Desde el 3 de julio de 352, hasta el 22 del mismo mes del año 351 antes
de J. C.
A fin de oponernos a la ambición y a las incursiones de Filipo,
habíamos hecho grandes preparativos, pero con motivo de la falsa
noticia de su muerte hemos dejado al punto las armas, y Filipo ha
dirigido las suyas hacia las Termópilas, con intento de caer sobre la
Fócida y luego venir contra nosotros. Por fortuna se encontraba en
la costa inmediata una escuadra que conducía un cuerpo de tropas, y
Nausicles, que la mandaba, se ha apresurado a desembarcarlas y situarse
en el estrecho. Entonces ha tomado Filipo el camino de sus estados.
En estos días pasados se ha ocupado la asamblea general en nuestras
desavenencias con este príncipe, y Demóstenes se ha presentado en
la tribuna. Propuso el equipo de una escuadra y que se levantase un
cuerpo de tropas para hacer la guerra en Macedonia, y no terminarla a
no ser con un partido ventajoso o con una acción decisiva. Manifestó
en fin sus miras con tanta fuerza y claridad que fueran capaces de
desconcertar los planes de Filipo y le impedirían combatirnos a
expensas de nuestros aliados, de cuyas naves se apodera impunemente.
Toda su arenga está sembrada de rasgos de la más viva elocuencia,
conociéndose en su estilo el de Tucídides, que le ha servido de modelo.