MI JUVENTUD

Ayer te ví... No estabas bajo el techo

de tu tranquilo hogar

ni doblando la frente arrodillada

delante del altar,

ni reclinando la gentil cabeza

sobre el augusto pecho maternal.

Te ví... Si ayer no te siguió mi sombra

en el aire, en el sol,

es que la maldición de los amantes

no la recibe Dios,

¡o acaso el que me roba tus caricias

tiene en el cielo más poder que yo!

Otros te digan palmas del desierto,

otros te llamen flor de la mañana,

otros queman incienso a tu hermosura,

yo te diré mi amada;

ellos buscan un pago a sus vigilias,

ellos compran tu amor con sus palabras

ellos son elocuentes porque esperan,

¡y yo no espero nada!

yo sé que la mujer es vanidosa

yo sé que la lisonja la desarma,

y yo sé que un esclavo de rodillas

más que todos alcanza...

Otros te digan palma del desierto

otros compren tu amor con sus palabras,

yo seré más audaz pero más noble,

¡yo te diré mi amada!

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 62 / 75 题