EVANGÉLICAS

1.--Subir, ascender, prosperar en el mejor sentido de las palabras,

no es encaramarse en los sitios más visibles, como los gatos en las

chimeneas, y los cuadrumanos del jardín zoológico, en los tinglados de

sus jaulas.

2.--Subir es evolucionar; evolucionar es mejorarse; mejorarse es

desbestializarse; desbestializarse es adquirir la prerrogativa de ser

creído y de ser seguido: asumir el derecho del mando, que es el más

alto de los derechos, porque es el que impone más deberes.

3.--Como crece un cedro desde su raíz hasta su copa, así debe crecer

tu vida; y como se desarrolla una parra hasta cubrirse de racimos, así

debe desenvolverse tu persona física y moral; porque nada que no se

resuelva en plato de todos, vale nada.

4.--Que sirvas de algo, que produzcas algo, que dejes el recuerdo de

algo: los árboles que no dan fruto, o que no dan madera, o que no dan

leña, son inferiores a las patatas.

5.--Vestir mejores ropas que los demás, no es tener mejor carnadura que

aquéllos que las visten remendadas, como el que sube a una torre está

más alto que los otros; pero, no es más alto, por eso, que ninguno de

los otros: trata de merecerlo todo, hasta el aire que respiras.

6.--Procura no distinguirte de tus semejantes nada más que por lo

accidental y contingente: que antes de recibir el aplauso ajeno, ya te

hayas aplaudido tú mismo; y que al despojarte de tus vestimentas, de

tu fortuna, de tu alto puesto y aun de tu fama, no se vaya ninguno de

tus atributos esenciales dentro de esas cosas, como se va la piel en un

parche cáustico, o como se queda sin dientes, al acostarse, aquél que

los lleva postizos.

7.--Camina con tu persona no con la que te atribuyen: no hagas como

esas mujeres, que se quedan muy satisfechas con los apetitos que

despiertan sus pechos de algodón.

8.--Que tu vida sea una vida, y no un fenómeno cerebral; o de los que

te odian o de los que te aman.

9.--Cualquier escarabajo puede yacer, por combinación, en el augusto

regazo de Jove, aunque sólo sea por el término de diez segundos; cuando

tú palpes las alturas, todavía doblegándote, como un muchacho que junta

frutillas, recién serás grande.

10.--Solamente los muy simples y los muy pillastres juzgan a las

personas según los casos, o por el peldaño que ellas pisan o por

la situación de espíritu que ellas atraviesan: nunca seas ni tonto

ni pillo, pero si no has nacido capaz del término medio, ojalá que

prefieras el primer extremo... ¡y seas tonto!

11.--Hay muchos optimistas que creen, como en un artículo de fe, que

en todas las sillas de marfil se sienta, o un Alfonso el Sabio o un

Cicerón; y muchos positivistas que saben, que en cualquier elevación de

la orografía social, hay alguno que puede dar, si quiere dar.

12.--Y, también hay muchos inocentes que piensan que todos los dolores

son motivados por alguna injusticia; y muchos espíritus fuertes que

razonan así: la muerte de un marido, de un padre, de un hermano mayor,

puede proporcionar una cocinera barata.

13.--Los hombres están colocados en la sociedad como los ladrillos

de una pared, al azar y según fueron viniendo: no pienses que sean

héroes, porque llevan charreteras, ni que sean mártires, porque lloren

a lágrima viva.

14.--Todos ocupamos un sitio, por una ley intransgredible, más bien

física que moral; pero, muy pocos, el sitio que nos corresponde: ten el

valor de descender al postrero, ése es el que te mereces en tu propia

conciencia.

15.--Tan melancólico y pensaroso se manifiesta un criminal después de

cometido su crimen, como un sabio experimentador después de fracasado

su experimento: las lágrimas y las carcajadas no tienen letrero como

algunas píldoras.

16.--El espectáculo de las alegrías y de las tristezas ajenas es

deprimente del espíritu: sensualiza, enloquece, amujerenga, mata el

sentido de lo que realmente es y desafila la intuición de lo que debe

ser: es como la música, que emociona las almas y las atonta.

17.--A los hombres se les conoce por lo que desean, no por lo que les

acontece.

18.--Cuántos imbéciles, cuántos vesánicos andan por las supercapas

sociales, gozosos y satisfechos; y cuántos tan imbéciles y tan

vesánicos como ellos, andan llorosos y hambrientos por los bajos fondos

de aquella sociedad misma... ¡Miremos y pasemos, como diría el Dante!

19.--Cualquiera notoriedad social debe parecerte respetable, por lo que

ella tiene de cumbre; y cualquier rostro contraído por la angustia,

debe inspirarte profunda simpatía, por lo que él tiene de Cristo en la

cruz.

20.--Pero es necesario que lo sepas, una vez por todas y para siempre:

por cada nido de águilas, hallarás en la montaña mil cuevas de

sabandijas; y casi todos los que lloran merecerían ser ahogados en su

propio llanto.

21.--Sin embargo, y a pesar de estas amargas filosofías: respeta a

cualquier hombre, sin aguardar a que se lo merezca; consuela a todos

los que gimen, sin necesidad de que te presenten la documentación de

su honradez; y no castigues a nadie; porque no es el hombre, sino la

Providencia, quien merece el apóstrofe, la cárcel y el patíbulo.

* * * * *

1.--Tener carácter, en el sentido social del vocablo, es tener en sí

mismo soberanía bastante para subordinar las circunstancias ambientes,

o, por lo menos, para resistirlas con algún éxito: es tener órganos

espirituales de locomoción, blindaje y espolón en el alma, púas de

defensa y escamas de impenetrabilidad en el espíritu.

2.--Un hombre desnudo e inerme abandonado en lo más tupido de una

selva primitiva, tendría que permanecer quieto y perecer de hambre,

o seguir en todas sus vueltas, sin criterio personal, los senderos

anónimos trazados en la maleza por los animales salvajes; iría al azar,

dependería de la circunstancia más baladí; cuando su voluntad fuese

avanzar, acaso tuviese que retroceder, detenerse, tomar a la izquierda,

torcer a la derecha: sería la piedra que rueda, la víctima de todos y

de todo.

3.--Armado de un cuchillo de monte, de una hacha de leñador y de un

rifle, ya cambiaría, casi radicalmente, su condición de pasividad. Sus

actos volitivos encontrarían menos resistencia y sus contragolpes sobre

las cosas y los hechos serían más eficaces.

4.--Avanzaría en línea casi recta; no sometería la totalidad de los

obstáculos, pero triunfaría de la mayor parte de ellos; aunque los

reformara con frecuencia podría trazarse planes y determinarse rumbos;

imperaría luchando y podría decirse de él: va hacia el norte o hacia

el sur, en tal emergencia hará tal cosa, triunfará de esta o aquella

manera, porque le conozco sus armas.

5.--Y así hasta llegar al tipo ideal dueño de todos los instrumentos

de dominio sobre la naturaleza bruta, que adelantaría rectamente a su

fin a trancos largos como los dioses homéricos, sin otro esfuerzo que

haberlo querido.

6.--Ahora bien: no tener carácter es carecer de cuchillo de monte,

de hacha y de rifle; caminar a la ventura como los asnos; ir para

adelante, para atrás, para cualquier lado a la manera de los beodos;

depender enteramente de los demás, como un pedazo de creta blanda,

de los dedazos del artífice; estar desnudo en mitad de la selva; ser

rutinario en ciencias, clásico en arte, retórico en literatura,

conservador o camandulero en política, vacilante en el poder... ¡lacayo

en todas partes!

7.--El que llegó sin haberlo pretendido, no es el hijo de sus propias

obras.

8.--No todos los que se ufanan en las cumbres subieron a ellas; muchos

están allí, como los yacimientos de ostras en lo más alto de ciertas

montañas, merced a cataclismos sociológicos: también se puede rozar las

nubes con la frente por elevación inesperada del suelo que se pisaba.

9.--No creas en la heroicidad de ningún héroe, si no se despoja de su

túnica y te muestra las cicatrices.

10.--Las famas casuales son semejantes a los hijos que se engendran en

un lecho público.

11.--Las hojas secas y las golondrinas suelen besarse en los aires.

12.--Todo lo inconsciente se somete a las circunstancias con sumisión

relativa a su inconsciencia.

13.--El oro, con ser el más precioso de los metales, es el más maleable

y más dúctil de todos ellos; un zoófito, ya devuelve reacciones; un

insecto deja sus alas entre los dedos del que le aprisiona; un pájaro

no se aclimata a los hierros de su jaula, sino después de largos días

de cautiverio; un potro salvaje sólo cede a la presión abrumadora de la

astucia de su domador... ¿y tú has de ser tan dúctil, tan maleable,

tan miserablemente pasivo como una pepita aurífera?

14.--Los fuertes, los indomables, los irreductibles, tienen un

locatario siempre vigilante dentro de sus pechos, que replica sin

intimidarse nunca, cada vez que llaman a su puerta.

15.--Los que carecen de ese guardián han dejado de ser hombres; o,

mejor dicho: no han llegado a serlo.

Son a la manera de la virgen del Evangelio, y responden sumisamente a

cualquier solicitación exterior: hágase en mí según tu palabra.

16.--Un rebelde no siempre es un carácter; pero, sin capacidad de

rebelión, no hay fortaleza de espíritu.

17.--Nunca hagas nada, sea bueno o sea malo, sin reservarte el derecho

de dejar de hacerlo cuando así te parezca.

18.--Los que tienen carácter no se contagian ellos, contagian a los

demás: para tales hombres, los tiempos que atraviesan y las vidas que

les rodean, son masilla dócil que estrujan entre sus dedos.

19.--Marchar por entre estoques que amenazan, y no claudicar; por entre

manoseos voluptuosos, y no olvidarse de sí mismo; por entre cabezas que

se agachan, y no erguirse más altanero; por entre frentes soberanas...

y no agacharse... ¡eso es tener carácter!

* * * * *

1.--No te preocupe la murmuración, nada más que en la parte de verdad y

de razón que ella tenga.

2.--Refiere todos tus actos al bien ajeno; pero, muy pocos de ellos al

juicio ajeno.

3.--Sé discreto, prudente y conciliador; pero, no tanto, que reniegues

de ti mismo.

4.--El que tiene un concepto humano de las cosas, no se debe al qué

dirán, sino a sus propias ideas.

5.--Si alguna llaga tienes, la manera de que no te escueza al rozarte

con los demás, no es ocultarla cuidadosamente con algodones: es

cauterizarla con hierro ardiendo, por tus propias manos.

6.--No tengas el afán de parecer, sino el afán de ser.

7.--Cualquiera cicatriz es honrosa; porque supone la curación de alguna

lacra.

8.--No seas cínico; pero, tampoco, seas hipócrita.

9.--Vive convencido de la fatalidad de los malos instintos; pero,

reposa tranquilo en el criterio supremo que los esparce sobre la

humanidad, como polvo de canela, y los combina y equilibra con las más

hermosas tendencias, en el seno de cada hombre.

10.--Que tu alma sea buena, y tu mano llena de suciedades esparcirá

perfumes de nardo.

11.--Toda vida molestó siempre a las otras vidas, como todos los del

mismo oficio recíprocamente se perjudican; pero, no retrocedas ni por

lo que te molesten ni por lo que molestes.

12.--Avanza; que alguno de los caídos se ha de coger de ti, y alguno de

los mejormente colocados te ha de hacer sitio.

13.--Procede como aquel herrero tu vecino, tan manso, tan honesto, tan

misericordioso, que no se preocupa jamás del tintineo ensordecedor con

que despierta todas las mañanas al vecindario: ya se amoldarán a tu

vida como a su martillo.

14.--No seas ciudadano correcto e inofensivo: sé hombre útil y azotador

de inútiles y perjudiciales.

15.--Los correctos y los inofensivos, son los que no quieren poner nada

de lo suyo, ni siquiera un minuto de cavilación, en la brega humana;

los que se ríen por dentro de lo mismo que aplauden y fingen respetar

ostensiblemente: los que explotan el sudor de los demás, como los malos

clérigos el sacrificio de Jesús.

16.--Ellos, los correctos y los inofensivos, son los que viven a la

sombra de un orden de cosas establecido, sin tener siquiera la nobleza

de defenderlo; los que aguardan en silencio la implantación definitiva

de cualquier reforma, para presentarse después, con el plato en la

mano, a recibir su parte de pitanza; los que han descubierto que la

vida de pasividad es la más cómoda, aunque se desobedezca al Nerón más

atrabiliario: los canfinfleros del dolor eterno.

17.--Es cierto que se trabaja para trabajar; pero, eso de no trabajar

no es nada más que una esperanza que no tiene otra realidad que la de

permanecer siempre delante de nuestros ojos, a la misma distancia y con

la misma sonrisa alentadora.

18.--¡Quién sabe qué lejanísimo Mesías será el usufructuario de toda la

labor y todas las lágrimas humanas!

19.--Trabaja, pues, para que alguien, a quien no verás nunca, no

trabaje jamás.

20.--Lucha contra tus propias imperfecciones, que no son nada más que

las imperfecciones de todos, para que surja al cabo de los tiempos, el

hombre perfecto, la humanidad luz.

21.--No rehuyas el dolor; porque el dolor está en todas partes, como

las olas en el Océano y el fuego en mitad del incendio.

22.--Obedece a tus primeros generosos impulsos, aunque al dolor te

lleven: sábete que cada obra buena realizada en beneficio de la

especie, repercute en los siglos, pone un ladrillo más en la gran torre

de Babel que estamos reedificando.

23.--Eres un conscripto a quien se le viste y da de comer, no por él

mismo, sino por lo que se le necesita para otros objetos.

24.--Si has nacido para rebelarte contra lo injusto, rebélate contra lo

que te parezca injusto aunque realmente no lo sea; porque eso es una

prueba de tu espíritu de justicia.

25.--Y no hagas al respecto mucha reflexión; porque la reflexión no es

nada más que el espacio dubitante entre el impulso y el hecho, y porque

después de cierto orden de reflexiones el hombre sale más bestia que

antes; aprovecha los relámpagos de alta humanidad que iluminen tu alma

y procede sin vacilaciones.

26.--No hagas como aquéllos que se mutilan por miedo a los hijos: sé

padre de algo.

* * * * *

1.--Todos los sentimientos, aun los más delicados, no son otra cosa

que órganos de relación, como los ojos y las manos, la sensibilidad

epidérmica y el paladar.

2.--La naturaleza culmina en el ser humano más que en los astros: se

manifiesta dentro de él, cada vez más numerosa y más ideal.

3.--Los hombres civilizados no se relacionan entre sí, con los solos

instrumentos de sus sentidos de comunicación: se buscan, unos a los

otros, y se apoyan unos en los otros, por medio de la gama infinita de

su sentimentalidad y de sus comunes aberraciones e idiosincrasias.

4.--A mayor suma de afectos, mayor suma de posibilidades de vida dentro

de la sociedad.

5.--Los insanos, las almas ausentes, tienen desequilibrado y roto su

registro sentimental más que sus ideas, y por eso no encajan en el

ambiente general. Los tontos todavía son hombres porque sienten con

cierta ordenación.

6.--La solidaridad rudimentaria de las tribus se va desarrollando,

complicando y consolidando, como una red de alambres invisibles, a

medida que las tribus se van convirtiendo en naciones a causa de la

civilización: el desarrollo cerebral corresponde al desarrollo de los

sentimientos; porque los sentimientos no son más que tentáculos de

apoyo de las ideas, órganos de comercio psicológico.

7.--La reciprocidad pasional no siempre es de beneficios mutuos, y la

afectividad no siempre es de amor; lo mismo que los ojos, los labios,

las manos y los pies, pongo por caso, no siempre nos sirven para

relacionarnos amablemente con el escenario circunstante.

8.--Hay días en que un corazón es un foco luminoso, una fuente de leche

y miel; y hay ocasiones en que es un fierro hecho ascua, una serpiente

enfurecida.

9.--Los sentimientos son armas de dos puntas: la una que es esponja

empapada en bálsamo, y la otra que es esponja, también, pero empapada

en vitriolo.

10.--No te horrorices, como una mujer sin mundo y sin la noción del

porvenir, de los vengativos, de los falsos, de los que se aman a sí

mismo más de lo establecido, etc.; el mal ha sido creado, no para que

brille el bien con mayor esplendor, sino para producir el bien.

11.--Para lo malo y para lo bueno, el hombre superior, que es el hombre

moderno, rechaza lo grosero y lo tangible como ineficaz: beneficia

mayormente un buen recuerdo que una libra de pan, y mata más pronto una

frase insidiosa que un grano de arsénico.

12.--Perfección, bondad, nobleza de corazón, instrumento angélico de

relación, no es sólo amor, tolerancia, misericordia y piedad: aquél que

no es capaz del contragolpe expontáneo sobre la injuria, no es capaz

de perdonar; porque quien es insensible a la ofensa, no tiene nada que

olvidar generosamente.

13.--La virtud sin esfuerzo, no tiene mérito; porque no es la victoria

de lo nuevo sobre lo viejo, del hombre sobre su bestia.

14.--Muchas cosas grandes, buenas y útiles para todos, por los siglos

de los siglos, ha verificado el odio, el orgullo, la vanidad, el

rencor, la envidia, la lujuria, la ingratitud: no hay método educativo

más eficiente que la injusticia y la crueldad... ¡y la injusticia y la

crueldad son abominables en sí mismas!

15.--Como se ejercitan y desenvuelven metódicamente los órganos

materiales y las facultades psíquicas, sin olvidar ni una sola fibra

ni menospreciar una sola célula, así también, deben ser cultivados y

ordenados en series los sentimientos, en el corazón del hombre: todos

ellos son indispensables para el fin individual y para el bien general,

que es el Progreso.

16.--La verdadera moral, el perfecto estado de moralidad, es el

equilibrio de la totalidad de los sentimientos, la posesión de todos

ellos, y el uso de cada uno, en su oportunidad misma y para su solo

objeto. Al arpa no se le corta ninguna cuerda, se le templan todas

sobre el mismo diapasón; y al árbol no se le poda para suprimirle, sino

para vigorizarle todas sus condiciones inmanentes.

17.--Educa y regimenta los sentimientos con que hayan nacido tus hijos,

de una manera integral; y serás un buen padre.

* * * * *

1.--Vayáis por donde vayáis, recatad en lo más impenetrable vuestro

itinerario.

2.--Si hemos de conducir nuestra persona a través de una jauría, no me

parece discreto que vayamos pasando nuestra merienda por los hocicos de

cada uno de los canes.

3.--Aquél que no sepa guardar el secreto de sus intenciones,

difícilmente logrará realizarlas; porque sobre la cabeza de toda

ambición que trabaja, se levanta el pie de otra ambición más poderosa

para aplastarla, como a los pies de toda ambición satisfecha, se

presentan cien ambiciones mal nacidas dispuestas a vivir de ella.

4.--La ley del egoísmo es ésta: someter o someterse: perseguir o

seguir; anular o endiosar; crucificar o adorar; proyectar sombra o

tenderse a gozarla.

5.--Los ingenuos se confiesan con la boca y los impresionables con todo

el cuerpo: echad un candado a los labios y ensayad todas las mañanas,

antes de entrar a la vida de los negocios, las actitudes del día.

6.--La discreción consiste, generalmente, en decir con cierta medida y

escuchar con cierto continente.

7.--Lo silencioso sobrecoge.

8.--El desierto es menos peligroso de lo que os lo figuráis; su

impenetrabilidad os llena la mente de visiones extraordinarias, y sois

vosotros quienes pobláis de fantasmas su soledad y de voces fatídicas

su silencio.

9.--Los muy habladores apenas alcanzaron a bufones; pensad como diez y

hablad como la cuarta parte de uno, y seréis amos.

10.--Presentad el menor blanco a los juicios ajenos y el menor asidero

a la adquisividad de los otros.

11.--Cada vez que se habla se abre una opinión; cada vez que se abre

una opinión se contrae un compromiso; cada vez que se contrae un

compromiso se pierde una partícula de autonomía; atesoremos libertad;

esto es: abastezcámosnos de derecho; esto es: seamos menos esclavos

que los demás; esto es: si no hemos de gobernar, que, por lo menos, no

tengamos que depender.

12.--Más conveniente me parece para nuestros fines ser objeto de

observaciones, cálculos y cavilaciones como un astro, que no ser

materia de análisis microscópico como una pulga.

13.--Mientras haya verdades desconocidas, habrá sentimiento de

adoración: cuando más os acerquéis a la evidencia de las cosas, tanto

más os alejáis de esa timidez y credulidad propias de la inocencia;

haced de modo que los hombres continúen por mucho tiempo siendo

niños para juzgaros: circundaos de majestad; colocaos a esa media

luz favorable de los crepúsculos; trabajad en el misterio la tela de

vuestros designios.

14.--Entre el cariño y el respeto, preferid el respeto: porque el

cariño nos obliga y el respeto nos autoriza.

15.--Entre la amistad estrecha y la relación afectuosa, preferid la

relación afectuosa; porque la amistad nos enajena como una inundación,

y la simple relación pone los hombres al servicio de nuestros

proyectos, sin remordimiento grande.

16.--Entre los favoritos y los enemigos, preferid en definitiva a

estos últimos; porque los favoritos nos gobiernan desde adentro, y los

enemigos nos hostilizan desde afuera; los primeros no nos permiten

libertad de acción, y los segundos nos la dejan relativa.

17.--Sobre todo no derrochéis ni vuestro amor, ni vuestro odio, ni

vuestra elocuencia.

18.--Aunque solicitéis lo más baladí, tened por seguro que son

innumerables los que pretenden aquello mismo; aunque os refugiéis en

una caverna de leones, allí ha de ir alguno a disputaros un pedazo de

vuestras zozobras; aunque os encaraméis en la punta de una aguja, allí

ha de estar alguno que medite vuestra caída.

19.--Para cualquier rumbo que os dirijáis, hallaréis uno que se os

ponga delante: hasta el vicio tiene sus émulos y hasta los más viles

oficios sus competidores.

20.--La senda de la ambición, como la del crimen, ha de recorrerse en

la sombra; ambas conducen a las alturas y suelen terminar en tragedia.

* * * * *

1.--No se desvía un proyectil, después de haber recibido su impulso

inicial: realiza su parábola sobre la recta pura, hasta chocar en un

obstáculo cualquiera o caer en la tierra.

2.--No quieras dirigir tus impulsos una vez lanzados; porque eso es tan

imposible como que un proyectil se detenga por sí mismo: cuida, sí, de

las ocasiones que despiertan tu impulsividad.

3.--Más hacedero es evitar la acumulación de un médano, que deshacerlo;

porque para lo uno, basta arrancar la mata de pasto a cuyo alrededor se

congregan los primeros granos de arena, y para lo otro, suelen no ser

suficientes quinientos hombres fornidos.

4.--Hay consecuencias incontrastables, originadas por causas tan

efímeras como esa miserable brizna de paja que vuela desde la rotonda

de la era, y se pierde en el espacio para todos los siglos.

5.--La presión de dos labios sobre dos labios, eso es un beso: pues

hubo besos que originaron catástrofes, como los de Cleopatra, y besos

que proyectaron posteridades más numerosas que las estrellas del cielo

y el polvo del desierto, como los de Abraham.

6.--Meditemos sobre lo pequeño y sobre lo puerco, y habremos meditado

sobre las armonías estelares y sobre los destinos humanos.

7.--Aquél que quiera una humanidad más perfecta, no se satisfaga con

lavarle la cara y vestirla de gran señor: que la higienice desde la

punta de los cabellos hasta la punta de los pies, como una mujer

discreta bruñe tan esmeradamente las letrinas del último patio como los

muebles de su salón: el hombre no es una sala, es una casa completa.

8.--Y aquél que se meta a predicar y defender derechos ajenos, debe

saber--si no es un cobarde, o un utópico, o un cacique electoral,--que

tiene la obligación de enseñar e imponer primeramente los deberes

generadores de los mismos derechos que campanea en sus conversaciones y

discursos.

9.--Porque tan miserable es el Zar de Rusia, que piensa que cien

millones de hombres deben sostener su majestad, como el último de los

obreros de la última de las regiones geográficas que se imagina, porque

así se lo dijeron, que toda la humanidad debe girar alrededor de su

estómago.

10.--Cada vez que te mueves originas algo; cada vez que hablas echas a

volar una semilla; cada vez que hieres, o un interés o una tendencia,

despiertas las Furias, destapas la caja de Pandora; cada vez que besas,

pones tu labio sobre los abismos, abres la puerta por donde pasan las

generaciones, multiplicas el dolor multiplicando la vida.

11.--Nada de lo que hacemos o decimos se pierde en el vacío: el aire

está lleno del pensamiento de todos.

12.--Nadie podrá decir en conciencia: «no soy absolutamente responsable

de mi destino; me sugestionó el medio; echó vendas sobre mis ojos la

pasión.» Porque en el fondo de cualquier espíritu, está el instinto

de lo que será, de lo que ha de sobrevenir, de aquello que tiene que

acontecer.

13.--Un asno sienta su casco ferrado sobre las flores del jardín, como

pudiera sobre la tierra polvorosa del camino; una piedra se descuaja

y cae sobre la frente del viajero, como pudiera sobre una alimaña

venenosa; un planeta sigue su curso desde su oriente hacia su ocaso,

como pudiera en sentido contrario, si así estuviese dispuesto en el

seno de la eternidad; y una hoja seca se desliza sobre la superficie o

se levanta en alas del huracán, como pudiera pudrirse, allí donde cayó

en el otoño, al desprenderse de la rama.

14.--Pero, nosotros no somos semejantes a la bestia, a la piedra, al

planeta y a la hoja seca, porque somos hombres y siendo hombres somos

fuerza discreta, y siendo fuerza discreta somos voluntad.

15.--Ellos van y hacen sin elegir ni camino ni tarea; y nosotros

sabemos que podríamos hacer cosas innumerables en el mismo minuto:

ejecuta lo mejor, según tu criterio: verifica lo que te parezca menos

injusto en tu conciencia; no seas escéptico y te dejes conducir sin

lucha, al azar de las olas.

16.--Cada irracional hace lo que hace, según su especie; esto es: el

caballo nada más que aquello que le es propio, el perro nada más que

aquello que conviene al perro... y así todos los demás de la fauna: el

hombre entonces, no puede renegar de sus facultades sin dejar de serlo.

17.--Si el toro tiene sus cuernos, el león sus garras y la paloma sus

alas, para vivir su vida propia, ¿por qué han de palpitar en nosotros,

en forma de inconsciencias, la lealtad, la prudencia y la justicia, si

hemos de lanzarnos en el camino de la traición, de lo inopinado y de lo

injusto?

18.--He aquí un pájaro agitando desesperadamente sus alas rotas: quiere

alzarse sobre la tierra donde yace; quiere volar.

19.--Si naciste desequilibrado, herido en el alma, maldecido de la

natura, que al menos la tentativa del juicio se perciba en tus actos, y

haz lo que el pájaro que se rompió las alas ¡quiere volar!

* * * * *

1.--Reputación hecha por amigos, reputación en peligro constante de que

la deshagan los mismos que la fabricaron.

2.--Aceptarás todo lo que te ofrezcan tus amistades, sea lo que sea,

menos tu defensa: hombre que necesita de abogados, hombre perdido para

siempre.

3.--Los malos juicios no se desautorizan con discursos ajenos, sino con

hechos propios. La lengua sólo sirve para matar honras, aunque se la

mueva para defenderlas.

4.--Toda inocencia, aunque sea tan resplandeciente como la de Jesús,

está en la conciencia de sus jueces como un caso discutible, y en la de

sus defensores como un propósito.

5.--Nadie siente la pureza de nadie, nada más que como una convención,

nada más que como una complicidad misericordiosa: la idea del bien no

es otra cosa que el deseo del bien.

6.--Vivir a expensas de la elocuencia ajena, es como apoyarse en un

báculo de vidrio: el día que se fatigue tu panegirista, ¡adiós vida!

7.--Que tus armas sean tus obras y que tus laudatorias las hagan

aquéllos que no te vieron ni una sola vez.

Si así no triunfas, refúgiate en el desierto; pero nunca jamás en la

misericordia de los misericordiosos.

8.--No seas hijo de nadie; porque nadie siente la paternidad como ella

es.

9.--Sólo con buenas acciones se neutralizan las malas acciones...

El hecho mata al hecho; pero la palabra lo deja subsistente y más lo

agranda cuanto más lo niega.

10.--La palabra más evangélica, sobre una vida maltrecha y dolorida, es

como un apósito polvoreado de vidrio, aplicado sobre las úlceras de un

leproso.

11.--Huye de la memoria de los hombres como de un sitio de tormento,

como del formidable roce triturador de dos piedras de molino.

12.--La virtud que no es una evidencia indemostrable, deja de serlo, en

cierta manera.

13.--Repite tu vida cien veces, si te fuera posible, hasta imponerla

como un sol; pero no te demuestres ni te dejes demostrar como una

ecuación algebraica; aquello que se hace sentir por sí mismo, vive todo

contrahecho, en los espíritus.

14.--Procede como la naturaleza, que es como procede Dios; persistiendo

en el hecho silenciosamente.

15.--La sociedad es como los sordomudos, que más entienden los gestos

que las palabras: no oye, ve.

16.--Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.

17.--Cuando te sientas fatigado bajo la carga de tus dolores, aplástate

sobre ti mismo; pero no te cojas del brazo de ninguno.

18.--El dolor humano deja de ser augusto desde el momento que encuentra

su consolador; la excelsitud de las lágrimas se trasmite toda entera a

las manos que las enjugan.

19.--La naturaleza parece más hermosa desde los ventanales de un

hospital que desde los lujosos balconajes de un amigo.

20.--No seas carga nunca, que es la condición más miserable a que puede

llegar un hombre.

21.--Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se

dejaran consolar.

22.--Nada más cómico que una viuda; porque solloza para que la

consuelen.

23.--La caridad es una virtud; pero desecharla sincera y enérgicamente

es otra virtud más grande, mucho más grande todavía.

24.--La dignidad en los que sufren es tan agradable a los ojos de Dios,

como el sentimiento de la misericordia en aquéllos que todo lo tienen a

manos llenas.

25.--La felicidad tiene sus deberes; pero el dolor tiene los suyos,

sábelo bien. No hay situación humana sin obligaciones.

* * * * *

1.--No es prudente buscar las amistades en los tramos sociales más

elevados que el que ocupamos: los seres superiores, en cualquier manera

de superioridad, no fueron nunca seres amantes.

2.--La lealtad no es virtud fácil de ejercer con los humildes; porque

toda virtud busca una recompensa positiva, y los humildes carecen de

fondos para premiar a los que les son leales.

3.--Lo mismo que desde la canastilla de un mongolfier, no

distinguiríamos de otra mujer cualquiera ni a nuestra misma madre,

desde las alturas de la intelectualidad, del poder, de la fortuna, de

la felicidad, se divisa a los hombres como a granos de arena y se les

trata como a desconocidos.

4.--A todo aquél de tus iguales que quiera subir, considérale como a

uno que te quiere dejar; y a todo aquél que haya subido, olvídale como

a uno que hubiese muerto.

5.--La amistad de los que están mejor colocados que nosotros, es una

especie de magnanimidad del lobo para con el cordero, que puede cesar

cualquiera vez por la voluntad del lobo.

6.--Nuestros semejantes más felices no son tales semejantes nuestros.

7.--El dictado de amigo dado por los superiores a los inferiores, es

humillante para éstos... ¡tan humillante como una limosna recibida en

plena vía pública!

8.--Todas las clases sociales tienen su estado de ánimo propio, que

dificulta la fácil y cordial relación entre unas y otras.

9.--Y dos situaciones de ánimo distintas no pueden entenderse entre sí;

porque a pesar de expresarse con las mismas palabras no las usan en el

mismo sentido: dentro de cada idioma hay muchos idiomas, y todos los

días hablamos uno diverso.

10.--Nunca podrás ser amigo, recuérdalo bien, de aquél que no entiende

plenamente lo que dices.

11.--Por otra parte, ninguna amistad es absolutamente necesaria:

casi todas constituyen una esclavitud, y todas un peligro para la

solidaridad humana y para el sentimiento de la justicia.

12.--El hombre se debe a todos, no a uno sólo.

13.--Por último, si quieres evitarte dolores inútiles, no ames

especialmente sino a tu mujer, tus hijos y tus padres: que no quede en

ti nada más que el sensualismo absolutamente indispensable.

14.--Hay que despojarse poco a poco del barro de bestia que todavía nos

agobia.

15.--Y bien puede comenzarse por suprimir esa gran injusticia que han

venido cometiendo los hombres; porque nadie absolutamente nadie tiene

derecho de ser juzgado con el criterio elástico del amor, si los demás

han de ser medidos con la vara inflexible de lo verdadero, de lo justo

y hasta de lo conveniente.

16.--Suprime hoy mismo todos tus amigos, así en seco, como quien

derriba una planta de cicuta a un golpe de hacha... ¡y ya verás cómo

te sientes más justo, más útil a los demás y hasta más misericordioso y

tolerante con los errores ajenos!

17.--Pero sobre todo, vuelvo a insistir: no elijas tus amistades entre

aquéllos que pueden decir alguna vez que los avergüenzas en público.

* * * * *

1.--El hombre es un animal doméstico: civilizarse es domesticarse.

2.--El perro está organizado lo mismo que cualquier lobo, para devorar

a las ovejas: cuando las repunta, las vigila y las defiende de su

hermano el lobo, hace como el hombre; esto es: realiza una serie de

actos contra natura.

3.--Cada acción humana tiene una historia interesantísima: es el

resultado de una lucha incipiente entre la bestia que quiere ser

bestia, porque es bestia, y la bestia que no quiere serlo.

4.--Durante los sesenta años de una existencia regular, es posible que

no se haya sido hombre, verdaderamente hombre, absolutamente hombre,

nada más que diez minutos.

5.--Vivir vida humana, en el sentido estricto de la palabra, es vivir

una vida harto dolorosa; porque es vivir una vida de negación de los

instintos fundamentales, de teatro constante, de referencia perpetua a

un ideal que parece que está en nosotros; pero que no está en nosotros

como los propósitos del jinete no están en su cabalgadura.

6.--Como sabe Novelli que él no es ni Hamlet ni Otelo, así sabemos

todos que no somos lo que somos... ¡qué realidad tan espantosa!

7.--La mentira, lo que no es nada más que en apariencia, ha hecho al

progreso, como lo que no hay de toro salvaje en el buey, hace los

surcos.

8.--Los más hermosos tipos humanos sólo son sombras, sólo son agentes,

sólo son mastines que no fueron lobos nada más que muy pocas veces.

9.--Más, muchísimo más ha realizado el hombre con su segunda naturaleza

que con su naturaleza misma.

10.--Los prejuicios no son sino juicios definitivos cristalizados en la

mente, a lo largo del tiempo, acumulaciones de humanidad; y, muchos de

ellos, sentimientos tan necesarios a la conservación del individuo y a

su equilibrio dentro de la sociedad, como los propios órganos físicos

de relación.

11.--De manera que suprimirlos sin substituirlos, es tan estúpido como

arrojar al fuego todas nuestras ropas, cuando no tenemos otras de

repuesto.

12.--Arroja tus muletas cuando ya no las necesites, como lo hizo

Sixto V.

¡VADE RETRO!

I

Tú eres joven, como un lirio de los valles

Que recién abre su cáliz

Que recién

Los cendales candorosos de sus pétalos de seda

Suelta al viento de la aurora...

¡Yo soy trágico laurel!

¡Yo soy viejo, carcomido, lamentable,

Como un roble centenario

Que cayó!

¡Que cayó para ineternum, para nunca más alzarse

Por los siglos de los siglos,

Bajo el látigo de Dios!

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 31 / 75 题