La humanidad se lo ha llevado siempre buscando asiento; toda la
historia no es más que un ruido de sillas, murmullos de platea,
preliminares de banquete. Pocos son los que ponen sus dedos allí donde
su mano: la generalidad los echan en pos de sus ojos. Buscando lo
imposible, se está buscando siempre. La imaginación enceguece a la
soberbia, estimula a la envidia y llena la vida de amargura. El derecho
suele ser la cortesía de la voluntad, y ésta es la soberanía de la
fuerza. En el fondo de todo está un egoísmo vibrando su látigo. El
hombre como los malos cómicos sólo quiere hacer papeles de rey.
* * * * *
Procede como los millonarios que no salen a la calle con sus millones
en la cartera; condúcete como los grandes cómicos, que no van a la
feria vestidos de Hamlet.
La modestia debe imponerse como una pantalla difumadora, entre el
exceso de luz y el exceso de tinieblas.
A más caudales, más cerrojos; y así también: a más fama de virtud, o de
belleza, o de talento, más recato.
Acorázate de vulgaridad: recúbrete de buenas maneras, haz olvidar tu
posición por más merecida que la tengas: como si disfrutaras de un
tesoro mal habido, aprende a caminar por entre hambrientos, sin que se
den cuenta de tu pedazo de pan.