia hize que despertaba por no

oyr otras peores en viendome despierto;

lebantóse de apar de mí más enojada que

contenta, diziendo que me levantase en

hora mala que se me pasaba el tiempo en

dormir, sobre lo qual benimos en tanta

descordia que no descansé hasta que puse

las manos en ella y de aquel enojo murio,

de cuya muerte y no menos de la vida

quedé con tal escarmiento que acordandome

de aquella muger y no poniendo en olbido

las otras propuse de hacer vida solo y no

mal acompañado, y no queriendo olbidarme

la rigorosa fortuna de contentarse con

el mal pasado me dieron a Coridona por

muger, con la qual por...

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 194 / 605 题