CAPITULO IV

Bolívar se embarca para Curazao.--Tirios y Troyanos.--Constitucion de

1812.--Complot de varios jóvenes patriotas.--Marino y Bermudez.--

Atrocidades de Zuazola.--Sus consecuencias.--Sitio de Maturin.--La

revolucion revive.--Bolívar en Cartagena.--Principia á ejecutar sus

planes.--Paso del Zulia.--Asciende á brigadier.--Penetra en Venezuela.--

La guerra á muerte.--Conquistas.--Proclama.--Nuevos triunfos.--Entrada

de Bolívar en Carácas.

Bolívar, cuyo ánimo acostumbrado desde la niñez á los grandes reveses y

cuyo amor por la patria no se abatian en ninguna circunstancia, dominado

en la que tan cruelmente pesaba sobre el pueblo venezolano por la idea

de salvarle y de sacudir un dia el pesado yugo que venia á esclavizarle

de nuevo, trató de conservarse, y merced á la buena amistad del español

Don Francisco Iturbe, que gozaba de gran favor cerca de Monteverde,

obtuvo un salvoconducto y se embarcó en seguida para Curazao.

La terminacion de la campaña trajo la desavenencia entre el capitan

general Miyares y Monteverde, que se negaba á reconocer su autoridad en

los paises por él recuperados para la España, dando por resultado la

destitucion del primero y la elevacion del pacificador á la dignidad

superior de Venezuela. Entonces, alegando que se conspiraba nuevamente,

apresó á muchos distinguidos americanos. Miranda siguió muchos meses en

los calabozos de Puerto-Cabello, de donde fué trasladado á Cádiz y con

destino al arsenal de la Carraca, que andando el tiempo le vió morir el

dia 14 de Mayo de 1816. Juan Pablo Ayala, Madariaga, Mirés y Roscio,

patriotas venerables, fueron tambien remitidos á España y encerrados en

seguida en los presidios de África.

La Constitucion española, jurada en Cádiz por Fernando VII, fué

publicada por Monteverde el 3 de Diciembre y adoptada, cinco dias mas

tarde, por el pueblo y el clero. Pero algunos jóvenes patriotas, llenos

de intrepidez y desesperacion, concibieron el proyecto de sorprender,

desembarcando en la Guaira, el destacamento realista que alli estaba y

cuya fuerza consistia en 300 hombres, la mayor parte güireños. Eligieron

como jefe al rico margariteño Santiago Mariño, quien para el golpe de

mano intentado no contaba sino con el insignificante número de seis

fusiles. Sin embargo, llegada la ocasion de obrar, la guarnicion del

puerto, abandonando á sus jefes, se unió con los venezolanos.

Pronto las fuerzas de Mariño, convenientemente distribuidas entre él,

Bernardo Bermudez y José Francisco, derrotaron las tropas de Cervéris y

ocuparon á Maturin, cuya guarnicion huyó tan luego como Bermudez se

presentó en sus cercanias. Con no menos rapidez, las fuerzas destacadas

por órden del capitan general al mando de Don Antonio Zuazola batieron á

los patriotas, primero en los Magueyes, y el 16 de Marzo de 1813 en

Aragua. Este jefe no solo fusiló á los prisioneros que hizo, sino que

mostró la mayor inhumanidad mandando matar á inofensivas mujeres, á

venerables ancianos y á inocentes niños.

Una parte de los derrotados y otros muchos patriota, irritados en vista

del proceder de Zuazola, se refugiaron en Maturin, donde Piar y Azcúa

mandaban durante la ausencia de Bermudez, y cuyos jefes lograron

desbaratar con solo 500 hombres, en una salida que hicieron de la plaza,

á 1.500 mandados por Don Lorenzo de la Hoz, rechazando despues á fuerzas

mayores todavia, y poniendo al capitan general en el caso de presentarse

en el teatro de la guerra á dirigir por sí mismo las operaciones.

Monteverde, á la vista ya de Maturin con mas de 2.000 hombres, intimó la

rendicion de la plaza en el término de dos horas, so pena, en caso

contrario, de entregarla al furor de sus soldados. La contestacion fué:

"_Que el pueblo de Maturin estaba resuelto á perecer en defensa de las

libertades patrias_." Entonces tuvo lugar un sostenido y encarnizado

combate por ambas partes, retirándose al fin los españoles con pérdida

de 500 hombres muertos en el campo de batalla, entre los que habia 27

oficiales, y abandonando Monteverde al enemigo cinco cañones, muchas

armas y pertrechos, su propio equipaje y mas de 6.000 pesos de plata.

Este memorable hecho de armas tenia lugar el 25 de Mayo; y desde esta

fecha la revolucion cobraba nueva vida. Entre tanto el general San

Martin adelantaba tambien en la causa de la independencia en

Buenos-Aires, y todo parecia anunciar dias de bonanza para la América.

El abatido espíritu público volvia á levantarse, saliendo como del

estupor de un terrible sueño á la realidad amable de la vida, cuando el

leal Bolívar, á quien el gobierno de España habia confiscado los bienes,

que eran cuantiosos, con anterioridad á los últimos sucesos referidos,

se presentaba en Cartagena en los primeros dias de Octubre de 1812,

decidido á inmolar su existencia en aras de la patria por su libertad y

engrandecimiento. Venia acompañado de los hermanos Miguel, de Manuel

Cortés Campomanes, de Fernando Carabaño, de José Félix Ribas y de varios

distinguidos oficiales.

El plan que guiaba sus pasos, mirado aun por los menos desconfiados como

irrealizable, era el de dar la libertad á Venezuela con el concurso de

la Nueva-Granada, que hasta cierto punto habia seguido la misma marcha

en su revolucion contra los españoles realistas. En Cartagena obtuvo el

mando de una pequeña fuerza, con la cual subió por las márgenes del

Magdalena, y despues de haber batido varias partidas de las tropas

enemigas en diferentes puntos de aquel rio, desde Ocaña solicitó el

permiso del gobierno de Cartagena para pasar á Cúcuta.

Obtenido el consentimiento, con grande esperanza y entusiasmo emprendia

su obra el valeroso caudillo. Solicitó auxilios del gobierno de

Cundinamarca, que le facilitó 500 hombres, y se puso en marcha con ánimo

de llegar hasta Carácas conforme á su ofrecimiento. El coronel español

Don Ramon Correa podia disponer hasta de unos 4.000 hombres que por

aquella parte guardaban la frontera venezolana. Pero Bolívar, valiéndose

de ingeniosas extratagemas, apoyado por el pueblo y con relaciones de

falsos espias, hizo que el enemigo abandonase algunas fuertes

posiciones, llegando asi á la vista de San José de Cúcuta, donde Correa

habia concentrado mas de 800 hombres.

Al amanecer del 28 de Febrero de 1813 ocupó Simon Bolívar las alturas

sitas al Oeste de San José, para cuya operacion tuvo que atravesar el

caudaloso Zulia con una miserable canoa, y cayendo sobre las tropas

españolas, despues de arrojarlas de sus posiciones, cargándolas á la

bayoneta las derrotó completamente, ocupó su artilleria, fusiles y

cuantos pertrechos tenia Correa dentro de la villa, y retirándose á la

Grita, los valles quedaron libres del todo. El empleo de brigadier, el

título de ciudadano de la Union, y además el mando en jefe de la

division, de Cúcuta, fueron las recompensas otorgadas á Bolívar por tan

señalado triunfo.

Unida su fuerza á la que trajo el coronel Manuel Castillo, jefe militar

de Pamplona, ascendia ya á unos 1.200 hombres bien municionados y

armados. Con 800 destacó al citado coronel para que atacase á Correa,

quien el 13 de Abril se veia forzado á abandonar la angostura de la

Grita, en donde estaba bien atrincherado. Entonces Bolívar se dirigió á

Venezuela con sus exiguas fuerzas, pero con buenos oficiales. Entre

estos iba en clase de mayor general de la expedicion el venezolano

Rafaél Urdaneta, el valiente jóven José Félix Ribas y el comandante

Atanasio Giraldot, asi como tambien el capitan Luciano D'Eluyar. Estos

últimos eran dos bizarros granadinos. En Cúcuta quedaron Joaquin

Ricaurte, segundo jefe del ejército, Francisco de Paula Santander y

algunos otros.

El jefe venezolano fué recibido en Mérida con grandes muestras de

aprecio y entusiasmo el dia primero de Junio. Alli concibió el mas

grande, el mas importante y trascendental de sus pensamientos

revolucionarios. Desde el principio de la guerra eran condenados á

muerte por los españoles cuantos individuos caian en su poder, con las

armas en la mano, mientras que los suramericanos daban cuartel á sus

enemigos. Esta ventajosa circunstancia hacia que los naturales, puestos

en el duro trance de servir, se afiliasen con preferencia en las filas

realistas. Asi, pues, la _guerra á muerte_ fué el grandioso pensamiento

que habia de dar á Venezuela su deseada independencia. Antes de imprimir

á su resolucion un carácter solemne, se limitó por el momento á publicar

una proclama, fecha el 8 de Junio, en la cual lanzaba á los enemigos la

amenaza de una guerra de exterminio si ellos seguian usando con los

prisioneros el mismo rigor que hasta entonces. Y luego marchó sobre

Trujillo, donde entró Giraldot sin encontrar la menor resistencia.

Menos de un mes bastó á Bolívar para conquistar dos provincias

venezolanas, libertando por una serie no interrumpida de triunfos el

extenso pais que media entre Tenerife y Trujillo, desde cuyo último

punto, el 15 de Julio, anunció á la república la solemne resolucion que

desde aquel dia adoptaba, declarando la _guerra á muerte á los enemigos

armados contra la patria_. "Españoles y canarios, decia en su

manifiesto; contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obrais

activamente en favor de la libertad de la América. Americanos, contad

con la vida aun cuando seais culpables."

Al siguiente dia, al pié de la cordillera que separa la comarca de

Niquitao de las llanuras de Varinas, en el punto llamado las Mesitas,

los oficiales Urdaneta y Ribas atacaban con 550 hombres á un cuerpo de

realistas compuesto de 800 soldados, venciéndolos tras un reñido combate

que duró desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Unos

450 prisioneros y todas las armas de los realistas quedaron en poder de

los vencedores.

A esta victoria siguió la de los Horcones, nombre del territorio en que

Ribas volvió á derrotar á los españoles y está situado entre el Tocuyo y

la ciudad de Barquisimeto. Por fin, desbaratando aqui y alli cuantos

obstáculos se oponian á su paso, el 7 de Agosto Simon Bolívar hacia su

entrada triunfal en Carácas, victoreado por un pueblo entusiasta y

numeroso que le saludaba con el glorioso nombre de _Libertador de

su pais._

Biografia del libertador Simon Bolívar, ó La independencia de la América del sud Reseña histórico-biográfica · 第 16 / 25 题