MICILLO.--GALLO.

MICILLO.--¡Oh maldito gallo! que con

esta tu boz ynbidiosa tan aguda Jupiter

te destruya, porque con tus bozes

penetrables me has despertado del

sueño más apazible que hombre nunca

tubo, porque yo gozaba de muy conplida

bienabenturança, sonnando que poseya muy

grandes riqueças ¡y que ni en la noche

no me sea posible huyr de la pobreça!,

clamandome tú con tu canto enojoso, pues

segun yo conjeturo aun no es la media

noche, agora por el gran silencio, ora

por el gran rygor del frio que avn no me

hace cosquillas como suele hacerme quando

quiere amanescer, lo qual me es muy

cyerto pronostico de la mañana; mas este,

desventurado velador desde que se puso el

sol bozea como si guardase el bellocyno

dorado; yo te prometo que no te bayas sin

castigo porque con vn palo te quebrantaré

esa tu cabeça si amanesciere tan presto,

porque agora mayor serbycio me arias si

callases en esta tan esqura noche.

GALLO.--Mi señor amo Mi[ci]llo, en

verdad que pensaba yo que te azia muy

agladable serbizyo si te manifestase la

mañana con mi canto, porque levantandote

antes del dia pudieses azer gran parte

de tu labor. Si antes quel sol saliese

hubieses cosidos vnos çapatos, trabajo

más provechoso seria para ti comer, y si

más te aplaze el dormir yo te contentaré

callando y me haré más mudo que los

peces de la mar; mas mira bien que aunque

durmiendo te parescas rico no seas pobre

quando despiertes.

MICILLO.--¡O Jupiter! destruydor de malos

agueros; ¡o Herqules! apartador de todo

mal, ¿qué cosa es esta, quel tiene vmana

boz?

GALLO.--¿Y encantamyento te paresce,

Micyllo, si yo asi hablo como vosotros

ablays?

MICILLO.--¿Pues quién más verdadero

encantamiento? ¡o Dios soberano! apartad

tan gran mal de mi!

GALLO.--Por cierto tú me paresces muy

sin letras ¡o Micillo! pues que no as

leydo los versos de Omero, en los quales

quenta que Xanto caballo de Archilles,

despues de aver relinchado en medio de

la batalla, començo a cantar en alta boz

rezando por orden los versos e no como

yo que ablo en prosa; mas él profetizaba

y dezia grandes oraqulos de las cosas

que estaban por venir, mas a ninguno

pareszio que azia cosa misteryosa ni

prodigiosa, ni alguno de los que le oyan

le juzgaban por cosa mala ni dannosa,

como tú agora azes llamando a Dios, pues

no es maravylla que yo able boz de honbre

siendo tan allegado de Merençio[290],

el más parlero y eloquente orador entre

todos los dioses y más siendo yo vuestro

continuo conpannero, que lo puedo bien

aprender; y si me quieres olgaré mucho de

te dezir la causa mas principal de donde

yo tenga lengua y boz como vosotros y

tenga esta faqultad de ablar.

MICILLO.--Oyrete, Gallo, con tal

condicyon que no sea suenno lo que

me contares, mas que me digas la muy

berdadera ocasion que te mobio a ablar

como onbre.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 180 / 605 题