Tras de la persiana
Do la castellana
Yace pensativa
Como una cautiva,
Se oye un gran gemido,
¡Se oye un alarido!
Corren los arqueros
Con pasos ligeros;
Giran los soportes
Sobre sus resortes;
Bajan estridentes
Los ferrados puentes;
Y ella misma--¡ella!--
Toda blanca y bella,
Mujer y caudillo
Sale del castillo;
Pues la noble maga
Quiere decidida,
Salvar una vida,
Que tal vez se apaga.
V
¡Rodaron al mismo
Formidable abismo!
Venían de lejos
Ya tristes y viejos
¡Como dos difuntos
Que vagaran juntos!
Acaso sus vidas
Así confundidas,
Tuvieron dos nombres
Que honraron los hombres;
Y acaso no fueron
Porque no pudieron;
Pues no todos hieren
La cuerda que quieren.
¡Nada más que un jaco
Miserable y flaco;
Nada más que un huero
Sonar de matraca
Caballero y jaca,
¡Jaca y caballero!