EL BORRÓN

Haciendo revisación

De las que antaño me amaban,

Sus nombres hallé que estaban

Cubiertos con un borrón...

Lleno de tribulación

Por aquel acaso cruel,

Quise arrancar del papel

Borrón tan impertinente

Y al intentarlo imprudente,

Salió lo escrito con él.

¡Oh, qué negros y encontrados

Pensamientos me afligían,

Cuáles y cuántos serían

Aquellos nombres borrados!

Y con los ojos nublados

Y el alma de afán cubierta

Salí buscando la puerta

Del hogar donde nací,

Nadie respondió ¡ay de mí!

¡La casa estaba desierta!

¡Adelante! dije yo,

No quiero desesperar

Y fuí la casa a buscar

De la mujer que me amó;

Mas como nadie salió,

Llamé con voz lastimera

Si sabrían de quién fuera

De tantos un sólo nombre

Y de adentro gritó un hombre

¡Que el nombre de ella no era!

¡Oh qué blasfemia execrable!

¡Oh qué rugido tan hondo

Rasgó el aire desde el fondo

De mi pecho miserable!,

Roto estaba el frágil cable

De mi vida en un segundo

Del abismo en lo profundo

Desangrado, herido y solo,

¡Para mí de polo a polo

Mar sin playas era el mundo!

Y tambaleante y sombrío

Cual un crápula beodo,

Que hastiado y harto de todo

Para él todo está vacío;

Tomé camino hacia el río

Buscando en su fondo inerte

A mi vida mejor suerte

A mi orfandad un asilo

Porque el puerto más tranquilo,

Es sin duda el de la muerte.

Llegué a la margen y al ver

Como el agua dormitaba

Recién recordé que estaba

Suspendido en el no ser;

Quise a la vida volver

De la muerte horrorizado,

Cuando un brazo despiadado

Me despeñó y al hundirme,

Sentí la voz maldecirme

¡Del amigo más amado!

Muerto ya porque estoy muerto,

Mi espíritu sin consuelo

Subió inspirado al cielo

Como al más seguro puerto;

¡Ay! para todos abierto

Está siempre aquel lugar,

Y cuando mi alma al llamar

Llegó con humilde voz,

Con su mano el mismo Dios

¡Vino la entrada a cerrar!

Y desde entonces proscrita

Buscando reposo y calma,

Otra vez cautiva el alma

Dentro mi pecho se agita;

Allí está la pobrecita

Como perla en negro velo

Ensayando siempre el vuelo

Que la lleve en un segundo,

Lejos, muy lejos del cielo,

Lejos, muy lejos del mundo.

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 47 / 75 题